EnPsique presenta PsicoMatch, web de psicología y crecimiento personal
Esta tarde se ha publicado en Internet la versión Beta de "PsicoMatch", una web de psicología, reflexión y crecimiento personal que contendrá, en un inicio, los mejores posts de EnPsique, los especiales y las colaboraciones de nuestros invitados. Pese a que en la versión beta no están disponibles muchas de las secciones, si están ya disponibles algunos artículos, así como el contadores de visitas cedido por AdEmails y la dirección de e-mails cortesía de Google Accounts. Foro, chats, especiales, noticias, investigaciones, colaboraciones, monográficos, entrevistas, tests, bases de datos... son algunos de los contenidos que poco a poco irán estando disponibles en esta nueva web, hospedada en esta misma casa (ya.com) y direccionada con el proyecto Tokelau (dot.tk), y donde esperamos tu colaboración. Últimos posts publicados (26/1/2006)
[X] ¿Lo qué me está contando el paciente es cierto?
[X] Técnicas para la Comunicación Eficaz
[X] El rumor del coche sin luces (y psicología del rumor)
[X] Adelanto de especiales en Marzo
[X] Reflexión: Las ranitas en la nata
[X] EnConnection / nº1 / Enero 2006
[X] Atención al paciente agitado, violento o psicótico en urgencias
[X] Índice de artículos publicado en exclusiva en EnPsique (2004/2005)
[X] EnPsique Blog 2005 en cifras
[X] Publicidad y emoción
[X] Las terapias basadas en la luz producen efectos positivos
¿LO QUE ME ESTÁ CONTANDO EL PACIENTE ES CIERTO?
Por Mercedes Inda Caro, Serafín Lemos Giráldez, Ana María López Rodrigo y José Luis Alonso Rionda
En este trabajo se realiza una aproximación a uno de los asuntos más complicados que le puede suceder al profesional de la Psicología, ¿es cierto lo que me está contando el paciente? Dentro de esta duda el psicólogo se puede encontrar con diversas situaciones, una de ellas es aquella donde el paciente simula por completo un trastorno, otra puede ser cuando el sujeto exagera síntomas que sí padece o que padeció y una tercera situación sería cuando el individuo atribuye a una causa unos síntomas reales cuando no existe ningún vínculo entre ambos. Las razones que pueden llevar a una persona a fingir, simular o exagerar un trastorno pueden ser desde las económicas, judiciales o personales, lo que parece es no haber un acuerdo sobre su incidencia ya que va a depender de la fuente que realice el estudio.
Un aspecto complicado cuando se quiere investigar sobre la simulación es encontrar muestras de genuinos simuladores, ya que raras veces estas personas van a reconocer su situación, lo que ha llevado a trabajar con análogos los cuales suelen ser entrenados para simular trastornos. Los resultados de estos trabajos se suelen poner en tela de juicio ya que la ejecución de estas personas en las pruebas suelen ser muchísimo peor que la que realizaría un verdadero simulador.
Un aspecto importante en la evaluación de cualquier conducta es encontrar instrumentos que garanticen la validez y fiabilidad de ese diagnóstico. En el campo de la simulación se han empleado diferentes perspectivas: pruebas neuropsicológicas clásicas como el test de Bender, el test de Retención Visual de Benton, la Batería de Halstead-Reitan o el MMPI, pero debido a los problemas de validez de estos instrumentos para este trastorno se fueron desarrollando tests cognitivos específicos. En este segundo grupo de pruebas se diferencian las pruebas basadas en el paradigma de validación de síntomas, en donde el diagnóstico de simulación se establece en base al porcentaje de respuestas erróneas que emite el sujeto, y el punto de corte se establece teniendo en cuenta las respuestas que emite una persona con una verdadera lesión. Dentro de este segundo bloque también tenemos pruebas que analizan el estilo de la respuesta del paciente, por ejemplo cómo lee palabras muy sencillas o cómo cuenta los puntos que observa en una pantalla, sería el caso del Dot Counting Test (Binks et al., 1997). Un tercer bloque de instrumentos son los autoinformes, entre estos hay que destacar el SIRS de Rogers et al. (1990, 1991 y 1992), el SIMS de Smith y Burger (1997), pruebas que realizan una valoración exhaustiva del comportamiento del paciente al margen de un trastorno concreto. Este tercer bloque sería el ideal para poder ser aplicado en los contextos judiciales. Se trataría de determinar si el individuo está intentando engañar o no a través de respuestas que emite. Las diversas perspectivas a la hora de evaluar un posible caso de simulación llevan a la conclusión de la ausencia de un estándar en el diagnóstico de la simulación, por lo que es necesario adoptar una perspectiva multimétodo cuando se aborda el campo de la evaluación.
Diferentes autores han ido describiendo los signos y síntomas que suelen presentar los individuos que quieren simular diferentes trastornos. Rogers (1997) realiza una revisión muy exhaustiva de este asunto señalando que entre los trastornos que suelen ser objeto de simulación se encuentran el Trastorno de Estrés Post-Traumático, el Síndrome de Daño Cerebral Post-Traumático, amnesia, y trastornos psicóticos. Cada uno tiene sus propias características simuladoras pero se podrían encontrar puntos en común a tener en cuenta a la hora de realizar la evaluación: pedir al paciente que describa cuidadosamente los síntomas que padece en ese momento, que realice una descripción del día a día, realizar una historia de evaluaciones psicológicas anteriores, en este caso sería oportuno tener conocimiento acerca de los tests psicológicos con los que ha sido evaluado; tener cuidado y no cuestionar la información proporcionada al clínico en un primer momento, esperando que avance la evaluación para realizar alguna puntualización sobre la veracidad de esa información; no permitir que estén parientes o amigos cercanos en el momento de la evaluación; cuando se empleen pruebas cognitivas para evaluar la veracidad del trastorno, ante ejecuciones muy negativas, ponerlas en tela de juicio y si se sospecha que se puede estar dando una situación de simulación repetir el test en otra ocasión.
En definitiva, la simulación de un trastorno físico y/o mental es un aspecto que preocupa siempre que se deben tomar decisiones sobre una persona en base a su comportamiento.
En España se han ido tomando estas decisiones siguiendo criterios cualitativos y muchas veces con una metodología subjetiva, es necesario desarrollar instrumentos que permitan a los profesionales de la psicología establecer diagnósticos de simulación con la mayor fiabilidad y validez posible.
Fuente: www.cop.es
En este trabajo se realiza una aproximación a uno de los asuntos más complicados que le puede suceder al profesional de la Psicología, ¿es cierto lo que me está contando el paciente? Dentro de esta duda el psicólogo se puede encontrar con diversas situaciones, una de ellas es aquella donde el paciente simula por completo un trastorno, otra puede ser cuando el sujeto exagera síntomas que sí padece o que padeció y una tercera situación sería cuando el individuo atribuye a una causa unos síntomas reales cuando no existe ningún vínculo entre ambos. Las razones que pueden llevar a una persona a fingir, simular o exagerar un trastorno pueden ser desde las económicas, judiciales o personales, lo que parece es no haber un acuerdo sobre su incidencia ya que va a depender de la fuente que realice el estudio.
Un aspecto complicado cuando se quiere investigar sobre la simulación es encontrar muestras de genuinos simuladores, ya que raras veces estas personas van a reconocer su situación, lo que ha llevado a trabajar con análogos los cuales suelen ser entrenados para simular trastornos. Los resultados de estos trabajos se suelen poner en tela de juicio ya que la ejecución de estas personas en las pruebas suelen ser muchísimo peor que la que realizaría un verdadero simulador.
Un aspecto importante en la evaluación de cualquier conducta es encontrar instrumentos que garanticen la validez y fiabilidad de ese diagnóstico. En el campo de la simulación se han empleado diferentes perspectivas: pruebas neuropsicológicas clásicas como el test de Bender, el test de Retención Visual de Benton, la Batería de Halstead-Reitan o el MMPI, pero debido a los problemas de validez de estos instrumentos para este trastorno se fueron desarrollando tests cognitivos específicos. En este segundo grupo de pruebas se diferencian las pruebas basadas en el paradigma de validación de síntomas, en donde el diagnóstico de simulación se establece en base al porcentaje de respuestas erróneas que emite el sujeto, y el punto de corte se establece teniendo en cuenta las respuestas que emite una persona con una verdadera lesión. Dentro de este segundo bloque también tenemos pruebas que analizan el estilo de la respuesta del paciente, por ejemplo cómo lee palabras muy sencillas o cómo cuenta los puntos que observa en una pantalla, sería el caso del Dot Counting Test (Binks et al., 1997). Un tercer bloque de instrumentos son los autoinformes, entre estos hay que destacar el SIRS de Rogers et al. (1990, 1991 y 1992), el SIMS de Smith y Burger (1997), pruebas que realizan una valoración exhaustiva del comportamiento del paciente al margen de un trastorno concreto. Este tercer bloque sería el ideal para poder ser aplicado en los contextos judiciales. Se trataría de determinar si el individuo está intentando engañar o no a través de respuestas que emite. Las diversas perspectivas a la hora de evaluar un posible caso de simulación llevan a la conclusión de la ausencia de un estándar en el diagnóstico de la simulación, por lo que es necesario adoptar una perspectiva multimétodo cuando se aborda el campo de la evaluación.
Diferentes autores han ido describiendo los signos y síntomas que suelen presentar los individuos que quieren simular diferentes trastornos. Rogers (1997) realiza una revisión muy exhaustiva de este asunto señalando que entre los trastornos que suelen ser objeto de simulación se encuentran el Trastorno de Estrés Post-Traumático, el Síndrome de Daño Cerebral Post-Traumático, amnesia, y trastornos psicóticos. Cada uno tiene sus propias características simuladoras pero se podrían encontrar puntos en común a tener en cuenta a la hora de realizar la evaluación: pedir al paciente que describa cuidadosamente los síntomas que padece en ese momento, que realice una descripción del día a día, realizar una historia de evaluaciones psicológicas anteriores, en este caso sería oportuno tener conocimiento acerca de los tests psicológicos con los que ha sido evaluado; tener cuidado y no cuestionar la información proporcionada al clínico en un primer momento, esperando que avance la evaluación para realizar alguna puntualización sobre la veracidad de esa información; no permitir que estén parientes o amigos cercanos en el momento de la evaluación; cuando se empleen pruebas cognitivas para evaluar la veracidad del trastorno, ante ejecuciones muy negativas, ponerlas en tela de juicio y si se sospecha que se puede estar dando una situación de simulación repetir el test en otra ocasión.
En definitiva, la simulación de un trastorno físico y/o mental es un aspecto que preocupa siempre que se deben tomar decisiones sobre una persona en base a su comportamiento.
En España se han ido tomando estas decisiones siguiendo criterios cualitativos y muchas veces con una metodología subjetiva, es necesario desarrollar instrumentos que permitan a los profesionales de la psicología establecer diagnósticos de simulación con la mayor fiabilidad y validez posible.
Fuente: www.cop.es
Técnicas para la Comunicación Eficaz
Por Angel A. Marcuello García
Somos primordialmente seres “sociales”, en el sentido de que pasamos la mayor parte de nuestras vidas con otras personas. Por consiguiente, es importante aprender a entenderse con los otros y a funcionar adecuadamente en situaciones sociales. Ciertas habilidades de comunicación nos ayudan a mejorar las relaciones interpersonales. La comunicación es el acto por el cual un individuo establece con otro un contacto que le permite transmitir una información. En la comunicación intervienen diversos elementos que pueden facilitar o dificultar el proceso.
• Emisor: La persona (o personas) que emite un mensaje.
• Receptor: La persona (o personas) que recibe el mensaje.
• Mensaje: Contenido de la información que se envía.
• Canal: Medio por el que se envía el mensaje.
• Código: Signos y reglas empleadas para enviar el mensaje.
• Contexto: Situación en la que se produce la comunicación.
La comunicación eficaz entre dos personas se produce cuando el receptor interpreta el mensaje en el sentido que pretende el emisor.
TIPOS DE COMUNICACIÓN
Las formas de comunicación humana pueden agruparse en dos grandes categorías: la comunicación verbal y la comunicación no verbal:
- La comunicación verbal se refiere a las palabras que utilizamos y a las inflexiones de nuestra voz (tono de voz).
- La comunicación no verbal hace referencia a un gran número de canales, entre los que se podrían citar como los más importantes el contacto visual, los gestos faciales, los movimientos de brazos y manos o la postura y la distancia corporal.
Comunicación verbal
• Palabras (lo que decimos)
• Tono de nuestra voz
Comunicación no verbal
• Contacto visual
• Gestos faciales (expresión de la cara)
• Movimientos de brazos y manos
• Postura y distancia corporal
Pese a la importancia que le solemos atribuir a la comunicación verbal, entre un 65 % y un 80 % del total de nuestra comunicación con los demás la realizamos a través de canales no verbales. Para comunicarse eficazmente, los mensajes verbales y no verbales deben coincidir entre sí. Muchas dificultades en la comunicación se producen cuando nuestras palabras se contradicen con nuestra conducta no verbal. Ejemplo:
- Un hijo le entrega un regalo a su padre por su cumpleaños y éste, con una expresión de decepción, dice: “Gracias, es justo lo que quería”.
- Un chico encuentra a su mejor amigo por la calle y, cuando le saluda, el otro le devuelve el saludo con un frío y seco “hola” y desvía la mirada.
TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN EFICAZ
Todos conocemos y podríamos citar en teoría cuales son los principios básicos para lograr una correcta comunicación, pero, tal vez por sonar a perogrullo, frecuentemente nos olvidamos de ellos. Algunas de las estrategias que podemos emplear son tan sencillas como las siguientes:
La escucha activa
Uno de los principios más importantes y difíciles de todo el proceso comunicativo es el saber escuchar. La falta de comunicación que se sufre hoy día se debe en gran parte a que no se sabe escuchar a los demás. Se está más tiempo pendiente de las propias emisiones, y en esta necesidad propia de comunicar se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común, compartir con los demás. Existe la creencia errónea de que se escucha de forma automática, pero no es así. Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye. Pero, ¿qué es realmente la escucha activa?.
La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla. ¿Cuál es la diferencia entre el oír y el escuchar?. Existen grandes diferencias. El oír es simplemente percibir vibraciones de sonido. Mientras que escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye. La escucha efectiva tiene que ser necesariamente activa por encima de lo pasivo. La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo. Para llegar a entender a alguien se precisa asimismo cierta empatía, es decir, saber ponerse en el lugar de la otra persona.
Elementos que facilitan la escucha activa:
- Disposición psicológica: prepararse interiormente para escuchar. Observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.
- Expresar al otro que le escuchas con comunicación verbal (ya veo, umm, uh, etc.) y no verbal (contacto visual, gestos, inclinación del cuerpo, etc.).
Elementos a evitar en la escucha activa:
- No distraernos, porque distraerse es fácil en determinados momentos. La curva de la atención se inicia en un punto muy alto, disminuye a medida que el mensaje continua y vuelve a ascender hacia el final del mensaje, Hay que tratar de combatir esta tendencia haciendo un esfuerzo especial hacia la mitad del mensaje con objeto de que nuestra atención no decaiga.
- No interrumpir al que habla.
- No juzgar.
- No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.
- No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo: "no te preocupes, eso no es nada".
- No contar "tu historia" cuando el otro necesita hablarte.
- No contraargumentar. Por ejemplo: el otro dice "me siento mal" y tú respondes "y yo también".
- Evitar el "síndrome del experto": ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.
Habilidades para la escucha activa:
Mostrar empatía: Escuchar activamente las emociones de los demás es tratar de "meternos en su pellejo" y entender sus motivos. Es escuchar sus sentimientos y hacerle saber que "nos hacemos cargo", intentar entender lo que siente esa persona. No se trata de mostrar alegría, si siquiera de ser simpáticos. Simplemente, que somos capaces de ponernos en su lugar. Sin embargo, no significa aceptar ni estar de acuerdo con la posición del otro. Para demostrar esa actitud, usaremos frases como: “entiendo lo que sientes”, “noto que...”.
Parafrasear. Este concepto significa verificar o decir con las propias palabras lo que parece que el emisor acaba de decir. Es muy importante en el proceso de escucha ya que ayuda a comprender lo que el otro está diciendo y permite verificar si realmente se está entendiendo y no malinterpretando lo que se dice. Un ejemplo de parafrasear puede ser: “Entonces, según veo, lo que pasaba era que...”, “¿Quieres decir que te sentiste...?”.
Emitir palabras de refuerzo o cumplidos. Pueden definirse como verbalizaciones que suponen un hala¬go para la otra persona o refuerzan su discurso al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o comprende lo que se acaba de decir. Algunos ejemplos serían: "Esto es muy divertido"; "Me encanta hablar contigo" o "Debes ser muy bueno jugando al tenis". Otro tipo de frases menos directas sirven también para transmitir el interés por la conversación: "Bien", "umm" o "¡Estupendo!".
Resumir: Mediante esta habilidad informamos a la otra persona de nuestro grado de comprensión o de la necesidad de mayor aclaración. Expresiones de resumen serían:
- "Si no te he entendido mal..."
- "O sea, que lo que me estás diciendo es..."
- "A ver si te he entendido bien...."
Expresiones de aclaración serían:
- "¿Es correcto?"
- "¿Estoy en lo cierto?"
Algunos aspectos que mejoran la comunicación:
- Al criticar a otra persona, hablar de lo que hace, no de lo que es. Las etiquetas no ayudan a que la persona cambie, sino que refuerzan sus defensas. Hablar de lo que es una persona sería: "te has vuelto a olvidar de sacar la basura. Eres un desastre"; mientras que hablar de lo que hace sería: "te has vuelto a olvidar de sacar la basura. Últimamente te olvidas mucho de las cosas".
- Discutir los temas de uno en uno, no "aprovechar" que se está discutiendo, por ejemplo sobre la impuntualidad de la pareja, para reprocharle de paso que es un despistado, un olvidadizo y que no es cariñoso.
- No ir acumulando emociones negativas sin comunicarlas, ya que producirían un estallido que conduciría a una hostilidad destructiva.
- No hablar del pasado. Rememorar antiguas ventajas, o sacar a relucir los “trapos sucios” del pasado, no sólo no aporta nada provechoso, sino que despierta malos sentimientos. El pasado sólo debe sacarse a colación constructivamente, para utilizarlo de modelo cuando ha sido bueno e intentamos volver a poner en marcha conductas positivas quizá algo olvidadas. Pero es evidente que el pasado no puede cambiarse; por tanto hay que dirigir las energías al presente y al futuro.
- Ser específico. Ser específico, concreto, preciso, es una de las normas principales de la comunicación. Tras una comunicación específica, hay cambios; es una forma concreta de avanzar. Cuando se es inespecífico, rara vez se moviliza nada. Si por ejemplo, nos sentimos solos/as y deseamos más tiempo para estar con nuestra pareja, no le diga únicamente algo así: “No me haces caso”, “Me siento solo/a”, “Siempre estás ocupado/a”. Aunque tal formulación exprese un sentimiento, si no hacemos una propuesta específica, probablemente las cosas no cambiarán. Sería apropiado añadir algo más. Por ejemplo: “¿Qué te parece si ambos nos comprometemos a dejar todo lo que tenemos entre manos a las 9 de la noche, y así podremos cenar juntos y charlar?”.
- Evitar las generalizaciones. Los términos "siempre" y "nunca" raras veces son ciertos y tienden a formar etiquetas. Es diferente decir: "últimamente te veo algo ausente" que "siempre estás en las nubes". Para ser justos y honestos, para llegar a acuerdos, para producir cambios, resultan más efectivas expresiones del tipo: “La mayoría de veces”, “En ocasiones”, “Algunas veces”, “Frecuentemente”. Son formas de expresión que permiten al otro sentirse correctamente valorado.
- Ser breve. Repetir varias veces lo mismo con distintas palabras, o alargar excesivamente el planteamiento, no es agradable para quién escucha. Produce la sensación de ser tratado como alguien de pocas luces o como un niño. En todo caso, corre el peligro de que le rehúyan por pesado cuando empiece a hablar. Hay que recordar que: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
- Cuidar la comunicación no verbal. Para ello, tendremos en cuenta lo siguiente:
- La comunicación no verbal debe de ir acorde con la verbal . Decir " ya sabes que te quiero" con cara de fastidio dejará a la otra persona peor que si no se hubiera dicho nada.
- Contacto visual. Es el porcentaje de tiempo que se está mirando a los ojos de la otra persona. El contacto visual debe ser frecuente, pero no exagerado.
- Afecto. Es el tono emocional adecuado para la situación en la que se está interactuando. Se basa en índices como el tono de voz, la expresión facial y el volumen de voz (ni muy alto ni muy bajo).
- Elegir el lugar y el momento adecuados. En ocasiones, un buen estilo comunicativo, un modelo coherente o un contenido adecuado pueden irse al traste si no hemos elegido el momento adecuado para transmitirlo o entablar una relación. Es importante cuidar algunos aspectos que se refieren al momento en el que se quiere establecer la comunicación:
- El ambiente: el lugar, el ruido que exista, el nivel de intimidad...
- Si vamos a criticar o pedir explicaciones debemos esperar a estar a solas con nuestro interlocutor.
- Si vamos a elogiarlo, será bueno que esté con su grupo u otras personas significativas.
- Si ha comenzado una discusión y vemos que se nos escapa de las manos o que no es el momento apropiado utilizaremos frases como: “si no te importa podemos seguir discutiendo esto en... más tarde”.
Fuente: www.psicologia-online.com
Somos primordialmente seres “sociales”, en el sentido de que pasamos la mayor parte de nuestras vidas con otras personas. Por consiguiente, es importante aprender a entenderse con los otros y a funcionar adecuadamente en situaciones sociales. Ciertas habilidades de comunicación nos ayudan a mejorar las relaciones interpersonales. La comunicación es el acto por el cual un individuo establece con otro un contacto que le permite transmitir una información. En la comunicación intervienen diversos elementos que pueden facilitar o dificultar el proceso.
• Emisor: La persona (o personas) que emite un mensaje.
• Receptor: La persona (o personas) que recibe el mensaje.
• Mensaje: Contenido de la información que se envía.
• Canal: Medio por el que se envía el mensaje.
• Código: Signos y reglas empleadas para enviar el mensaje.
• Contexto: Situación en la que se produce la comunicación.
La comunicación eficaz entre dos personas se produce cuando el receptor interpreta el mensaje en el sentido que pretende el emisor.
TIPOS DE COMUNICACIÓN
Las formas de comunicación humana pueden agruparse en dos grandes categorías: la comunicación verbal y la comunicación no verbal:
- La comunicación verbal se refiere a las palabras que utilizamos y a las inflexiones de nuestra voz (tono de voz).
- La comunicación no verbal hace referencia a un gran número de canales, entre los que se podrían citar como los más importantes el contacto visual, los gestos faciales, los movimientos de brazos y manos o la postura y la distancia corporal.
Comunicación verbal
• Palabras (lo que decimos)
• Tono de nuestra voz
Comunicación no verbal
• Contacto visual
• Gestos faciales (expresión de la cara)
• Movimientos de brazos y manos
• Postura y distancia corporal
Pese a la importancia que le solemos atribuir a la comunicación verbal, entre un 65 % y un 80 % del total de nuestra comunicación con los demás la realizamos a través de canales no verbales. Para comunicarse eficazmente, los mensajes verbales y no verbales deben coincidir entre sí. Muchas dificultades en la comunicación se producen cuando nuestras palabras se contradicen con nuestra conducta no verbal. Ejemplo:
- Un hijo le entrega un regalo a su padre por su cumpleaños y éste, con una expresión de decepción, dice: “Gracias, es justo lo que quería”.
- Un chico encuentra a su mejor amigo por la calle y, cuando le saluda, el otro le devuelve el saludo con un frío y seco “hola” y desvía la mirada.
TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN EFICAZ
Todos conocemos y podríamos citar en teoría cuales son los principios básicos para lograr una correcta comunicación, pero, tal vez por sonar a perogrullo, frecuentemente nos olvidamos de ellos. Algunas de las estrategias que podemos emplear son tan sencillas como las siguientes:
La escucha activa
Uno de los principios más importantes y difíciles de todo el proceso comunicativo es el saber escuchar. La falta de comunicación que se sufre hoy día se debe en gran parte a que no se sabe escuchar a los demás. Se está más tiempo pendiente de las propias emisiones, y en esta necesidad propia de comunicar se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común, compartir con los demás. Existe la creencia errónea de que se escucha de forma automática, pero no es así. Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye. Pero, ¿qué es realmente la escucha activa?.
La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla. ¿Cuál es la diferencia entre el oír y el escuchar?. Existen grandes diferencias. El oír es simplemente percibir vibraciones de sonido. Mientras que escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye. La escucha efectiva tiene que ser necesariamente activa por encima de lo pasivo. La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo. Para llegar a entender a alguien se precisa asimismo cierta empatía, es decir, saber ponerse en el lugar de la otra persona.
Elementos que facilitan la escucha activa:
- Disposición psicológica: prepararse interiormente para escuchar. Observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.
- Expresar al otro que le escuchas con comunicación verbal (ya veo, umm, uh, etc.) y no verbal (contacto visual, gestos, inclinación del cuerpo, etc.).
Elementos a evitar en la escucha activa:
- No distraernos, porque distraerse es fácil en determinados momentos. La curva de la atención se inicia en un punto muy alto, disminuye a medida que el mensaje continua y vuelve a ascender hacia el final del mensaje, Hay que tratar de combatir esta tendencia haciendo un esfuerzo especial hacia la mitad del mensaje con objeto de que nuestra atención no decaiga.
- No interrumpir al que habla.
- No juzgar.
- No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.
- No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo: "no te preocupes, eso no es nada".
- No contar "tu historia" cuando el otro necesita hablarte.
- No contraargumentar. Por ejemplo: el otro dice "me siento mal" y tú respondes "y yo también".
- Evitar el "síndrome del experto": ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.
Habilidades para la escucha activa:
Mostrar empatía: Escuchar activamente las emociones de los demás es tratar de "meternos en su pellejo" y entender sus motivos. Es escuchar sus sentimientos y hacerle saber que "nos hacemos cargo", intentar entender lo que siente esa persona. No se trata de mostrar alegría, si siquiera de ser simpáticos. Simplemente, que somos capaces de ponernos en su lugar. Sin embargo, no significa aceptar ni estar de acuerdo con la posición del otro. Para demostrar esa actitud, usaremos frases como: “entiendo lo que sientes”, “noto que...”.
Parafrasear. Este concepto significa verificar o decir con las propias palabras lo que parece que el emisor acaba de decir. Es muy importante en el proceso de escucha ya que ayuda a comprender lo que el otro está diciendo y permite verificar si realmente se está entendiendo y no malinterpretando lo que se dice. Un ejemplo de parafrasear puede ser: “Entonces, según veo, lo que pasaba era que...”, “¿Quieres decir que te sentiste...?”.
Emitir palabras de refuerzo o cumplidos. Pueden definirse como verbalizaciones que suponen un hala¬go para la otra persona o refuerzan su discurso al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o comprende lo que se acaba de decir. Algunos ejemplos serían: "Esto es muy divertido"; "Me encanta hablar contigo" o "Debes ser muy bueno jugando al tenis". Otro tipo de frases menos directas sirven también para transmitir el interés por la conversación: "Bien", "umm" o "¡Estupendo!".
Resumir: Mediante esta habilidad informamos a la otra persona de nuestro grado de comprensión o de la necesidad de mayor aclaración. Expresiones de resumen serían:
- "Si no te he entendido mal..."
- "O sea, que lo que me estás diciendo es..."
- "A ver si te he entendido bien...."
Expresiones de aclaración serían:
- "¿Es correcto?"
- "¿Estoy en lo cierto?"
Algunos aspectos que mejoran la comunicación:
- Al criticar a otra persona, hablar de lo que hace, no de lo que es. Las etiquetas no ayudan a que la persona cambie, sino que refuerzan sus defensas. Hablar de lo que es una persona sería: "te has vuelto a olvidar de sacar la basura. Eres un desastre"; mientras que hablar de lo que hace sería: "te has vuelto a olvidar de sacar la basura. Últimamente te olvidas mucho de las cosas".
- Discutir los temas de uno en uno, no "aprovechar" que se está discutiendo, por ejemplo sobre la impuntualidad de la pareja, para reprocharle de paso que es un despistado, un olvidadizo y que no es cariñoso.
- No ir acumulando emociones negativas sin comunicarlas, ya que producirían un estallido que conduciría a una hostilidad destructiva.
- No hablar del pasado. Rememorar antiguas ventajas, o sacar a relucir los “trapos sucios” del pasado, no sólo no aporta nada provechoso, sino que despierta malos sentimientos. El pasado sólo debe sacarse a colación constructivamente, para utilizarlo de modelo cuando ha sido bueno e intentamos volver a poner en marcha conductas positivas quizá algo olvidadas. Pero es evidente que el pasado no puede cambiarse; por tanto hay que dirigir las energías al presente y al futuro.
- Ser específico. Ser específico, concreto, preciso, es una de las normas principales de la comunicación. Tras una comunicación específica, hay cambios; es una forma concreta de avanzar. Cuando se es inespecífico, rara vez se moviliza nada. Si por ejemplo, nos sentimos solos/as y deseamos más tiempo para estar con nuestra pareja, no le diga únicamente algo así: “No me haces caso”, “Me siento solo/a”, “Siempre estás ocupado/a”. Aunque tal formulación exprese un sentimiento, si no hacemos una propuesta específica, probablemente las cosas no cambiarán. Sería apropiado añadir algo más. Por ejemplo: “¿Qué te parece si ambos nos comprometemos a dejar todo lo que tenemos entre manos a las 9 de la noche, y así podremos cenar juntos y charlar?”.
- Evitar las generalizaciones. Los términos "siempre" y "nunca" raras veces son ciertos y tienden a formar etiquetas. Es diferente decir: "últimamente te veo algo ausente" que "siempre estás en las nubes". Para ser justos y honestos, para llegar a acuerdos, para producir cambios, resultan más efectivas expresiones del tipo: “La mayoría de veces”, “En ocasiones”, “Algunas veces”, “Frecuentemente”. Son formas de expresión que permiten al otro sentirse correctamente valorado.
- Ser breve. Repetir varias veces lo mismo con distintas palabras, o alargar excesivamente el planteamiento, no es agradable para quién escucha. Produce la sensación de ser tratado como alguien de pocas luces o como un niño. En todo caso, corre el peligro de que le rehúyan por pesado cuando empiece a hablar. Hay que recordar que: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
- Cuidar la comunicación no verbal. Para ello, tendremos en cuenta lo siguiente:
- La comunicación no verbal debe de ir acorde con la verbal . Decir " ya sabes que te quiero" con cara de fastidio dejará a la otra persona peor que si no se hubiera dicho nada.
- Contacto visual. Es el porcentaje de tiempo que se está mirando a los ojos de la otra persona. El contacto visual debe ser frecuente, pero no exagerado.
- Afecto. Es el tono emocional adecuado para la situación en la que se está interactuando. Se basa en índices como el tono de voz, la expresión facial y el volumen de voz (ni muy alto ni muy bajo).
- Elegir el lugar y el momento adecuados. En ocasiones, un buen estilo comunicativo, un modelo coherente o un contenido adecuado pueden irse al traste si no hemos elegido el momento adecuado para transmitirlo o entablar una relación. Es importante cuidar algunos aspectos que se refieren al momento en el que se quiere establecer la comunicación:
- El ambiente: el lugar, el ruido que exista, el nivel de intimidad...
- Si vamos a criticar o pedir explicaciones debemos esperar a estar a solas con nuestro interlocutor.
- Si vamos a elogiarlo, será bueno que esté con su grupo u otras personas significativas.
- Si ha comenzado una discusión y vemos que se nos escapa de las manos o que no es el momento apropiado utilizaremos frases como: “si no te importa podemos seguir discutiendo esto en... más tarde”.
Fuente: www.psicologia-online.com
El rumor del coche sin luces (y psicología del rumor)
por Marta Valverde
Desde hace unos días no dejan de llegarme noticias de un extraño suceso que está sucediendo (dicen los que lo cuentan) es toda España. Primero me llegó el e-mail en cadena, cómo no. Después lo escuché en la Universidad, en mi casa, en el trabajo de mis padres... me han avisado amigos de Valencia, Madrid, Murcia... en principio, toda España está enterada y asustada o, al menos, pendiente. Con estos datos, me puse a buscar en Internet y, sorpresa, no sólo está sucediendo el rumor en España, sino también en El Salvador, Honduras, Guatemala, México y en algunas ciudades de Estados Unidos. Pero ¿qué cuenta este rumor?
"Una pandilla llamada 'Sangre' se encuentra en un supuesto acto de iniciación el cual consiste en conducir un automóvil con las luces apagadas, y matar a cualquier automovilista que les haga el cambio de luces"
Bien, esto dice. Nos hemos ido hasta una web especialista en leyendas urbanas (snopes.com), la cual asegura este rumor como FALSO. Es más, según la web, esta leyenda lleva activa desde el año 1980 y se ha enviado en diferentes oleadas (1984, 1993, 1998, 2004 y 2006) aprovechando nuevos medios de comunicación, como el fax o el e-mail.
La historia es falsa, según diferentes blogs y webs que tratan el tema, por varios motivo. Primero, porque se lleva contando desde los años ochenta. Segundo, porque en los e-mails con la historia siempre dicen que sucederá "este fin de semana" (de ser así, llevaría pasando todos los fines de semana desde 1984). Tercero, ningún medio de comunicación ha recogido un sólo incidente que confirme que ha sucedido realmente este hecho. Cuarto, cada e-mail dice que está sucediendo en nuestra zona (pero entonces debería estar sucediendo en varias decenas de zonas al mismo tiempo y, en ese caso, la pandilla tendría que ser omnipotente).
El periódico mejicano "El porvenir", en su edición electrónica, publica lo siguiente: "(...) Sin embargo, el funcionario federal dejó en claro que hasta el momento no existe registro alguno de actividad por parte de esta supuesta organización en el territorio nacional, la PGR no tiene conocimiento de crímenes contra automovilistas como los que presuntamente perpetra este grupo, como parte de sus ritos de iniciación. Aunque la Agencia Federal de Investigación (AFI) a través de una de sus direcciones, emitió en días pasados un oficio con carácter de urgente, en el que se alertó a las autoridades capitalinas y mexiquenses sobre la posible operación de integrantes de Sangre para asesinar a automovilistas, a partir de información recabada por Interpol Guatemala. Al respecto, el subprocurador indicó que la gran mayoría de esos oficios son en reacción a publicaciones, incluso comentó que en muchas ocasiones se sueltan ese tipo de bolitas, de rumores” por parte de la delincuencia organizada".
Pese a confirmarse el no tener datos, ningún diario desmiente el rumor. Google News no recoge nada y el buscador Google tampoco. Con todo, en méxico se ha aumentado la seguridad, al igual que en otras ciudades incluso españolas. De hecho, el que suscribe, cuando he sido preguntado por amigos sobre el hecho, les he dicho: "Es una leyenda urbana falsa pero, por si acaso, no des las luces"... así nos curamos todos en salud...
¿Cómo funciona la psicología del rumor?
Es una información diseminada que proviene de una fuente desconocida, una transacción colectiva cuyos componentes consisten en una actividad intelectual y comunicativa. Surge cuando las personas atrapadas conjuntamente en una situación ambigua intentan dar a ella, reuniendo sus recursos intelectuales, una interpretación con sentido. En pocas palabras, el rumor son elementos importantes además de ser un esfuerzo colectivo para lograr una definición. En el proceso del rumor, son elementos importantes tanto los canales formales como los informales de comunicación. Como transacción colectiva, el rumor surge en los canales de información (interpersonales) y, según Lang y Lang los canales por donde viajan pueden describirse como huidizos. Si bien su tratamiento se realiza mediante canales informales el rumor surge de información insuficiente de los canales oficiales.
La Ley básica del rumor enuncie: "La deformación emocional subjetiva en la percepción e interpretación del medio ambiente puede ocurrir sólo en relación directa a los efectos combinados de importancia y ambigüedad".
Al referir un chisme, está uno momentáneamente en posición de dominio frente a los circundantes. Un placer de esta índole puede incluso resultar irrenunciable para individuos cuya vida carece de color y variedad. El rumor es un fenómeno social. Siendo el vehículo un sólo individuo, indudablemente una cadena es más que la suma de sus eslabones considerados la materia y sustancie de dicha cadena. De ahí que no podamos comprender un rumor totalmente sin un minucioso análisis de las elaboraciones típicas que tienen lugar en la mente de los individuos constituidos sucesivamente en eslabones de la cadena de rumor.
Los tres pasos psicológicos del testimonio son: percibir, recordar e informar produciendo la transmisión del rumor siendo los tres no rígidamente marcables. La mayoría de los rumores parten del relato de un episodio real, esto es, de la experiencia perceptual de un acontecimiento habida por alguien que juzga de importancia comunicarla a sus semejantes. La historia del rumor se remonta a la antigua Roma a quienes llegaron a tener delatores, cuya misión era la de mezclarse con la gente del pueblo y llevar al palacio la voz del pueblo, debido a esto los medios de información actuales se basan los medios masivos de la comunicación.
Gran parte de la conversación de sociedad es intercambio de rumores. Se llama rumor ocioso al no comprobado, el que llena el diálogo cuyo objeto no sea otro que transcurrir un rato amable con nuestros amigos. Hay sobrados rumores y chismes que distan de ser ociosos: son profundamente intencionales, apuntan a un fin determinado y sirven de importantes objetivos emocionales. La exacta naturaleza de estos fines no sabrían decirla, ni el portador, ni el receptor.
Admitido que la circulación de rumores es siempre un problema social y psicológico de gran magnitud, lo que es una manera especial de desahogarse en momentos críticos.Por ningún concepto ha de considerarse el rumor como mere rareza, como divagación curiosa pero trivial de la sociedad, ni como conducta sensata del individuo. Muy por el contrario, el principio del rumor resulta ser de aplicación muy amplia, su característico itinerario de deformación en el recuerdo ó de revivencia, en el olvido, en la imaginación y el llamado dispositivo de racionalización que nos proporciona pretextos suficientes, sigue precisamente la misma distorsión que la mayoría de las comunicaciones entre la gente.
Fuentes utilizadas:
- www.fortunecity.com/campus/lawns/380/psicorumor.htm
- http://alt1040.com
- www.snopes.com
- www.elporvenir.com.mx
Desde hace unos días no dejan de llegarme noticias de un extraño suceso que está sucediendo (dicen los que lo cuentan) es toda España. Primero me llegó el e-mail en cadena, cómo no. Después lo escuché en la Universidad, en mi casa, en el trabajo de mis padres... me han avisado amigos de Valencia, Madrid, Murcia... en principio, toda España está enterada y asustada o, al menos, pendiente. Con estos datos, me puse a buscar en Internet y, sorpresa, no sólo está sucediendo el rumor en España, sino también en El Salvador, Honduras, Guatemala, México y en algunas ciudades de Estados Unidos. Pero ¿qué cuenta este rumor?"Una pandilla llamada 'Sangre' se encuentra en un supuesto acto de iniciación el cual consiste en conducir un automóvil con las luces apagadas, y matar a cualquier automovilista que les haga el cambio de luces"
Bien, esto dice. Nos hemos ido hasta una web especialista en leyendas urbanas (snopes.com), la cual asegura este rumor como FALSO. Es más, según la web, esta leyenda lleva activa desde el año 1980 y se ha enviado en diferentes oleadas (1984, 1993, 1998, 2004 y 2006) aprovechando nuevos medios de comunicación, como el fax o el e-mail.
La historia es falsa, según diferentes blogs y webs que tratan el tema, por varios motivo. Primero, porque se lleva contando desde los años ochenta. Segundo, porque en los e-mails con la historia siempre dicen que sucederá "este fin de semana" (de ser así, llevaría pasando todos los fines de semana desde 1984). Tercero, ningún medio de comunicación ha recogido un sólo incidente que confirme que ha sucedido realmente este hecho. Cuarto, cada e-mail dice que está sucediendo en nuestra zona (pero entonces debería estar sucediendo en varias decenas de zonas al mismo tiempo y, en ese caso, la pandilla tendría que ser omnipotente).
El periódico mejicano "El porvenir", en su edición electrónica, publica lo siguiente: "(...) Sin embargo, el funcionario federal dejó en claro que hasta el momento no existe registro alguno de actividad por parte de esta supuesta organización en el territorio nacional, la PGR no tiene conocimiento de crímenes contra automovilistas como los que presuntamente perpetra este grupo, como parte de sus ritos de iniciación. Aunque la Agencia Federal de Investigación (AFI) a través de una de sus direcciones, emitió en días pasados un oficio con carácter de urgente, en el que se alertó a las autoridades capitalinas y mexiquenses sobre la posible operación de integrantes de Sangre para asesinar a automovilistas, a partir de información recabada por Interpol Guatemala. Al respecto, el subprocurador indicó que la gran mayoría de esos oficios son en reacción a publicaciones, incluso comentó que en muchas ocasiones se sueltan ese tipo de bolitas, de rumores” por parte de la delincuencia organizada".
Pese a confirmarse el no tener datos, ningún diario desmiente el rumor. Google News no recoge nada y el buscador Google tampoco. Con todo, en méxico se ha aumentado la seguridad, al igual que en otras ciudades incluso españolas. De hecho, el que suscribe, cuando he sido preguntado por amigos sobre el hecho, les he dicho: "Es una leyenda urbana falsa pero, por si acaso, no des las luces"... así nos curamos todos en salud...
¿Cómo funciona la psicología del rumor?
Es una información diseminada que proviene de una fuente desconocida, una transacción colectiva cuyos componentes consisten en una actividad intelectual y comunicativa. Surge cuando las personas atrapadas conjuntamente en una situación ambigua intentan dar a ella, reuniendo sus recursos intelectuales, una interpretación con sentido. En pocas palabras, el rumor son elementos importantes además de ser un esfuerzo colectivo para lograr una definición. En el proceso del rumor, son elementos importantes tanto los canales formales como los informales de comunicación. Como transacción colectiva, el rumor surge en los canales de información (interpersonales) y, según Lang y Lang los canales por donde viajan pueden describirse como huidizos. Si bien su tratamiento se realiza mediante canales informales el rumor surge de información insuficiente de los canales oficiales.
La Ley básica del rumor enuncie: "La deformación emocional subjetiva en la percepción e interpretación del medio ambiente puede ocurrir sólo en relación directa a los efectos combinados de importancia y ambigüedad".
Al referir un chisme, está uno momentáneamente en posición de dominio frente a los circundantes. Un placer de esta índole puede incluso resultar irrenunciable para individuos cuya vida carece de color y variedad. El rumor es un fenómeno social. Siendo el vehículo un sólo individuo, indudablemente una cadena es más que la suma de sus eslabones considerados la materia y sustancie de dicha cadena. De ahí que no podamos comprender un rumor totalmente sin un minucioso análisis de las elaboraciones típicas que tienen lugar en la mente de los individuos constituidos sucesivamente en eslabones de la cadena de rumor.
Los tres pasos psicológicos del testimonio son: percibir, recordar e informar produciendo la transmisión del rumor siendo los tres no rígidamente marcables. La mayoría de los rumores parten del relato de un episodio real, esto es, de la experiencia perceptual de un acontecimiento habida por alguien que juzga de importancia comunicarla a sus semejantes. La historia del rumor se remonta a la antigua Roma a quienes llegaron a tener delatores, cuya misión era la de mezclarse con la gente del pueblo y llevar al palacio la voz del pueblo, debido a esto los medios de información actuales se basan los medios masivos de la comunicación.
Gran parte de la conversación de sociedad es intercambio de rumores. Se llama rumor ocioso al no comprobado, el que llena el diálogo cuyo objeto no sea otro que transcurrir un rato amable con nuestros amigos. Hay sobrados rumores y chismes que distan de ser ociosos: son profundamente intencionales, apuntan a un fin determinado y sirven de importantes objetivos emocionales. La exacta naturaleza de estos fines no sabrían decirla, ni el portador, ni el receptor.
Admitido que la circulación de rumores es siempre un problema social y psicológico de gran magnitud, lo que es una manera especial de desahogarse en momentos críticos.Por ningún concepto ha de considerarse el rumor como mere rareza, como divagación curiosa pero trivial de la sociedad, ni como conducta sensata del individuo. Muy por el contrario, el principio del rumor resulta ser de aplicación muy amplia, su característico itinerario de deformación en el recuerdo ó de revivencia, en el olvido, en la imaginación y el llamado dispositivo de racionalización que nos proporciona pretextos suficientes, sigue precisamente la misma distorsión que la mayoría de las comunicaciones entre la gente.
Fuentes utilizadas:
- www.fortunecity.com/campus/lawns/380/psicorumor.htm
- http://alt1040.com
- www.snopes.com
- www.elporvenir.com.mx
Reflexión: Las ranitas en la nata

Esta mañana, Claudio me comentaba el agobio que llevaba con los exámenes, igual que la mayoría de los que estamos en este blog. De pronto, me dijo, hablando con Kaftrado recordó que había un cuento de Jorge Bucay que podía ayudarnos en esta época. Como me suele pasar, ma pidió que lo buscara y lo transcribiese en un post. Y aquí os lo traigo. Pero, antes, quiero añadir una frase que me dijo Joaquín, el cual la había oido de un profesor suyo. La frase, que me encantó, decía lo siguiente: "No veas las cosas como «Todavía queda mucho», sino como «Ya queda menos»".
Ahora sí, os dejo con este cuento recogido por Bucay. Se llama "Las ranitas en la nata".
Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata. Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon, en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.
Una de ellas dijo en voz alta: «No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril« Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco. La otra rana, más persistente o quizá más tozuda se dijo: «¡No hay manera! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora». Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.
Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla. Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.
EnConnection / nº1 / Enero 2006
Recomendaciones de blogs de psicología, reflexión y crecimiento personal.
[X] SIETE DE SEVEN
En su último post, Kaftrado habla de una de las mayores enfermedades actuales: El Cáncer. Investigaciones, opinión y enlaces sobre las últimas noticias relacionadas con este tema.
[X] POR UNA CIENCIA MEJOR
Nerea Lagos, desde Granada, habla en su nuevo post de la Heminegligencia espacial desde un punto de vista práctico y muy humano, ya que lo analiza a raíz de la visita de una de sus pacientes.
[X] SOLOS
René Seeker, en su tónica habitual, reflexiona sobre el sentimiento de olvido que sentimos al no poner en práctica ciertas emociones. Un post introducido por un poema de Kavafis muy recomendado.
[X] LA COSA HÚMEDA
F. Benedetti, desde un hotel, habla sobre el programa de experimentación psicológica "E-Prime" y enlaza con programas gratuitos de experimentación.
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Atención al paciente agitado, violento o psicótico en urgencias: un protocolo pendiente para una patología en aumento
El paciente con extrema agitación, delirio, comportamiento violento o psicosis aguda es un problema de evaluación frecuente en la sala de urgencias de un hospital general. En cambio, en los servicios de urgencias pediátricas, la tradicional infrecuencia de este tipo de cuadros puede conducir a un cierto grado de imprevisión e ineficiencia en la atención inicial a estos casos.
El actual incremento conocido de la patología de origen psicosocial en las urgencias pediátricas, las nuevas terapias medicamentosas de los procesos psicóticos juveniles y, más en particular su incumplimiento, así como la aproximación más temprana de nuestros jóvenes al consumo de sustancias adictivas, cada vez más variadas, nos enfrentan a un aumento en la frecuencia y la diversidad de este tipo de crisis.
El tratamiento de la agitación, agresión y/o violencia empieza con el tratamiento exitoso del episodio agudo, seguido por estrategias destinadas a reducir la intensidad y frecuencia de los episodios subsiguientes. La clave para la seguridad es intervenir precozmente con objeto de prevenir la progresión de la agitación a agresión y violencia. Por eso, las medidas urgentes, destinadas a inhibir la agitación, deben ser adoptadas sin demora por el personal que atiende primero al paciente, y que suele ser en las unidades de urgencias.
Los pacientes en crisis de agitación psicomotriz (CAPM) pueden requerir medidas urgentes de contención física y/o química, para asegurar su propia integridad, la seguridad de sus cuidadores sanitarios, prevenir secuelas clínicas graves y permitir su evaluación clínica para determinar la etiología. Pero los riesgos derivados de las medidas de contención deben conocerse y ser sopesados frente a los beneficios en cada caso.
El propósito de este artículo es exponer la actuación urgente que se debe seguir ante un niño con CAPM, intentando definir las distintas situaciones etiológicas y los criterios de elección de medicamentos para el control químico en cada una de ellas, así como advertir de las complicaciones asociadas a los agentes medicamentosos que emplear y de la conveniencia, por tanto, de que los profesionales se familiaricen con las distintas opciones farmacológicas.
Pulsa aquí para leer gratuitamente el artículo completo.
Fuente: psiquiatria.com
PALABRAS CLAVE: Agitación psicomotriz, Contención química, Contención física, Crisis psicótica, Comportamiento violento, Servicio de urgencias, Niños.
KEYWORDS: Psychomotor agitation, Chemical restraint, Physical restraint, Violent behavior, Psychotic disorder, Emergency department, Children.
Publicidad y emoción: ¿Cómo estás?
"Publicidad y emoción: ¿Cómo estás?"
Daniel Ibáñez* (Alicante)
¿Cómo estás?
Por primera vez en España una marca te preguntaba directamente algo. No era sobre sus productos, ni sobre sus servicios, ni siquiera sobre su campo de acción. Por primera vez una marca, Vodafone, te preguntaba ¿cómo estas? Se interesaba por ti, se preocupaba por tu bienestar.
Una pregunta tan simple tiene detrás meses de trabajo, no es una idea brillante que ilumina a alguien en un despacho y al día siguiente sale a las calles. Es fruto de todo un plan estratégico de comunicación de la marca Vodafone y de una campaña destinada a desmarcarse del resto de la competencia. A Vodafone no le importa como estás, solo quiere que pienses que le importa y así familiarices con su marca.
El siglo XXI a traído consigo muchos cambios importantes en publicidad. Las ideas del pasado ya no valen, todo esta inventado, queda reinventar. Llegados a este punto hay que sorprender, tocar donde nadie antes había tocado, utilizar herramientas nuevas y eficientes que ofrezcan productividad y eficacia. Que me permitan “comunicar” mi idea, mi verdad, mi marca.
¿Qué por qué preguntan “cómo estas”? Muy sencillo. La soledad es la plaga del siglo en que vivimos. La comercialización del tiempo, de la vida, están a la orden del día, nos acecha en cada esquina. Somos parte de un sistema capitalista con un hambre voraz. Ya nadie se saluda por la calle, ni se pregunta por su vida. Ya a nadie le interesa la vida de los demás. Y Vodafone consciente de ello hace lo menos esperado por una empresa de esta envergadura, te pregunta ¿cómo estás? Es brillante. En esta pregunta no sólo están las palabras que ves, la marca también te esta diciendo cosas como: Nos interesan las personas, estamos para ofrecerte un servicio personalizado, nosotros escuchamos (no como la competencia), nos interesa tu opinión, queremos conocer tu caso, aquí sí tienes un sitio.
¿Es lícito utilizar este tipo de estrategias para “vender”? Primero no solo es vender, también es comunicar. Además, me atrevo a decir que no es culpa del emisor sino del receptor. Está en la mano de cada uno evadirse de la sociedad, del día a día, y observar la realidad. Está en tu mano “conocer” como funcionan las cosas, darse cuenta de cómo es el sistema y participar de él con total conocimiento. Tiene más culpa el que se deja manipular que el que manipula.
En este discurso no digo que no sea lícito participar del sistema, yo soy parte de él. Responder a la pregunta: “¿cómo estas?” Es lógico y razonable dejarse llevar por el poder de la marca y dejarse comunicar. Todo es sensato mientras seamos conscientes de lo que pasa y de quien decide lo que pasa. También mientras seamos críticos. Únicamente así podemos cambiar lo que no nos gusta y aceptar aquello que nos conviene o que nos da algo a cambio. ¿Cómo estoy? Muy bien gracias.
* Daniel Ibáñez es estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Alicante. Ha trabajado como monitor de deficientes psíquicos y durante un año a dirigido el blog "Qué fuerte me parece todo", recomendado como uno de los 10 mejores blogs en castellano por ya.com.
Las terapias basadas en la luz producen efectos positivos sobre las glándulas suprarrenales siendo útiles en el tratamiento de trastornos depresivos y del sueño
La luz produce una gran actividad del gen de la glándula suprarrenal a través de sus efectos en el núcleo supraquiasmático (SCN). Este núcleo se encuentra en el hipotálamo y es donde a su vez se sitúa el reloj circadiano, que regula el ciclo de 24 horas de los procesos biológicos.
Investigadores de la Universidad de Kobe (Japón) han desvelado los posibles mecanismos moleculares que subyacen en las terapias basadas en la luz que se aplican en trastornos depresivos y del sueño. Los glucocorticoides, incluyendo la cortisona humana, tienen muchas funciones en el organismo, incluyendo la respuesta metabólica a la inanición, la respuesta inmune antiinflamatoria y la regulación temporal de los ritmos circadianos en los órganos periféricos.
De este modo la secreción de glucocorticoides inducida por la luz podría jugar un papel crucial en los cambios fisiológicos del cuerpo y el cerebro provocados por la luz.
Los investigadores examinaron la actividad del gen circadiano 'Per1' en órganos de animales vivos y descubrieron que la exposición a la luz nocturna indujo la expresión de 'Per1' en la glándula suprarrenal. Un análisis posterior de la glándula reveló numerosos cambios en la actividad de casi 200 genes, seguidos por la liberación retardada de corticosterona.
Cuando los investigadores separaron el núcleo supraquiasmático, el efecto de la luz sobre la glándula se perdió, indicando que el fenómeno está estrechamente vinculado con el reloj circadiano.
Este descubrimiento podría explicar por qué la terapia con luz brillante puede ayudar a los pacientes con otros trastornos, como la depresión mayor y el trastorno bipolar, que no se asocian habitualmente con el reloj circadiano.
Fuente: CELL METABOLISM. 2005 NOV;2:297-307.
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DEL AMOR NEGATIVO, AL AMOR
Por Berta Sperber
¿Te has sentido alguna vez temeroso de que no te amen, o te dejen de querer por algo que hiciste o dejaste de hacer? ¿Has amenazado a otro con dejarlo de amar o querer si no hacia tal o cual cosa? ¿Has pedido o aceptado dar “pruebas de amor”? ¿Temes estar solo o huís de estar a solas contigo? ¿Temes o sentís a menudo que te aburrís? ¿Ponés condiciones para amar: “te quiero si me das... si sos como yo espero, porque te quiero... para quererte vos debes... porque te quiero me sacrifico o espero que te sacrifiques por mí ...? ¿Usas la culpa o te culpas si el otro o vos hacen las cosas distinta a ...?
Si contestás que sí a alguna de estas preguntas, sos también víctima y victimario del Amor Negativo. El concepto de Amor Negativo es hacer cosas negativas en nombre del amor. Es un chantaje emocional permanente, donde se pone condiciones para amar y se amenaza con dejar de hacerlo si el otro o uno no cumple con esas condiciones o expectativas.
Hay distintas formas en que esto se concreta:
Porque te amo te maltrato o soy duro o sobrexigente o hipercrítico contigo, “lo hago por tu bien”,”te castigo por tu bien”.
Porque te amo no te pongo límites, y te dejo dañarte o dañarme.
Porque te amo te sobreprotejo y te invalido en tus posibilidades.
Porque te amo me sacrifico por ti y luego te lo cobro o te lo recrimino.
Porque te amo te lleno de regalos o servicios para que me tengas que amar.
Porque te amo te pido que satisfagas mis expectativas, que seas como yo quiero que seas.
Y así porque te amo te postergo, te abandono o te rechazo, porque no se cumplen las condiciones, o para cumplirlas:”no estoy porque trabajo para darte lo mejor”, “te postergo para que estés orgulloso de mí”, ”te dejo solo para ser exitoso como te prometí”, ”para que podamos comprar lo que te gusta, por el status, etc.”
Es un trabajo, es algo a conquistar, que no se entrega ni se da fácilmente, pero sí se puede retirar si el otro no cumple con las condiciones... Parece convertirse en una mercadería muy especial y rara, no abunda, ni es un derecho natural, y no bien lo conseguimos tememos perderlo.
Sin embargo, todos deseamos sentirnos queridos, amados, pero pocos sienten que esto abunda en sus vidas y que son dignos de amor sin condiciones...
Las problemáticas de la autoestima son las distintas formas de sentirse indigno del amor, en sus diferentes gradaciones. La vergüenza, la culpa, los problemas con la intimidad y la entrega son vivencias que expresan este Síndrome del Amor Negativo.
Es la causa de la desunión, los conflictos, la soledad, la destrucción y el resentimiento humano, de las guerras y del dominio de unos sobre otros. Este concepto fue creado por Bob Hoffman en 1967, y puso en evidencia como aprendimos a generar el malestar y el sufrimiento humano en el seno de las familias, de generación en generación, aunque se modifiquen los contextos, las culturas, la tecnología o la política. No se sabe cuándo surgió ni cómo, pero sí que se transmite inconscientemente en los vínculos primarios, los familiares, especialmente en las relaciones entre padres e hijos y configura una matriz o modelo relacional que se instala en nuestro mundo interno, desde la concepción hasta la pubertad. A partir de la pubertad, comienza a proyectarse compulsivamente en la vida, y da criterio de verdad a creencias y valores aprendidos que desvirtúan la dignidad humana en sus distintos aspectos y áreas de la vida y nos deja insatisfechos, carentes o limitados a pesar de nuestros logros, o directamente los sabotea o destruye.
Si no estás en la vida como soñás estar, el Amor Negativo ha hecho sus estragos en tu vida. Instalado en nuestro mundo emocional, este paradigma o modelo de vida, se mueve más rápido y se proyecta en nuestro mundo más rápido que nuestras mejores intenciones intelectuales, que nuestra voluntad. Se expresa en el tono, en la mirada, en la actitud corporal, y dispara cargas emocionales inadecuadas a las situaciones. Coloca anteojos que nos desfiguran la percepción, en particular si hay afecto en la situación o con los otros. Más amamos, más se dispara. Más deseamos algo para nosotros, más se pone en acción. Es la causa de que hayas fracasado en muchas promesas de cambio, ya que tiende a la reproducción de patrones de conducta y a que se afirmen con el paso de los años. Limita nuestras posibilidades a la medida de Amor Negativo que tenemos, más deseamos algo, más lo coartará.
Mirá los patrones de acción o de relación, o los climas emocionales, o los resultados vitales que se te han repetido a través de tu vida y estarás mirando las consecuencias de tu Síndrome del Amor Negativo.
¿Cuántas veces llegaste a casa y te descargaste con los que más amás? ¿Cuántas veces postergaste al otro, una caricia, un consuelo, una presencia que el otro necesitaba, o vos mismo, en nombre de tu trabajo u otros compromisos, o ni siquiera sabés por qué, pero fuiste negligente, abandonaste, rechazaste espacios de amor real. Es una lógica ilógica, en nombre del amor a uno mismo y a los otros generamos desamor, carencia, rechazo u abandono.
Sí!! Lo más grave de esta grabación emocional inconsciente, es que define el límite de amor a uno mismo, o dicho de otra manera, cuánto merecemos ser amados, en primera instancia por uno mismo. La persona permite y propone sus posibilidades en la vida, en función de esta vivencia de merecer o no merecer. Y propondrá a los demás, desde su simpatía o antipatía, desde su distancia o cercanía, desde su apertura o su cerramiento al encuentro, desde su confianza o desconfianza en el otro, quiénes y qué se le acercarán y permanecerán. Abriendo caminos o cerrándolos. Viéndolos o ignorándolos, y así sembrará en su vida, para luego llamar a la cosecha magra o abundante, destino.
Construimos nuestra vida desde esta poderosa grabación original de nuestras vidas, en forma silenciosa, compulsiva, permanente, define las circunstancias que nos vienen, y es nuestro verdadero diseñador y arquitecto vital. Nos muestra también cuán poderosos somos para determinar nuestras vidas a favor o en contra, y como este poder está conducido por las grabaciones del Amor Negativo. Si no... ¿por qué voy a dudar de mi, por qué voy a temer la vida, por qué carencias?
CÓMO SE ORIGINA?
El Síndrome del Amor Negativo es producto del vínculo primario con los padres biológicos de la infancia y algunos sustitutos. Se establece en las miradas y gestos primeros con los hijos, cuando se vinculan con ellos como si fueran solo seres a formar, que necesitan hacer a imagen y semejanza, que llenen sus expectativas, en lugar de ayudarlos a desplegar el ser que son, traduciendo lo que son en el idioma o código de este mundo.
Cuando un niño siente o percibe en las reacciones de los padres que hay determinadas cosas que generan el amor de ellos y otras no, aprende que el amor tiene condiciones, y comienza a trabajar para ser amado, ya que sabe que necesita de su amor para sobrevivir y además los ama incondicionalmente, los ve idealizadamente. Así se desconecta de su ser, de su mundo emocional, de quien es realmente, de su mundo interno, para pasar a fijar la mirada en los ojos de sus padres, donde se siente reflejado en su dignidad al amor.
Si ve odio en sus padres, creerá que lo genera, si ve alegría también, y definirá su autoimagen, proyectándola en su vida adulta, “soy alguien que genera odio, soy alguien que genera alegría...” y eso volverá, confirmándole el mensaje original.
La dependencia con la reacción del otro para definir cuánto uno merece ya se ha constituido y permanecerá intocable para el resto de la vida si no es revisado, limitando y saboteando nuestros mejores sueños, con creencias que justificarán esto que no recordamos intelectualmente, pero que está vivo en nuestro mundo emocional, del que quedamos parcial o totalmente desconectados y que es el camino de acceso a nuestro ser, a nuestro sentido de la vida.
LA POSITIVACION DEL AMOR NEGATIVO
Los pasos para ello son:
1. La toma de conciencia del Síndrome del Amor Negativo y de su origen.
2. La reconexión emocional.
3. El reencuentro con tu capacidad de amor incondicional.
4. La recuperación del perdón y de la comprensión o compasión por uno mismo.
5. La integración del intelecto con el mundo emocional.
6. La recuperación de nuestra sabiduría interna y el poder sobre uno mismo, autónomo de la mirada del otro.
Algunas herramientas para comenzar a salir:
Conversar con uno mismo desde el querer, no desde el pensar. Respetar las emociones como guía interna de las posibilidades afuera, en lugar de decretarlas o violentarlas. Ej.: ”Tengo que poder”, “No debo enojarme, tengo que ser amoroso”, etc. Preguntarse: “Por qué no puedo, por qué me enoja, qué me impide ser amoroso...”
Renunciar a las expectativas sobre uno mismo y sobre los demás. Abrirse a los deseos o metas con conciencia que lo que proponemos suele transformarse con cada respuesta de la vida.
Responsabilizarse por nuestros actos. No acusar, ni acusarse, pero reconocer que si algo sucede en nuestras vidas uno lo está proponiendo.
Reconocer que lo que nos molesta del otro espeja lo que nos molesta de nosotros mismos. En lugar de pelear, bucear en nosotros.
En un conflicto, hablar desde nuestra responsabilidad o autocrítica de cómo lo generamos o participamos en la construcción del mismo o nuestra impotencia o ignorancia para cambiarlo, jamás hablar del otro.
Reconocer que en nuestro interior hay un niño emocional que todavía desea ser amado sin condiciones y por lo tanto, sin castigos, ni demandas.
Ejercicio matutino: Visualización o imaginería. Visualizar es lo mismo que imaginar o fantasear, hace esta pequeña fantasía todos los días: Imagina que dentro tuyo estás vos chiquitito, recordate así, a los siete u ocho años, mirate a los ojos, y recordá qué deseabas emocionalmente y no tenías. Comprometete a dártelo este día. Programá cómo puede traducirse en tu mundo hoy, y te ves concretándolo. Imaginá cómo se sentiría tu niño si lo recibiese y prometéselo ,e imaginate que ya lo recibió. Sentí como se siente al recibirlo, y afirmá tu compromiso para este día.
Otro ejercicio: mirate en el espejo a los ojos y mirá tu expresión, fijate lo que transmiten tus ojos para vos y hacé un compromiso con ese mensaje para el día de hoy, y visualizate lográndolo.
Autora: Berta Sperber es Lic. en Psicología Lic. en Sociología, Formación en Terapia Sistémica, Formación en sexología, Formación en Trabajo Grupal desde 1973 y Directora Nacional del Instituto Hoffman – Quadrinity
La disonancia cognitiva, o cómo el ser humano se convierte en esclavo de sí mismo
por Miguel A. Vadillo
Muchas de las aparentes contradicciones en las que a menudo nos vemos involucrados en nuestra vida cotidiana cuentan desde hace tiempo con interesantes explicaciones propuestas por diversos psicólogos sociales. De entre ellas, tal vez la más famosa sea la teoría de la disonancia cognitiva, cuya influencia ha superado ya con creces el ámbito de la propia psicología social, llegando a tener impacto incluso en estudios de tipo neurológico.
Es más que probable que usted esté familiarizado con la siguiente situación: está charlando tranquilamente con sus amigos y de repente unos comentarios sobre política hacen que el ambiente empiece a cargarse. Pronto comienza una discusión en la que cada uno defiende a un determinado partido, exponiendo a los demás sus razones. Todos conocemos más o menos cómo terminan estas cosas: al final de la discusión nadie ha logrado su objetivo, convencer a los demás. Lo más triste es que uno no puede evitar tener la sensación de que los argumentos expuestos por cada bando sólo trataban de convencer a sus propios partidarios. O al menos así lo parece.
En estas situaciones siempre da la impresión de que, en realidad, no defendemos cierta postura por una serie de razones (las que ofrecemos a los demás), sino que damos esas razones porque defendemos cierta postura. Dicho de otra forma, no nos molestamos en pensar lo que hacemos, pero sí que nos molestamos en pensar cómo vamos a justificar (ante los demás y ante nosotros mismos) lo que hemos hecho.
Y es que el ser humano tal vez no sea un animal muy racional, pero de lo que no hay duda es de que es un animal un poco obsesionado por la coherencia. Y también por la apariencia. Una vez tomada una decisión, nos cuesta reconocer que tal vez nos hayamos equivocado. Nos resulta más fácil ponernos a defender la alternativa elegida con uñas y dientes, porque así podemos percibirnos a nosotros mismos como personas coherentes, y porque, además, defendiendo nuestra elección, nos convencemos de que hemos elegido bien (si no ¿por qué iba a haber tantas razones para actuar como hemos actuado?), de que somos personas sabias, con convicciones sólidas... y un largo etcétera. Siempre tratando de quedar bien con los demás y de ser capaces de dormir con la conciencia tranquila.
Este tipo de fenómenos han sido bien estudiados por los psicólogos y cuentan desde hace tiempo con explicaciones interesantes, como la teoría de la disonancia cognitiva de Leon Festinger. Según este autor, las personas nos sentimos incómodas cuando mantenemos simultáneamente creencias contradictorias o cuando nuestras creencias no están en armonía con lo que hacemos. Por ejemplo, si normalmente votamos al partido A pero resulta que nos gusta más el programa electoral del partido B, es posible que sintamos que algo no marcha bien en nosotros. Según la teoría de la disonancia cognitiva, las personas que se ven en esta situación se ven obligadas a tomar algún tipo de medida que ayude a resolver la discrepancia entre esas creencias o conductas contradictorias. En el ejemplo del partido político, podemos optar por cambiar nuestro voto en las próximas elecciones, o bien podemos dar menos valor a los contenidos del programa del partido B (por ejemplo, recordando que en realidad pocos partidos cumplen con todo lo que prometen en sus programas).
De la misma forma, cuando en una discusión una persona deja clara su postura, a continuación se ve obligado a dar argumentos a favor de la misma. Si no lo hiciera, se vería obligado a reconocer que la alternativa contraria también es válida, lo que entraría en contradicción con sus creencias previas, o tendría que admitir que en realidad no tiene ninguna razón para sostener tal postura, lo que entraría en contradicción con una creencia aún más importante: "soy una persona inteligente y con fundamento".
La teoría de la disonancia cognitiva es una hipótesis sugerente que nos permite entender de forma sencilla muchas de las aparentes paradojas y sinrazones del comportamiento humano, algunas de las cuales (como las anteriores) se muestran en cada detalle de nuestra vida cotidiana. Y, frente a otras explicaciones muy atractivas pero poco rigurosas de la interacción social, cuenta con la ventaja de estar respaldada por numerosos experimentos.
Al famoso científico cognitivo Michael Gazzaniga le debemos algunos de los más interesantes. Este investigador se preocupó por estudiar los efectos que una intervención quirúrgica, la comisurectomía, podía tener sobre los pacientes en los que se realizaba. La operación se lleva a cabo en casos excepcionalmente graves de epilepsia y consiste en seccionar el cuerpo calloso, un haz de fibras que conecta los dos hemisferios cerebrales, de modo que los ataques epilépticos no puedan pasar de un hemisferio a otro. Contrariamente a lo que cabría esperar, los pacientes sometidos a esta intervención llevan una vida completamente normal y en raras ocasiones es posible percibir efecto negativo alguno de la operación. Michael Gazzaniga trató de encontrar una situación en la que se pudieran observar los efectos secundarios de esta intervención.
En un experimento famoso, Gazzaniga expuso a varios de estos pacientes a una situación en la que a cada hemisferio cerebral se le presentaba una imagen distinta. Por ejemplo, al hemisferio izquierdo se le presentaba la imagen de una pata de pollo y al hemisferio derecho se le presente un paisaje con nieve. Como en estos pacientes el cuerpo calloso estaba seccionado, la información no podía pasar de un hemisferio al otro. Esto implicaba que el hemisferio izquierdo sólo "veía" la pata de pollo y el hemisferio derecho sólo "veía" el paisaje con nieve. Después de ver estás imágenes, los participantes tenían que elegir entre otros dos dibujos aquél que tuviera alguna relación con lo que acababan de ver. Por ejemplo, se les daba a elegir entre el dibujo de una gallina y el dibujo de una pala para quitar nieve. En esta ocasión la respuesta correcta dependía por supuesto del hemisferio del que se tratase. Si era el hemisferio izquierdo el que hacía la elección, entonces la respuesta correcta era la gallina; pero si elegía el hemisferio derecho, entonces la respuesta correcta era la pala.
Una paciente que participaba en este experimento eligió la pala con la mano izquierda y la gallina con la mano derecha. Obviamente, lo que había pasado es que cada hemisferio había elegido y ejecutado la respuesta correcta. Lo interesante sucedió cuando a la paciente se le preguntó por su elección. La respuesta la tuvo que elaborar su hemisferio izquierdo, que es el que se encarga del lenguaje. Pero, como este hemisferio no tenía acceso a toda la información necesaria para dar una explicación (en concreto, este hemisferio no tenía constancia de que se hubiera presentado la escena con nieve), se inventó una explicación de lo más particular: "Muy fácil. La pata de pollo corresponde a la gallina y necesito una pala para limpiar el gallinero".
Tal vez esta sea la muestra más clara de hasta qué punto las personas necesitamos ser congruentes con nosotras mismas y justificar nuestras acciones incluso cuando las hemos realizado sin razón alguna o cuando desconocemos los motivos. Lo peor es que esta tendencia a dar explicaciones de lo que hacemos acaba convirtiéndonos en esclavos de lo que ya hemos hecho, de unas elecciones que, de haberlo pensado, tal vez no hubiésemos realizado. Una vez elegida la pala, preferimos ponernos a limpiar el gallinero antes que reconocer que no sabemos por qué la elegimos. Y dado que, ya sea por ser impulsivos o por no pararnos a pensar lo suficiente, rara vez sabemos por qué hacemos las cosas, gran parte de nuestra vida se convierte en una actuación para nosotros mismos.
Fuente: Vadillo, M. A. (2004). La disonancia cognitiva, o cómo el ser humano se convierte en esclavo de sí mismo. Psicoteca, http://www.psicoteca.com
No necesario y no suficiente

Quizás nos hemos equivocado al definir el concepto de amor de pareja. Tal vez no es exactamente lo que pensamos. Es posible que estemos buscando algo que no era. No era cierto lo de la media naranja. Hay muchas medias naranjas, y nosotros decidimos, como buenamente podemos, con cual nos quedamos. La sociedad nos ha impuesto que para realizarnos por completo debemos estar emparejados. Cierto es que debe ser más agradable. Pero es una condición “No necesaria y No suficiente”, aunque se empeñen en hacernos verla como “Necesaria y suficiente”. No, no es así.
A lo largo de mi vida he tenido tres parejas que podríamos llamar estables. Y algo he aprendido: que hay que llevar cuidado.
Presentado un test que permite a los padres detectar si su hijo sufre acoso escolar
Plácido Blanco, doctor en Ciencias de la Educación y experto universitario es Psicopatología y Salud, que trabaja como orientador escolar en el Instituto Martaguisela de O Barco en Orense, ha elaborado un test que permite a los padres a detectar si sus hijos están siendo sometidos a acoso, una conducta que hay que atajar con rapidez, si se quiere evitar que los autores se conviertan en acosadores de adultos
Plácido Blanco, doctor en Ciencias de la Educación y experto universitario en Psicopatología y Salud, que trabaja como orientador escolar en el Instituto Martaguisela de O Barco de Orense, ha elaborado un test que permite a los padres detectar si sus hijos están siendo sometidos a acoso, una conducta que hay que cortar "con rapidez" si se quiere evitar que los autores se conviertan en acosadores de adultos.
Actuar con rapidez evita que los niños que acosan a sus compañeros interioricen sus conductas y las reproduzcan una vez sean adultos, explicó Blanco. Según los datos que manejamos - precisó - en torno al 4 o 5% de los escolares españoles sufre este tipo de acoso", una cifra que no es pequeña, ya que, según dijo, si lo trasladamos a un centro de 500 alumnos, las víctimas serían 25.
Blanco asegura que quien acosa normalmente carece de autoestima y se crece cuando pisa a los demás. Las razones para acosar son impredecibles, señaló, pero tienen como víctima a un escolar que no es capaz de defenderse y, lo que es más grave, cuentan como espectadores con el resto de alumnos, que se vuelven así indiferentes ante el dolor ajeno.
Bautizado como Bullingo, el test ideado por Blanco describe en cuatro bloques, que debe rellenar el niño, las acciones más habituales de este tipo de acoso, tales como empujones, golpes, burlas o amenazas, así como sus reacciones ante tal situación, que incluyen miedo, vergüenza, ira y tristeza, entre otras.
La particularidad de este test es que el niño responde al cuestionario con la ayuda de sus padres, en vez de un especialista, y es que, según Blanco, es importante que éstos asuman el acoso con naturalidad y trabajen para atajarlo, en vez de recomendar a su hijo que devuelva los golpes o ignore a sus acosadores.
Una vez completado, el test desvela el nivel de acoso que sufre el alumno. También reserva una parte de las preguntas a los propios progenitores y otra para el profesorado con el fin de reforzar las respuestas del niño. Una vez reconocido el fenómeno, el trabajo también comienza en el centro, para lo que Blanco recomienda entrevistas personales con acosado y acosador por parte de su tutor, apoyado por el trabajo del orientador. Bullingo, elaborado con la colaboración de padres y niños, puede obtenerse gratuitamente solicitándolo al autor en su instituto (teléfono 988 320 950).
Fuente: EducaMadrid
Recogido para EnPsique por: Marta Valverde
Web del artículo: http://www.educa.madrid.org
Plácido Blanco, doctor en Ciencias de la Educación y experto universitario en Psicopatología y Salud, que trabaja como orientador escolar en el Instituto Martaguisela de O Barco de Orense, ha elaborado un test que permite a los padres detectar si sus hijos están siendo sometidos a acoso, una conducta que hay que cortar "con rapidez" si se quiere evitar que los autores se conviertan en acosadores de adultos.
Actuar con rapidez evita que los niños que acosan a sus compañeros interioricen sus conductas y las reproduzcan una vez sean adultos, explicó Blanco. Según los datos que manejamos - precisó - en torno al 4 o 5% de los escolares españoles sufre este tipo de acoso", una cifra que no es pequeña, ya que, según dijo, si lo trasladamos a un centro de 500 alumnos, las víctimas serían 25.
Blanco asegura que quien acosa normalmente carece de autoestima y se crece cuando pisa a los demás. Las razones para acosar son impredecibles, señaló, pero tienen como víctima a un escolar que no es capaz de defenderse y, lo que es más grave, cuentan como espectadores con el resto de alumnos, que se vuelven así indiferentes ante el dolor ajeno.
Bautizado como Bullingo, el test ideado por Blanco describe en cuatro bloques, que debe rellenar el niño, las acciones más habituales de este tipo de acoso, tales como empujones, golpes, burlas o amenazas, así como sus reacciones ante tal situación, que incluyen miedo, vergüenza, ira y tristeza, entre otras.
La particularidad de este test es que el niño responde al cuestionario con la ayuda de sus padres, en vez de un especialista, y es que, según Blanco, es importante que éstos asuman el acoso con naturalidad y trabajen para atajarlo, en vez de recomendar a su hijo que devuelva los golpes o ignore a sus acosadores.
Una vez completado, el test desvela el nivel de acoso que sufre el alumno. También reserva una parte de las preguntas a los propios progenitores y otra para el profesorado con el fin de reforzar las respuestas del niño. Una vez reconocido el fenómeno, el trabajo también comienza en el centro, para lo que Blanco recomienda entrevistas personales con acosado y acosador por parte de su tutor, apoyado por el trabajo del orientador. Bullingo, elaborado con la colaboración de padres y niños, puede obtenerse gratuitamente solicitándolo al autor en su instituto (teléfono 988 320 950).
Fuente: EducaMadrid
Recogido para EnPsique por: Marta Valverde
Web del artículo: http://www.educa.madrid.org