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En el Ojo del Huracán
Frente borrascoso procedente del Norte. Posibles turbulencias.
Acerca de
Nací en 1984 en un hospital del extrarradio sin las mínimas garantías sanitarias, razón por la cual (creo) fui un niño tonto y algo lento, hasta que, a los nueve años, y mientras repostábamos nuestro Seat Marbella en una gasolinera, le pedí a mi padre que me comprase el disco de Milikito que, entre películas húngaras de rubicundas actrices y sucias bolsas de cubitos de hielo, asomaba timorato en un estante giratorio. Ignoro si fue el azar, o si estaba predestinado a tan elevados propósitos, pero aquellas letras, meditadas y profundas, mensaje subliminal y moraleja incluídas, que rezumaban sabiduría, me abrieron los ojos, y desde entonces, soy un hombre nuevo.
Sindicación
 
Retrato de la artista adolescente
Antes de que yo hubiera nacido -poco antes, en realidad- ya existían unos tipos de Vigo que se hacían llamar Golpes Bajos, que pregonaban que eran malos tiempos para la lírica. No sé si tendrían razón por aquel entonces, pero lo que sí puedo asegurar, a día de hoy, es que, no sólo para el mundo al que ellos aludían -el de la música-, sino para el género lírico propiamente dicho, léase, la poesía, los tiempos actuales no son malos, sino infaustos.

Habrá quien diga que la poesía es algo intemporal, que no nace ni muere, que siempre estará ahí, porque siempre habrá quien se encargue de mantenerla viva. Puede que no le falte razón. Tal vez no sea yo el más indicado para juzgar un género del cual nunca he sido un ferviente seguidor, ni tan siquiera un seguidor, a secas. Siempre he encontrado la poesía como el almacén de cursiladas de unos cuantos pedantillos presuntuosos, amantes de las pompas, el tul y el cristal de Bohemia.

No obstante, entre tanto adorno, uno tenía la oportunidad de advertir los auténticos esfuerzos de sus autores por rizar el rizo de la metáfora, el pleonasmo o la prosopopeya. Cuanto más encubierta, mejor. Había incluso ocasiones en las que enfrentarse a una poesía era una experiencia absolutamente lisérgica, pues abrumado ante tanta anáfora y polisíndeton, uno termina por sufrir alucinaciones y ver significados ocultos por doquier, como si te encontrases frente a un cuadro de Tápies o Jackson Pollock. Y así es, que algunos terminan como críticos...

Sin embargo, la poesía no va a menos. Como la materia, no desaparece, sino que se transforma. Y, si bien aún quedan algunos cursis ilustrados de la vieja escuela, el fenómeno ha extendido a otros ámbitos, y aquel en el que más destaca, sin lugar a dudas, es completamente opuesto al original. La poesía es, a día de hoy, refugio de histéricas adolescentes, lectoras de la Superpop, con sobredosis de la colección rosa Harlequin, cuentos con moralina norteamericanos y algo de Paulo Coelho. Un explosivo cóctel que deriva en joyitas del tipo:

En él deposité toda mi vida, mi alma
le di mi corazón, le di mi esperanza
todos mis sueños, mi locura y mi calma
sin plazos, demoras, sin tardanzas.

Pero la desesperanza irrumpió en mi vida,
un gato negro se cruzó en mi camino,
y sin saber si fue o no obra del destino,
la confianza, poco a poco, se diluía.

Nada es para siempre, a mí misma me digo,
"sólo mentira y dolor en esta vida hallarás",
y de aquí en adelante, por siempre jamás,
su maldad, mi ingenuidad, ambas maldigo


No me negarán que no es enternecedor ver a muchachitas de quince añitos escribir con tanto sentimiento y corazón. ¡Es la globalización de la poesía, amigos!

No obstante, yo prefiero las cosas más claras. Cada día estoy más convencido de que la poesía, y no la política, es "el arte del engaño". Que sí, que es muy emotiva, muy romanticona y tal, pero yo me sigo quedando con la versión "Lóbulo Derecho", que vendría a ser algo tal que:

Conocí al Joni una cálida noche
de Julio, en el parking de la Chasis,
un gramo de speed y dos pastis de extasis,
y terminamos los dos en su coche.

Pero al sábado siguiente lo vi con la Jessi
enrollándose los dos en los lavabos
y mientras ella le agarraba del rabo
él la besaba, con los morritos muy sexys.

Te lo juro, tía, que estoy muy segura
de que me ha engañado ese pollo,
¡Uy, qué yuyu! ¡Qué mal rollo!
Me cortare las venas en un atake de LoKuRa



* Nota: Las obras de arte incluídas son absolutamente originales del autor, que si se trata de ser cursi y pastelón, también sabe serlo.

 
Comentario:
¡Ole tu arte! Mucho tiempo sin vernos sí, pero ya sabes que de vez en cuando abandono los verdes prados del mundo de las traducciones para leer tu blog bajo la sombra de un carballo :)
Un beso
 
Comentario:
Dichosos sean los ojos
que te ven, vaquiña viguesa,
que entre pastos y matojos
asomas de nuevo a túa cabesa.

;-)
 
Comentario:
Bueno, al menos el comentario de Rosalía te salva de que mis rayos y truenos caigan sobre tu cabeza y, sólo por mencionar a la triste de la galleguiña te perdono que metas toda la poesía en el mismo lote de cursilería barata. He de decir que no por que cuatro pelagatos que vayan de juglares por la vida soltando pastelosas metáforas del vivo sin vivir en mí haya que tomarse todo el género poético por igual, habráse visto! Ays si "El Pollito" levantara la cabeza...
Un saludo Vaporetto-Anacoreta.

PD: Jodío que eres, me has despertado un trauma infantil mencionando a los Golpes Bajos, que aquí una servidora, por ser vecina del Cardalda, tuvo que pasar su más tierna infancia aguantando los porrazos de batería y la "dulce" voz del Coppini ensayando día y noche... ¡Jesús, qué viejos nos hacemos!
 
Comentario:
Es que la estética es uno de los objetivos de todo género de literatura.
En el caso de la novela, para expresar una historia. En el caso de la poesía, para expresar sentimientos o evocaciones.
El problema que yo veo es que, en la gran mayoría de casos, se nota sobremanera la artificialidad del contenido de la poesía, que se limita a una retahíla de giros y recursos literarios sin ton ni son. Por eso no me gusta.
Ya digo que a mí, por ejemplo, los cantares de Rosalía de Castro me han llegado a hacer llorar (por supuesto, influye mucho el grado de identificación), y sin embargo, desde el punto de vista de los recursos literarios (no de la métrica), son bastante simples.
En el caso de los poemas de Federico García Lorca, que son en su mayoría muy buenos, uno termina por cogerles rabia cuando te vienen con esos sesudos análisis morfosintácticosemánticos, y resulta que le son atribuidas "virtudes" literarias que a las claras se ve que el autor ni siquiera tuvo en cuenta. Pero algunos hay que, como auténticos espías, buscan en cualquier palabra, cualquier letra, cualquier sílaba, cualquier coincidencia que pueda permitirles asegurar que se trata de tal o cual recurso estilístico.

En fin...
 
Comentario:
Pero es que la razón de ser de la poesía es la estética. El sentimiento es necesario, pero no suficiente. Mira la primera poesía -ejem- que nos has endilgado: el sentimiento, aunque sea fingido, está ahí, el fallo es cómo se expresa.
 
Comentario:
La poesía murió hace mucho tiempo, cuando olvidó que su razón de ser era el ritmo (la métrica) y se dejó corromper por los sentimientos sentimentaloides. Todavía se podía leer poesía cuando alguien escribió:

Abwärts wend ich mich
zu der heiligen, unaussprechlichen,
geheimnisvollen Nacht.

(Desciendo
hacia la noche sagrada,
inefable y misteriosa).

Hoy la poesía se resume en los siguientes versos:

"Cuando haces pop,
ya no hay stop".
 
Comentario:
Si te digo la verdad, no he leído nada de Joyce.

Obviamente, hay poesía y poesía. Hay poesía que rezuma un sentimiento verdadero, como por ejemplo, los cantares de Rosalía de Castro -con los cuales cualquiera que haya conocido la emigración se identificará plenamente-, y otra -la gran mayoría- que es un mero ejercicio de pedantería estética. Al menos, esa es la sensación que yo percibo.

Tampoco he leído nada de Whitman o Gingsberg, procuraré hacerlo algún día.

Un saludo.
 
Comentario:
Si te gusta Joyce, y por el título del artículo calculo que sí, me niego a creer que digas en serio, que TODA poesía es cursi. De acuerdo que hay una sección infumable (como las novelas de Ken Follet, que le vamos a hacer), pero dime si Whitman o Gingsberg son cursis.

Voy a seguir leyendo un poco por aquí.
 
Comentario:
hola. Deberiais haber visto a mi prima, en la boda de mi hermana (momento cursi de por si) toda orgullosa ella. Habia escrito una "poesia" ella solita y subió al altar de la iglesia para leerla... Bueno, ella se sintió feliz por un momento, mientras yo no sabia donde meterme de vergüenza ajena. No conozco las reglas de poesia pero me gusta leer a Pessoa, Benedetti, José Hierro, hasta Kavafis...quiza peque algo de cursi, no se, pero me encantan.
Gracias por tu comentario en mi blog. Un besico!
 
Comentario:
Ah, y los poemillas son geniales.

Miau.
 
Comentario:
El otro día tuvo a bien de añadirme al messenger una cajera del Caprabo que llevaba de nick "Tus ojos son dos estrellas, tu corazón una isla, pero tengo que decirte algo, me he tirado al Isra". Creo que había menos comas, y alguna faltilla ortográfica, pero para que te hagas una idea.

Lo mejor es cuando miras en su perfil -esto me ha ocurrido muchas veces- y en el campo de "cita favorita", viene: "una cena romántica, me gusta que todo surGa -el surGa lo dejo porque es una constante que al final acabará admitiendo la R.A.E.- despacio".

Sin embargo, la suma de todos esos elementos me hizo llegar a una conclusión, que más tarde comprobé era de todo punto acertada: se trataba de una fornicadora deliciosa.

Muchos besitos.
 
Comentario:
Precisamente por ser el género con mayor número de cursis entre sus autores y pese a no ser mi estilo de lectura predilecto, reconozco lo difícil que resulta escribir una buena poesía.
Odio a las niñatas que recitan las rimas de Bécquer y sin embargo, reconozco haber soltado una lagrimita rabiosa al leer la Elegía a Ramón Sijé de Hernández o haber comprendido mejor la poesía A un Olmo Seco de Machado al buscarle el simbolismo bastante evidente ¿Es grave? Aunque como todos mis ejemplos son de las clases de literatura adolescente, aún habrá solución...
 
Comentario:
Vaporetto, por eso puse entre paréntesis "en ocasiones", dejando claro que no eres así las 24 horas del día y que es totalmente voluntario el entrar en ese estado y mostrarte cursi y pastelón.
No me justifico, te daba la razón.
No consigo alcanzar la perfección y esos gifs son prueba de ello. Acepto mis defectos con la mayor humildad.
No te regocijes en ello, me resulta muy doloroso (ahora soy yo la que hace pucheros).
Saludis.
 
Comentario:
jajaja, eso es poesía urbana y existencial que descubre de forma concisa y transparente los problemas que sufre el joven del siglo XXI
muy bueno
p.d. gracias por pasar por mi blog
 
Comentario:
Chss, chss... yo no me he declarado "cursi y pastelón"... he dicho que, si me lo propongo, también puedo llegar a serlo. ¡Que es muy diferente! [Cara seria y pucheros].

(Lo siento, pero es que los gifs de cartitas olorosas son cursis con alevosía, y eso no hay forma de justificarlo).
 
Comentario:
Buenas !!
Así que alguien que se declara cursi y pastelón (en ocasiones) recrimina mis gifs horteras e infantiles ??, jajajajaa. Reconozco que son repulsivos, pero mi masoquismo no tiene límites, por eso los pongo.
Los chistes los he obtenido de varias cuentas de correo saturadas y en un vano intento de evitar que sigan circulando y saturando cuentas, los colgué en el blog. No soporto las cadenas ni los reenvios masivos.
Me gustó su blog, sr. Vaporetto.
Saludis.
No