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VIAJAR EN UN RAYO DE LUZ
Anécdotas sobre esos Viajeros llamados por la medicina "pacientes psiquiátricos"
Acerca de
Diario del Gran Viajero, alguien que envidia a los verdaderos Viajeros y se esconde tras un eufemismo falso.

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Sindicación y Notas
 
MEDICACIÓN Y MAL DE OJO
Anécdota nº 34

Muchos son los Viajeros que rehuyen de la medicación. Por más que se les explique que es gracias a ella por lo que pueden realizar una vida normalizada, estas personas reacias (que, no siempre, tienen que ser personas con menor conciencia de su enfermedad) encuentran en la química la sustancia de un mal compañero de viaje.

En estos casos, pueden surgir comparaciones odiosas. La medicación, supuesta y única solución a los delirios, alteraciones y demás, pasa entonces a convertirse en “demonios que me consumen por dentro”, cuando no son los psiquiatras los que reciben la tunda por no dar con la pastilla mágica que acabe con sus dolencias y pesares o, peor, que los tratan como ratas de laboratorio.

Este es un problema que viene de antiguo y no se va a solucionar con unas pocas palabras. Así, pues, vayamos con uno de los objetivos del diario.

Me recitaba un Viajero hace tiempo (aunque es esta una conversación frecuente) la medicación que tomaba anteriormente, cuando no estaba en la institución actual. De todas ellas, sin embargo, destacaba una que le producía una sensación peor que el mal de ojo.

Se refería sin duda al Haloperidol, pero en su particular lenguaje, había relacionado esas malas sensaciones con un nuevo nombre: Ojoperidol. Así, según él y subrepticiamente, hay que ir con “ojo” con ese medicamento.

Cuando a nosotros un medicamento nos provoca una reacción no deseada, o bien lo anulamos de nuestra rutina, o bien pedimos al médico que nos lo cambie. En cambio, los Viajeros no siempre son escuchados: aunque a veces no se quejen, conocen mejor que nadie las sensaciones que les provocan tal o cual sustancia. Su derecho a la revisión del tratamiento es uno de los más pisados y a veces sólo pueden recurrir a la tozudez.

Pero para el Viajero protagonista de esta anécdota, tozudo como sólo él sabe ser, una cosa está clara: me prescribirán lo que quieran, pero jamás Ojoperidol. ¡Antes prefiere un mal de ojo!


 
TODOS SOMOS PARTE DEL TRATAMIENTO
Anécdota nº 33

Después de unas semanas en las que, por motivos personales, no he podido encargarme de este diario, vuelvo a la carga. Hasta final de mes, lo iré actualizando muy a menudo, pues son muchas las notas que he ido reuniendo. Por supuesto, mi agradecimento más sincero a los asiduos visitantes. Así que nos vamos leyendo por aquí...

Desde el día 2 de junio, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha lanzado una campaña que, realmente, si consigue el calado necesario, puede resultar muy provechosa. Se trata de la campaña informativa «Todos somos parte del tratamiento de una enfermedad mental». En ella se informa y anima a la población general a tomar conciencia de la importancia de nuestra actitud en el tratamiento de todas y cada una de la personas con una enfermedad mental. Con nuestra comprensión ayudamos más de lo que creemos. Es muy fácil; tan sólo relaciónate con ellos como lo que son: ciudadanos de pleno derecho.

Muchos de mis conocidos ya me han comentado que se sienten incomprendidos, pero que en los anuncios se dice que hay que comprenderles y eso esperan de la gente. Como canta el mensaje: «Ayúdanos a mejorar la vida de las personas con enfermedad mental. Es más fácil de lo que crees, todos podemos hacerlo».

Desde este diario, un aplauso a la iniciativa.

Enlaces:
Nota prensa del Ministerio de Sanidad y Consumo
Vídeo de la campaña informativa (25 segundos)