Goleada a la esperanza
Así podría calificarse el partido del Barça ante el Atlético de Madrid. La histórica goleada sirve al conjunto culé para continuar en la pelea por el título liguero. Nunca el Barça había ganado por 0-6 al Atleti en el Calderón, por lo que el resultado supuso todo un mazazo para el equipo rojiblanco y sus aficionados, que en el partido de ayer buscaban afianzar la Uefa. Sin embargo, el equipo de Javier Aguirre volvió a decepcionar a su parroquia que veían como su equipo era ‘atropellado’ por una gran Barça que recordó, en ciertas fases del partido, a ese gran equipo que no hace mucho tiempo deslumbró a Europa. La victoria a domicilio de ayer supone un golpe de autoridad del equipo culé para seguir alimentando la esperanza de lograr la Liga, aunque es más que probable que la reacción haya llegado demasiado tarde.
El arrebato de orgullo culé pudo haber tenido más repercusiones que la victoria madridista en Huelva evitaron. El conjunto blanco sigue comandando la tabla con los mismos puntos que el Barcelona, pero con mejor diferencia de goles. Por ello, la situación en lo alto de la clasificación no ha cambiado mucho. Madrid, Barça, Sevilla y Valencia mantienen sus diferencias pero ya queda una jornada menos, por lo que las ocasiones y las oportunidades se van acabando. Sin embargo, con esta goleada los hombres de Rijkaard se aferran a la Liga a la espera del pinchazo madridista.
Y es que la esperanza era la palabra que mejor definía los sentimientos encontrados de colchoneros y culés ayer en la ribera del Manzanares. La victoria del Madrid ‘in-extremis’ en Huelva obligaba al Barça a ganar, a la vez que beneficiaba al Atleti en su lucha por la Uefa. Con la esperanza de la victoria saltaron ambos equipos al césped del Vicente Calderón, pero ese sentimiento sólo permanecería en uno de los bandos al finalizar el partido. Tras la derrota el Atleti acabó resignado y renegando de su suerte, mientras que entre los culés la satisfacción y el orgullo del que se levanta tras una caída era más que patente.
Por que ayer sólo existió un equipo sobre el terreno de juego, y ése fue el Barça. El equipo blaugrana se hizo con el control del partido desde los primeros minutos, y ni la copiosa lluvia –que durante gran parte del partido cayó sobre la capital española-, ni los ánimos de la inagotable afición rojiblanca pudieron parar a un Barça que anoche se dio un festín a costa de un pobre Atlético. Sorprendió por ello la apatía y la desgana de los hombres de Aguirre que salieron al partido sin tensión y regalaron la pelota al Barça. Nada que ver, este Atleti con la presión y la motivación mostrada otras veces. Y a pesar del control culé las ocasiones tardaron en llegar, de hecho las primeras oportunidades de gol fueron para los colchoneros, aunque el peligro a las inmediaciones de Víctor Valdés llegaba con cuentagotas.
El Barça estaba muy seguro atrás, y a eso ayudó la incorporación de Edmilson en el once titular en lugar de Iniesta. El pivote defensivo volvió a equilibrar la balanza en el centro del campo, mientras que Deco y Xavi se dedicaron a conducir el juego de la nave azulgrana. A medida que éstos dos se iban asentando en el medio campo el juego del FC Barcerlona iba creciendo, y las ocasiones iban llegando. La primera fue un tiro al palo de Ronaldinho tras el saque de una falta, y acto seguido otro chut de Messi sería detenido por ‘Pichu’ Cuellar. Los hombres de Rijkaard cada vez se sentían más cómodos sobre el ‘tapete verde’ y las diabluras de ‘REM’ (Ronaldinho, Eto'o, Messi) traían de cabeza a la zaga colchonera.
En una de estas llegó el primer gol azulgrana tras una magnífica combinación entre Messi y Eto’o que acabaría culminando el argentino, 0-1. Pero ahí no acabaría todo, apenas tres minutos después un pase largo de Thuram es recogido por Zambrotta en posición de extremo derecho, quien con un toque sutil eleva el balón tras la salida en falso del portero. Y con los rojiblancos pidiendo el descanso llegó el tercero. Eto’o recogió un rechace del portero tras un contragolpe perfectamente llevado por Deco y Ronaldinho, 0-3 partido sentenciado al descanso.
Sentenciado, sobre todo por la actitud mostrada por unos y por otros, y por que tras el descanso la reacción colchonera no llegaba. En realidad, la segunda parte fue un monólogo culé que con viento a favor no tuvo reparos en cebarse con su víctima. Los goles azulgranas fueron cayendo uno tras otro. A la fiesta se sumaron Ronaldinho (0-4) e Iniesta (0-6), y repitió Messi (0-5). Auténtico crack el argentino completó un partido magnífico. Sin duda, a día de hoy es el jugador que aporta una marcha más al ataque blaugrana. Los colchoneros acabaron resignados ante el festín del Barça cargando las culpas contra sus jugadores y especialmente contra su novel portero que fue decisivo en dos de los seis goles.
Ni los cambios, ni las instrucciones de Aguirre a sus hombres surtieron efecto ayer. Sólo con el 0-4 tuvo alguna oportunidad clara de gol el Atleti que acabó jugando con cuatro delanteros, pero ayer no era su día. Ayer fue el día en que el Barça recuperó su puntería y su efectividad, fue el día en que aparecieron los craks del equipo para decantar el partido a su favor, y fue el día en que el sacrificio colectivo y el compañerismo se impusieron como claves del éxito.
Por todo ello, Rijkaard se mostraba contento a la conclusión del partido, era consciente de que se había salvado un escollo muy importante y que gracias a ello el Barça seguía en la pelea por la Liga. En el bando contrario esa resignación tan característica de los atléticos se hizo ayer más presente que nunca, el ‘Pupas’ volvió a serlo mientras que el Barça se recupera, con esta victoria, de heridas recientes. A base de casta, orgullo y la enorme calidad que atesoran sus estrellas el Barça sacó adelante su salida más complicada, quizás la reacción llegue demasiado tarde, pero esperemos que se mantenga en la puja por el campeonato hasta el final para conservar la enorme tensión que domingo a domingo nos acompaña. Ya saben que la esperanza es lo último que se pierde...
AQUÍ TIENES LA GOLEADA CULÉ [6:15]

El arrebato de orgullo culé pudo haber tenido más repercusiones que la victoria madridista en Huelva evitaron. El conjunto blanco sigue comandando la tabla con los mismos puntos que el Barcelona, pero con mejor diferencia de goles. Por ello, la situación en lo alto de la clasificación no ha cambiado mucho. Madrid, Barça, Sevilla y Valencia mantienen sus diferencias pero ya queda una jornada menos, por lo que las ocasiones y las oportunidades se van acabando. Sin embargo, con esta goleada los hombres de Rijkaard se aferran a la Liga a la espera del pinchazo madridista.
Y es que la esperanza era la palabra que mejor definía los sentimientos encontrados de colchoneros y culés ayer en la ribera del Manzanares. La victoria del Madrid ‘in-extremis’ en Huelva obligaba al Barça a ganar, a la vez que beneficiaba al Atleti en su lucha por la Uefa. Con la esperanza de la victoria saltaron ambos equipos al césped del Vicente Calderón, pero ese sentimiento sólo permanecería en uno de los bandos al finalizar el partido. Tras la derrota el Atleti acabó resignado y renegando de su suerte, mientras que entre los culés la satisfacción y el orgullo del que se levanta tras una caída era más que patente.
Por que ayer sólo existió un equipo sobre el terreno de juego, y ése fue el Barça. El equipo blaugrana se hizo con el control del partido desde los primeros minutos, y ni la copiosa lluvia –que durante gran parte del partido cayó sobre la capital española-, ni los ánimos de la inagotable afición rojiblanca pudieron parar a un Barça que anoche se dio un festín a costa de un pobre Atlético. Sorprendió por ello la apatía y la desgana de los hombres de Aguirre que salieron al partido sin tensión y regalaron la pelota al Barça. Nada que ver, este Atleti con la presión y la motivación mostrada otras veces. Y a pesar del control culé las ocasiones tardaron en llegar, de hecho las primeras oportunidades de gol fueron para los colchoneros, aunque el peligro a las inmediaciones de Víctor Valdés llegaba con cuentagotas.
El Barça estaba muy seguro atrás, y a eso ayudó la incorporación de Edmilson en el once titular en lugar de Iniesta. El pivote defensivo volvió a equilibrar la balanza en el centro del campo, mientras que Deco y Xavi se dedicaron a conducir el juego de la nave azulgrana. A medida que éstos dos se iban asentando en el medio campo el juego del FC Barcerlona iba creciendo, y las ocasiones iban llegando. La primera fue un tiro al palo de Ronaldinho tras el saque de una falta, y acto seguido otro chut de Messi sería detenido por ‘Pichu’ Cuellar. Los hombres de Rijkaard cada vez se sentían más cómodos sobre el ‘tapete verde’ y las diabluras de ‘REM’ (Ronaldinho, Eto'o, Messi) traían de cabeza a la zaga colchonera.
En una de estas llegó el primer gol azulgrana tras una magnífica combinación entre Messi y Eto’o que acabaría culminando el argentino, 0-1. Pero ahí no acabaría todo, apenas tres minutos después un pase largo de Thuram es recogido por Zambrotta en posición de extremo derecho, quien con un toque sutil eleva el balón tras la salida en falso del portero. Y con los rojiblancos pidiendo el descanso llegó el tercero. Eto’o recogió un rechace del portero tras un contragolpe perfectamente llevado por Deco y Ronaldinho, 0-3 partido sentenciado al descanso.

Sentenciado, sobre todo por la actitud mostrada por unos y por otros, y por que tras el descanso la reacción colchonera no llegaba. En realidad, la segunda parte fue un monólogo culé que con viento a favor no tuvo reparos en cebarse con su víctima. Los goles azulgranas fueron cayendo uno tras otro. A la fiesta se sumaron Ronaldinho (0-4) e Iniesta (0-6), y repitió Messi (0-5). Auténtico crack el argentino completó un partido magnífico. Sin duda, a día de hoy es el jugador que aporta una marcha más al ataque blaugrana. Los colchoneros acabaron resignados ante el festín del Barça cargando las culpas contra sus jugadores y especialmente contra su novel portero que fue decisivo en dos de los seis goles.
Ni los cambios, ni las instrucciones de Aguirre a sus hombres surtieron efecto ayer. Sólo con el 0-4 tuvo alguna oportunidad clara de gol el Atleti que acabó jugando con cuatro delanteros, pero ayer no era su día. Ayer fue el día en que el Barça recuperó su puntería y su efectividad, fue el día en que aparecieron los craks del equipo para decantar el partido a su favor, y fue el día en que el sacrificio colectivo y el compañerismo se impusieron como claves del éxito.
Por todo ello, Rijkaard se mostraba contento a la conclusión del partido, era consciente de que se había salvado un escollo muy importante y que gracias a ello el Barça seguía en la pelea por la Liga. En el bando contrario esa resignación tan característica de los atléticos se hizo ayer más presente que nunca, el ‘Pupas’ volvió a serlo mientras que el Barça se recupera, con esta victoria, de heridas recientes. A base de casta, orgullo y la enorme calidad que atesoran sus estrellas el Barça sacó adelante su salida más complicada, quizás la reacción llegue demasiado tarde, pero esperemos que se mantenga en la puja por el campeonato hasta el final para conservar la enorme tensión que domingo a domingo nos acompaña. Ya saben que la esperanza es lo último que se pierde...
AQUÍ TIENES LA GOLEADA CULÉ [6:15]
Comentario:
Hola!!! Creo que no podría estar más de acurdo contigo en la situación del barça y en tu percepción del partido del domingo...
El Barça rompió, como no lo hacía hace ya tiempo, creó, imaginó y emocionó...
Demasiado tarde?? y... quizás sí. es una verdadera lástima que ahora tengamos que estar pendientes como bien dices del "pinchazo madridista"... sobre todo después de un inicio de temporada como el que hemos disfrutado.
A pesar de que en general estoy de acuerdo contigo, hay un par de puntos que no me convencen demasiado...
Messi, por ejemplo. ¿No crees que quizás está sobrevalorado? La impresión que me da es que se celebran sus grandes jugadas (que ojo, son geniales, geniales, geniales) y se les da una cobertura mediática impresionante, a la vez que frente a sus errores, sobradas, imprecisiones y demás giramos la cabeza...
no lo tengo muy claro. Quizá ea un crack, un genio, pero a mi modo de ver, se le ha subido demsiado y, cuando le sale, genial. pero cuando no, hace partidos como el de la jornada anterior a esta contra el Betis.
De todas maneras, quizás se trate de un contagio del virus que a veces parece asolar el vestuario blaugrana y que hace que a sus jugadores a veces no los salga ni una...
mis diculpas por la extensión del comentario...
por cierto, me ha parecido muy acertado tu tratamiento del artículo. Muy elegante, como diría un buen amigo.
un saludo y espero que sigas por aquí!!!
Chopi.
El Barça rompió, como no lo hacía hace ya tiempo, creó, imaginó y emocionó...
Demasiado tarde?? y... quizás sí. es una verdadera lástima que ahora tengamos que estar pendientes como bien dices del "pinchazo madridista"... sobre todo después de un inicio de temporada como el que hemos disfrutado.
A pesar de que en general estoy de acuerdo contigo, hay un par de puntos que no me convencen demasiado...
Messi, por ejemplo. ¿No crees que quizás está sobrevalorado? La impresión que me da es que se celebran sus grandes jugadas (que ojo, son geniales, geniales, geniales) y se les da una cobertura mediática impresionante, a la vez que frente a sus errores, sobradas, imprecisiones y demás giramos la cabeza...
no lo tengo muy claro. Quizá ea un crack, un genio, pero a mi modo de ver, se le ha subido demsiado y, cuando le sale, genial. pero cuando no, hace partidos como el de la jornada anterior a esta contra el Betis.
De todas maneras, quizás se trate de un contagio del virus que a veces parece asolar el vestuario blaugrana y que hace que a sus jugadores a veces no los salga ni una...
mis diculpas por la extensión del comentario...
por cierto, me ha parecido muy acertado tu tratamiento del artículo. Muy elegante, como diría un buen amigo.
un saludo y espero que sigas por aquí!!!
Chopi.





