Cines del Sur
Que nadie cuente conmigo en las tardes de la semana del 30 de mayo al 7 de junio, a no ser que le guste el cine, este cine.
Momentos
Quien verdaderamente ame el mar, disfruta no sólo con su cara amable y tranquila, de aguas transparentes y prácticamente inmóviles, sabe apreciar también su lado más agresivo, más vivo, aquel en el cual nos muestra su verdadero poder.
Adoro esa dualidad. Por eso, cuando desperté por la mañana, debido al sonido del fuerte viento, sin pérdida de tiempo salí en su busca con expectación. Me sorprende comprobar que en esos días, son pocos o ninguno quienes dedican un momento a contemplarlo. La gran mayoría prefieren ese mar benigno y pacífico. Sin embargo, yo disfrutaba con la magnífica sensación del viento alborotando mi pelo, prácticamente empujándome, haciéndome sentir su fuerza, al mismo tiempo que contemplaba el mar en pleno apogeo, el de crestas blancas, de tonalidades oscuras y diversas y de gran oleaje.
Estuve así, con los ojos bien abiertos, absorta, durante prácticamente una hora, hasta que decidí marcharme con el pelo lleno de arena, los labios con sabor a sal y esbozando una sonrisa.
Ojalá tuviese la oportunidad de poder disfrutar de esto más a menudo. No dejaré de lamentar que en mi ciudad natal, allí donde hago mi vida diaria, no tenga cerca el mar.
Adoro esa dualidad. Por eso, cuando desperté por la mañana, debido al sonido del fuerte viento, sin pérdida de tiempo salí en su busca con expectación. Me sorprende comprobar que en esos días, son pocos o ninguno quienes dedican un momento a contemplarlo. La gran mayoría prefieren ese mar benigno y pacífico. Sin embargo, yo disfrutaba con la magnífica sensación del viento alborotando mi pelo, prácticamente empujándome, haciéndome sentir su fuerza, al mismo tiempo que contemplaba el mar en pleno apogeo, el de crestas blancas, de tonalidades oscuras y diversas y de gran oleaje.
Estuve así, con los ojos bien abiertos, absorta, durante prácticamente una hora, hasta que decidí marcharme con el pelo lleno de arena, los labios con sabor a sal y esbozando una sonrisa.
Ojalá tuviese la oportunidad de poder disfrutar de esto más a menudo. No dejaré de lamentar que en mi ciudad natal, allí donde hago mi vida diaria, no tenga cerca el mar.
¡Pobre chica solitaria!
Quién me conoce, sabe que de vez en cuando me gusta disfrutar de mi soledad y mis silencios. Sin embargo, estos últimos meses he pasado bastantes horas al día interactuando con un sinfín de personas, más de las que mi carácter pudiera tolerar en circunstancias normales. Me puse a prueba y puedo decir con total tranquilidad que gané la batalla, aunque no siempre fue fácil, ni aún lo es. Eso sí, necesito más que nunca disfrutar de unos días de calma y dedicar algún tiempo para mí misma, aunque pueda sonar egoísta.
Teniendo en cuenta que voy a disfrutar de una semana libre, he planificado una pequeña escapada. Pero, por alguna razón, estos planes se me hacen difíciles de llevar a cabo. Siempre surge alguna persona dispuesta a acompañar a la "pobre chica solitaria"...
Teniendo en cuenta que voy a disfrutar de una semana libre, he planificado una pequeña escapada. Pero, por alguna razón, estos planes se me hacen difíciles de llevar a cabo. Siempre surge alguna persona dispuesta a acompañar a la "pobre chica solitaria"...





