| Brejo da Cruz (ñ) - Chico Buarque, 1984 |
| A novidade Que tem no Brejo da Cruz É a criançada Se alimentar de luz Alucinados Meninos ficando azuis E desencarnando Lá no Brejo da Cruz | Eletrizados Cruzam os céus do Brasil Na rodoviária Assumem formas mil Uns vendem fumo Tem uns que viram Jesus Muito sanfoneiro Cego tocando blues | Uns têm saudade E dançam maracatus Uns atiram pedra Outros passeiam nus Mas há milhões desses seres Que se disfarçam tão bem Que ninguém pergunta De onde essa gente vem | São jardineiros Guardas noturnos, casais São passageiros Bombeiros e babás Já nem se lembram Que existe um Brejo da Cruz Que eram crianças E que comiam luz | São faxineiros Balançam nas construções São bilheteiras Baleiros e garçons Já nem se lembram Que existe um Brejo da Cruz Que eram crianças E que comiam luz |

Diego Rivera, 1926 - Las Fuerzas Subterráneas. Mural, Universidad Autónoma de Chapingo
En este tablero se encuentran representadas las fuerzas de la naturaleza que se encuentran en el subsuelo. "En lo profundo del subsuelo -explicó Diego- mostré espíritus que usan sus fuerzas para ayudar al hombre. Una esfinge sale de su llameante cueva con los brazos extendidos para asir los volantes espíritus de los metales y ponerlos al servicio de la industria".
De manera que dentro de las columnas de fuego oblícuas, están saliendo hacia el exterior otras dos mujeres que representan toda la energía de la tierra que brota desde sus entrañas. Mientras que las mujeres de grandes cabellos dorados y plateados representan a los metales y piedras preciosas.
Las dos claraboyas que aparecen en este parte del muro, Diego las aprovechó al máximo, no sólo como fuentes de luz, pues en cada uno de estos huecos redondos la representación se expandió con una profundidad escultórica, sin que hubiera una interrupción de formas, colores y texturas. Sucede lo mismo con los tableros subsecuentes (15, 19 y 23).

Diego Rivera, 1940 - The Hands of Dr. Moore. Oleo sobre tela Museo de arte, Bequest
Estas son las manos del doctor Clarence Moore de Los Ángeles, California, podan el
Árbol de la Vida para que reflorezca y no muera, las retrató Diego Rivera en 1940.
En YouTube hay varias actuaciones. Son sorprendentes.
enlace para llegar a una lista de vídeos.
Después de la caída de las Torres Gemelas se habló mucho de este tema, ya que Rusia estaba, y está, muy mal en muchos aspectos. Se especulaba con que los terroristas podrían acceder a material radiactivo en el mercado ruso, o cogiéndolo al descuido en instalaciones abandonadas o con muy poca vigilancia. Se investigó el tema, y se dijo que podría haberse producido. Han pasado los años y no ha pasado nada (¡afortunadamente!), ya sea porque se detuvo a los criminales o porque estos no pudieron llevar a cabo sus planes, o porque realmente no existieron esos planes (esto lo dudo bastante).
El caso es que resulta que sí se ha usado material radiactivo para matar. La víctima fue un espía ruso que vivía en Reino Unido (R.U.), Alexander Litvinenko, al que se le administró, de alguna manera que todavía se desconoce, o no ha sido publicada, suficiente cantidad de polonio-210 radiactivo como para dejarle echo un trapo. Hay que decir que hasta después de muerto los médicos no supieron qué le había intoxicado exactamente. Él sí dijo siempre que le envenenaron por orden del presidente ruso V. Putin. Muchos dedos le apuntan. Si fuera cierto, en mi opinión, sería un caso de terrorismo radiactivo internacional (quizás el primero), ya que el ex-espía Litvinenko vivía en R.U. y el crimen se desarrolló allí.
Además, gracias a este asesinato hemos podido comprobar cómo funciona esto y qué consecuencias se pueden producir, ya que tanto en los aviones que usaron los agentes rusos que supuestamente realizaron el asunto, como en el restaurante donde tomó su 'última comida' y se reunió con gente, como en el estadio del Arsenal (que visitaron los agentes); en todos esos sitios se han recogido restos de radiactividad. En pocas cantidades, pero presente. De hecho se avisó para pasar revisiones a la gente que viajó en los aviones, y a la que estuvo en el restaurante y en el hotel que lo alberga. Si no me equivoco, algunos sufrieron envenenamiento, así como gente que visitó el restaurante, pero en ningún caso, creo, ha sido un envenenamiento importante. Me temo que no soy una fuente fiable de información, los detalles se me pierden.
Y esto con cantidades muy pequeñas de sustancia, y en medio de unas medidas de control de material en los aviones bastante exhaustivas y molestas. O sea que, gracias a quien fuese quien ordenase el asesinato, ya sabemos lo que es el terrorismo con sustancias radiactivas; y apuesto a que a más de uno le estarán haciendo chiribitas los ojos pensando en lo que puede hacer con unos gramos bien colocados. Y todo esto, por unas críticas y una lucha política, más bien de opinión, que estaba realizando el ex-espía (investigaba el asesinato de una importante periodista rusa). Y todo esto viniendo de una de las superpotencias contra otra superpotencia (el ataque se habría producido en pleno Londres). Me quedo pasmado. Y más cuando en el trasfondo de la fotografía está la dependencia de Europa (central) de las fuentes de energía de Rusia. Y más cuando si se trata de matar a alguien supongo que habrá formas menos llamativas. Así que más que un asesinato me parece un acto de terrorismo, es decir, un crimen con una intención amedrentadora. Yo no la puedo vislumbrar completamente (esa intención), pero es lógico que la haya. El asesinado dijo antes de morir: ""Los cabrones lo han conseguido conmigo, pero no lo conseguirán con todos".
Por otra parte, los 'servicios de inteligencia' rusos y Putin niegan haber participado en esto. Lo cual tampoco es muy tranquilizador que digamos.
Lo que está claro es que si algo es posible, alguien lo hará. Una herramienta que no se puede controlar, no debería ser utilizada. Y concretamente no debería usarse como arma cuando no se tiene defensa contra ella. ¡Ah, claro! Los potentados y gobernantes sí tienen defensa: meterse bajo tierra en un búnker. Y a los demás que nos zurzan.
Última noticia (por ahora!): se ha descubierto radiactividad en la embajada del R.U. en Rusia, después de que uno de los agentes 'sospechosos' acudiera allí para declarar que no tuvo nada que ver con el asesinato. De chiste: la idea podría ser entonces hacer ver que los dos agentes estaban infectados 'casualmente', no para matar a Litvinenko, sino de partida... Por otra parte, de uno de esos agentes se dijo que estaba en coma, por envenenamiento, pero su abogado lo ha desmentido. O sea, un lío. Pero lo que está claro, está claro, como decía aquella: "lo que es, es!"





