la boda
se iban detrás de las mesas a esconderse
allí comían sin pudor todas las chucherías que habían comprado por la mañana en el kiosco de la plaza a la salida de la misa, cuando la tía albertina hablaba con don julián y por quitárselos de encima les daba unos duros para que compréis lo que queráis, que para eso soy vuestra tía y puedo malcriaros
se iban detrás de las mesas, y allí descubrían un nuevo mundo
escondidos, descubrían algo
una nueva atracción que sentían bajo la piel
pero no era posible, eran primas
pero no sabían que no era posible
o no estaban seguras, al menos
y detrás de las mesas, entre las chucherías, otras cosas
sus pechos incipientes
y sus manos encendidas
ahora, diez años después, en la boda de su prima, se reencuentran
no habían vuelto a verse desde ese día, el padre de sofía se marchó a trabajar a ceuta, y la relación con su hermana nunca había sido demasiado cercana, la tía albertina, por su parte, había formado familia con don julián, y carolina, la prima, se había ido a vivir con ellos a santander, cerca de la plaza porticada
las dos se habían marchado de madrid ese verano
por eso, cuando se encontraron en la boda, no estaban seguras de qué decirse
todo podía suceder aquel día, y también nada
¿se avergonzará de esa experiencia? ¿o la anhelará tanto como yo?
todo sucedió ese día, y también nada
allí comían sin pudor todas las chucherías que habían comprado por la mañana en el kiosco de la plaza a la salida de la misa, cuando la tía albertina hablaba con don julián y por quitárselos de encima les daba unos duros para que compréis lo que queráis, que para eso soy vuestra tía y puedo malcriaros
se iban detrás de las mesas, y allí descubrían un nuevo mundo
escondidos, descubrían algo
una nueva atracción que sentían bajo la piel
pero no era posible, eran primas
pero no sabían que no era posible
o no estaban seguras, al menos
y detrás de las mesas, entre las chucherías, otras cosas
sus pechos incipientes
y sus manos encendidas
ahora, diez años después, en la boda de su prima, se reencuentran
no habían vuelto a verse desde ese día, el padre de sofía se marchó a trabajar a ceuta, y la relación con su hermana nunca había sido demasiado cercana, la tía albertina, por su parte, había formado familia con don julián, y carolina, la prima, se había ido a vivir con ellos a santander, cerca de la plaza porticada
las dos se habían marchado de madrid ese verano
por eso, cuando se encontraron en la boda, no estaban seguras de qué decirse
todo podía suceder aquel día, y también nada
¿se avergonzará de esa experiencia? ¿o la anhelará tanto como yo?
todo sucedió ese día, y también nada