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Entorno Culé
la actualidad desde la perspectiva azul y grana
Acerca de
Emmanuel Ramiro Fernández es un enamorado del deporte rey, en la práctica y en la teoría. Ahora, con la realización de este blog, inicia uno de sus retos más deseados que espera que le pueda ayudar a conseguir su sueño. En este blog diseccionaremos, con pinzas y bisturí, la actualidad del singular y representativo equipo blaugrana.
Sindicación
 
La vida sigue igual
El Barça solventó su partido contra el Getafe con más apuros de los deseados. Los culés tuvieron innumerables ocasiones para sentenciar el partido pero al final tuvieron que conformarse con el exiguo 1-0 que desde el minuto dos campeara en el marcador. Ese solitario gol fue obra de Ronaldinho, auténtico protagonista de la noche, ya que fue capaz de lo mejor y de lo peor en los cuarenta minutos que estuvo sobre el campo. Y es que justo antes del descanso el ‘Gaúcho’ fue expulsado tras agredir a Berenguer. Fue la respuesta del crack blaugrana ante las reiteradas patadas y faltas con las que los jugadores del Getafe pararon a los jugadores azulgranas. Pero el choque de trenes no acabó en el terreno de juego, sino que se extendió hasta la sala de prensa donde los dos técnicos se enzarzaron en un cruce de declaraciones que denota la tensión que existe en este final de temporada.

Esa tensión estuvo presente durante los noventa minutos del partido. La excesiva dureza con la que se emplearon los hombres de Bern Schuster fue la tónica general del partido, y esa dureza fue calando poco a poco en los hombre de Rijkaard, que en más de una ocasión realizaron entradas muy feas merecedoras de amonestaciones a medio camino entre la amarilla y la roja. Pero esa labor corresponde a los ‘jueces de negro’ y esos ayer no estuvieron acertados. Pérez Burrull, el árbitro del partido, estuvo demasiado permisivo con las duras entradas que tanto unos como otros sufrieron anoche. Luego acertó con la expulsión de Ronaldinho, pero todo eso se podía haber cortado mucho antes, sin embargo el árbitro no supo imponerse. Tras el partido una duda sobrevoló en la noche barcelonesa, y es que más de uno se preguntó que para no jugarse nada el Getafe, hay que ver cómo ‘peleó’ el partido...

Pero nosotros creemos en la buena fe de las personas, y sólo nos gusta hablar de fútbol. Y en eso el mejor anoche fue el Barça, incluso cuando jugó con diez jugadores siguió controlando el partido, hasta que llegaron los últimos quince minutos en los que el Getafe dispuso de varias claras ocasiones para subir el empate al tanteador. En esos últimos minutos, con el Barça fundido físicamente, tras el tremendo esfuerzo realizado a lo largo del intenso choque contra los ‘azulones’ fueron éstos últimos los que se hicieron con el control del partido y pusieron en más de un aprieto a la defensa culé.

Y eso que todo comenzó muy bien para la ‘parroquia’ culé, que apenas había tomado asiento cuando Ronaldinho subía el 1-0, que a la postre sería definitivo. Mejor imposible arrancaba el partido para los azulgranas, más aún conociendo que el Madrid había solventado con victoria su partido frente al Deportivo. Fue un magnífico contragolpe propiciado por un robo de balón de Messi que se la entrega rápido a Eto’o, quién no paró hasta que llegó hasta el punto de penalti y le entregó el balón a ‘Ronnie’ para que éste mandara el balón hasta el fondo de las mallas a placer. Pero los hombres de Rijkaard no se conformaron con eso, y durante la primera parte el control blaugrana fue una constante. De todos los colores las tuvieron los delanteros culés pero la puntería les fue ayer esquiva y no consiguió ‘matar’ el partido.

A pesar de eso, el Barça no pasaba apuros por que el Getafe estaba más preocupado de frenar a los jugadores azulgranas a base de agarrones y patadas desmedidas, que por crear fútbol y buscar la portería de Víctor Valdés. Pero el partido se complicó con la expulsión de Ronaldinho, expulsión justa, que algunos como Rijkaard no acabaron de entender. Tampoco es comprensible que un crack como ‘Ronnie’ se revele de esa manera ante un rival y deje ‘cojo’ a su equipo para el decisivo partido de la próxima jornada ante el Español. Eso si sólo le sancionan con un partido...

Pese al contratiempo de la expulsión el Barça siguió a lo suyo y las oportunidades seguían teniendo color azulgrana, aunque el Getafe se iba sintiendo más cómodo y poco a poco iba creyendo en sus posibilidades. Entre tanto el Barça no acababa de rematar a su rival y acabó pagando el desgaste realizado durante todo ese tiempo. Los últimos veinte minutos fueron agónicos, y el Camp Nou terminó pidiendo la hora. Una vez más el sufrimiento se apoderó del alma culé y el final del partido se celebró como si de un título se tratara.

En definitiva lo único que consiguió anoche el Barça fue seguir la estela del Madrid. La presión sobre el líder es lo único que le queda a los de Rijkaard para soñar con la Liga. Bueno la presión, y la esperanza de que el Madrid falle en algunos de los dos partidos que quedan. Por que después de 36 jornadas, la liga se decidirá en 180 minutos apasionantes en los que volveremos a hablar de maletines y primas, de errores arbitrares y decisiones polémicas, y sobre todo de fútbol. Demostrando una vez más la grandeza de este deporte. Hasta entonces, la vida sigue igual.
 
Reencuentro con el pasado
El Barça se reencuentra esta jornada con su pasado más reciente. El encuentro de esta semana reúne en el Camp Nou los fantasmas y el bochorno de la Copa contra la esperanza y la ilusión culé. Esa esperanza e ilusión que se multiplicó la jornada pasada con la abultada victoria en el Calderón. Pero lo de hoy ya es otra historia, de nada valdrá lo conseguido en la ribera del Manzanares si no se consiguen los tres puntos; ese es el sino del Barça ganar y esperar ‘pinchazos’ ajenos. Enfrente estará el Getafe de Bern Schuster, auténtica pesadilla culé esta temporada. Tras la eliminación copera a manos de los ‘azulones’ los hombres de Rijkaard saldrán con esa motivación extra, y con el resultado del Madrid en la cabeza, ante un Getafe que no se juega nada, a no ser que los maletines y las primas hayan hecho su efecto.

El Barça-Getafe (22:00h/LaSexta) de hoy volverá a ser una reedición de las semifinales de Copa del Rey, una nueva oportunidad, por tanto, para que los hombres de Rijkaard se desquiten de la vergonzosa eliminación copera. La duda será ver con que Barça nos encontramos hoy: con el Barça del 5-2 al Getafe o del otro día en el Calderon, o con el Barça del 4-0 en Getafe o del empate ante el Betis. Parece, de todos modos que la última jornada a relanzado las esperanzas y el ánimo culé pero la empresa sigue siendo muy complicada, y parece evidente que los transistores y los maletines van a echar humo en este final de Campeonato.

Sin embargo la semana no ha vuelto a ser tranquila en ‘Can Barça’. Una vez más el ‘indomable’ Eto’o ha vuelto a hacer gala de su inoportunidad, con unas declaraciones que sólo han servido para abrir más heridas en la entidad azulgrana. No se entiende por qué Eto’o no se dedica a hablar sobre el campo, allí donde es un crack admirado por todos. En esta ocasión, sus compañeros han cerrado filas en torno a él, e incluso el propio Eto’o salió rápidamente para matizar sus declaciones. Y por si esto no fuera suficiente, los cantos de sirena desde Milán han vuelto a sonar. Los rumores se han disparado, una vez más, sobre el posible fichaje de Ronaldinho por el equipo de la capital lombarda. El Gaúcho ha afirmado que ahora mismo solo piensa en el Barça, pero no dudamos que el flamante campeón de Europa hará todo lo posible por llevárselo a tierras italianas.

Por lo que de nuevo ha sido ésta una semana en la que el fútbol ha pasado desapercibido. Poco ha sido lo que se ha hablado del importante partido de esta noche ante ‘Geta’. Y lo peor de todo, es que esta semana recuerda a muchas otras en las que el fútbol fue sólo un tema secundario. Puede que por ahí vengan muchos de los males de este Barça. A pesar de eso, la plantilla se ha mostrado unida (cerrando filas en el tema Eto’o por ejemplo) para luchar hasta el final por la consecución del título liguero. Afirman que motivación no les falta y están confiados del resbalón blanco que le otorgue de nuevo el liderato. Incluso el propio Rijkaard no ha dudado en afirmar que las declaraciones tendrán un efecto positivo en sus compañeros y la motivación será máxima. Por ello, la única fórmula del éxito blaugrana es ganar y esperar.

Para ‘tumbar’ al equipo madrileño Rijkaard repetirá con los mismos hombres que salieron victoriosos del Calderón, por lo que el pivote defensivo vuelve a cobrar la importancia de temporadas pasadas. Esta posición ha sido una de las más alteradas esta temporada, y es sin duda, el puesto que da equilibrio al resto del centro del campo. Con la labor de Edmilson, Xavi y Deco se pueden dedicar a crear y repartir fútbol a sus compañeros. De la convocatoria vuelven a caerse Saviola, Ezquerro y Silvinho por decisión técnica y Márquez por lesión. La responsabilidad ofensiva recaerá una vez más en ‘REM’ (Ronaldinho, Eto’o, Messi) que tras el recital dado la última jornada parecen haber alcanzado su mejor estado de forma.

Por su parte el Getafe llega al Camp Nou como convidado de piedra en la carrera por el titulo liguero culé. No será ni mucho menos un rival fácil a pesar de no estarse jugando nada. Con el objetivo de la Uefa conseguido los hombres de Bern Schuster encaran este final de temporada sin presiones de ningún tipo, y eso puede hacerles aún más peligrosos. Como no podía ser de otra manera, en estas fechas se ha vuelto a hablar de maletines, de primas por ganar a unos y a otros. Las suspicacias se han desatado para este encuentro, y son mucho los que afirman que el Getafe vendrá a Barcelona a buscar algo más que tres puntos.

Lo tendrá complicado el ‘Geta’ que llega a la Ciudad Condal con cuatro bajas importantísimas. No podrá contar Schuster ni con su goleador Dani Güiza, ni con su capitán Vivar Dorado, auténtica brújula ‘azulona’, ni con su central Alexis, así como el lateral David Cortés. Por lo que el Getafe saltará al césped del Camp Nou con un equipo de circunstancias con la intención de complicar la vida los azulgranas.

A pesar de eso el Barça tendrá que pelear el partido si quiere sacar los tres puntos. Ahora que sólo se respira optimismo en la Ciudad Condal la parroquia culé acudirá al Camp Nou en busca de alegrías que rediman una temporada desalentadora. Rijkaard ha pedido un último esfuerzo a sus hombres para borrar los fantasmas del pasado y reavivar la ilusión en la carrera por la Liga. Los jugadores aseguran que van a luchar hasta el final y que presionarán al Madrid con la esperanza de que falle. Eso sólo se puede conseguir con victorias y la de hoy contra el Getafe debe ser la primera.
 
Goleada a la esperanza
Así podría calificarse el partido del Barça ante el Atlético de Madrid. La histórica goleada sirve al conjunto culé para continuar en la pelea por el título liguero. Nunca el Barça había ganado por 0-6 al Atleti en el Calderón, por lo que el resultado supuso todo un mazazo para el equipo rojiblanco y sus aficionados, que en el partido de ayer buscaban afianzar la Uefa. Sin embargo, el equipo de Javier Aguirre volvió a decepcionar a su parroquia que veían como su equipo era ‘atropellado’ por una gran Barça que recordó, en ciertas fases del partido, a ese gran equipo que no hace mucho tiempo deslumbró a Europa. La victoria a domicilio de ayer supone un golpe de autoridad del equipo culé para seguir alimentando la esperanza de lograr la Liga, aunque es más que probable que la reacción haya llegado demasiado tarde.

El arrebato de orgullo culé pudo haber tenido más repercusiones que la victoria madridista en Huelva evitaron. El conjunto blanco sigue comandando la tabla con los mismos puntos que el Barcelona, pero con mejor diferencia de goles. Por ello, la situación en lo alto de la clasificación no ha cambiado mucho. Madrid, Barça, Sevilla y Valencia mantienen sus diferencias pero ya queda una jornada menos, por lo que las ocasiones y las oportunidades se van acabando. Sin embargo, con esta goleada los hombres de Rijkaard se aferran a la Liga a la espera del pinchazo madridista.

Y es que la esperanza era la palabra que mejor definía los sentimientos encontrados de colchoneros y culés ayer en la ribera del Manzanares. La victoria del Madrid ‘in-extremis’ en Huelva obligaba al Barça a ganar, a la vez que beneficiaba al Atleti en su lucha por la Uefa. Con la esperanza de la victoria saltaron ambos equipos al césped del Vicente Calderón, pero ese sentimiento sólo permanecería en uno de los bandos al finalizar el partido. Tras la derrota el Atleti acabó resignado y renegando de su suerte, mientras que entre los culés la satisfacción y el orgullo del que se levanta tras una caída era más que patente.

Por que ayer sólo existió un equipo sobre el terreno de juego, y ése fue el Barça. El equipo blaugrana se hizo con el control del partido desde los primeros minutos, y ni la copiosa lluvia –que durante gran parte del partido cayó sobre la capital española-, ni los ánimos de la inagotable afición rojiblanca pudieron parar a un Barça que anoche se dio un festín a costa de un pobre Atlético. Sorprendió por ello la apatía y la desgana de los hombres de Aguirre que salieron al partido sin tensión y regalaron la pelota al Barça. Nada que ver, este Atleti con la presión y la motivación mostrada otras veces. Y a pesar del control culé las ocasiones tardaron en llegar, de hecho las primeras oportunidades de gol fueron para los colchoneros, aunque el peligro a las inmediaciones de Víctor Valdés llegaba con cuentagotas.

El Barça estaba muy seguro atrás, y a eso ayudó la incorporación de Edmilson en el once titular en lugar de Iniesta. El pivote defensivo volvió a equilibrar la balanza en el centro del campo, mientras que Deco y Xavi se dedicaron a conducir el juego de la nave azulgrana. A medida que éstos dos se iban asentando en el medio campo el juego del FC Barcerlona iba creciendo, y las ocasiones iban llegando. La primera fue un tiro al palo de Ronaldinho tras el saque de una falta, y acto seguido otro chut de Messi sería detenido por ‘Pichu’ Cuellar. Los hombres de Rijkaard cada vez se sentían más cómodos sobre el ‘tapete verde’ y las diabluras de ‘REM’ (Ronaldinho, Eto'o, Messi) traían de cabeza a la zaga colchonera.

En una de estas llegó el primer gol azulgrana tras una magnífica combinación entre Messi y Eto’o que acabaría culminando el argentino, 0-1. Pero ahí no acabaría todo, apenas tres minutos después un pase largo de Thuram es recogido por Zambrotta en posición de extremo derecho, quien con un toque sutil eleva el balón tras la salida en falso del portero. Y con los rojiblancos pidiendo el descanso llegó el tercero. Eto’o recogió un rechace del portero tras un contragolpe perfectamente llevado por Deco y Ronaldinho, 0-3 partido sentenciado al descanso.

Sentenciado, sobre todo por la actitud mostrada por unos y por otros, y por que tras el descanso la reacción colchonera no llegaba. En realidad, la segunda parte fue un monólogo culé que con viento a favor no tuvo reparos en cebarse con su víctima. Los goles azulgranas fueron cayendo uno tras otro. A la fiesta se sumaron Ronaldinho (0-4) e Iniesta (0-6), y repitió Messi (0-5). Auténtico crack el argentino completó un partido magnífico. Sin duda, a día de hoy es el jugador que aporta una marcha más al ataque blaugrana. Los colchoneros acabaron resignados ante el festín del Barça cargando las culpas contra sus jugadores y especialmente contra su novel portero que fue decisivo en dos de los seis goles.

Ni los cambios, ni las instrucciones de Aguirre a sus hombres surtieron efecto ayer. Sólo con el 0-4 tuvo alguna oportunidad clara de gol el Atleti que acabó jugando con cuatro delanteros, pero ayer no era su día. Ayer fue el día en que el Barça recuperó su puntería y su efectividad, fue el día en que aparecieron los craks del equipo para decantar el partido a su favor, y fue el día en que el sacrificio colectivo y el compañerismo se impusieron como claves del éxito.

Por todo ello, Rijkaard se mostraba contento a la conclusión del partido, era consciente de que se había salvado un escollo muy importante y que gracias a ello el Barça seguía en la pelea por la Liga. En el bando contrario esa resignación tan característica de los atléticos se hizo ayer más presente que nunca, el ‘Pupas’ volvió a serlo mientras que el Barça se recupera, con esta victoria, de heridas recientes. A base de casta, orgullo y la enorme calidad que atesoran sus estrellas el Barça sacó adelante su salida más complicada, quizás la reacción llegue demasiado tarde, pero esperemos que se mantenga en la puja por el campeonato hasta el final para conservar la enorme tensión que domingo a domingo nos acompaña. Ya saben que la esperanza es lo último que se pierde...


AQUÍ TIENES LA GOLEADA CULÉ [6:15]
 
La Liga pasa por el Manzanares
Partido grande en el Vicente Calderón. Atlético de Madrid y FC Barcelona se verán las caras el domingo (21:00h./Canal+) en busca de diferentes objetivos, pero con una misma meta: conseguir los tres puntos. Quien los logre puede seguir soñando con la Liga –en el caso del Barça- o puede asegurarse el billete de Europa para la próxima temporada –caso de los colchoneros-. Sin duda, será un partido con morbo, con mucho en juego, que puede aclarar algo las cosas en lo alto de la clasificación o enturbiarlas aún más. El morbo lo pone el hecho de que la victoria rojiblanca puede ser definitiva para que el Real Madrid acabe ganando la Liga, mientras que una victoria azulgrana metería presión al nuevo líder de la Liga en su intento de recuperar la primera posición en la tabla. Por todo esto, el partido se presenta rebosante de emoción y tensión, ambos equipos llegan en situaciones diferentes, pero eso durante noventa minutos no importará. Ahí solo se hablará de fútbol, ¡prepárense para lo que viene!

El Atlético de Madrid se ha convertido en los últimos años en la auténtica ‘bestia negra’ del conjunto de Rijkaard. El equipo de la ribera del Manzanares tiene tomada la medida al Barça ya que siempre ha puntuado en sus últimos enfrentamientos. Si a esto sumamos la agitada semana que se ha vivido en Can Barça tras el fiasco contra el Betis, el partido ante el Atleti adquiere unos tintes dramáticos. Las opciones de seguir aspirando a la Liga pasan por conseguir la victoria en el Calderón y después, y sólo después, ver que han hecho los rivales. Ahora que las tornas se han cambiado tras el último pinchazo liguero y el equipo culé ya no depende de sí mismo los fallos y aciertos van a ser definitivos.

Durante toda la semana se ha insistido desde Barcelona en la unidad del grupo y el compromiso de todos los jugadores por luchar hasta el final del campeonato. Voces autorizadas en el vestuario como las de Puyol, Ronaldinho o Eto’o han salido para dar la cara y asegurar que la Liga todavía no está perdida y quedan muchas batallas. La primera de esas es posiblemente la más dura de las que le quedan al conjunto blaugrana en este sprint final. Aunque ante la igualdad que ha demostrado este campeonato los cuatro partidos que restan van a ser auténticas finales. Las sensaciones transmitidas por los hombres de Rijkaard en los últimos partidos no han sido nada halagüeñas, la escasa puntería y el bajón físico que sufre el equipo en las segundas partes están siendo el verdadero talón de Aquiles de este equipo. Más que el aspecto psicológico al Barça le fallan fuerzas y eso puede ser un lastre demasiado pesado en este tramo final liguero.

Para evitarlo Rijkaard contará con todos sus hombres disponibles, a excepción de Marquezque no se ha recuperado a tiempo de su lesión- y de Javier Saviolaque se ha quedado en Barcelona por decisión técnica-. A la convocatoria vuelven Giuly y Motta por lo que el técnico holandés tendrá más variantes ofensivas y podrá apuntalar el centro del campo. Todos serán necesarios para rescatar los tres puntos del Manzanares, y seguir creyendo en las posibilidades del Barça para conquistar el título liguero. Rijkaard y sus hombres no se resignan y siguen apostando por una Liga teñida de blaugrana, el primer paso tendrán que darlo mañana en el Calderón si no quieren terminar la temporada con otro fiasco.

Enfrente, el Atlético de Madrid de Javier Aguirre. El técnico mexicano ha devuelto al conjunto rojiblanco esa grandeza que había perdido desde su descenso a segunda división. En esta temporada han vuelto a luchar por jugar en competiciones europeas, y los atléticos sueñan con volver a viajar con ‘su’ Atleti por Europa. En plena pelea por asegurar la Uefa les llega el Barça su rival favorito –al menos en estos últimos años-, rival con el que sus jugadores dan lo mejor de sí mismo, como por ejemplo el ‘Niño’ Torres. Sin embargo, al Atlético de Madrid le está costando sacar sus partidos adelante en casa, juegan mejor los hombres de Aguirre lejos de la ribera del Manzanares, cuando no tienen la presión de llevar las riendas del partido y pueden sentenciar al contragolpe.

Pero los Atleti-Barça son otra historia, no entienden de estadísticas, de trayectorias, y sí de tensión, de juego directo, y por supuesto de goles. Los Eto’o, Torres, Agüero, o Ronaldinho tendrán mañana un papel fundamental a la hora de decantar la balanza hacia un lado u otro. En el ambiente ya se palpa esa sensación de partido trascendental con dos equipos enfrascados en sus ‘ligas particulares’ que siempre nos ofrecen noventa minutos cargados de espectáculo, de fútbol en estado puro; y el partido de este domingo no parece que vaya a ser una excepción.

El Atlético de Madrid tendrá que suplir la baja de última de hora de Leo Franco que no se ha recuperado a tiempo de su lesión, su baja será sustituida por Iván Cuellar ‘Pichu’, mientras que de la convocatoria también se han caído Juan Varela, Gabi, Miguel y Pablo Ibáñez. Especialmente sensible puede ser la baja de este último, jugador clave para la defensa rojiblanca. A pesar de eso no tienen excusa los colchoneros, con las entradas agotadas desde principio de semana se encontraran un Calderón lleno a rebosar, en busca de certificar su acceso a la Copa de la Uefa.

Un Atlético de Madrid – Barcelona no necesita presentación, en estos partidos la palabra deja su paso al fútbol. El de este domingo se presenta apasionante, con la emoción y la presión propia de los finales de campeonato, y aliñado con el toque justo de morbo que no pueden faltar en estos ‘clásicos’. En esta ocasión el Atleti puede echar una mano al Madrid en la consecución de la Liga, en los pies del Barça está evitar esta posibilidad. A la rivera del Manzanares llega un equipo tocado y herido en su orgullo en busca de una victoria que cicatrice heridas recientes, victoria que puede cambiar las sensaciones y las euforias de unos y otros, victoria necesaria para continuar en la regata final rumbo a la Liga.
 
No redimen sus pecados
No hay peor desgracia que merecer la desgracia. Así se podría calificar la crónica de esta semana. Sin duda, la más negra del barcelonismo en los últimos años se consumó ayer. El conjunto culé perdió el liderato tras el empate a uno cosechado en el Camp Nou frente al Betis. Ahora el Barça ha perdido lo único que tenía: la posibilidad de depender de él mismo. Después de treinta y cuatro jornadas jugando con fuego el Barça se ha acabado quemando en el momento más inoportuno. Los hombres de Rijkaard han regalado la Liga, han ido alimentado domingo a domingo las esperanzas de sus rivales, y sin embargo, si algo nos ha enseñado este campeonato es que nada es lo que parece. De aquí al final todo puede pasar, pero el Barça arranca lastrado –por sus propios errores- esta recta final del campeonato, y eso es dar demasiada ventaja.

La debilidad ha atacado al Barça en el peor momento, y las sensaciones que transmite no son mucho más tranquilizadoras. Además la preocupante falta de gol que ha acompañado a los de Rijkaard en estas últimas jornadas puede condenar a un equipo que vive demasiado cerca del abismo, que se enfrenta cara a cara al fracaso y cuyo margen de error es ahora inexistente. Solo pueden los Eto’o, Ronaldinho, Messi, Puyol y compañía levantar esto a base de casta y orgullo. Ganar los cuatro partidos es posible, aunque será complicado, el problema es que con eso posiblemente no sea suficiente. Las alarmas ya se han disparado en ‘Can Barça’, pero puede que sea demasiado tarde para expiar sus pecados.

Pecados que viene arrastrando el equipo blaugrana toda la temporada, y que en unas ocasiones la calidad individual y en otras la suerte han ido ocultando
. Pecados que fueron desenmascarados por el Getafe en Copa. Pecados que no fueron redimidos ayer contra el Betis. Pecados que están cavando la tumba de un equipo diseñado para apostarse en la gloria y que va camino del purgatorio. Con todo esto se presentaba ayer el Barça ante su público para intentar recuperar un liderato que provisionalmente había viajado hasta Madrid (y que a la postre se quedaría en la capital), tras la victoria del Madrid sobre el Español.

Siendo conscientes de lo que había en juego el Barça salió sin complejos, sin miedos de ningún tipo. La victoria era el único objetivo, y a pesar de la pitada inicial de su parroquia, no tardaría mucho en producirse la reconciliación. Sería en el minuto cinco de partido cuando el equipo azulgrana se adelantara en el marcador al transformar un penalti Ronaldinho, en lo que supondría su gol número 18 en este campeonato (record goleador del ‘Gaúcho’ en Barcelona). El penalti cometido sobre Deco, no admite lugar a dudas, y parecía encarrilar el partido para un Barcelona que necesitaba un alivio rápido con el que sanar su heridas.

Tras el gol fue Iniesta, genio y figura el manchego, el que tomaría las riendas de la ‘nave azulgrana’. El Barça controlaba el juego y las ocasiones de gol no se hacían esperar. Pero fue ahí donde el Barça comenzó a cavar su tumba. Un motivadísimo Eto’o tuvo el gol en sus botas en varias ocasiones, pero unas veces el portero y otra la falta de puntería impidieron ‘matar’ el partido. Algo de lo que se acabaría aprovechando el Betis, que en esta primera parte no inquietó los dominios de Valdés, pero que se mostraba bien plantado en el terreno de juego y sin renunciar a nada.

La segunda parte comenzó con un ritmo de juego más bajo que al comienzo del partido, con lo que el Betis se sentía más cómodo sobre el ‘verde’ del Camp Nou. Sin embargo, las ocasiones sólo tenían un color, y ése era el azulgrana. Pero de nuevo la alarmante falta de puntería de los hombres de Rijkaard se volvió a poner de manifiesto, y ya van unos cuantos partidos... Eto’o, Iniesta, Messi no acertaron con la portería bética y el Barça lo acabó pagando. Porque desde el banquillo tampoco llegaron respuestas acertadas, la vena italiana de Rijkaard hizo acto de presencia ayer en el Camp Nou y sustituyó a Ronaldinho por Edmilson y a Saviola por Messi. Rijkaard transmitió su miedo al equipo, el mensaje era claro aguantar el resultado y definir en un contragolpe. Fue una decisión desconcertante, muestra del momento tan delicado que vive el equipo, por que a partir de ese momento el alivio fue mayúsculo en la defensa del Betis. Por su parte Luis Fernández sacó todo su arsenal ofensivo para intentar arañar puntos en feudo culé.

Y su apuesta tuvo premio. Fue en el minuto 88 cuando llegó el empate del Betis. El gol fue un jarro de agua fría, un golpe a la moral de un equipo que es una sombra de lo que fue. El tanto surgió de una falta sacada rápida por Assunçao que recibe Sobis sólo en el costado del área grande, tras avanzar varios metros sin oposición lanzó un zapatazo que se coló por el primer palo de la portería defendida por Valdés, quién ya había salvado al Barça en un par de jugadas anteriores. Imperdonable el fallo de concentración de la defensa culé, fallo que desató la alegría bética... y la merengue. Con ese gol el Madrid se colocaba líder gracias a la mejor diferencia de goles con respecto a los azulgranas.

Con este panorama el Barça está en manos de sus rivales, ahora ya no depende de sí mismo, y eso es un pecado mortal. En las cuatro jornadas que quedan deberá apelar al orgullo y a la casta del campeón herido para intentar pelear hasta el final. Las sensaciones que transmite no son muy esperanzadoras, pero en fútbol puede pasar de todo y a eso es a lo único que pueden aferrarse los culés. Ellos han regalado la Liga, y ése es un manjar demasiado suculento como para que alguien lo desprecie.