Mi bloc especial
Desde que tenía 12 años, hasta aproximadamente los 14, tenía una libreta en la cual escribía sobre las personas que iba conociendo en aquellos años. Como epígrafe ponía su nombre y allí contaba como era esa persona, pero en todos sus niveles. Comenzaba con una breve descripción física, luego intentaba describir su personalidad (punto bastante difícil) o al menos como era a mis ojos esa persona, luego contaba como la había llegado a conocer y finalmente me centraba en detallar las experiencias y vivencias que había pasado con ella. Así, persona a persona, fui capaz de confeccionar un amplio mosaico humano y mes a mes procuraba seguir añadiendo nuevos párrafos. De vez en cuando me gustaba leer todo lo que había escrito, y algunas veces hubiera deseado romper algunas páginas, porque después de un tiempo las veía sin sentido (muchas veces por haber emitido un juicio anticipado sobre una persona), sin embargo no lo hacía.
Un día, buscando de nuevo esta libreta para seguir escribiendo en ella, no la encontré. Me resultó bastante raro, porque siempre la guardaba en el mismo lugar. A partir de aquel momento dejé de practicar aquella extraña costumbre. Creo que ese cuaderno me hizo darme cuenta de que las personas somos más complejas de lo que a simple vista podemos parecer, que harían falta miles y miles de hojas para poder describir nuestra conducta y actitudes y poder llegar a aproximarnos al fondo de lo que realmente somos. Realmente no se pueden hacer patrones humanos, creo que es imposible. Sin embargo, ahora que ya han pasado los años, me gustaría tenerlo, para así poder leerlo de nuevo y recordar personas y momentos que creo haber olvidado. Pero ¿volver a retomar esa costumbre? No, eso ya no lo haré.
Un día, buscando de nuevo esta libreta para seguir escribiendo en ella, no la encontré. Me resultó bastante raro, porque siempre la guardaba en el mismo lugar. A partir de aquel momento dejé de practicar aquella extraña costumbre. Creo que ese cuaderno me hizo darme cuenta de que las personas somos más complejas de lo que a simple vista podemos parecer, que harían falta miles y miles de hojas para poder describir nuestra conducta y actitudes y poder llegar a aproximarnos al fondo de lo que realmente somos. Realmente no se pueden hacer patrones humanos, creo que es imposible. Sin embargo, ahora que ya han pasado los años, me gustaría tenerlo, para así poder leerlo de nuevo y recordar personas y momentos que creo haber olvidado. Pero ¿volver a retomar esa costumbre? No, eso ya no lo haré.
Cómo me siento
Hoy me he sentido como un ser miserable y egoísta, al ver como permanecía sumergida en mis propios problemas, creyéndolos importantes por el hecho de ser míos, y no ser capaz de alzar la vista para comprobar que no eran los únicos y ni mucho menos los más importantes.
He descubierto una desgracia ajena, pero a la vez cercana, que me ha llegado al alma y me ha herido, que me ha hecho replantearme nuevamente mis esquemas. Me he dado cuenta una vez más, que no es bueno esconder la cabeza como el avestruz para huir de aquello que te persigue, que es mejor plantar cara y no encerrarnos en nuestro propio mundo interior, mirar al futuro con optimismo y sobre todo ser conscientes de todo aquello que nos rodea y que al fin y al cabo forma parte de nuestra existencia, no olvidar que las persona que tenemos al lado nuestro podemos ser nosotros mismos, que sus circunstancias pueden ser las nuestras y que lo que les ocurre a ellos puede ser que también nos ocurra alguna vez a nosotros.
Por eso es que hoy me prometo a mí misma, ser más generosa de sentimientos con los demás y de esta manera no volver a sentirme así. Es una empresa difícil, pero merece la pena intentarlo.
He descubierto una desgracia ajena, pero a la vez cercana, que me ha llegado al alma y me ha herido, que me ha hecho replantearme nuevamente mis esquemas. Me he dado cuenta una vez más, que no es bueno esconder la cabeza como el avestruz para huir de aquello que te persigue, que es mejor plantar cara y no encerrarnos en nuestro propio mundo interior, mirar al futuro con optimismo y sobre todo ser conscientes de todo aquello que nos rodea y que al fin y al cabo forma parte de nuestra existencia, no olvidar que las persona que tenemos al lado nuestro podemos ser nosotros mismos, que sus circunstancias pueden ser las nuestras y que lo que les ocurre a ellos puede ser que también nos ocurra alguna vez a nosotros.
Por eso es que hoy me prometo a mí misma, ser más generosa de sentimientos con los demás y de esta manera no volver a sentirme así. Es una empresa difícil, pero merece la pena intentarlo.
Anécdota graciosa
Hace un par de días, estuve de nuevo en el cine. La película había empezado hacía ya unos diez minutos y yo comenzaba a recostarme en mi butaca de última fila (costumbre que alguno que otro ha intentando quitarme sin éxito). Sentí una mano que se apoyaba con brusquedad en mi brazo, el susto desde luego fue monumental, porque yo estaba ya concentrada en lo que me ofrecía la pantalla. Al mirar a un lado, pude ver (o más bien entrever, porque en esa oscuridad…) que la mano intrusa pertenecía a un hombre que al parecer buscaba asiento. Pero la cosa no quedó así, porque seguidamente aquel hombre se sentó encima mía (sí, eso mismo, encima mía…). Aquello ya supuso para mí una sorpresa mayúscula, como se puede imaginar. Cuando aquel extraño se dio cuenta de que evidentemente ese asiento estaba ocupado, se alejó rápidamente pidiendo disculpas. Entonces me quedé pensando perpleja “¿tan duro y frío está mi brazo para confundirlo con un reposabrazos?” y lo que es peor “¿tan poco bulto hago para que aquel pobre hombre se imaginara que la butaca estaba vacía?”. Pero no transcurrió ni siquiera quince segundos entre esos pensamientos y la risa que solté poco después. Y es que a veces nos ocurre cada cosa…
Nacho Goberna
Desde los 12 años la voz de Nacho Goberna me ha acompañado, y por lo tanto su música y letras están asociadas a algunos momentos de mi vida. Creo que Nacho Goberna ha plasmado en sus canciones ideas, sentimientos y pensamientos que a mí me hubiera gustado saber comunicar. Joder!! Por qué no habré salido con aptitudes para compositora?? con la ilusión que me hace!! Aquí dejo la letra de una de mis canciones preferidas de su último trabajo “Transparente”.
4 estaciones
Tengo un deseo para este invierno
una luna de madrugada
un enero mimoso, cercano a tus sueños.
Quiero primaveras llenas de ideas
una flor llamando a la puerta
un abril atento a perfiles queridos.
Pienso en un sueño para el domingo
una imagen para mañana
y un susurro que no se pueda escapar
no pueda perderse.
Dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos
tú decides el nombre, decides el día
y dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos.
Tengo un deseo para el verano
mediodía en tu mirada
un agosto repleto de azules marinos.
Quiero un otoño lleno de aire
una hoja escrita en silencio
un octubre repleto de días vividos.
Pienso en un sueño para el domingo
una imagen para mañana
y un susurro que no se pueda escapar
no pueda perderse.
Dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos
tú decides el nombre, decides el día
y dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos
tú decides la fecha y decides la hora.
Y dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres recorrer hoy.
4 estaciones
Tengo un deseo para este invierno
una luna de madrugada
un enero mimoso, cercano a tus sueños.
Quiero primaveras llenas de ideas
una flor llamando a la puerta
un abril atento a perfiles queridos.
Pienso en un sueño para el domingo
una imagen para mañana
y un susurro que no se pueda escapar
no pueda perderse.
Dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos
tú decides el nombre, decides el día
y dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos.
Tengo un deseo para el verano
mediodía en tu mirada
un agosto repleto de azules marinos.
Quiero un otoño lleno de aire
una hoja escrita en silencio
un octubre repleto de días vividos.
Pienso en un sueño para el domingo
una imagen para mañana
y un susurro que no se pueda escapar
no pueda perderse.
Dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos
tú decides el nombre, decides el día
y dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres para los dos
tú decides la fecha y decides la hora.
Y dime qué deseas bajo tu almohada
qué estación prefieres recorrer hoy.





