8/6/2007
Camino despacio. Los lugareños conversan apaciblemente. Los coches me ceden el paso. Nadie parece tener prisa y eso es maravilloso. Pero yo me voy, la rutina me reclama. Se acabó el tiempo de disfrutar las cosas sencillas.
7/6/2007
No hace demasiado tiempo, alguien me dijo que como queriendo tanto a este pueblo, no había tratado de hacer mi vida allí. Me sentí sorprendida, porque curiosamente nunca me lo había planteado. Es una buena idea. Quizás algún día...
6/6/2007
El día había amanecido despejado, pero al llegar la tarde, el cielo se ha cubierto de espesos nubarrones que amenazan lluvia. Es un día perfecto para sentarse a ver el mar y descubrirle nuevos colores.
5/6/2007
No hay vez que encontrándome aquí no me haya acordado de él, y sobre todo del día de la despedida. Aún recuerdo mi mirada atenta siguiendo su silueta alejándose, deseando con todas mis fuerzas que volviera la vista atrás y me dedicara por última vez una sonrisa, un guiño o tan sólo una mirada. Algo que no ocurrió. No volví a verlo.
Todavía pienso en la casualidad de un encuentro, aunque han pasado ya tantos años como para considerar la posibilidad de no poder reconocerlo.
Todavía pienso en la casualidad de un encuentro, aunque han pasado ya tantos años como para considerar la posibilidad de no poder reconocerlo.
4/6/2007
Puedo imaginar a mi jefe entre montones de papeles y acordándose de mí, aunque no en muy buenos términos. Que siga así. Desde aquí yo no le escucho. En fin, la vida es dura.
3/6/2007
Ha caído la tarde y apenas se siente la calidez del sol. Todo permanece en un extraño silencio. Añoro el bullicioso graznido de las gaviotas y sus planeos por el cielo. El hombre es odioso.
2/6/2007
Estoy sentada en la arena. Sólo hay dos pares de personas bastante alejadas de mí. En el aire se respira tranquilidad. Piensan que estoy sola, pero no es cierto, le tengo a él. Hoy hemos conversado mucho. Había tantas cosas que contar... Él siempre me escucha.
1/6/2007
Hoy ha sonado el despertador a la hora acostumbrada. Pero hoy no es un día como los demás. Un viejo amigo me espera y yo salgo a su encuentro. Esta noche dormiré bajo otro cielo.





