Hoy
Llegó el día con el que tanto habías soñado. Hoy has conseguido aquello por lo que luchaste todo este tiempo. Se abrieron por fin las puertas que insistentemente se cerraban a tu paso. Comienza tu nueva vida y advierto en tus ojos un brillo que añoraba. Hoy sonríes, y por unas horas dejo a un lado el temor a una inminente despedida. Mañana en mi soledad, tal vez llore, pero hoy es tu gran día y te regalo mil sonrisas. Quizás no lo sepas, pero yo siempre conservé mi fe en ti.





