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En el Ojo del Huracán
Frente borrascoso procedente del Norte. Posibles turbulencias.
Acerca de
Nací en 1984 en un hospital del extrarradio sin las mínimas garantías sanitarias, razón por la cual (creo) fui un niño tonto y algo lento, hasta que, a los nueve años, y mientras repostábamos nuestro Seat Marbella en una gasolinera, le pedí a mi padre que me comprase el disco de Milikito que, entre películas húngaras de rubicundas actrices y sucias bolsas de cubitos de hielo, asomaba timorato en un estante giratorio. Ignoro si fue el azar, o si estaba predestinado a tan elevados propósitos, pero aquellas letras, meditadas y profundas, mensaje subliminal y moraleja incluídas, que rezumaban sabiduría, me abrieron los ojos, y desde entonces, soy un hombre nuevo.
Sindicación
 
Los Negocios de Afrodita (I)
Dicen que uno tiende a menospreciar, e incluso detestar, aquello que no posee, aquellas características o cualidades de las que no dispone, sean éstas positivas o negativas.
Es posible que así sea, aunque no estoy del todo de acuerdo con esa premisa. Yo más bien invertiría los términos, y diría que, casualmente, las cosas que detestamos o menospreciamos en los demás, nos son absolutamente ajenas. Pero no necesariamente a la inversa.
Yo no detesto a los altos, pese a no serlo yo. Ni detesto a los rubios, pese a tener el cabello castaño oscuro. Tampoco detesto a los gordos, ni a los pínnicos, ni a los zambos. Sin embargo, hay otra clase de personas cuya presencia, por alguna inexplicable razón, me resulta irritante.

Este mediodía, mientras volvía a casa en el metro, he topado con una de esas caras que de buena gana colocaría uno a modo de diana, y de la cual no sentiría la más mínima piedad después de dos días perforándola a golpe de dardo, incluso apuntando a los globos oculares. Una de esas caras que te caen mal, así, a primera vista. Era la de una chica de unos veinte años que estaba sentada justo frente a mí, al lado de una amiga suya. No es que fuese fea; objetivamente fea, quiero decir, porque al igual que existe una belleza objetiva, también existe una fealdad objetiva, y no puedo decir que pecase deliberadamente de ello. Uno puede encontrarse mil caras más feas que la suya. Sin embargo, sus rasgos, facciones y atributos tenían la bendita facultad de revolverme el estómago.
Su tez, originalmente morena, daba claras señales de haber sido reforzada varios tonos bajo lámparas. Y tenía los ojos azules. Nunca he entendido esa exaltación del binomio morena + ojos azules, me parece la menos favorecedora de las combinaciones. Entre los ojos, no mucho más abajo, una nariz chata, ligeramente levantada, que al instante me evocaba jamón, panceta y morcón. Y justo bajo ella, una de esas bocas grandes y alargadas - las que algunos denominan “succionadoras” u otros adjetivos más propios de jergas callejeras, aunque yo prefiero llamarlas “de arenque” - con blanquísimos dientes, que se tornaban más blancos aún en contraste con la piel, y que al sonreír, adopta esa expresión estúpida y bobalicona que puede uno imaginarse con facilidad, y a la que dan ganas de ofrecer un pañuelo a fin de evitar que empape su ropa de babas.
No obstante, lo que a mis ojos hacía realmente irritante a ese rostro, era el perímetro craneal, bajo mi punto de vista, descomunal. Y acaso, en dimensiones, no lo fuese tanto, pero yo soy muy sensible a las cabezas grandes. No me agradan. Y menos cuando, como era el caso, son un síntoma claro de adelgazamiento feroz. Encuentro infinitamente más atractiva a una chica rellenita, incluso gordita, que a una chica artificialmente delgada, a la que se le nota a la legua que está reprimiendo su tendencia a engordar. De esas que se alimentan de cuatro hojas de lechuga, una manzana y tres litros de agua al día, a las que se les ven todas las venas en la frente, a las que se les marcan los pómulos famélicos. Que han perdido hasta el buen cutis y el aspecto saludable, a cambio de otro más bien enfermizo. Y que visten pantaloncitos prietos de colores fosforescentes de Bershka, pese a que también han perdido el culo entre dieta y dieta.

Habrá quien esté pensando que, como suele decirse, sólo me fijo en el físico. Realmente, no es así, en absoluto. Jamás estaría con una chica que fuese sólo atractiva. Pero, lógicamente, tampoco estaría con otra que, aunque sea de un modo irracional, me resultase irritante a la vista, aunque cumpliese uno por uno todos los restantes y numerosos requisitos que pudiera buscar. Sí, también me fijo en el físico. Y es que, sinceramente lo digo, me cansa sobremanera ese rollo hipócrita de “yo no me fijo en el físico”, que tantos pronuncian con cara de creérselo, acaso con la esperanza de que alguien más se lo trague. ¡Que no somos hermanitas de la caridad, hombre!

Sólo se me ocurren tres razones a las que responda el empleo de esa frase.
La primera, y esta es la que pronuncian esas personas objetivamente atractivas hasta la saciedad –aunque, curiosamente, nunca verás a una chica guapísima con un adefesio, ni viceversa, excepto si hay vil metal de por medio-, para quedar bien de cara a la galería, para mostrarse como personas muy humanas, sentimentales, integradoras, y tal.
La segunda, y esta es la que pronuncian esas personas objetivamente feas, por ser conscientes de que es algo que no pueden ofrecer a cambio. Es decir, que si pudieran, se fijarían y lo incluirían entre sus criterios de valoración, pero de ese modo, y teniendo en cuenta la altura a la que ponen el listón en dicho ámbito, saben que no pueden elegir demasiado.
Y la tercera, que acaso sea la razón más extendida... por pura desesperación.

***************************CONTINUARÁ***************************


 
Comentario:
A mí ni me parece más positivo, ni más negativo, ni me asusta, ni me deja de asustar el hecho de que alguien esté con otra persona por su belleza, su inteligencia, o su... (risas contenidas)... bondad.

Lo que sí me parece es algo realmente sintomático, y según con qué atributo defina cada cual a su pareja, estoy seguro de que se puede hacer un análisis psicológico de esa persona, con una fiabilidad nada desdeñable.

Y sí, es "ley de vida" que los feos estén con los feos, los normales con los normales, y los buenorros con las buenorras... y no obstante, no deja de parecerme una ley demasiado primitiva, demasiado simple.
En el mismo kamasutra, si no me equivoco, se contemplan tres posibles relaciones (en este caso el baremo es la longitud y la profundidad, pero bueno, tres al fin y al cabo), una óptima, otra posible, y otra imposible.
Lógicamente, una buenorra no va a irse con un tío feo (esa es la imposible), por muchos otros atributos que tenga, ni viceversa.
Pero si el tío es físicamente normal, y tiene esos otros atributos (y no hablo de los del kamasutra), no veo por qué no ha de ser posible esa relación, si el "precio global" es similar.
Y sin embargo, por la calle no se encuentra eso.
 
Comentario:
la belleza es sólo un atributo mas.. la gente parece que ve algo como negativo que estés con alguien sólo porque es bella... en cambio nadie se asusta si estás con alguien porque es bueno.. o inteligente...
La belleza.. lo repito.. es solo un atributo mas... y sin duda el que mas nos interesa a TODOS a la hora de buscar pareja...
sal a la calle y observa a las parejas... tanto el chico como la chica que son novios tienen un nivel de belleza parecida... los feos con los feos.. los normales con los normales... y los buenorros con las buenorras...
es ley de vida.
 
Comentario:
Muy buena observación, Glassy.

Saludos.
 
Comentario:
Es imposible enamorarse sólo de o fijarse sólo en una inteligencia o un carácter. Con el tiempo uno se da cuenta de que eso no pasa de admiración. La atracción física es fundamental, y en eso lo único que cuenta es cómo te vea el otro, o cómo veas tú a ese otro. No depende de que tengas las tetas grandes, la cara bonita, o seas un cachas de gimnasio.

Dices "jamás estaría con una chica que fuese sólo atractiva". Yo sí estaría con un chico que fuese sólo atractivo. Atractivo no es lo mismo que guapo :) Lo guapo te regala la vista, nada más. Lo atractivo es una mezcla de miradas, actitudes, cadencias y modos que te conmueve las entrañas.
 
Comentario:
Es imposible enamorarse sólo de o fijarse sólo en una inteligencia o un carácter. Con el tiempo uno se da cuenta de que eso no pasa de admiración. La atracción física es fundamental, y en eso lo único que cuenta es cómo te vea el otro, o cómo veas tú a ese otro. No depende de que tengas las tetas grandes, la cara bonita, o seas un cachas de gimnasio.

Dices "jamás estaría con una chica que fuese sólo atractiva". Yo sí estaría con un chico que fuese sólo atractivo. Atractivo no es lo mismo que guapo :) Lo guapo te regala la vista, nada más. Lo atractivo es una mezcla de miradas, actitudes, cadencias y modos que te conmueve las entrañas.
 
Comentario:
Antes, cuando iba por la calle, desnudaba con la mirada a las tias. Ahora, mis pensamientos las tienen que vestir...
 
Comentario:
Jajajaja, Bea, acabas de arrancarme una buena sonrisa. No creas que no había pensado nunca en eso... de hecho, tal vez en la segunda parte haya alguna referencia a ello...

Saludos.
 
Comentario:
Yo no me fijo en el fisico por la razon dos y la razon tres.
Yo , que no me fijo en el fisico, tengo empiricamente estudiado que en toda pareja hay uno que es guap@ y otro que es un poquito mas fe@.
jiji , A mi me toca una guapa, fijo.
Me dan pena todas esas guapas que tendran que conformarse con una fea.
¡¡¡A MI ME TOCA UNA GUAPA¡¡
 
Comentario:
Lanamberguan, si la esquelética lo es por naturaleza, pase, pero desde luego, las que son artificiales, me dan bastante grima. Rellenita mejor, por supuesto.

Ladina, definitivamente, es su belleza lo que de los gifs me desagrada.

Jazz, a mí también me repatea. Y la segunda parte, muy pronto en sus kioskos.

Señorito Miau, no es exactamente este el articulito al que me refería, sino la segunda parte. En cualquier caso, no partí de ninguna ley al escribirlo, y por eso me gustó tu artículo, porque tenía ciertas similitudes con el que escribí yo.

Cyberiana, yo no sólo pienso que es importante, sino pienso que es imprescindible, aunque no determinante.

Saludos.

 
Comentario:
Siempre el físico es importante. Para los "objetivamente lindos" y para los "objetivamente feos". Una mínima cuestión física hay siempre de por medio. Excepto que, como bien dijiste, esté el vil metal de por medio, haciendo de las suyas...
Besis...
 
Comentario:
Éste, supongo, es el articulillo que hiciste partiendo de la ley de mercado sexual de Houellebecq... Está muy bien, querido.

Yo también espero segunda parte. Y como a Jazz, también me pones mucho. :)

Muack.
 
Comentario:
Otra cosa más. Espero leer la segunda parte.
 
Comentario:
Pedazo de besote para las bien nutridas. La verdad que a mi me repatean mucho los cambios de imagen tan radicales. No soporto tanta gilipoyez.
Y... muy bueno eso de perder el "culo entre dieta y dieta".

Me gusto entrar a leerte, fue curiosidad por lo que me pusistes.
 
Comentario:
El físico tiene mayor o menor importancia, pero tenerla, la tiene.
Siento que te desagraden mis gifs, solo tratan de hacer más amena la lectura de mis post. Acaso es su belleza lo que te molesta ??, jejejee.
Saludis.
 
Comentario:
querido Vaporetto, mientras desayuno en mi oficina un bocata de tortilla de patatas y ensalada de pimientos, me miro y digo, desnutrida, lo que se dice desnutrida no estoy,,, (XDDDD) así que me sigo comiendo el bocata con la felicidad de saber k mejor rellenita k eskeletica.
Besos y buen artículo.
No