descubriendo Bogart
La semana pasada terminó un ciclo de películas de John Huston. En todas aparece Humphrey Bogart. No es que no me pareciera bueno, pero después de verlo en la pantalla grande me he sorprendido de lo bueno que es. Una prestancia, una distinción, una naturalidad ante la cámara... Un genio de la interpretación, aunque posiblemente lo único que pasara es que él era así: igual simplemente se paseaba ante la cámara vestido de tal o cual cosa. Pero en ese caso habría que decir que actuaba sin saberlo, y actuaba genialmente.
Las películas del ciclo fueron:
He de decir que en estas películas no encuentro un guión perfecto, ni una dirección especialmente buena... No es que sean malas, sí a lo mejor un poco pesadas por la carga psicológica que llevan sus diálogos, pero para mí destacan sobre todo por H.B. Por su humanidad, por su empaque, por su capacidad de vivir lo que indica el guión... Todo un genio. Realmente admirable.
Y, por supuesto, hay que ver las películas en versión original. En caso contrario, casi nada de todo esto es aplicable.
Las películas del ciclo fueron:
- El Halcón Maltés (1941). Una buena película. Sin embargo no me convenció la mujer que interpreta a Brigid O'Shaughnessy. Tpco me convenció el romance que se produce entre esta mujer y Sam Spade-Bogart. Esa parte del film se desarrolla esquemáticamente, sin detalles, y a golpes inesperados. El resto de la película es impresionante. Especialmente el aspecto de los policías, como moles que se mueven por la pantalla, o Joel Cairo, el inolvidable personaje que logra Peter Lorre. En la tele parece un fantoche, pero en el cine adquiere muchos más matices. Es algo ridículo, pero soporta los matices y en ningún momento te puedes fiar de él. La elegancia/fair play del gordo... Una gran película, con grandes personajes, como corresponde a una novela de Dashiell Hammett, aunque la parte romántica está poco trabajada (creo).
- El Tesoro de Sierra Madre (1948). Aquí Bogart es un borracho sin futuro que en un pueblucho de México mendiga a los americanos ayuda para un compatriota una y otra vez. Consigue un trabajo con un explotador que se va con el dinero. Pero en el trabajo encuentra un par de amigos. Uno de ellos, un viejo sonriente con pinta de enloquecido, les habla con palabras sabias del fulminante efecto del oro en el alma de los amigos. Dobbs es el primero en negar ese efecto, afirma que con él no va eso, que si consigue 5000 dólares no buscará más.
Gracias a unos golpes de suerte él y Curtin consiguen dinero y se unen al viejo para buscar oro en Sierra Madre. Ahí se inicia una historia de degradación en la que los amigos verán peligrar su amistad; el más sano probablemente sea el viejo, que va viendo venir las cosas tal como sucederán, avisando y aconsejando a los dos amigos. Éstos, Dobbs y Curtin, desconfiarán, discutirán, se enfrentarán... casi se matarán... y al final perderán todo el oro, y volverán a empezar en otra ciudad, con otros amigos quizás. El personaje de Bogart es el más negativo de los tres; es quien sufre más crudamente el efecto de la codicia. Este personaje permite a Bogart dar todo un recital de expresiones, una actuación genial. El único pero sería en esta película la parte en la que se separa del grupo y se enfrenta a los bandidos. Esto último está muy bien hecho, pero la parte anterior pasa muy rápida y sin detalles. Parece que pasen semanas, meses, y en realidad sólo pasan días. Hay unos cambios de escenario que despistan, pq parecen que se correspondan con lugares muy distantes cuando sólo hay unos kilómetros entre ellos. Se producen desfases que te sacan un poco de la película. Pero hay que decir que son sólos unos quince o veinte minutos. El resto corresponde con una gran actuación de los actores, fomentado por un buen análisis psicológico de los personajes que deja traza en los diálogos, y todo esto aderezado con dosis de acción y peligro percibible. Otra película recomendable. - Cayo Largo (1948). Bogart y Bacall. Se nota la química a través de la pantalla; ambos se mueven con mucha naturalidad, y en los momentos de roce se nota algo así como cariño, jeje. En este sentido me recordó a La Reina de África, donde Bogart tb representó una gran relación con su partenaire, Katherine Hepburn, unos tres años después. La historia va de una banda de mafiosos, comandada por el gran Johnny Rocco (Edward G. Robinson), que tuvo que huir de los EE.UU. en tiempos de la ley seca y refugiarse en Cuba para hacer negocios desde allí. De hecho tanto él como sus compañeros fantasean con que vuelva otra ley seca, que los mafiosos aprovecharán uniéndose y no enfrentándose como en la anterior. Él y su banda se encuentran en un hotel junto con Bogart, los dueños del hotel (los Temple: Bacall y Lionel Barrymore, especie de patriarca sureño en silla de ruedas) y un par de indios acusados de un delito menor y que quieren entregarse. Estando todos allí estalla un huracán. Pronto los mafiosos sacan las pistolas intentando conducir la situación según sus posibles necesidades. Bogart, un ex-combatiente, mantendrá la calma ayudando a todos en contra de los mafiosos. Hablando con la chica se plantea su futuro allí, ocupandose de los botes. Y por saber navegar los mafiosos se lo llevarán secuestrado. Y no cuento más. Otra película que destaca sobre todo por el trabajo de los actores, y en especial y sobre todos, de Bogart.
- La Jungla de Asfalto (1950). En esta película no participa H.B. Sí participa en cambio Marilyn Monroe. Sea como sea me hubiese gustado verla.
He de decir que en estas películas no encuentro un guión perfecto, ni una dirección especialmente buena... No es que sean malas, sí a lo mejor un poco pesadas por la carga psicológica que llevan sus diálogos, pero para mí destacan sobre todo por H.B. Por su humanidad, por su empaque, por su capacidad de vivir lo que indica el guión... Todo un genio. Realmente admirable.
Y, por supuesto, hay que ver las películas en versión original. En caso contrario, casi nada de todo esto es aplicable.





