Escribo toda la tarde, a partir de las seis y media más o menos, y a veces dejo de escribir para cenar y luego continúo hasta las once o más tarde. A este ritmo, podría terminar el libro para las navidades. Qué pocas ganas tengo de irme, si me pongo la mano en el corazón. Qué pocas ganas de dejar este cuarto, la presencia de mis hijos, la tranquilidad de rentista que disfruto en Madrid, la paz de espíritu que da estar escribiendo una novela. El caso es que llevo 136 páginas. Ahora estoy, una vez más, escribiendo sobre la huerta de mi padre. Un lugar que detesté tanto ha resultado ser una parte invariable del paisaje de mi imaginación.
Llovió ayer por la mañana: por primera vez desde que llegamos a España, hace más de un mes. Sonido dulce y milagroso.
Por el día del libro.
Aunque ya no es el día del libro.
Sonido dulce y milagroso el de la escritura. De Elvira escribiendo en la otra habitación.

Por casualidad me entero que hace unos días, el 11 de abril, murió el escritor Kurt Vonnegut Jr.. Murió a los 84 años por una mala caída que le produjo daños en el cerebro.
Por mi parte (1, 2) decir que fue un buen escritor que me procuró buenos ratos divertidos, a la vez que un ejemplo alentador de ligereza e incisividad (o penetración), cualidades de las que no voy sobrado precisamente. No he leído, por ahora, muchas novelas suyas pero su obra y su persona generaron interés en mí desde el primer momento.

Leo que lidió con la depresión, llegando a un intento de suicidio en 1984. Afortunadamente no tuvo éxito. Su última obra, "Un hombre sin patria" (2004) se abría (al menos en la edición española) con esta ilustración: "Nada impide que el bien triunfe sobre el mal, bastaría con que los ángeles se organizaran al estilo de la mafia" y, creo que al final de la misma, otra ilustración manifestaba en una lápida: "La vida no es forma de tratar a un animal". De la misma obra:
Joe Petro III es un ilustrador con quien colaboró y compartió preocupación por el futuro del planeta. K.V. añade más adelante en el mismo libro "no resulta descabellado decir que Joe Petro III me salvó la vida. No lo explicaré. Baste con lo dicho." Y bien, uno puede ver algunas ilustraciones en la web de Joe (¡y en la caché de Google!)... No parecen ninguna maravilla, y en mi opinión dan idea de con qué cosas uno llena su vida, porque no creo que otras cosas más graves que estas sean mucho más respetables.
Así pues le dedico una despedida triste por mi parte. La imagen que aparece en su sitio web (una jaula abierta por todo contenido del sitio) es también bastante triste en este caso concreto.
En TamTam, esa web argentina, pusieron varios inicios de libros suyos: Las sirenas de Titán, Payasadas (en esta entrada un tal Aurelio Franco le dedica un bonito y sentido homenaje en un comentario de respuesta) y Pájaro de Celda, entre otros, así como una cita: "Somos lo que fingimos ser, así que debemos tener cuidado con lo que fingimos ser". Alguno de estos libros aparecen en uno de los enlaces que puse anteriormente (el que tiene '2' como texto).
Finalmente, un poco de esticomancia con "La Pianola" (1952), su primera novela, ya que la tengo en el estante aquí al lado:
Advertencia:
Este libro no trata sobre lo que es, sino sobre lo que podría ser; sus personajes se basan en personas que aún no han nacido, o que, en el momento de escribirlo, son niños aún.
Trata principalmente de ejecutivos e ingenieros. En este instante de la historia, en 1952, nuestras vidas y libertades dependen en gran parte de la capacidad, la imaginación y la valentía de nuestros ejecutivos e ingenieros, y yo espero que Dios les ayude a ayudarnos para que todos sigamos vivos y libres.
Pero este libro trata de otro momento de la historia, cuando ya no hay guerras y...
Bueno, en realidad la elección de este texto no fue aleatoria: lo elegí después de probar varias veces a abrir el libro por una página cualquiera porque no encontré un texto que me dijera algo especialmente concreto. Al fin y al cabo es una novela, ¡y uno no tiene la culpa de no coger por azar precisamente un discurso o una descripción curiosa! Para compensar añado el principio de la novela:
Ilium, Nueva York, está dividido en tres partes.
En el noroeste están los ejecutivos y los ingenieros y los funcionarios civiles y unos pocos profesionales; en el noreste, están las máquinas; y en el sur, en la otra orilla del río Iroquois, se halla la zona conocida localmente como Momestead, donde vive casi toda la gente.
Si se dinamitara el puente sobre el Iroquois, pocas rutinas cotidianas se verían perturbadas. No mucha gente, a ambas orillas, tiene razones, aparte de la curiosidad, para cruzarlo.
Durante la guerra, en cientos de Iliums a lo largo y ancho de América, los ejecutivos y los ingenieros aprendieron a arreglarse sin sus hombres y mujeres, quienes fueron al frente. Fue el milagro que ganó la guerra: la producción casi sin personal. En la jerga de la orilla norte, fue el Know-how el que ganó la guerra. la democracia debió su vida al Know-how.
Diez años después de la guerra -después de que los hombres y mujeres hubieron regresado del frente, después de que se encarcerlara a miles con las leyes de antisabotaje-, el doctor Paul Proteus estaba acariciando a un gato en su despacho. Era la persona más importante y brillante de Ilium, el director de Ilium Works, aunque sólo tenía treinta y cinco años. Era alto, nervioso y moreno, con el gentil aspecto de su largo rostro distorsionado por las gafas de armazón oscura.
En ese momento no se sentía ni importante ni brillante; ni se había sentido así hacía un tiempo. Su principal preocupación en ese instante era que el gato negro se sintiera contento en su nuevo entorno.
Casualmente, hace unas semanas (el 6 de marzo) moría a los 75 años otro artista con un extraordinario sentido del humor, José Luis Coll, por una serie de complicaciones que se iniciaron tras una caída en la calle y un golpe en la cabeza.
Como el año anterior, también, encontré una página donde ver una cámara en directo. Bueno, son varias cámaras pero no específicas de la Semana Santa, ni de las fiestas: Alicante Online parece más bien una página turística (aunque ahora que la pruebo, y se han acabado las fiestas, está KO; quizás porque es de noche). En realidad son dos cámaras: una en la explanada y otra que enfoca la fachada del ayuntamiento. Estuve mirando esta última esperando la reunión de la virgen de la Alegría y el Cristo Resucitado, el domingo de resurrección en la plaza del ayuntamiento, pero casi no se veía nada. Me di cuenta de que había salido el cristo porque vi una cosa rara y blanca que se movía (la base con flores)... La cámara tiene una imagen muy pequeña que cubre toda la fachada del edificio del ayuntamiento, incluyendo el castillo en la parte superior izquierda; es una imagen jpg que se actualiza cada cinco o seis segundos. No me molesto en colocar una de las capturas porque no vale la pena y el espacio que me regala el servidor se está acabando.
En cuanto a mis fotos...: maluchas, no hacen justicia. Este año me harté a hacer fotos, y estas pocas que puse eran las mejores o, más bien, las aceptables. Otras muchas fueron directamente a la papelera. Es una pena porque, quieras que no, generas molestias a la gente. Para mí es divertido hacerlas, te entretienes mientras pasan las cosas; luego, cuando ves el resultado es bastante frustrante. Y ya, cuando arreglas un poco las imágenes para presentarlas y tal... una cagada. A ver si para el año que viene cambio la cámara por otra con estabilizador y buena sensibilidad y tal... Me gusta la máquina que tengo (Olympus C760-UZ); me ha respondido y me responde muy bien; tengo la impresión de que la echaré de menos, sobre todo el zoom óptico 10x. Pero sólo tiene 3 megas de resolución, y es bastante pesadita.
Y también debería mejorar un poco en el arte de fotografiar... que lo mío no es arte sino... en fin...
Este artículo no está completo. Por ahora sólo aparecen las mejores fotos, que puse en Flickr. Hay unas pocas más que pondré en algún otro sitio, si tengo ganas y encuentro espacio y tal. No son ninguna maravilla, todo lo contrario, pero con ellas el recuerdo sería más completo.
Por lo respecta al acto en sí de la procesión... la salida del Cristo fue emocionante; lo mismo que la reunión en la plaza. La salida de la virgen este año (por lo que fuera) me pareció menos emotiva. Trajo una imagen desconocida para mí, y es que al pasar le vi la parte inferior del cuerpo, o sea, las piernas dobladas en tierra y la sandalia (que se ve en una de las fotos). Me resultó un detalle muy próximo y natural. También es curioso eso de que, en la reunión, el cristo en la cruz se incline ante la virgen que lleva su propio cuerpo ya muerto; es como una premonición o un viaje en el tiempo... Y también es algo absurdo, raro.























