como me hice padre
el sábado fue un día especial: me lo pasé cocinando para mi chica, cuyas contracciones ya empezaban a darnos esperanzas.
con las berenjenas rellenas de la noche llegó el momento: me dio tiempo de regar las plantas poner la comida al gato preparar el neceser (con olvidos)
nos dirigimos al hospital suavecito, para que los badenes no empeorasen la sensación de contracciones de la parturienta
enseguida se vio que eso ya iba en serio: la dilatación primera que midieron ya era de tres, y las contracciones dolorosas de verdad
así que nos pasamos un rato hasta que nos concedieron habitación: sala de dilatación 3
cuando estaba de cinco, maggie pidió la epidural (¿dónde hay que firmar?)
el cambio que observé entre la chica que se quejaba a cada contracción, y la chica relajada que encontré cuando me permitieron volver a la sala, fue enorme: parecían personan distintas
mientras esperaba a que le pusieran la anestesia, descubrí que en la sala 1 había una pareja que había hecho con nosotros el curso de preparación al parto: ellos etsaban peor: ella ingresó porque había roto aguas, pero sin ninguna dilatación, y se pasaron muchas más horas que nosotros (aunque su niña nació dos horas antes que el nuestro)
la matrona vino y nos dijo que había que ir al paritorio, que el niño perdía mucho pulso durante las contracciones
así que nuestra protagonista fue en camilla, y a mí me pusieron una bata, un cubrecabezas y unos cubrezapatos, y pasamos al paritorio
allí estuve ayudando un poco, pero con la epidural no era tan necesaria la ayuda en las respiraciones, así que simplemente le sostenía la cabeza a mi chica mientras empujaba
cuando una matrona se subió encima de ella para ayudar a que bajara unai, y saliera de una vez, me recordó a la película Aterriza como puedas...
el caso es que al final asomó la cabecita (es un decir) entre las piernas
tenía el cordón doblemente enrollado al cuello
por eso no podía bajar
(víctor, un amigo, me hice que en la antigüedad eso significaba que el infante poseería un don mágico; claro que ahora estamos en el siglo XXI)
cuando salió, noté que las lágrimas inundaban mis ojos; estaba emocionado (y no me desmayé ni nada)
le hicieron las pruebas le pincharon le asustaron
y luego me dejaron cogerlo
(debía de tener la baba colgando, porque la enfermera que le hacía las pruebas me dijo: el primero, ¿eh?)
se lo llevé a su madre, y enseguida pude darle un beso
POR FIN HABÍA NACIDO!!!!!
ya éramos padres!!!
nos volvimos a la sala de dilatación, a la espera de habitación
los familiares que vinieron no pudieron pasar
a eso de las seis, por fin, subimos a planta
a las ocho y poco nos dormimos, hasta las nueve menos cuarto, que vinieron con termómetros y más cosas
dos días de hospital, y a casa!!!
consigno los hechos que recuerdo, desde mi punto de vista, las emociones que sentí me llenaban de alegría de plenitud
y sigo diciéndolo: te quiero, mi vida
me encanta tener este hijo contigo
con las berenjenas rellenas de la noche llegó el momento: me dio tiempo de regar las plantas poner la comida al gato preparar el neceser (con olvidos)
nos dirigimos al hospital suavecito, para que los badenes no empeorasen la sensación de contracciones de la parturienta
enseguida se vio que eso ya iba en serio: la dilatación primera que midieron ya era de tres, y las contracciones dolorosas de verdad
así que nos pasamos un rato hasta que nos concedieron habitación: sala de dilatación 3
cuando estaba de cinco, maggie pidió la epidural (¿dónde hay que firmar?)
el cambio que observé entre la chica que se quejaba a cada contracción, y la chica relajada que encontré cuando me permitieron volver a la sala, fue enorme: parecían personan distintas
mientras esperaba a que le pusieran la anestesia, descubrí que en la sala 1 había una pareja que había hecho con nosotros el curso de preparación al parto: ellos etsaban peor: ella ingresó porque había roto aguas, pero sin ninguna dilatación, y se pasaron muchas más horas que nosotros (aunque su niña nació dos horas antes que el nuestro)
la matrona vino y nos dijo que había que ir al paritorio, que el niño perdía mucho pulso durante las contracciones
así que nuestra protagonista fue en camilla, y a mí me pusieron una bata, un cubrecabezas y unos cubrezapatos, y pasamos al paritorio
allí estuve ayudando un poco, pero con la epidural no era tan necesaria la ayuda en las respiraciones, así que simplemente le sostenía la cabeza a mi chica mientras empujaba
cuando una matrona se subió encima de ella para ayudar a que bajara unai, y saliera de una vez, me recordó a la película Aterriza como puedas...
el caso es que al final asomó la cabecita (es un decir) entre las piernas
tenía el cordón doblemente enrollado al cuello
por eso no podía bajar
(víctor, un amigo, me hice que en la antigüedad eso significaba que el infante poseería un don mágico; claro que ahora estamos en el siglo XXI)
cuando salió, noté que las lágrimas inundaban mis ojos; estaba emocionado (y no me desmayé ni nada)
le hicieron las pruebas le pincharon le asustaron
y luego me dejaron cogerlo
(debía de tener la baba colgando, porque la enfermera que le hacía las pruebas me dijo: el primero, ¿eh?)
se lo llevé a su madre, y enseguida pude darle un beso
POR FIN HABÍA NACIDO!!!!!
ya éramos padres!!!
nos volvimos a la sala de dilatación, a la espera de habitación
los familiares que vinieron no pudieron pasar
a eso de las seis, por fin, subimos a planta
a las ocho y poco nos dormimos, hasta las nueve menos cuarto, que vinieron con termómetros y más cosas
dos días de hospital, y a casa!!!
consigno los hechos que recuerdo, desde mi punto de vista, las emociones que sentí me llenaban de alegría de plenitud
y sigo diciéndolo: te quiero, mi vida
me encanta tener este hijo contigo
Comentario:
Jajaja, voy a tener que pedirle la crónica alternativa a Paulo, aunque él responde a otro "perfil" de padre, sin duda. Su papel fue muy diferente, aunque la emoción final fuera la misma.
Precioso resumen y suerte inmensa la vuestra al vivirlo todo así de enamorados y unidos. Sois la prueba viviente de que la vida nos puede dar sorpresas maravillosas cuando menos lo esperamos. Y que viva la internet!!
Besos
Precioso resumen y suerte inmensa la vuestra al vivirlo todo así de enamorados y unidos. Sois la prueba viviente de que la vida nos puede dar sorpresas maravillosas cuando menos lo esperamos. Y que viva la internet!!
Besos
Comentario:
Habrá que ver qué recuerda la madre... pero esperaremos, esperaremos, que ahora lo importante no es enterarnos de cómo fue la cosa.
Besotes
Besotes
Comentario:
Felicidades!!!!!!
Comentario:
como crónica no está mal... es curioso q yo lo recuerdo de otra manera. ya te contaré... yo tb te quiero, ya lo sabes.





