Orfeo Negro es una película dirigida en 1959 por Marcel Camus. Es una coproducción de Italia, Francia y Brasil sobre una obra teatral de Vinicius de Moraes, que colabora en el guión. La banda sonora es obra de Antonio Carlos Jobim y Luiz Bonfa, e incluye canciones como A Felicidade y Manhà de Carnaval, aunque después de ver la película no se puede dejar de citar la muy sencilla o nosso amor....
Esta película cuenta la relación entre Eurídice y Orfeo en un arrabal de Río de Janeiro. En el mismo barrio viven la prima de E., Orfeo y su novia, y muchos otros personajes... Es un barrio pequeño y popular en el que todos se conocen más o menos. Pero E. y O. se conocieron antes, ella llegó en barco y él, conductor de tranvía, la invitó a subir y la llevó hasta el fin del trayecto, en la estación rodoviária, encastrada en el barrio donde vive su prima. Pero Orfeo tiene una novia, ¡y menuda novia es ella!, con la que pasa el tiempo. Por su parte, Eurídice también arrastra elementos de su pasado que la atemorizan. Y, bien, E. y O. se unen y viven felices y tal. Ambos se gustan, él cae rendido primero, y después la convence a ella con su música. El suyo es un amor sencillo y claro, necesario, que aparece como obra del destino, y que desaparecerá de igual manera. La historia se sitúa poderosamente en un plano en el que los hombres son sólo una parte del cosmos. Un universo en el que las pasiones de los hombres nacen y mueren continua y festivamente, y en el que una naturaleza fecunda las cuida y regenera.

Es una versión moderna del mito griego de Orfeo y Eurídice. Sin querer entrar en detalles para no desvelar demasiado, hay que decir que los detalles del mito aparecen muy bien en la película, de una manera natural y directa (y también delicada), que parece mostrarnos cómo no estamos tan alejados de aquellos tiempos y de historias tan extrañas.
Las mismas viejas historias vienen una y otra vez, un ejemplo más de la lucha del amor a través de los tiempos. También es una película que canta a la unión con la naturaleza; en ella aparece la burocracia en que a veces se convierte la vida en la ciudad, contrapuesta con los brotes de naturaleza que surgen aquí y allá en el barrio pobre (que crece en uno de los morros de Río de Janeiro).
En fin, una película seminal y mágica, más que recomendable casi obligatoria.
Esta tarde, a las 19.00 h. se proyectará en la sede Ciudad de Alicante, de la Universidad de Alicante, dentro de un ciclo de cine hispanoamericano (¿hispanoamericano? más bien latinoamericano, evidentemente). Supongo que tendré que ir solo, pero que conste que lo primero que he pensado es "¿con quién podría ir?" El sitio en cuestión es una sala, en que la hay un lector de dvd's, un proyector y una pantalla blanca portátil... un montón de sillas, una planta... Es algo incómodo, pero si uno escoge las películas puede valer la pena. Con un poco de suerte la incomodidad evitará que me emocione demasiado viendo de nuevo esta película.
En youtube hay mucho material:
- Hay un trailer, que dura más de cuatro minutos, y no me gusta mucho, la verdad; en parte no sirve para la nostalgia, porque utilizan las imágenes para hacer una historia distinta, no me recuerda a la película. Se puede ver subtitulado en inglés.
- También está el momento en el que Orfeo canta Manhá de carnaval,
- otra escena,
- e incluso el final, que es genial.
- En una especie de trailer cuentan la película en holandés; muestran demasiado, así que si no has visto la peli mejor no verlo, no obstante como recordatorio está bien.
- ... y apostaría que hay más.







