logotipo

img_google
VIAJAR EN UN RAYO DE LUZ
Anécdotas sobre esos Viajeros llamados por la medicina "pacientes psiquiátricos"
Acerca de
Diario del Gran Viajero, alguien que envidia a los verdaderos Viajeros y se esconde tras un eufemismo falso.

ÍNDICE (1 a 50)

ÍNDICE (> 51)
Sindicación y Notas
 
ESA NO ES MI MEDICACIÓN
Anécdota nº 62

Siguiendo con las anécdotas sobre la medicación, otra que es curiosa.

Una apreciada Viajera que ya hace años que conozco, siempre había llevado la etiqueta (y, la verdad, muchas veces lo comprobamos en primera persona) de ser más que reticente a aceptar cualquier cambio de tratamiento. Las más de las veces por alegar ya estar curada, otras por temor a lo que podría provocarle iniciar las tomas de una substancia con a saber qué consecuencias.

Pero en este caso, no se trataba de un cambio de medicación. Simplemente, era la misma dosis pero que, por falta de existencias en la farmacia, no podía ser en la presentación habitual. Normalmente la tomaba bucodispersable o flas (unos comprimidos liofilizados que se deshacen automáticamente en la boca en contacto con la saliva). Y durante unos días, hasta acabar la caja, debían ser en comprimido habitual.

Ante su negativa, sólo se nos ocurrió pensar: “vaya, ya vuelve a las andadas”. Intentamos razonar que era lo mismo, que no había ningún cambio encubierto ni nada por el estilo. Y finalmente, después de mucho batallar, accedió.

La cuestión surgió después, cuando conocimos la causa de su negativa: no quería el comprimido normal porque el que se deshacía en la boca... ¡le dejaba un regusto de limón! Como si fuese un caramelo, no quería renunciar a su momento del día con sabor a limón a cambio de un simplón comprimido: el fallo fue nuestro ya que sólo había que preguntárselo.

Otra muestra (y ya van...) de la inercia profesional de pensar más de la cuenta y generar hipótesis fuera de lugar. Sigo aprendiendo.

No