Recuerdos
Esta tarde estaba buscando un folio para hacer una anotación, y ha sido cuando echando mano de una vieja libreta, me he encontrado un pequeño trozo de papel de regalo entre sus hojas. Por un momento me he quedado atontada mirándolo. Hace años que lo había guardado con esmero, con la cabeza llena de ilusiones. Ese papel había envuelto su primer regalo, un pequeño detalle, pero que al hacerlo de forma inesperada y por sorpresa me llenó de inmensa alegría. Pero después vinieron muchos recuerdos a mi mente, recuerdos de una época dura y que hace tiempo decidí enterrar en el olvido, pero hoy al ver este papel han vuelto de nuevo a mi mente, ya no duelen, pero no sé… hoy noto mi alma más pesada.
Fotografías
Hace unos días estuvimos viendo los compañeros de trabajo unas fotografías que nos habíamos hecho en un almuerzo. En una de ellas salía con la vista perdida, como mirando un punto lejano y con la mano apoyada sobre mi barbilla. Una compañera me dijo que ya algunas veces me había visto de esa forma. Desde ese día ya conozco el rostro de mis pensamientos.
Problemas con mi anterior blog
Problemas a la hora de la publicación de artículos, me obligan a crear un blog nuevo. Es la segunda vez que me ocurre. He rescatado todos los artículos que publiqué, pero he incluido un enlace a mi anterior blog por si alguien quiere leer los comentarios que se hicieron. Espero que esta vez sea la definitiva.
Un encuentro especial
Hoy le he visto. Nos cruzamos casualmente y no pude evitar lanzarle una mirada curiosa a la que él correspondió. Hacía ya bastante tiempo que no lo veía, a pesar de lo cerca que vivimos el uno del otro. Ha cambiado demasiado, debe ser porque yo todavía tengo grabada su imagen de “casi niño”. Eso me hizo pensar que quizás a sus ojos yo también soy distinta. Han pasado tantos años… Nuestro primer encuentro fue puramente casual, pero lo que yo no sabía en aquel momento era que él iba a pasar de ser un simple desconocido a una persona importante en mi vida.
Es curioso, porque las cosas que ocurren con esa edad quedan grabadas para siempre en nuestra mente y cuando llega el momento vuelves a recordarlas de forma fotográfica, como si lo estuvieras viviendo en ese preciso instante. Le quise de una forma tan natural, tan libre, tan espontánea y desinteresada, que pienso con amargura que después de aquello nada fue igual, que desgraciadamente el tiempo y la experiencia nos hace ser exigentes con el amor y tendemos a imponerle condiciones. No nos entregamos por completo, sino que guardamos un trocito para nosotros mismos, de tal forma que si se rompe podamos reconstruirnos de nuevo. Es un nuevo concepto de amor que el transcurso del tiempo nos impone, pero que yo me pregunto si será el mejor.
Es curioso, porque las cosas que ocurren con esa edad quedan grabadas para siempre en nuestra mente y cuando llega el momento vuelves a recordarlas de forma fotográfica, como si lo estuvieras viviendo en ese preciso instante. Le quise de una forma tan natural, tan libre, tan espontánea y desinteresada, que pienso con amargura que después de aquello nada fue igual, que desgraciadamente el tiempo y la experiencia nos hace ser exigentes con el amor y tendemos a imponerle condiciones. No nos entregamos por completo, sino que guardamos un trocito para nosotros mismos, de tal forma que si se rompe podamos reconstruirnos de nuevo. Es un nuevo concepto de amor que el transcurso del tiempo nos impone, pero que yo me pregunto si será el mejor.





