Blogs.ya.com Quitar publicidad
la aventura de la vida
apuntes sobre sexo, espiritualidad y relaciones
Acerca de
Me gusta navegar a vela. Me gusta leer. Me gusta bailar. Me gusta María. Cómo se mueve, cómo se ríe. Por ella me he venido a Madrid. Soy vegetariano que a veces come pescado y bebe alcohol. Me gusta Osho, y sus meditaciones, y sus palabras. Era culto, erudito, pero se me está olvidando todo. Me gusta la poesía: leerla, escribirla, vivirla. Me gusta pasear por Bilbao (es que vivía ahí). Y me gusta el cielo azul de Madrid.
AnunciosContadores
Contadores Gratis
Contador
Sindicación
 
celebración
vamos por el camino
las rosas, tan coloristas ellas, han explotado en amarillos rojos blancos, llenando el aire con una sinfonía olorosa
vamos por el camino
la temperatura del aire vacila entre la caricia y la llamada de la chaqueta
ponemos todos nuestros sentidos al servicio de la tarde
vamos por el camino e imaginamos el futuro como si fuera una meta un lugar al que llegas y puedes tumbarte a descansar, aunque sabemos cuán falaz es esa idea
vamos por el camino y solo a veces nos percatamos de que lo importante no es llegar, lo importante es navegar
y es en esos momentos cuando somos capaces de celebrar la vida la existencia, el misterio de la bola de oro que se transmite

 
ocho ocho
la organización de la fiesta parecía imposible:
dos grupos de vecinos que ni siquiera se saludaban, debido a diferencias irreconciliables por la instalación de un ascensor
confluencia de varias parejas rotas con sus nuevas parejas, que a lo mejor no pasa nada o a lo peor se monta la de dios es cristo
asistencia confirmada de la vecina que padecía de incontinencia verbal, vamos, que no se callaba ni debajo del agua

la solución!!!
el baile
todos a bailar
y qué mejor que este baile filipino, el ocho ocho

Etiquetas:  
 
la boda
se iban detrás de las mesas a esconderse
allí comían sin pudor todas las chucherías que habían comprado por la mañana en el kiosco de la plaza a la salida de la misa, cuando la tía albertina hablaba con don julián y por quitárselos de encima les daba unos duros para que compréis lo que queráis, que para eso soy vuestra tía y puedo malcriaros
se iban detrás de las mesas, y allí descubrían un nuevo mundo
escondidos, descubrían algo
una nueva atracción que sentían bajo la piel
pero no era posible, eran primas
pero no sabían que no era posible
o no estaban seguras, al menos
y detrás de las mesas, entre las chucherías, otras cosas
sus pechos incipientes
y sus manos encendidas

ahora, diez años después, en la boda de su prima, se reencuentran

no habían vuelto a verse desde ese día, el padre de sofía se marchó a trabajar a ceuta, y la relación con su hermana nunca había sido demasiado cercana, la tía albertina, por su parte, había formado familia con don julián, y carolina, la prima, se había ido a vivir con ellos a santander, cerca de la plaza porticada
las dos se habían marchado de madrid ese verano
por eso, cuando se encontraron en la boda, no estaban seguras de qué decirse
todo podía suceder aquel día, y también nada
¿se avergonzará de esa experiencia? ¿o la anhelará tanto como yo?

todo sucedió ese día, y también nada



 
p. y m. fumando un cigarro
sonreían empero

(por qué siempre ese deseo de rebuscar en los bolsillos rotos, de encontrar suaves deflagraciones telúricas en el aire de la tarde, de hacer sonar las notas más agudas del piano, por qué ese runrun interminable que definía tantas de sus noches?)

lentamente se despegaron el uno de la otra, la una del otro

(¿cuándo iban a soñar de nuevo con el amor? ¿o estaban condenados por los siglos de los siglos a momentos vacíos?)

la ropa se recomponía
la risa se diluía
la rosa se marchitaba

seguían sonriendo tras apagar el cigarrillo

¿volveremos a vernos?
(siempre queriendo huir antes de haber llegado)

(las fotos siempre ayudan, son coadyuvantes, le dijo al oído antes de salir)
vete a la mierda
 
tras la pista


seguir la pista de alguien puede parecer una ocupación insustancial, sobre todo si tienes muchas cosas que hacer y toda la ropa para planchar y a la una salen los niños del colegio y tienes que estar esperándolos para recogerlos y que coman y vuelvan al colegio
pero en caso contrario puede convertirse también en un pequeño pasatiempo que permite inventar-investigar vidas ajenas y rellenar de ese río que supones cuando les sigues la sequía que agobiaba el caudal de tu propio río vital
incluso puede convertirse en el gran pasatiempo, que te lleva a coger aviones y descubrir que esa persona que parecía insignificante está organizando una red de trata de blancas entre rusia y la costa del sol y no te queda otra opción que hablar con alguien, pero con quién, la policía no iba a entender tu afición, los periodistas no son tan listos como pensabas y no te toman en serio, y en los tv shows tampoco te dejan tomar parte, así que la única solución es llevar tú sola adelante todo el plan: intentar detenerles en la aduana cuando volváis juntos del viaje a moscú que este miércoles estás emprendiendo, con todas las dudas del mundo en tu corazón y sin ropa adecuada en tu maleta
y con el miedo tejiendo su balada, sigues por las calles de un moscú inopinadamente animado para tus ojos a quien va a ser el causante de tu muerte
y en ese momento piensas: ojalá me hubiera quedado en la biblioteca leyendo algún libro o resolviendo sudokus