Regresar…
“Volver a casa…” canto entusiasmada mientras preparo la mochila “… no ha cambiado nada…”. Mi gente me mira asombrada con la boca abierta. “¿Esta es el alma en pena de las últimas semanas?” intuyo que piensan. “Sí, sí, la misma” contesto para mis adentros sonriendo. ¿El motivo? Pues está claro, si ya lo dice la canción: vuelvo a casa, o como sería más correcto decir; a mi segundo hogar. Él me espera, como siempre, y yo iré a su encuentro. Pronto coincidiremos dos almas solitarias.
Cambios
Comenzar un libro que antes poseía un significado especial para ti, y terminarlo con una clara sensación de vacío, es señal inequívoca de que ya no eres la misma de antes, de que algo ha cambiado, aunque ni siquiera lo hayas percibido.





