¿Solo se hablará de fútbol?
El Barça juega esta noche contra el Deportivo de la Coruña en el Camp Nou (LaSexta 22:00) aunque parezca sorprendente. Hoy se reinicia la Liga tras el parón por los compromisos de las selecciones en su camino a la Eurocopa. La sorpresa es que hoy se vuelva a hablar de fútbol, y solo de eso, por que tras una semana de rumores, de tensas declaraciones y cantos de sirena provenientes de más allá de los Alpes, el barcelonismo podrá sentarse ante el televisor para ver a su equipo. Enfrente estará el ‘Baby Depor’ de Joaquín Caparros, un equipo que aunque históricamente no ha sacado puntos del feudo azulgrana, cuenta con tres victorias en sus últimas seis visitas. Rijkaard ya ha avisado “ha llegado la hora de apretar el acelerador”.

Esta jornada puede resultar propicia para el conjunto blaugrana en su lucha por el título, sus principales rivales –Sevilla y Madrid- tienen partidos complicados y ambos a domicilio frente a Osasuna y Celta, respectivamente. Por eso extraña aún más que durante toda la semana en ‘Can Barça’ no se haya hecho mucho caso al partido de hoy. Se ha prestado más atención a los escarceos de Ronaldinho –o mejor dicho de su hermano, Roberto- con el Milán, a las declaraciones de Saviola y a la réplica de Txiki sobre la renovación del ‘pibito’, y a una oleada de futuribles fichajes que un día sí y otro también han salpicado la prensa deportiva.
En lo puramente deportivo, el fútbol regresa al Camp Nou con un partido que en temporadas anteriores era sinónimo de fútbol y de espectáculo. Hoy, sobre todo por la delicada situación –económica e institucional- que vive el Depor, se presenta como un rival menor, de segunda fila. Rijkaard, consciente de lo que está en juego, ya ha advertido y arengado a sus jugadores para que salgan ‘enchufados’ y con la mente puesta en marcar distancias con los perseguidores.
Por ello el Barça pondrá de inicio a su tridente mágico ‘REM’ (Ronaldinho, Eto’o, Messi) para tumbar al rocoso equipo de Caparrós.
Tirando de estadísticas, la tripleta atacante culé es el mayor seguro de vida del conjunto de Rijkaard, con ellos el Barça se ha mostrado como un equipo intratable e invencible. Los culés no conocen la derrota, ni en la competición nacional ni en Europa, con los tres cracks comandando el ataque azulgrana. El regreso de ‘Ronnie’ al Camp Nou tras una semana tan movidita en lo extra-deportivo, será otro de los alicientes que el partido de esta noche nos ofrece.
El resto de los jugadores que formarán el ‘once’ de partida serán los habituales, a excepción del lesionado Deco (que además cumple hoy sanción por el ciclo de cinco amarillas). La fábrica de fútbol azulgrana estará capitaneada por el ‘Profe’ Xavi y el ‘Alumno aventajado’ Iniesta, ¡qué temporada la del manchego! auténtico cerebro blaugrana y del combinado nacional. Sin duda, Andrés, está ante la temporada de su consagración total, y de ello se han beneficiado todos, el Barça y la Selección (y si no pregúntenle a Luis Aragonés).
En esta semana de sorpresas la última nos la dio Rijkaard ayer, al dejar fuera de la convocatoria a Saviola, apenas horas después de haber defendido la continuidad del argentino en el club. Quizás, el técnico holandés pensó que tras la dura semana vivida por el ‘Pibito’ lo mejor sería darle descanso para ‘enfriar’ su cabeza y quitarle presión. Saviola es un delantero válido para este Barça, pero tanto el club como el jugador deben dejar sus posturas claras, y no jugar uno (Saviola) con los intereses de la entidad y el otro (Txiki) con el futuro del jugador.
Hoy el Barça debe olvidarse de todo y de todos para acelerar hacia el título. El conjunto blaugrana parte desde la ‘Pole position’ en la parrilla de salida de estas once finales que restan. El público debe acudir en masa al campo para llevar a su equipo en volandas hasta la consecución del campeonato, todos deben remar en la misma dirección, todos deben saber que están en el mismo barco, al menos hasta junio, cuando con los deberes hechos algunos se caigan de él.

Esta jornada puede resultar propicia para el conjunto blaugrana en su lucha por el título, sus principales rivales –Sevilla y Madrid- tienen partidos complicados y ambos a domicilio frente a Osasuna y Celta, respectivamente. Por eso extraña aún más que durante toda la semana en ‘Can Barça’ no se haya hecho mucho caso al partido de hoy. Se ha prestado más atención a los escarceos de Ronaldinho –o mejor dicho de su hermano, Roberto- con el Milán, a las declaraciones de Saviola y a la réplica de Txiki sobre la renovación del ‘pibito’, y a una oleada de futuribles fichajes que un día sí y otro también han salpicado la prensa deportiva.
En lo puramente deportivo, el fútbol regresa al Camp Nou con un partido que en temporadas anteriores era sinónimo de fútbol y de espectáculo. Hoy, sobre todo por la delicada situación –económica e institucional- que vive el Depor, se presenta como un rival menor, de segunda fila. Rijkaard, consciente de lo que está en juego, ya ha advertido y arengado a sus jugadores para que salgan ‘enchufados’ y con la mente puesta en marcar distancias con los perseguidores.
Por ello el Barça pondrá de inicio a su tridente mágico ‘REM’ (Ronaldinho, Eto’o, Messi) para tumbar al rocoso equipo de Caparrós.
Tirando de estadísticas, la tripleta atacante culé es el mayor seguro de vida del conjunto de Rijkaard, con ellos el Barça se ha mostrado como un equipo intratable e invencible. Los culés no conocen la derrota, ni en la competición nacional ni en Europa, con los tres cracks comandando el ataque azulgrana. El regreso de ‘Ronnie’ al Camp Nou tras una semana tan movidita en lo extra-deportivo, será otro de los alicientes que el partido de esta noche nos ofrece.El resto de los jugadores que formarán el ‘once’ de partida serán los habituales, a excepción del lesionado Deco (que además cumple hoy sanción por el ciclo de cinco amarillas). La fábrica de fútbol azulgrana estará capitaneada por el ‘Profe’ Xavi y el ‘Alumno aventajado’ Iniesta, ¡qué temporada la del manchego! auténtico cerebro blaugrana y del combinado nacional. Sin duda, Andrés, está ante la temporada de su consagración total, y de ello se han beneficiado todos, el Barça y la Selección (y si no pregúntenle a Luis Aragonés).
En esta semana de sorpresas la última nos la dio Rijkaard ayer, al dejar fuera de la convocatoria a Saviola, apenas horas después de haber defendido la continuidad del argentino en el club. Quizás, el técnico holandés pensó que tras la dura semana vivida por el ‘Pibito’ lo mejor sería darle descanso para ‘enfriar’ su cabeza y quitarle presión. Saviola es un delantero válido para este Barça, pero tanto el club como el jugador deben dejar sus posturas claras, y no jugar uno (Saviola) con los intereses de la entidad y el otro (Txiki) con el futuro del jugador.
Hoy el Barça debe olvidarse de todo y de todos para acelerar hacia el título. El conjunto blaugrana parte desde la ‘Pole position’ en la parrilla de salida de estas once finales que restan. El público debe acudir en masa al campo para llevar a su equipo en volandas hasta la consecución del campeonato, todos deben remar en la misma dirección, todos deben saber que están en el mismo barco, al menos hasta junio, cuando con los deberes hechos algunos se caigan de él.
De 'copas' por Getafe
Getafe es el último escalón para alcanzar la deseada final de Madrid. A día de hoy el barcelonismo se agarra con fuerza al doblete (Liga y Copa) para salvar una temporada que se esperaba rebosante de títulos y de triunfos, y que la mala preparación física, las lesiones y los egos personales han tirado por tierra. Ante esta situación la Copa del Rey ha cobrado un valor inesperado a estas alturas de la temporada. Si bien es cierto que el Barça tiene alicientes más que de sobra para conseguir este trofeo. Con su consecución se podría cerrar el debate abierto en la Ciudad Condal sobre el posible agotamiento de este proyecto, pero antes habrá que apear al Getafe de Bern Schuster del tren copero.
El Barça tiene encima de la mesa un puñado de razones para apostar fuerte por la Copa, aunque si el conjunto blaugrana piensa que ya está en la final o que la eliminatoria será fácil, puede llevarse más de una sorpresa.
El Getafe ha puesto gran parte de sus ilusiones esta temporada en la Copa, ya que es una vía muy factible para jugar en Europa el año que viene. Los pupilos de Schuster ya han eliminado este año al Valencia, Osasuna, y Xerez, entre otros, haciendo de su estadio el Coliseum Alfonso Pérez un auténtico fortín. Aunque el equipo ‘azulón’ ha cuajado buenas actuaciones fuera de su feudo por lo que se presenta como un equipo duro y aguerrido, al que le gusta jugar por las bandas y tener la posesión del balón. Schuster ha imprimido a su equipo la garra, el estilo, y el toque que fueran señas del en otro tiempo jugador del Barça, del Madrid, y del Atlético de Madrid.
Por otra parte la final se juega en el Santiago Bernabéu, el campo del Real Madrid. Levantar un título en la mismísima Castellana provoca morbo y excitación en la familia azulgrana, y es sin duda otro de los alicientes más atractivos para esta plantilla. Pero la final queda todavía muy lejos, y el equipo blaugrana solo debe pensar en el Getafe.
Esa eliminatoria también será muy importante para conocer si la Copa distrae o motiva a un equipo que según afirman ellos mismos todavía está sediento de títulos.
Precisamente la Copa del Rey es uno de los pocos títulos que esta magnífica generación de jugadores no posee –a excepción de Xavi, que ya participó en la última copa ganada por los culés en 1998- y que todos en ‘Can Barça’ desean para llegar a junio con los deberes hechos. Todos los estamentos del club desde Txiki hasta el propio Frank Rijkaard han advertido de la dificultad de la eliminatoria. Incluso el propio presidente Joan Laporta, ha reconocido que prefería evitar al conjunto ‘azulón’ en su camino hacia la Copa del Rey.
En tres meses resolveremos dudas, sabremos si se ha repetido doblete o no, hasta entonces todo serán especulaciones y conjeturas. Sin duda, el Barça es el favorito para plantarse en la final, incluso para llevarse el título, lo demás sería un fracaso. Aunque el Barça cuenta con una ligera ventaja de la que no ha podido disfrutar en todo el año: Eto’o y Messi, los mejores fichajes de invierno que el club catalán podía hacer. Su recuperación será clave para la recta final de la temporada, el momento en el que se deciden los títulos.
El Barça tiene encima de la mesa un puñado de razones para apostar fuerte por la Copa, aunque si el conjunto blaugrana piensa que ya está en la final o que la eliminatoria será fácil, puede llevarse más de una sorpresa.
El Getafe ha puesto gran parte de sus ilusiones esta temporada en la Copa, ya que es una vía muy factible para jugar en Europa el año que viene. Los pupilos de Schuster ya han eliminado este año al Valencia, Osasuna, y Xerez, entre otros, haciendo de su estadio el Coliseum Alfonso Pérez un auténtico fortín. Aunque el equipo ‘azulón’ ha cuajado buenas actuaciones fuera de su feudo por lo que se presenta como un equipo duro y aguerrido, al que le gusta jugar por las bandas y tener la posesión del balón. Schuster ha imprimido a su equipo la garra, el estilo, y el toque que fueran señas del en otro tiempo jugador del Barça, del Madrid, y del Atlético de Madrid.Por otra parte la final se juega en el Santiago Bernabéu, el campo del Real Madrid. Levantar un título en la mismísima Castellana provoca morbo y excitación en la familia azulgrana, y es sin duda otro de los alicientes más atractivos para esta plantilla. Pero la final queda todavía muy lejos, y el equipo blaugrana solo debe pensar en el Getafe.
Esa eliminatoria también será muy importante para conocer si la Copa distrae o motiva a un equipo que según afirman ellos mismos todavía está sediento de títulos.Precisamente la Copa del Rey es uno de los pocos títulos que esta magnífica generación de jugadores no posee –a excepción de Xavi, que ya participó en la última copa ganada por los culés en 1998- y que todos en ‘Can Barça’ desean para llegar a junio con los deberes hechos. Todos los estamentos del club desde Txiki hasta el propio Frank Rijkaard han advertido de la dificultad de la eliminatoria. Incluso el propio presidente Joan Laporta, ha reconocido que prefería evitar al conjunto ‘azulón’ en su camino hacia la Copa del Rey.
En tres meses resolveremos dudas, sabremos si se ha repetido doblete o no, hasta entonces todo serán especulaciones y conjeturas. Sin duda, el Barça es el favorito para plantarse en la final, incluso para llevarse el título, lo demás sería un fracaso. Aunque el Barça cuenta con una ligera ventaja de la que no ha podido disfrutar en todo el año: Eto’o y Messi, los mejores fichajes de invierno que el club catalán podía hacer. Su recuperación será clave para la recta final de la temporada, el momento en el que se deciden los títulos.
Tormenta Blaugrana en Huelva
Fue un resultado incontestable, 0-4 , ante todo un Recreativo de Huelva, equipo revelación de la temporada, y encima en su casa, el Nuevo Colombino. El Barça recordó a ese equipo, que no hace mucho, enamoró a todos hasta tocar el cielo de París. En ese equipo de ensueño un 'león indomable', Samuel Eto'o devolvió al club blaugrana la garra, el coraje, y la presión que tanto se ha echado en falta esta temporada. Tras esta victoria fuera de casa (cuatro meses después de la última) el Barça vuelve a tener franca la liga, que ahora sí, solo se escapará si el propio club blaugrana lo desea.
Rijkaard puso en liza el 4-3-3 clásico, con los ‘pequeños’ dominando el centro del campo, y la apuesta salió bien. Rijkaard arriesgó poniendo a los tres ‘jugones’ para intentar controlar el balón y asfixiar al contrario a base de toque y toque.
El planteamiento funcionó, ayudado por el temprano gol de Eto’o, y el Barça barrió en una primera parte espectacular al ‘Recre’. 0-3 al descanso, todo sentenciado, ¡por fin! Un partido como los de antes...
La sola presencia de Eto’o en el campo infunde miedo en los rivales. El ‘león indomable’ sació sus ansias de triunfo, de goles, de reivindicación en dos minutos. Fue lo que tardó en acorralar el Barça a su presa y herirla de muerte. Eto’o, auténtica lanza ofensiva de este equipo soltó un derechazo (desde 35 metros) con un efecto endiablado que sorprendió al portero. El ‘Recre’ quedó aturdido tras el gol, el monólogo azulgrana fue más fácil con el viento soplando a favor.
El hambre de Eto’o no acabó con ese gol. Repitió en el minuto 42 para certificar la ansiada victoria por KO. Fue el 0-3, en cuarenta y dos minutos de asedio blaugrana, en las que el ‘León indomable’ hizo de todo, regateó, chutó, asistió, sprintó, y además contagió sus ganas, su fuerza, su ímpetu y su coraje al grupo. El Barça fue otro con él delante. Parece que ahora sí, el fútbol ha recuperado a Eto’o, por ello dichosos los azulgranas...
Pero Eto’o por detrás tiene a tres pequeños que son muy grandes. Deco (que acabó lesionado) volvió a ser ese motor que tanto se añoraba. El luso cogió las riendas en el centro del campo y junto a la calidad de Iniesta imprimieron la quinta marcha a un Barcelona que fue un auténtico vendaval durante cuarenta y cinco minutos convirtiendo al rival en un juguete roto entre sus manos.
El ‘Recre’ intentó rehacerse, jugar su fútbol y rentabilizar sus armas, pero ayer no era el día. Enfrente estaba el Barça, el Barça del 4-3-3, el Barça de las dos ligas, el Barça que triunfó en París. Con más del 70% de posesión, con seis tiros a puerta en cuarenta y cinco minutos, con cinco ocasiones de gol en el mismo tiempo, los culés no necesitan más presentación. Pero ayer el Barça utilizó todos sus recursos, los laterales volvieron a sumarse al ataque, sorprendieron a la defensa rival y buena parte de culpa tuvieron en la victoria. Baste como ejemplo el gol de Zambrota (0-2), en una sutil vaselina que culminaba una jugada en la que el balón pasó por los pies de los principales artistas blaugranas; o la asistencia de Silvinho, como si de un extremo se tratara, en el 0-3.
La segunda parte no tuvo historia hasta que Messi fabricó una de esas maravillas a las que nos está malacostumbrando para subir al marcador el 0-4 . El ‘Recre’ apretó adelante, tuvieron varias ocasiones, pero la defensa y Valdés estuvieron muy seguros atrás y no concedieron ninguna posibilidad a los onubenses.
La efectividad blaugrana fue suficiente para tumbar al Recreativo de Huelva. Efectividad que ayer tuvo nombre y apellido: Samuel Eto’o, ‘León indomable’ por excelencia que contagió con su espíritu al bloque, por que el Barça volvió a ser eso, un bloque en el que todos aportan y todos se ayudan. Al finalizar el partido, Rijkaard dijo que no estaba contento con el juego de su equipo, quizás lo esté el holandés en junio, con dos títulos bajo el brazo.
Rijkaard puso en liza el 4-3-3 clásico, con los ‘pequeños’ dominando el centro del campo, y la apuesta salió bien. Rijkaard arriesgó poniendo a los tres ‘jugones’ para intentar controlar el balón y asfixiar al contrario a base de toque y toque.
El planteamiento funcionó, ayudado por el temprano gol de Eto’o, y el Barça barrió en una primera parte espectacular al ‘Recre’. 0-3 al descanso, todo sentenciado, ¡por fin! Un partido como los de antes...La sola presencia de Eto’o en el campo infunde miedo en los rivales. El ‘león indomable’ sació sus ansias de triunfo, de goles, de reivindicación en dos minutos. Fue lo que tardó en acorralar el Barça a su presa y herirla de muerte. Eto’o, auténtica lanza ofensiva de este equipo soltó un derechazo (desde 35 metros) con un efecto endiablado que sorprendió al portero. El ‘Recre’ quedó aturdido tras el gol, el monólogo azulgrana fue más fácil con el viento soplando a favor.
El hambre de Eto’o no acabó con ese gol. Repitió en el minuto 42 para certificar la ansiada victoria por KO. Fue el 0-3, en cuarenta y dos minutos de asedio blaugrana, en las que el ‘León indomable’ hizo de todo, regateó, chutó, asistió, sprintó, y además contagió sus ganas, su fuerza, su ímpetu y su coraje al grupo. El Barça fue otro con él delante. Parece que ahora sí, el fútbol ha recuperado a Eto’o, por ello dichosos los azulgranas...
Pero Eto’o por detrás tiene a tres pequeños que son muy grandes. Deco (que acabó lesionado) volvió a ser ese motor que tanto se añoraba. El luso cogió las riendas en el centro del campo y junto a la calidad de Iniesta imprimieron la quinta marcha a un Barcelona que fue un auténtico vendaval durante cuarenta y cinco minutos convirtiendo al rival en un juguete roto entre sus manos.
El ‘Recre’ intentó rehacerse, jugar su fútbol y rentabilizar sus armas, pero ayer no era el día. Enfrente estaba el Barça, el Barça del 4-3-3, el Barça de las dos ligas, el Barça que triunfó en París. Con más del 70% de posesión, con seis tiros a puerta en cuarenta y cinco minutos, con cinco ocasiones de gol en el mismo tiempo, los culés no necesitan más presentación. Pero ayer el Barça utilizó todos sus recursos, los laterales volvieron a sumarse al ataque, sorprendieron a la defensa rival y buena parte de culpa tuvieron en la victoria. Baste como ejemplo el gol de Zambrota (0-2), en una sutil vaselina que culminaba una jugada en la que el balón pasó por los pies de los principales artistas blaugranas; o la asistencia de Silvinho, como si de un extremo se tratara, en el 0-3.
La segunda parte no tuvo historia hasta que Messi fabricó una de esas maravillas a las que nos está malacostumbrando para subir al marcador el 0-4 . El ‘Recre’ apretó adelante, tuvieron varias ocasiones, pero la defensa y Valdés estuvieron muy seguros atrás y no concedieron ninguna posibilidad a los onubenses.
La efectividad blaugrana fue suficiente para tumbar al Recreativo de Huelva. Efectividad que ayer tuvo nombre y apellido: Samuel Eto’o, ‘León indomable’ por excelencia que contagió con su espíritu al bloque, por que el Barça volvió a ser eso, un bloque en el que todos aportan y todos se ayudan. Al finalizar el partido, Rijkaard dijo que no estaba contento con el juego de su equipo, quizás lo esté el holandés en junio, con dos títulos bajo el brazo.
Huelva, parada hacia el título
La ilusión y la algarabía se han desatado en Huelva. El Barça, el actual líder de esta liga loca, juega allí esta jornada, ante el equipo revelación de la temporada, el Recreativo de Huelva. El Nuevo Colombino será un duro test para los hombres de Rijkaard, que puede dispararles hacia el título o atascar, un poco más, la cabeza de la clasificación. Los onubenses creen en la victoria, para alimentar así, el sueño europeo; los blaugranas, por su parte, no pueden permitirse ni un sólo tropiezo más.
Será a partir de las 20.00h. cuando el Nuevo Colombino “ruja”, ante lo que se prevé todo un espectáculo futbolístico. El ambiente festivo no sólo se debe a la visita del líder, sino que también es producto del trabajo bien hecho, el Recre ha conseguido prácticamente la permanencia (objetivo primordial del club para esta temporada), y ahora sueña con cotas más altas. La afición arropará al equipo, en un partido entre dos conjuntos que no saldrán a especular con el resultado, y que pondrán todas sus armas sobre el ‘tapete’ verde para conseguir los tres puntos.
A estas alturas, y tras analizar los últimos resultados ( un victoria, una derrota, un empate y la eliminación europea) parece seguro que Rijkaard volverá a apostar por su ‘dibujo’ clásico. El 4-3-3 dotará de mayor aplomo y solidez defensiva a los culés, algo que se ha echado en falta en los últimos partidos. Para los rivales resulta muy fácil de atacar esa sombra de 'Dream Team', por la que Rijkaard optó en la ‘etapa reina’ de esta temporada.
La única duda que planea sobre los rizos de Rijkaard a estas horas se encuentra en el centro del campo. La baja de Márquez, que se ha quedado en Barcelona junto al díscolo Motta, hace pensar que el técnico holandés puede poner en liza a los tres ‘pequeños’ sobre el césped onubense. Apuesta arriesgada, más aún teniendo en cuenta la baja forma de Deco, quién está completando su temporada más irregular desde que llegó a la Ciudad Condal. Por ahí, vienen muchos de los males del Barça de esta temporada; el motor portugués no carbura esta año. Cobra por ello más importancia la figura de Andrés Iniesta, el joven manchego cada día asume más galones en la fábrica de maniobras blauganas. Su actuación puede marcar el partido.
'REM’ (Ronaldinho, Eto’o, Messi) volverá a ser la tripleta ofensiva del conjunto culé, salvo sorpresa mayúscula. De la profundidad y verticalidad de ellos tres dependerán en gran medida las posibilidades de victoria de los azulgranas. Precisamente, por aquí vienen los quebraderos de cabeza del técnico rival, Marcelino García, -quién se está doctorando este año en primera división gracias a la campaña que está realizando con el ‘Recre’- ya que es consciente del gran potencial del equipo rival, representado en sus tres puntas. A pesar de esto no duda de las posibilidades de su equipo para doblegar al líder, “por jugar en casa, por la entidad del rival, y el partido, que tiene muchas semejanzas con lo que se vivió ante el Atlético de Madrid".
El ‘Recre’ cuenta con sensibles bajas para la disputa del partido. Las bajas de Javi Guerrero y Santi Cazorla merman el potencial de una plantilla que está rindiendo por encima de los objetivos iniciales. A estas bajas hay que sumar el conflicto desatado esta misma semana por Viqueira. El enfrentamiento entre jugador y club, que incluso había llegado a denunciarlo por una cláusula incumplida en su contrato, quedó resuelto tras la retirada de dicha denuncia por parte de los abogados del jugador. A pesar de las bajas, las principales esperanzas onubenses se concentran en la pareja de ataque, formada por Uche y Sinama Pongolle, ambos muy motivados ante un partido tan importante, para la entidad y la ciudad.
Con estos alicientes se prevé un partido entretenido, con dos equipos con planteamientos ofensivos, y en busca de la victoria. Para los amantes de la estadística, recordar que el Barça no gana fuera desde hace cuatro meses, desde aquel lejano 1-4 ante el Mallorca, por su parte el equipo revelación de este año ha ganado siete de sus doce partidos en casa, por lo que Huelva se presenta como una de las estaciones más difíciles, a la par que decisivas de este final de temporada. De tierras onubenses puede salir un futuro campeón, o un equipo en crisis.
Será a partir de las 20.00h. cuando el Nuevo Colombino “ruja”, ante lo que se prevé todo un espectáculo futbolístico. El ambiente festivo no sólo se debe a la visita del líder, sino que también es producto del trabajo bien hecho, el Recre ha conseguido prácticamente la permanencia (objetivo primordial del club para esta temporada), y ahora sueña con cotas más altas. La afición arropará al equipo, en un partido entre dos conjuntos que no saldrán a especular con el resultado, y que pondrán todas sus armas sobre el ‘tapete’ verde para conseguir los tres puntos.

A estas alturas, y tras analizar los últimos resultados ( un victoria, una derrota, un empate y la eliminación europea) parece seguro que Rijkaard volverá a apostar por su ‘dibujo’ clásico. El 4-3-3 dotará de mayor aplomo y solidez defensiva a los culés, algo que se ha echado en falta en los últimos partidos. Para los rivales resulta muy fácil de atacar esa sombra de 'Dream Team', por la que Rijkaard optó en la ‘etapa reina’ de esta temporada.
La única duda que planea sobre los rizos de Rijkaard a estas horas se encuentra en el centro del campo. La baja de Márquez, que se ha quedado en Barcelona junto al díscolo Motta, hace pensar que el técnico holandés puede poner en liza a los tres ‘pequeños’ sobre el césped onubense. Apuesta arriesgada, más aún teniendo en cuenta la baja forma de Deco, quién está completando su temporada más irregular desde que llegó a la Ciudad Condal. Por ahí, vienen muchos de los males del Barça de esta temporada; el motor portugués no carbura esta año. Cobra por ello más importancia la figura de Andrés Iniesta, el joven manchego cada día asume más galones en la fábrica de maniobras blauganas. Su actuación puede marcar el partido.
'REM’ (Ronaldinho, Eto’o, Messi) volverá a ser la tripleta ofensiva del conjunto culé, salvo sorpresa mayúscula. De la profundidad y verticalidad de ellos tres dependerán en gran medida las posibilidades de victoria de los azulgranas. Precisamente, por aquí vienen los quebraderos de cabeza del técnico rival, Marcelino García, -quién se está doctorando este año en primera división gracias a la campaña que está realizando con el ‘Recre’- ya que es consciente del gran potencial del equipo rival, representado en sus tres puntas. A pesar de esto no duda de las posibilidades de su equipo para doblegar al líder, “por jugar en casa, por la entidad del rival, y el partido, que tiene muchas semejanzas con lo que se vivió ante el Atlético de Madrid".
El ‘Recre’ cuenta con sensibles bajas para la disputa del partido. Las bajas de Javi Guerrero y Santi Cazorla merman el potencial de una plantilla que está rindiendo por encima de los objetivos iniciales. A estas bajas hay que sumar el conflicto desatado esta misma semana por Viqueira. El enfrentamiento entre jugador y club, que incluso había llegado a denunciarlo por una cláusula incumplida en su contrato, quedó resuelto tras la retirada de dicha denuncia por parte de los abogados del jugador. A pesar de las bajas, las principales esperanzas onubenses se concentran en la pareja de ataque, formada por Uche y Sinama Pongolle, ambos muy motivados ante un partido tan importante, para la entidad y la ciudad.
Con estos alicientes se prevé un partido entretenido, con dos equipos con planteamientos ofensivos, y en busca de la victoria. Para los amantes de la estadística, recordar que el Barça no gana fuera desde hace cuatro meses, desde aquel lejano 1-4 ante el Mallorca, por su parte el equipo revelación de este año ha ganado siete de sus doce partidos en casa, por lo que Huelva se presenta como una de las estaciones más difíciles, a la par que decisivas de este final de temporada. De tierras onubenses puede salir un futuro campeón, o un equipo en crisis.
Messi nos devuelve la ilusión
El gran clásico del fútbol español terminó con 3-3. Fue un derroche de fútbol, emoción, tensión. Con dos estilos de juegos antagónicos, enfrentados, reivindicándose a sí mismo. Fútbol en estado puro. Un magnífico espectáculo que vino a confirmar el por qué de esta pasión desatada que moviliza masas en todo el planeta. En ese espéctaculo un 'pibe' de apenas 1,70 levantó a los culés de sus asientos cuando el partido ya expiraba, y la victoria blanca se preveía irremediable. Messi se doctoró, ante 100.000 personas, con un hat-trick que alejó un poco más al Madrid de la Liga.
Rijkaard volvió a sorprender con la alineación, apostó por un 3-4-3, apostó por el fútbol total. Repitió el once de Liverpool, pero ante el Madrid no existía la necesidad de romper el partido desde el inicio, ¿o quizás si? El resultado fue que a los cinco minutos el Madrid ya ganaba 0-1. Van Nistelrooy enviaba a las mallas el primer tiro a puerta del conjunto blanco. No fue más que un simple espejismo, el Barça se rearmó pronto, y no sólo dominó el partido (como suele hacer siempre, con una posesión abrumadora), a diferencia de otros encuentros también creó ocasiones. Messi, tras un par de manos a manos fallados por el equipo blaugrana, comenzaba a eregirse en la figura culé de la noche.1-1.
Rijkaard había arriesgado, y en el minuto 13 se confirmó que habían sido excesivos. Segunda llegada al área azulgrana y penalti de Oleguer a Guti. 1-2, ganaba el Madrid con tiro y medio a puerta. La 'flor' de Capello hechizaba hasta al mismisimo Barça. El conjunto blanco sin hacer mucho más de lo que nos tiene acostumbrado esta temporada marchaba por delante en el marcador, increible. Baste un dato, el Madrid tiró 2 veces a puerta en toda la primera parte y metió dos goles, la efectividad se alió con Capello.
Pero la auténtica 'flor' del técnico italiano tiene nombre y apellidos, Iker Casillas. Con cualquier otro portero el Barça podría haberse ido con ventaja al descanso. Con Casillas enfrente sólo fue capaz de empatar. De nuevo Messi remachó una jugada de tiralíneas del Barça, que nos transportó a gloriosos tiempos recientes. Cuando tienes delante al mejor portero del mundo, ni siquiera una delantera formada por 'REM' (Ronaldinho, Eto'o, Messi), es a veces suficiente para irte con ventaja al descanso.
Precisamente antes del descanso llegó la puntilla al Barça. Se la dió Oleguer, ese jugador metido a político (o quizás ese político que hace las veces de jugador), al auto-expulsarse. Una patada en el centro del campo le supuso la segunda amarilla y dejó al Barça 'cojo' en manos de un Madrid que no fue capaz de rematar a un equipo que deambuló por el Camp Nou hasta que el 'Pibe' les sacó de las tinieblas.
Tras el descanso, las ocasiones y el fútbol ya no llevaban el color azul y grana, se habían cambiado de acera y ahora vestían de blanco. Buena parte de culpa la tuvo Rijkaard, en otra decisión más que discutida, sentó a Eto'o para poner a Silvinho. El camerunés -la peor pesadilla de Casillas- había sido el jugador más incisivo y desequilibrante de la primera parte. Su sustitución fue un alivio en las carnes merengues.
En los inicios, el ritmo descendió algo, los equipos se tomaron un respiro. El Barça estaba desorganizado, desubicado, ¡con sólo dos defensas! -Thuram y Puyol-, con Iniesta como falso lateral derecho, con Silvinho de volante izquierdo y con el Madrid dominando el juego. Las ocasiones merengues no se hicieron esperar y entonces surgió Valdés, un portero capaz de lo mejor y de lo peor, pero que poco a poco se va convirtiendo en un referente en la portería blaugrana, huérfana de dueño desde la marcha de Zubizarreta.
Entonces el Madrid desarboló al Barça, éste sólo podía defenderse, con una defensa calamitosa donde Guti sembraba el pánico con cada pase. El remate de Sergio Ramos al corazón de la escuadra, volvía a poner al club de Chamartín por delante. 2-3 con quince minutos por delante, minutos en los que el Madrid no supo ganar, y el club blaugrana sacó su orgullo y su casta para remediar el desaguisado.
Rijkaard, rectificó -tardó lo suyo-, quitó a Deco y metió a Belleti, el Barça volvió a tener el balón, aunque las contras del Madrid eran peligrosísimas. La disposición del equipo culé fue más lógica, y la mayor ambición y amor propio de los blaugranas tuvieron su premio en el minuto 90, cuando Ronaldinho agarró un balón en tres cuartos de cancha dio un pase en profundidad a Messi que se anticipó a su marcador, con una carrera diagonal dejó atrás a todos los defensas madridista que le salieron a su paso, se internó en el área y cruzó raso al palo contrario.
Después hubo un posible penati sobre 'Ronnie', los blaugrana lo reclamaron. El árbitro no lo pitó. Me quedo con el fútbol. Fueron noventa minutos de fútbol total, de dos equipos que lucharon por imponer su estilo, con una parte para cada uno, jugado a un ritmo altísimo, sin un momento de respiro, con goles y espectáculo. Fue un partido en el que los jugadores se impusieron a los técnicos, dejando a un lado sistemas e indicaciones, y donde un chaval de 19 años, que será el crack del futuro, alejó la Liga de Madrid y devolvió la ilusión a Barcelona.

Rijkaard volvió a sorprender con la alineación, apostó por un 3-4-3, apostó por el fútbol total. Repitió el once de Liverpool, pero ante el Madrid no existía la necesidad de romper el partido desde el inicio, ¿o quizás si? El resultado fue que a los cinco minutos el Madrid ya ganaba 0-1. Van Nistelrooy enviaba a las mallas el primer tiro a puerta del conjunto blanco. No fue más que un simple espejismo, el Barça se rearmó pronto, y no sólo dominó el partido (como suele hacer siempre, con una posesión abrumadora), a diferencia de otros encuentros también creó ocasiones. Messi, tras un par de manos a manos fallados por el equipo blaugrana, comenzaba a eregirse en la figura culé de la noche.1-1.
Rijkaard había arriesgado, y en el minuto 13 se confirmó que habían sido excesivos. Segunda llegada al área azulgrana y penalti de Oleguer a Guti. 1-2, ganaba el Madrid con tiro y medio a puerta. La 'flor' de Capello hechizaba hasta al mismisimo Barça. El conjunto blanco sin hacer mucho más de lo que nos tiene acostumbrado esta temporada marchaba por delante en el marcador, increible. Baste un dato, el Madrid tiró 2 veces a puerta en toda la primera parte y metió dos goles, la efectividad se alió con Capello.
Pero la auténtica 'flor' del técnico italiano tiene nombre y apellidos, Iker Casillas. Con cualquier otro portero el Barça podría haberse ido con ventaja al descanso. Con Casillas enfrente sólo fue capaz de empatar. De nuevo Messi remachó una jugada de tiralíneas del Barça, que nos transportó a gloriosos tiempos recientes. Cuando tienes delante al mejor portero del mundo, ni siquiera una delantera formada por 'REM' (Ronaldinho, Eto'o, Messi), es a veces suficiente para irte con ventaja al descanso.
Precisamente antes del descanso llegó la puntilla al Barça. Se la dió Oleguer, ese jugador metido a político (o quizás ese político que hace las veces de jugador), al auto-expulsarse. Una patada en el centro del campo le supuso la segunda amarilla y dejó al Barça 'cojo' en manos de un Madrid que no fue capaz de rematar a un equipo que deambuló por el Camp Nou hasta que el 'Pibe' les sacó de las tinieblas.
Tras el descanso, las ocasiones y el fútbol ya no llevaban el color azul y grana, se habían cambiado de acera y ahora vestían de blanco. Buena parte de culpa la tuvo Rijkaard, en otra decisión más que discutida, sentó a Eto'o para poner a Silvinho. El camerunés -la peor pesadilla de Casillas- había sido el jugador más incisivo y desequilibrante de la primera parte. Su sustitución fue un alivio en las carnes merengues.
En los inicios, el ritmo descendió algo, los equipos se tomaron un respiro. El Barça estaba desorganizado, desubicado, ¡con sólo dos defensas! -Thuram y Puyol-, con Iniesta como falso lateral derecho, con Silvinho de volante izquierdo y con el Madrid dominando el juego. Las ocasiones merengues no se hicieron esperar y entonces surgió Valdés, un portero capaz de lo mejor y de lo peor, pero que poco a poco se va convirtiendo en un referente en la portería blaugrana, huérfana de dueño desde la marcha de Zubizarreta.
Entonces el Madrid desarboló al Barça, éste sólo podía defenderse, con una defensa calamitosa donde Guti sembraba el pánico con cada pase. El remate de Sergio Ramos al corazón de la escuadra, volvía a poner al club de Chamartín por delante. 2-3 con quince minutos por delante, minutos en los que el Madrid no supo ganar, y el club blaugrana sacó su orgullo y su casta para remediar el desaguisado.
Rijkaard, rectificó -tardó lo suyo-, quitó a Deco y metió a Belleti, el Barça volvió a tener el balón, aunque las contras del Madrid eran peligrosísimas. La disposición del equipo culé fue más lógica, y la mayor ambición y amor propio de los blaugranas tuvieron su premio en el minuto 90, cuando Ronaldinho agarró un balón en tres cuartos de cancha dio un pase en profundidad a Messi que se anticipó a su marcador, con una carrera diagonal dejó atrás a todos los defensas madridista que le salieron a su paso, se internó en el área y cruzó raso al palo contrario.
Después hubo un posible penati sobre 'Ronnie', los blaugrana lo reclamaron. El árbitro no lo pitó. Me quedo con el fútbol. Fueron noventa minutos de fútbol total, de dos equipos que lucharon por imponer su estilo, con una parte para cada uno, jugado a un ritmo altísimo, sin un momento de respiro, con goles y espectáculo. Fue un partido en el que los jugadores se impusieron a los técnicos, dejando a un lado sistemas e indicaciones, y donde un chaval de 19 años, que será el crack del futuro, alejó la Liga de Madrid y devolvió la ilusión a Barcelona.
Goodbye, Barça
Se acabó. Anfield, y el Liverpool, fueron demasiado para el Barça. El 0-1 final no fue suficiente para conseguir la gesta, y la maldición continúa: ningún equipo ha conseguido revalidar título
desde que la vetusta Copa de Europa se hizo un lavado de cara y pasó a denominarse Champions League. Pese a la casta y el pundonor culé, el Liverpool pasa a los cuartos de final de la competición con todo merecimiento. El conjunto inglés ha sido mejor en los 180' de la eliminatoria.
El Barça buscó atemorizar, impresionar, jugar con el aspecto psicológico antes de comenzar el partido. El ofensivo sistema, el tridente mágico, la camiseta pistacho talismán, con la que nunca habían perdido en Europa; todo fue insuficiente ante un vendaval llamado Liverpool. Los 'reds' espoleados por cuarenta y ocho mil almas que rugieron desde el "You'll never walk alone" inicial hasta el pitido final del árbitro,plantearon el fútbol práctico de Benítez: presión asfixiante y contragolpe mortal.
El planteamiento de Benitez ahogó el 3-4-3 puesto por Rijkaard sobre el cesped de Anfield. La apuesta del holandés fue valiente, pero poco efectiva, con los tres de arribas desconectados de los peloteros del centro del campo (si acaso Messi, fue el único que puso algo de velocidad en la primera parte) las ocasiones fueron nulas, un tiro a puerta en toda la primera parte, fue todo el bagaje ofensivo de los culés. El arriesgado sistema fue sorprendente en Zaragoza, pero para Liverpool se necesitaba algo más, algo que al Barça de este año le lleva faltando toda la temporada: sacrificio colectivo, presión en campo del rival, velocidad en el desplazamiento de balón...
El Liverpool fue astuto, utilizó las bandas para abrir la defensa del Barça. Gerrad, el gran capitán de este equipo, canalizó todo el fútbol de los reds. Éste junto a Riise fueron unos auténticos puntales por los laterales. La movilidad y rapidez de Bellamy y el juego de espaldas de Kuyt, con sus caídas a las bandas fueron las claves del aplastante dominio inglés de la primera parte. Si no terminaron de romper la defensa blaugrana fue por los postes y las excepcionales paradas de Valdés, el mejor del partido.
Ante este panoráma el campeón saco su orgullo, en la segunda parte, la película -por momentos- parecía otra. El cansancio se hacía patente en los 'reds', y la máquina blaugrana comenzaba a producir fútbol. En el minuto 75 llegó el punto álgido del partido y posiblemente de la eliminatoria, Gudjhonsen materializaba el 0-1, el gol premiaba el mejor juego del Barça, entonces nos acordamos del tiro al palo de Ronalidinho, ¡y de los del Liverpool!
Nada. En Europa no hay lugar para las conjeturas, el Barça perdió la eliminatoria en Barcelona, en un arrebato loco, de precipitación, quizás la ansiedad por querer resolver la eliminatoria en casa lo condenó al purgatorio. Pero en un purgatorio llamado Anfield, todo partido es una batalla de la que salir victorioso es una gesta. Y ahí, al Barça, le faltaron argumentos futbolísticos. La gesta estuvo cerca, pero nunca pareció posible.
A pesar de todo esto, la temporada para conjunto catalán no acabó en tierras inglesas. Todavía queda la Liga y la Copa, si se ganan ambas competiciones la vida volverá a ser maravillosa, el Barça tiene equipo para ello, habrá que saber si tiene ambición y sacrificio.El sábado viene el Madrid, el gran clásico. Aunque a estas alturas el peor rival del Barça es él mismo. La Champions ya es pasado, en ella el Liverpool camina y camina...
desde que la vetusta Copa de Europa se hizo un lavado de cara y pasó a denominarse Champions League. Pese a la casta y el pundonor culé, el Liverpool pasa a los cuartos de final de la competición con todo merecimiento. El conjunto inglés ha sido mejor en los 180' de la eliminatoria.El Barça buscó atemorizar, impresionar, jugar con el aspecto psicológico antes de comenzar el partido. El ofensivo sistema, el tridente mágico, la camiseta pistacho talismán, con la que nunca habían perdido en Europa; todo fue insuficiente ante un vendaval llamado Liverpool. Los 'reds' espoleados por cuarenta y ocho mil almas que rugieron desde el "You'll never walk alone" inicial hasta el pitido final del árbitro,plantearon el fútbol práctico de Benítez: presión asfixiante y contragolpe mortal.
El planteamiento de Benitez ahogó el 3-4-3 puesto por Rijkaard sobre el cesped de Anfield. La apuesta del holandés fue valiente, pero poco efectiva, con los tres de arribas desconectados de los peloteros del centro del campo (si acaso Messi, fue el único que puso algo de velocidad en la primera parte) las ocasiones fueron nulas, un tiro a puerta en toda la primera parte, fue todo el bagaje ofensivo de los culés. El arriesgado sistema fue sorprendente en Zaragoza, pero para Liverpool se necesitaba algo más, algo que al Barça de este año le lleva faltando toda la temporada: sacrificio colectivo, presión en campo del rival, velocidad en el desplazamiento de balón...
El Liverpool fue astuto, utilizó las bandas para abrir la defensa del Barça. Gerrad, el gran capitán de este equipo, canalizó todo el fútbol de los reds. Éste junto a Riise fueron unos auténticos puntales por los laterales. La movilidad y rapidez de Bellamy y el juego de espaldas de Kuyt, con sus caídas a las bandas fueron las claves del aplastante dominio inglés de la primera parte. Si no terminaron de romper la defensa blaugrana fue por los postes y las excepcionales paradas de Valdés, el mejor del partido.
Ante este panoráma el campeón saco su orgullo, en la segunda parte, la película -por momentos- parecía otra. El cansancio se hacía patente en los 'reds', y la máquina blaugrana comenzaba a producir fútbol. En el minuto 75 llegó el punto álgido del partido y posiblemente de la eliminatoria, Gudjhonsen materializaba el 0-1, el gol premiaba el mejor juego del Barça, entonces nos acordamos del tiro al palo de Ronalidinho, ¡y de los del Liverpool!
Nada. En Europa no hay lugar para las conjeturas, el Barça perdió la eliminatoria en Barcelona, en un arrebato loco, de precipitación, quizás la ansiedad por querer resolver la eliminatoria en casa lo condenó al purgatorio. Pero en un purgatorio llamado Anfield, todo partido es una batalla de la que salir victorioso es una gesta. Y ahí, al Barça, le faltaron argumentos futbolísticos. La gesta estuvo cerca, pero nunca pareció posible.
A pesar de todo esto, la temporada para conjunto catalán no acabó en tierras inglesas. Todavía queda la Liga y la Copa, si se ganan ambas competiciones la vida volverá a ser maravillosa, el Barça tiene equipo para ello, habrá que saber si tiene ambición y sacrificio.El sábado viene el Madrid, el gran clásico. Aunque a estas alturas el peor rival del Barça es él mismo. La Champions ya es pasado, en ella el Liverpool camina y camina...
El Sevilla reabre la liga.
El Sevilla FC es el nuevo líder. Y lo es por méritos propios. Ganar a todo un campeón de Europa y de Liga no es fácil. Pero el equipo hispalense no sólo ganó; se sobrepuso al gol inicial blaugrana, a la expulsión de Aitor Ocio, e incluso su portero, Palop, paró un penalty al maestro desde los once metros, Ronaldinho.
Fue ese el momento clave. El partido se encaminaba hacia la media hora de juego, bajo un mónologo blaugrana, cuando Ocio, el central sevillista, derribaba por detrás al Gaúcho dentro del área. Penalty y expulsión. El duelo entre el crack y Palop, cayó del lado del portero, que salvó con el pie lo que hubiera sido el 0-2, y la película cambió de protagonistas. Ahí comenzó a amainar el vendaval azulgrana y comenzó a fraguarse la remonatada sevillista.
La casta y la ambición fueron las señas de identidad sobre las que se basó la victoria del Sevilla. El penalty detenido por Palop dió alas a un equipo que nunca dejó de creer en la victoria. Con Dani Alvés en plan estelar (fue un puñal por la banda derecha) y el acierto goleador de Kerzhakov, otro gran acierto de Monchi, el equipo hispalense se levantó y tumbó al Barça.
Fue un partido trepidante, con mucha tensión (tres expusados: Giuly, Zambrotta y Aitor Ocio), intenso, entre los dos mejores equipos de la liga española, marcado por la incertidumbre del resultado, y que tuvo todo lo que se le puede pedir a un buen partido de fútbol. El Barça ya piensa en Anfield, la fé blaugrana recaerá en el tridente mágico (Ronnie, Eto'o, Messi), aquello será otra batalla, pero hoy la liga tiene un color especial, el Sevilla comanda el campeonato.
Fue ese el momento clave. El partido se encaminaba hacia la media hora de juego, bajo un mónologo blaugrana, cuando Ocio, el central sevillista, derribaba por detrás al Gaúcho dentro del área. Penalty y expulsión. El duelo entre el crack y Palop, cayó del lado del portero, que salvó con el pie lo que hubiera sido el 0-2, y la película cambió de protagonistas. Ahí comenzó a amainar el vendaval azulgrana y comenzó a fraguarse la remonatada sevillista.
La casta y la ambición fueron las señas de identidad sobre las que se basó la victoria del Sevilla. El penalty detenido por Palop dió alas a un equipo que nunca dejó de creer en la victoria. Con Dani Alvés en plan estelar (fue un puñal por la banda derecha) y el acierto goleador de Kerzhakov, otro gran acierto de Monchi, el equipo hispalense se levantó y tumbó al Barça.
Fue un partido trepidante, con mucha tensión (tres expusados: Giuly, Zambrotta y Aitor Ocio), intenso, entre los dos mejores equipos de la liga española, marcado por la incertidumbre del resultado, y que tuvo todo lo que se le puede pedir a un buen partido de fútbol. El Barça ya piensa en Anfield, la fé blaugrana recaerá en el tridente mágico (Ronnie, Eto'o, Messi), aquello será otra batalla, pero hoy la liga tiene un color especial, el Sevilla comanda el campeonato.
Sean tod@s bienvenid@s
A partir de hoy, todos los aficionados al fútbol tienen una cita diaria con este blog (si tú lo deseas, claro). Entorno culé nace con la intención de dar un punto de vista diferente de ese club, que para muchos es algo más, el FC Barcelona.
El peculiar club catalán será analizado desde el rigor informativo, sin perder, por ello, ese toque irónico a veces tan necesario en este deporte. Por que al fin y al cabo el futbol no deja de ser un deporte, donde la alegría y la fiesta deben ir dados de la mano.
Entorno culé tiene sitio para todos, seguidores, detractores, frikis del deporte rey o amantes del periodismo digital, a tod@s ell@s bienvenid@s.
El peculiar club catalán será analizado desde el rigor informativo, sin perder, por ello, ese toque irónico a veces tan necesario en este deporte. Por que al fin y al cabo el futbol no deja de ser un deporte, donde la alegría y la fiesta deben ir dados de la mano.
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