Y ahora, ¿qué hago?
Y bien, después de tanto desconsuelo, de tanto ruego, de tanta iniciativa para huir de la condena, pues bien, después de todo esto, me han condenado, sí, me han condenado a vivir en pelotas... Como imagino que no os lo creeréis, os dejo el video para que lo constatéis con vuestros propios ojos... Yo, mientras, seguiré buscando respuesta a esta pregunta: ¿Qué voy a hacer ahora?
Creatividad entre rejas: me empiezo a concienciar

He organizado una Gymcana en la cárcel. Con tal de conseguir puntos por buena conducta, que siempre está muy bien visto, estoy colaborando con las intenciones lúdicas del equipo de RAA (Recreo y Actividades Absurdas) de la prisión.
La Gymcana consiste en ir buscando los objetos que he escondido previamente por el patio: MP4, una bicicleta (sí, chicos, he querido tener en cuenta a los miopes), 78 corbatas colgadas en la rama de un árbol (ojo con las malas intenciones, el suicidio, en privado, por favor, que luego se quedan ahí colgados y se les escurren los calzones) y demás baratijas…
La verdad, mi objetivo es deshacerme de los despilfarros. Y es que, amigos, a estas alturas, me empiezo a concienciar de que despilfarrar es malo.
Probaré con el fútbol a lo "Evasión o victoria"

He montado un equipo de fútbol en la prisión. Se llama Real Looser, porque, ni que decir tiene, esto es lo que somos: unos perdedores profesionales que, además, tenemos mucha experiencia en estar en el banquillo.
Juego por la banda, recibo, lanzo la pelota y… gol no meto ninguno. El caso es divertirse y disfrutar del hecho de ponerse la camiseta del equipo. Llevo el 23, como Beckham cuando estuvo en el Madrid. La diferencia es que al Real Madrid le patrocinaba Adidas y a nosotros, Jabón Lagarto. A ver si Florentino se interesa por nosotros...
Empaté, como el Atlético en Oporto
Igualito, igualito que el Atleti en Champions... Mi sentencia derivó en un empate técnico y al parecer ni salgo de la cárcel ni vivo en pelotas. Tengo que esperar a que votéis y decidáis qué queréis para mi humilde vida. Así que, por favor, votadme donde ya sabéis (www.enpelotasya.com/)
Enredado en la red...

Sigo enganchado a Internet. Lo último, mi perfil de una cosa que se llama Facebook desde donde quiero extender mi llamamiento desesperado para redimir mis pecados despilfarradores... Y en ello estoy... Se acerca el día y yo metido en Internet... Qué cosas...
Tres uves dobles, punto...

Hace poco hablaba con el Átomos aquí en la cárcel que me comentaba que el futuro era Internet y yo, claro, siempre atento, me lancé a probar suerte a ver si desde la red de redes podría hacer algo que me librara de mi condena. Dicho y hecho, acabo de lanzar mi web, www.quierosercomoellute.com. Clickad, clickad, malditos...
Tengo un plan, el especial K

Es el plan con el que pretendo salir de la cárcel hecho un pincel. Ya sabéis que estoy obsesionado con que la gente me vea guapa, muy guapa cuando ejecuten la condena que tanto me obsesiona. Me despelotarán, sí, pero mis abdominales serán la envidia de Brad Pitt y compañía. El plan especial Kárcel, a rajatabla.
Si hay que suicidarse...

... si hay que suicidarse, mejor hacerlo con estilo. Mi situación, ya lo sabéis, me tiene un poco desesperado y ayer llegó a su punto cúlmen... Sí, ayer cogí mi colección de corbatas de Cavalli y me lancé al vacío...
Un carcelero lo evitó todo...
Yo pido la condicional, ellos me la deniegan y tú me tienes que salvar, porfi, porfi...

Duro revés de la Justicia: después de ejercer mi derecho a solicitar la condicional, ellos han ejercido el suyo a desestimarla bajo una respuesta inequívoca: ¿No te gustaba derrochar? Pues ahora tienes 15.500 y 2 años para dedicarle a ello tu tiempo. Desde luego, se puede hablar más alto, pero no más claro.
Una canción desesperada...
No me sale nada bien... Gasto mi última voluntad en pedir el traje de la ganadora del carnaval de Tenerife pero no sé si en broma o en serio, pero el que me han traído es uno de pollo. Uaaaaaaaaaa...