Mi primera jubilación
Es inevitable al abrir la puerta que da acceso a la planta en la cual trabajo, mirar hacia la derecha. Parece que aún está ahí y sin embargo hace varios meses que se jubiló. Él creía no ser imprescindible, laboralmente hablando y tenía razón al matizarlo, porque a la hora de realizar un trabajo, todos tenemos sustituto, pero a nivel humano es otro cantar y el hueco que él ha dejado no lo puede llenar otro que próximamente llegue. No se pueden sustituir su sonrisa, su nobleza y humildad, ni tampoco su espíritu servicial y su forma de decir las cosas.
Cada uno de nosotros lo recuerda a su manera. Yo lo recuerdo de forma especial y con gran cariño, pues cuando entré por primera vez a esa planta en la cual para mí todo era nuevo, siempre pude contar con su ayuda. Otros también recuerdan su carácter conciliador, que más de una vez evitaba fuertes discusiones entre compañeros y además su carácter discreto que le hacía permanecer siempre en un segundo plano, restándose importancia, pero, para qué negarlo, es importante porque ahora somos muchos los que le añoramos y le recibimos afectuosamente en sus espaciadas visitas. Y es que se ganó un sitio en el corazón de cada uno de sus compañeros.
Hay personas que se alejan de ti. Quizás suspiras con alivio y te preguntas… ¿por qué tuviste que haber tenido contacto con ellas?
Hay personas que se alejan de ti. Quizás suspiras con nostalgia y te preguntas… ¿por qué tuvieron que alejarse y dejar ese enorme vacío en ti?
Quizás piensas en todos aquellos que han pasado por tu vida; miras a los presentes y te haces preguntas…Todas las personas que pasan por nuestra vida, todas y cada una de ellas, dejan huella en nosotros.
Quizás descubres que estás hecho de pequeñas piezas de todos aquellos que han pasado por tu vida.
Eres más gracias a ello, y serías menos, si no hubieran tocado tu vida.
Siente gratitud por todos cuantos tocaron tu vida.
Es cierto ¿verdad? Esto lo leí en una hoja de calendario, me gustó y lo guardé. Ahora lo reescribo aquí porque creo que tiene mucho que ver con todo lo que he contado anteriormente.
Cada uno de nosotros lo recuerda a su manera. Yo lo recuerdo de forma especial y con gran cariño, pues cuando entré por primera vez a esa planta en la cual para mí todo era nuevo, siempre pude contar con su ayuda. Otros también recuerdan su carácter conciliador, que más de una vez evitaba fuertes discusiones entre compañeros y además su carácter discreto que le hacía permanecer siempre en un segundo plano, restándose importancia, pero, para qué negarlo, es importante porque ahora somos muchos los que le añoramos y le recibimos afectuosamente en sus espaciadas visitas. Y es que se ganó un sitio en el corazón de cada uno de sus compañeros.
Hay personas que se alejan de ti. Quizás suspiras con alivio y te preguntas… ¿por qué tuviste que haber tenido contacto con ellas?
Hay personas que se alejan de ti. Quizás suspiras con nostalgia y te preguntas… ¿por qué tuvieron que alejarse y dejar ese enorme vacío en ti?
Quizás piensas en todos aquellos que han pasado por tu vida; miras a los presentes y te haces preguntas…Todas las personas que pasan por nuestra vida, todas y cada una de ellas, dejan huella en nosotros.
Quizás descubres que estás hecho de pequeñas piezas de todos aquellos que han pasado por tu vida.
Eres más gracias a ello, y serías menos, si no hubieran tocado tu vida.
Siente gratitud por todos cuantos tocaron tu vida.
Es cierto ¿verdad? Esto lo leí en una hoja de calendario, me gustó y lo guardé. Ahora lo reescribo aquí porque creo que tiene mucho que ver con todo lo que he contado anteriormente.
Nostalgia
De nuevo estoy de regreso. Ayer se produjo la despedida. No fue un adiós, simplemente fue un hasta pronto, aunque esta vez nuestro próximo encuentro tardará más en producirse, y hasta entonces, sólo te veré en mis sueños, fruto de la ansiedad por volver a estar cerca de ti.
Esta mañana al despertarme, lo primero que he echado en falta ha sido tu aroma, señal inequívoca de tu presencia. Al salir a pasear, he andado desorientada y parecía que a cada esquina que doblara, ibas a aparecer para obsequiarme con tu presencia, pero sólo he encontrado más y más calles y ríos de gente, me he encontrado perdida en mi propia casa. Siento añoranza. Espero con ansias ese nuevo encuentro, nuestro encuentro.
Esta mañana al despertarme, lo primero que he echado en falta ha sido tu aroma, señal inequívoca de tu presencia. Al salir a pasear, he andado desorientada y parecía que a cada esquina que doblara, ibas a aparecer para obsequiarme con tu presencia, pero sólo he encontrado más y más calles y ríos de gente, me he encontrado perdida en mi propia casa. Siento añoranza. Espero con ansias ese nuevo encuentro, nuestro encuentro.





