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Desnuda no es sin ropa
desnuda, para ti
Acerca de
Si puedes arrinconar todas tus victorias y arriesgarlas por un golpe de suerte, y perder, y empezar de nuevo desde el principio y nunca decir nada de lo que has perdido; Si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones para jugar tu turno tiempo después de que se hayan gastado, y así resistir cuando no te queda nada excepto la voluntad que les dice "Resistid". Ruyard Kipling. IF
Sindicación
 
A buen entendedor...
Hice en sueños un master en personajes de ficción, y tras arduo trabajo de investigación profundice en la biografía de Caperucita.

Golfilla e inconsciente donde las haya, continuó su vida mas allá de donde Perrault nos relató. Los hermanos Grimm me dieron la oportunidad de indagar en su historia, y quedé patidifusa al conocer que hasta hoy trabaja prestando su voz a las locuciones telefónicas que nos indican el numero a pulsar para hablar con determinada extensión, y que no sale de pobre aunque podamos reconocerla en todos los altavoces de aeropuerto, indicándonos la puerta por la que debemos embarcar.

Caperucita, acostumbrada a una fama que siempre es efímera, se presentó a muchos casting. Ella quería ser actriz, pero su nombre la precedía, y la rechazaron en todos. Los productores no podían permitirse el caché que la niña pretendía o eclipsara el trabajo de profesionales solo por ser conocidilla y haber salido en los papeles. Tampoco la lástima sirvió de mucho, pues todo el mundo sabe que se lo busco solita, se lo tuvo merecido por ignorar la voz de la experiencia.

En alguna de estas frustradas búsquedas de protagonismo coincidió con populares personajes también desprestigiados, como Joselito, que aspiraba encarnar a Chechu “Medico de familia” , y con Angel Cristo, que tras el chivatazo de una nueva superproducción de Tarzan, en plan trilogía, como la de Matrix, moria por desbancar a Johnny Weismuller.

...


 
¡Socorro! ¡Me espían!
Superado el shock que viví hace ya casi un año de saberme vigilada, lo que ahora tengo que sufrir es realmente mínimo, pero no deja de ser real.

Una de mis compañeras de piso me espía, indaga sobre mi (y mira que es fácil averiguar cualquier cosa), pero en lugar de preguntarme lo que desee saber abiertamente, se cuela en mi habitación cuando no estoy y registra mis cajones.

Escribo aquí por que necesito soltarlo, por que no puedo quemar mas a mi otra compañera (sí, nena.. Sé que de vez en cuando me lees) y por que si le digo que lo se, que no soy estúpida, y ella es completamente gilipollas por dejar tantas pistas.... por que si le digo eso, se que me va a intentar mentir, y como ya dije un día, me gusta que me mientan, pero no que lo hagan mal, no descubrirlo. A su gesto de “¿como puedes pensar eso de mí?”, y martirizarme durante horas con chantaje psicológico a base de pobrecita de mí, nadie me quiere y todos me atacan, voy a llevar a cabo lo que tanto estoy meditando últimamente...

Esta niña no solo se deja caer por nuestros dormitorios, aparte de registrarlos de arriba abajo, nos toma por idiotas creyendo que no nos damos cuenta. Y esto me recuerda la gran frase del Chapulín Colorado: “¡¡No contaron con mi astucia!!”. Pero vamos, que si yo cierro la puerta, y la puerta esta abierta a mi regreso, que si aparece una foto en el suelo del salón, foto que estaba guardada en una caja, atada con un cordel, y metida en un armario; si le digo que tengo un Cd en mi habitación, y antes de decirle donde esta, ella ya lo tiene en la mano... Pero la pista clave, la que no pude dudar fue: Usa mi ropa interior!!

Si señores, inocente de mí le tendí la ropa y ahí estaba mi tanga
-¡¡que cojones hace esto aquí!!
-Pues que va a hacer (mi voz interior no reconoce la ironía cuando la ve...), lo ha cogido se lo ha puesto y ahora lo ha lavado... que maja...
-Y una mierda, va a ser maja, joder, una cosa es que tenga localizados mis libros, mi música, hasta los recuerdos, pero que use esto también!!?
-No te preocupes, lo ha lavado
-Me la pela que lo lave, no puedo estar tranquila en mi casa sabiendo que alguien usa mis cosas sin mi permiso, toca mi privacidad con sus dedos regordetes.... y ahora que lo pienso... mis cosas, mis secretos, mi intimidad... Mi Consolador!!!! AAAHHHHHHHHH!!!
-No te preocupes, lo lavara antes de devolvértelo...

Esto es lo que se me a ocurrido a mi, pero se aceptan todo tipo de sugerencias, lo mio es ya un caso desesperado....






 
(no busco)


No quiero ser desconfiada, pero ¿de verdad existes?.

Te dan muchos nombres y en un torreón de espejos me pierdo.

Cierto día creí encontrarte vestido de amistad. Con la comodidad que dan el tiempo y la confianza. Pero al acercarme vi que no eras tu, solo alguien que se te parecía.

En otra ocasión te vi destacar entre muchos y solo pude fijarme en ti, en tus manos para acariciarme, en tu perfume a sexo, tu pelo despeinado de pasión, y el brillo lujurioso en tus pupilas. Levante la mano, la agité para que me vieras y tu me sonreíste, pero al insistir, al intentar acercarme a ti, te llame por tu nombre y no contestaste, supongo que no debías ser tu.

A punto estuve también de abandonar, y la casualidad, haciendo de las suyas, volvió a situarme junto a alguien con tus rasgos en el vagón de un tren. Con el estomago encogido y el magnetismo de lo inesperado y desconocido, pretendí entregarme al morbo. Pero no es un tipo cálido, ni cariñoso; no me miro con dulzura cuando se evaporó el sudor. Hay que tener amigos, hasta en el infierno, y le di mi numero, pero realmente, no creo que volvamos a vernos.

Le pregunte a mi madre, ella debió conocerte, y me dijo que alguna vez estuviste en casa, pero que eras ya un pariente lejano, no tiene idea de cómo volver a localizarte, ni nada nuevo que contarte.

Hasta que llegues seguiré viviendo, sintiendo y respirando este oxigeno que tanto asemeja al aire de la libertad. Continuare comprando por catalogo miradas, una sonrisa, caricias, inteligencia, provocación, sorpresa, interés, libertad, cariño, abrazos, paseos, teatro, noches de charla, sentirme una niña, comer un helado, pasión, mordiscos, arañazos en la espalda, susurros, cosquillas, poder llorar, reír hasta no poder mas, pero siempre intentarlo...





 
Celos
"No me importa, pero me jode..."

En una de mis escaramuzas semanales, las que ya no hay dinero por el que cambiarlas. Esas en los que aparento lo que quiero ser y no soy, en las que tan bien me queda el disfraz... En una noche de desparrame con las niñas que me quieren, escuché esa frase.

No intenté contener la risa. ¿Qué sentido hubiera tenido?

El destino ha llegado a unir a unas cuatro o cinco mujercitas; resentidas unas, decepcionadas otras, e infelices (pero con el sentido que le daba mi madre al apelativo “Ay!, infeliz... te las dan todas!”) por igual.

Henos en el garito correspondiente, ya el habitual, con el san benito otorgado (mas por las malas lenguas, que por los hechos), y nuestra pose de “¿a ver quien le echa huevos y se acerca?”

Somos normales, hasta el punto de la originalidad; y accesibles, tanto que acabamos solas. Aclaro esto para que el lector comprendan que solemos dejar los prejuicios junto a los zapatos planos y por falta de memoria, no seguimos guiones.

El día de autos nos sentíamos tan seguras, que flotábamos sobre la pista provocando y vacilando por igual a los asistentes, sin remordimientos sobre los cadáveres que habíamos abandonado noches atrás, sin mas despedida que un “ya nos veremos cualquier otro día ”.

En un momento dado, una de mis amigas (tranquila, que no te menciono explícitamente) vio a una de sus victimas sonreír con cara de estúpido; hablar, mientras se le escurría la baba, y seguro que hasta tocar, a una rubia de bote y fea hasta decir basta (eso es solidaridad). El tipo en cuestión le había costado tres resacas y dos resfriados por andar de galas y prácticamente en cueritos a tempranas horas de la mañana del día siguiente... solo por lograr que este individuo la prestara especial atención. Dicho esfuerzo, por mucho que ella bailara ahora cual ninfa entre faunos, no merecía el desplante.

Armada como va siempre, con su mirada, le lanzó un par de puñales a la rubia sosa, pero esta los esquivó con su melena. Y como dos no discuten si uno no quiere, tuvo que abandonar el impávido objetivo, para desmembrar al mayor culpable.

- ¿Qué te pasa? – Le pregunte casi a gritos.
- Nada.
- No lo dudo, pero ¿donde has tirado la cáscara del limón que acabas de chupar?
- Mírale, ¡¡esta tonteando con una barbie y a mí ni me ha mirado!!
- Y tú estas hablando y bailando lambada con cualquiera
- Sí, ¿y que?
- Si te gusta, acércate y espanta a ese espantajo.
- No, si yo no quiero nada.... Me lo estoy pasando bien, y me gusta ir a lo mío. No hay ningún compromiso, los dos podemos hacer lo que queramos. Ya le dije que no me importa.

- ...
- ¡No me importa, pero me jode!
- Dios mío....






(Para ti: Disculpa mi falta de discreción... Sabes que te quiero)


 
Mentiras
No es la primera, ni será la ultima vez que discuto con alguien por defender mi modo de pensar.

Puedo respetar casi cualquier opinión, y aceptar, casi, cualquier forma de actuar, pero no soporto descubrir una mentira. Conste que no digo que no me mientan; Eso lo valoro... pero si soy consciente de que me mienten me siento insultada y estúpida. Tengo que reprimir las ganas de asesinar a mi interlocutor con mis propias manos a la vez que le grito: ¡¡que va, si no te estoy estrangulando!!

Respeto tanto la inteligencia, que si me dedican una mentira puedo llegar a sentirme halagada, además entro en el juego de “¿será verdad?” (alguien muy querido me dijo una vez: Si te gusta lo que oyes, eso es verdad...).

La mentira implica. Alguien ha dedicado tiempo, ya sea confeccionando una coartada, preparando una excusa o inventando una historia, y siempre es con un objetivo. Al decir, líneas atrás, que respeto cualquier forma de acontecer, agradezco que si esta es contraria a mí, lo maquillen con falsas verdades. De esta manera me ahorran el esfuerzo de comulgar con ruedas de molino.

Hay millares de mentiras catalogables en diferentes cuadros.

Quiero creer que quien me oculta la verdad lo hace para no dañarme; si me dice algo que no quiero saber, tengo que quedarme con ello, y simplemente joderme, pero si calla, esta protegiéndome, aun sin mi consentimiento, pero teniendo el valor de tomar una importante decisión, y lo mejor: El solito...

Cuando descubro una mentira se acaba el juego, mi contrario no ha entendido las reglas...: Puedo congeniar con una persona egoísta, y defenderme en el mismo campo. Puedo vivir feliz e ignorante con alguien infiel, que sabiendo que no soportaría enfrentarme a la decisión de perdonar, me engaña por mantenerme a su lado (es extremadamente egoísta, si... pero no solo somos virtudes). Pero no puedo estar con un ser estúpido, incapaz de solucionar sus propios conflictos, y cruel al no importarle que mis manos se quemen cuando me pasa la patata caliente.

El amor me parece un arma arrojadiza en lo que a sinceridad se refiere. Cuando escucho (y lo he hecho muchas veces): Yo prefiero saber la verdad, solo pido eso... Francamente, me echo a temblar. Vivo rodeada de gente que “solo quiere saber la verdad”, pero sin sangre para afrontarla y que llora cuando debe asumir una verdad que jamás hubiera querido conocer. Ese es el momento en el que debes decidir “si o no”, “blanco o negro”, “perdono o te mando al carajo”.. Y qué necesidad tiene una persona engañada (sí), pero feliz de tener que verse en semejante situación?... Humildemente, creo que ninguna. Es mas, tras hablar con personas heridas de sinceridad, al ir reponiéndose, ellos mismos dicen haber preferido no sufrir lo que han pasado.

Y es que la verdad es algo que solo apacigua al que la suelta... Su conciencia queda tranquila, mientras la mía se ve inmersa en un torbellino de sentimientos, siempre contradictorios.

Cuando seres queridos me han arrojado una verdad no he podido evitar pensar que me pasan a mí el marrón. Y que, desde sus ojos, debería estar orgullosa de que estén a mi lado por ser tan Sinceros. En su lugar, primero les he odiado (medida según el tamaño de lo que me lanzan), y después les he perdido el respeto. Esa persona que para mi tanto significaba ha hecho o dicho algo que sabe me iba a hacer daño, y en lugar de asumirlo y evitarme un mal mayor, me lo vomita y espera además palabras de agradecimiento.

No soy justa, lo sé. Pero yo cargo mis errores y no quiero compartir el peso. Jamás he querido hacer daño a nadie, por eso evito ser sincera.

Al menos soy consecuente con lo que digo y llevo manteniendo desde hace muchos años. Pido que me mientan, ruego que dediquen tiempo a pensar en mi y cuánto daño me haría escuchar eso que no quiero saber... y mientras, desde mi idílica ignorancia, puedo seguir pensado: “si me gusta lo que escucho, eso es verdad...”




 
Sueño
***
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

*Calderón de la Barca*


Quien me conoce ya sabe esta historia, y es que los sueños... Sí; sueños son, pero forman parte de la vida.

No voy a hacer apología de las drogas (menos cuando debo decir que tardé cerca de hora y media en liar el jodío porrillo...), pero el caso es que me entretuve haciéndome un porro y me entretuve después en fumármelo sola. Mala idea.

Me maree y no me reí mucho. Una tiene sentido del humor y a veces incluso me veo graciosa. De ahí a “escojonarme” de mi misma, va un trecho.

Al grano; Estaba yo repanchigada en el sofá, viendo nada en la tele, cuando note que empezaba a encontrarme mal y decidí irme a la cama. Haciendo “eses” por el pasillo me desplome en el lecho que Cifra y yo compartimos.

Se me cerraban los párpados, me pesaba la cabeza y no tenia ni fuerzas, ni ganas de mover un dedo (Las drogas son malas, niños! No hagan esto en sus casas...)

Supongo que me quede dormida, pero no debieron ser mas que unos minutos, por que mis pensamientos seguían girando vertiginosamente, como el agua que escapa por el desagüe...

En un momento de delirio creí estar soñando, y este es el centro de la historia. El cansancio, la presión de los últimos meses, o simplemente los efectos psicotrópicos del chocolate, me hicieron creer que todo había sido un sueño. Que abriría los ojos y me encontraría en “mi casa”, con mi marido, en “mi cama”...

Tuve miedo y apreté con mas fuerza los párpados. Sentí tensos los puños y me dije a mi misma: No despiertes. Te ha costado llegar hasta aquí... No mandes tu nueva vida al cuerno (Mi voz interior es algo intransigente y aun más egoísta que yo...), date la oportunidad de ser feliz. ¡Quiero que vivas, aunque solo sea en tus sueños! ¡¡No abras los ojos!!

Pasé así unos diez minutos mas, llorando despacio, en silencio, con los ojos bien cerrados... (ahora siento vergüenza de mi debilidad)

Después razoné, hice el esfuerzo de capturar el último de mis recuerdos, y entendí que no podía ser un sueño haberme reído de las cortinas del salón en mi piso de alquiler, sonreírme, por haberme “endrogado”, con la película “La milla verde” que habían dado en la tele o haberme comido yo solita, de manera convulsiva una bolsa entera de patatas. Eso era lo ultimo que mi cerebro había procesado y resultaban detalles muy específicos como para que Morfeo me los hubiera filtrado

Abrí los ojos. Me reí en voz alta, a carcajadas.... ¡que feliz me sentía! Y así, con una sonrisa en la cara y abrazando a mi gato, me dormí.



 
Mujeres.
Soy una mujer trabajadora, de esas que no saben en que fecha cae la fiesta, como no se enteran de las noticias, por que están trabajando, hacen horas extra, se llevan trabajo a casa, e incluso se pluriemplean. Somos muchas.

En mi caso trabajo entre hombres y doy gracias a dios todas las mañanas, después de blasfemar bien alto cuando el despertador me arranca de los brazos de Morfeo, por que así sea.

He trabajado con mujeres en otros empleos, y no las soporto. Son brujas!! Una mujer con estrés es desesperante, pero una con poder es una arpía. Siglos de opresión han transformado al sexo débil en el vengativo, y con las de su genero se explayan. ¿Será por el instinto de superación? (Entiéndase, superar a tu compañera de trabajo pisándole el cuello hasta que deja de agitar las patas y le resbala baba por la comisura de su boca).

Los hombres son distintos, no hay doble significado en sus palabras ni malinterpretan las tuyas. Cuando mi jefe me pide: -Pásame a limpio esta carta...- Lo que quiere es eso!
Si una mujer pronunciara esa frase, el significado que ha de entenderse entre líneas es algo así:
-Creo que no te has dado cuenta que estas bajo mis ordenes, y hoy tengo el día torcido, osea que te ha tocado la china, guapa.... Ahora mismo empieza la guerra.-

Un par de ejemplos mas...
¡Buenos días!
Hombre: ¡Buenos días!
Mujer: Dos variantes: ¡Ni me tosas! / Me he comprado unos zapatos nuevos y espero que te des cuenta... Si no lo haces me vas a pasar a limpio el Quijote!

Necesito el teléfono de tal empresa
Hombre: He buscado en mi agenda y no encuentro este numero, pero sé que debe andar por algún sitio... ¿podrías localizarlo?
Mujer: A ver... lista. Yo no he encontrado el numero, pero voy a disfrutar como una loca viéndote sudar tinta por dar con él.

Las mujeres sacan de contexto cualquier inocente frase. Le buscan las vueltas... Si digo:
-Lupe, me pasas la grapadora?- es que necesito la grapadora y no que una loca paranoica se ponga a la defensiva. No ataco a Lupe por tener la grapadora, solo quiero que me la deje un momento, solo quiero una grapa!!

Si yo misma fuera menos retorcida, si aceptara a las prójimas de forma objetiva no tendría estos problemas..... pero que le voy a hacer si cuando Conchita me dice que me queda bien el nuevo corte de pelo, en realidad interpreto: Aunque la mona se vista de seda.....

 
Entre nosotros
Ayer estaba tan agradecida por vuestra respuesta, que no me parecía de recibo no editar nada, y me saque de la manga uno de los manuales “vamos, entrame que no soy tan dura...” (Capitulo 1) by Sonia


Pero ahora os escribo estas líneas solo a vosotros (Mayka, traidora... ya ajustaremos cuentas!)

He agregado en un comentario mi correo electrónico por si tenéis alguna idea que queráis hacerme llegar, estaré encantada de leérmelo todo, todo y todo... (luego, si las sigo, ya es otra cosa)

Haciendo referencia a al encabezado de Extra "Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo Importante." Quiero brindar también un homenaje a Mafalda:

Llevo un par de semanas hablando de mí, y no podéis haceros una idea algo mas grafica.

Os regalo esta tira con la que, entre otras también de Quino, me he sentido siempre muy identificada. (Aclaración: yo soy Guille)


Un beso enorme. No quiero perderos la pista
 
Disco
Se acabó.

Cojo el coche, pongo la radio, y enciendo un cigarro. En el primer semáforo me quito la camisa. 3:38 de la mañana. Mi pie izquierdo me recuerda que debería volver al podólogo al pisar el embrague, pero no le atiendo. Voy a vencer a ese papiloma de mierda por aburrimiento.

Segundo semáforo en rojo, ignoro al tipo que me quita el sujetador con los ojos desde el coche de al lado. Forcejeo con los zapatos y el pantalón y saco un vestido azul del bolso.

En el tercer semáforo ya me lo he colocado y retoco el maquillaje

Quince minutos después estoy en el Plantío. Hace horas que me esperan mis amigas, algo ebrias, pero con perfecta actitud y esperanzas de seguir divirtiéndose, ahora sí, conmigo.

Me levanté a las 8:00, como todos los días, pero los Viernes son diferentes. Los Viernes nuestra anodina administrativa se transforma, al caer la noche, en diestra camarera (Ja), para cinco horas después, en Reine de la nuit. Una mariposa no sufre tantas metamorfosis...

Música comercial, nada del otro mundo, pero entre lo común, destaco. Además, la novedad provoca y dadas las horas que son, no creo que lleguen muchas mas chicas al garito.

Una copa.

De niña ensayaba gestos y miradas en el espejo, y esas practicas infantiles, hoy parecen sutiles y espontáneas. ¿Cómo decirlo? Surten efecto.

Varios me miran. Sonrío a unos, otros son invisibles y algún osado se acerca:

-Acabas de llegar.
(-Ok. Te has fijado-) Mis ojos bajos. Sonrisa. Y los clavo en los suyos.
-Hace 5 minutos, sí. Me gusta ser puntual, pero tu te has retrasado 4... (-Esto me encanta, si supieran cuanto me divierto no me darían el gusto-)
Traga saliva y me devuelve algo parecido a una sonrisa.
-¿Vienes mucho?
(-La jodimos! No!! No me digas eso... Eres un pay...-)
-Perdona (nervioso), te estaba poniendo a prueba... si después de esa frasecita no te das la vuelta es que te gusto, jeje (risa forzada). Me gustaría bailar con tu vestido, ¿podrías ayudarme a convencerle?
(-Mira!, esa me ha gustado...-)
-Es muy tímido y le tengo dicho que no baile con desconocidos.
-Marcos.
(Pone su mano en mi cintura y me besa la mejilla)
-Encantada, yo soy So...
-¡La mujer de mi vida!
(-Tranquilo, chaval, que se te pira muy rápido-)
-De momento Sonia, a secas.
-Triste apellido, pero bonito nombre....

(-¿cómo? ¿Me he ruborizado?? ¡nah! Será el calor que hace aquí....-)
-Sonia, mis intenciones son serias, muy seria, y sanas, saniiisimas (mirada picara) ... Tengo por aquí (busca en sus bolsillos) el informe de penales: todo en orden, y mi material genético es de primera. Te sentirás orgullosa de nuestros hijos...

Me río abiertamente, para entonces ya esta acariciando mis manos y atrayéndome hacia él.
(-Me gustas-)
-“Mario” dijiste, ¿verdad? Quiero estar segura del nombre que gritaré esta noche...

 
Llamando tu atencion

Estimado Lector:

Desde mi humilde y asquerosamente aburrido trabajo, me dirijo a usted. (Sí! Deja de leer como si la vaina no fuera contigo. Coño! Para, que te lo estoy diciendo a ti!) (...) (por fin me escuchas!)

He podido apreciar (observadora que es una), que no tengo nuevos comentarios a mis escritos, y tras fallidos intentos por acoplarle un contador de visitas a mi blog, y la frustración de no saber hacer la “o” con un canuto en esto de los internetes y las cosas HTML, cuando buscaba en la pagina algún lugar que las registrara. Me veo en la necesidad de rogarle un heroico acto por su parte:

Manifiéstese! Hágame un ser completo, rellene mi anodina vida de secretaria con la fantasía de la inmortalidad.

Solo pretendo un “hola”, un sutil “vete al pedo chata, que cada vez que aterrizo en tu pagina buscando guarrerias me dan ganas de vomitar...”

Podría usted poner una sonrisa en mi cara con tan poco (pedazo de cretino: si vas a escribir literal el segundo ejemplo... ¡asin te se caigan los dedos tras hacer copy-pastel y no tengas con que agarrartela para hacerte una manola!! -sangre gitana debe correr por mis venas-)

Agradecida, quedo a su disposición. No sin rogarle se ponga en contacto conmigo y efectúe libremente criticas o peticiones de mejora.

Reciba un cordial saludo,

Sonia






 
Mis pies
Ok, ya me estaba columpiando....

Vale que esta es mi casa y en ella puedo hacer lo que me salga de los cojones. Puedo no pasar el polvo en días, dejar la cama desecha, y una pila de platos sucios en el fregadero. Incluso creo tener derecho a decir en ella lo que me plazca.

Pero esto roza el suicidio; si continuo así, también yo me empachare de tanto pastel.

Dados los agradecimientos por continuar leyendo lo que a nadie le importaba, vuelvo a mí. Por que las visitas dirán que no les importa, pero ya huelo.

Ahora me hallo en pleno proceso de aceptación de mi misma. He descubierto que no soy tan lista como me creía y eso es un palazo para la autoestima del mas pintado. Y la mía rozaba la estratosfera. Por frases de mi abuela –¡pero que lista es esta niña, que se sabe atar sola los zapatos!, ¡Mírala! ¡Lo bien que dibuja los soles, y que alma de artista tiene!¡Soles azules!- estaba convencida de tener mil cosas que ofrecer al mundo, pero que el mundo era tan insulso que no captaba mi aura de superioridad.

Así estaba contenta, escondiéndole a la gente que yo era una persona especial y maravillosa, por no intimidarles y no verme sola. (Los genios no son reconocidos, y cuando los reconocen, son evitados).

Pues, no! La menda en tan común como un gato callejero. Maja, sí. Graciosa a ratos, también. Pero aceptar esto como la descripción de una, o peor!: Como mi epitafio, me mata.

Una de mis compañeras de piso es un genio. Pero no lo digo como halago!! ¡La tía es un genio! (Pronúnciese con cara de asco).

Adoro a esta niña, pero me saca de mis casillas. Procesa la información que le doy antes de terminar de pronunciarla, y como le sobra tiempo, mientras yo continuo hablando para que comprenda (o yo sea capaz de explicarle) lo que quiero decir, ella ya se ha ido de ese tema a otro más interesante, y por asociación de ideas acaba en un lugar para mi insospechable!!!

Osea, que si yo le digo que me duelen los pies, por que los zapatos nuevos aun no se han amoldado a ellos, y tengo una rozadura del tamaño de Tijuana.... Cuando acabo, y estoy a puntito de disfrutar el placer de mostrar mis miserias al prójimo, ella me mira y me dice: -El precio del barril de petróleo ha subido, y aunque insistas en que tu coche es diesel, a ti también te va a repercutir en el bolsillo...

Y se queda tan ancha! Dios mío!! Y yo, con cara de gilipollas, una mano en la pared para mantener el equilibrio y la otra agarrando mi pie por el tobillo.... me exaspero, los nudillos blancos por la presión de mis puños y en semejante escorzo la grito:

-¿¿¿¿¡¡¡¡Que coño he dicho para que hayas desembocado ahí!!!???
-No sé quien ha ganado las elecciones Europeas, pero llevo tiempo queriendo preguntártelo: ¿Te consideras una persona religiosa?

La quiero, de verdad, pero no la lanzo por la terraza por que es un octavo piso, y durante la caída le daría tiempo a instruirme sobre la fuerza de la gravedad y su formula sobre basada en la física quántica.

 
Quizas no lo sepas....
Cuando sea mas mayor, mantendremos esta charla a solas. Nos sentaremos a dos cafés de distancia y hablaremos de lo divino y lo humano.

Quizás ese día tengas tiempo para hablarme de ti. Contarme por que nunca te sentiste arropada por los tuyos, qué te hicieron de niña para que hoy desconfíes de todos.

Yo no soy tu enemiga, y a mi pesar, tampoco soy tu amiga. No retengo recuerdos tuyos abrazándome y no quiero ser injusta, sé que lo hiciste. Pero si recuerdo una mañana, ya crecidita, en el mercado del barrio: Te pedí piña para el postre, me sonreíste y la compraste. –Te la pelas tu- fue lo que me dijiste y yo, encantada, te abrace y te di un beso en la mejilla. -¿qué haces? Nos van a ver... ¿qué pensara esta gente?- Pues que era tu hija, eso es lo que pensaron. Que era una niña pelota, pero tu niña.

Después, inconscientemente deje de besarte, abrazarte o tocarte, lo malo es que me di cuenta muy tarde, cuando ya las dos nos habíamos acostumbrado a eso, ¿lo echaste de menos alguna vez?

Lo cierto es que hay en mi memoria sueños en los que te sentabas en mi cama y solo me mirabas. ¿Eran solo sueños o eras tu?

Aun sigo siendo para ti una cría, pero ya no soy tu niña. Dices que no te escucho y yo pienso que no me hablas.

Sé que me brillan los ojos, sí.. de alegría, siempre de alegría cuando pienso en ti, al recordar lo mucho que me reí el día que te pregunte, no sin ruborizarme, si te habías casado virgen... tu tendías la ropa y no me miraste, sentada en el suelo, al contestar:
-¡claro!. Todavía lo soy...

Mamá, ahora no estas en tu mejor momento, y yo solo puedo tenderte una mano que rechazas. Tu hija tiene oídos, esas orejas de las que tirabas de pequeña, y que limpiabas en la bañera, puedo escucharte con ellos.
Tu hija tiene manos, las mismas que cogías, las que mirabas y por las que me decías que nunca seria una señorita si seguía mordiéndome las uñas... mamá, sigo haciéndolo, pero puedo acariciarte con ellas si lloras, y no serian las manos de una señorita, serian las de tu hija.
Tu hija tiene pecho; te enfadabas, siendo yo una precoz adolescente, cuando me ponía escote, pero mi pecho te espera a ti.
Mami, la niña ya es grande, se resuelve sus problemas y no cuenta con el mundo, es egoísta y fría, ya me lo has dicho. Pero te quiere.

Se nos enfría el café en la mesa, y por tardar tanto en sentarnos no nos lo tomaremos.... A ti siempre te gustó muy caliente

 
El infierno son los otros...
Soy la polla!. Mmmmm, no, no!, esto ha quedado escueto: ¡¡Soy la requetepolla con cebolla!!

Me gusto. Mas que a un tonto, una tiza.... Disfruto conmigo, incluso sola, mas que un tonto con zapatos nuevos... Me resulto graciosa e interesante, y me río como tonta con mis chistes... Y por mas que me digan que parezco tonta, con esta sonrisa en la cara, me gusto!

Hubo quien me dijo una vez que lo mío era una enfermedad, que estaba en el genero humano la necesidad de auto análisis y no estar nunca satisfecho con el resultado.
En cierta manera comparto la opinión. Procuramos siempre mejorarnos, y esta misión no tiene fin ... Aun así: yo me gusto.

Se lo he preguntado alguna vez a mi padre, pero insiste en que no, que nunca me extirparon nada, que tengo todo en mi sitio.

No dudo de su palabra, pero donde esta mi glándula de humildad? Si me esfuerzo por ser critica, reconozco que tengo defectos, pero eso me convierten en alguien capaz de ser consciente de ellos, y hasta me gustan.

No hablo de la perfección. Seamos relistas, no soy perfecta, pero mis imperfecciones devuelven un reflejo mas autentico.

No soy una persona segura de sí misma, sino una luchadora, capaz de sacarle las cosas buenas, a la situación más estrambótica o retorcida.

Hoy por hoy, toda mi vida es un caos, y en este, soy la reina. Yo gobierno este mundo holocaustito, y lo haré resurgir como el Ave Fénix. Soy la dueña de los monstruos de debajo de mi cama. Me obedecen y solo salen cuando estoy tan asfixiada con la vida de verdad, que necesito temer a sombrar imaginarias.

No me voy a caer, aunque alguna vez me haya arañado las rodillas...



 
¡¡AY!!
¡¡Ay!!

He llegado a la conclusión de que soy un 98% acorporal.

Me veo a mi misma como un ectoplasma gelatinoso, que se asemeja mas al “Aire” que inmortalizó Ana Torroja, que a lo que se ha de considerar un cuerpo.

El razonamiento es simple: Falta de consciencia sobre este. Y es que no puedo evitarlo, me olvido de él.

No siento mis orejas como mías, ni mis dedos como míos. No pienso en mis ojos, mi boca, mis ovarios, mis muelas, mis riñones, mi intestino grueso (para que hablar ya del delgado!). No soy consciente de mi corazón, ni de mis pulmones, mis rodillas, mi lengua, mi espalda, las plantas de mis pies...

Pero hay momentos en los que todo esto cambia, y es ahí donde me recreo con mi cuerpo como un todo divisible en apartados, según la intensidad de dolor de cada uno.

Pienso en mis pulmones cuando me da esa tos malvada que se me agarra al pecho.
Me consta que tengo dedos, si me pillo alguno con un cajón; lengua si me la muerdo, o me la achicharro con sopa; ojos cuando, sobre todo en estas fechas, se me mete algun mosquito trompetero y a punto estoy de perderlo; pies y piernas, cuando tras currar 10 horas tras una barra, se niegan a dar un paso mas con los zapatos puestos. Y vísceras, cuando me pego algún atracón y paso las de Caín, para eliminar desechos...

Mi cuerpo va por libre en estos casos, y apoyándome en los Sabios... Pienso en él, luego existe. Descartes no se equivocaba.

Todo mi cuerpo, dividido en partes, se me presenta entonces como algo tangible y reclama su atención.

Y yo feliz, disfruto quejándome, por que me hace mas mía, mas real, mas viva saber que toda yo padezco, y por venir en el mismo paquete (me enorgullezco) siento...

 
Quiero un calidoscopio.
No son días, suelen ser mas bien momentos, pero esos momentos no me aguato ni yo.
Me ignoraría, me colocaría el cartel de “don’t disturb” en mi puerta y descolgaría el auricular por el que solo recibo las contradicciones de mi cabeza y lo dejaría así, hablando solo, mientras me voy alejando y el gorjeo imparable se hace cada vez mas leve.

Son los momentos en los que deseo descansar de mi misma, desnudarme de mi piel, lavarla a mano, escurrirla de pensamientos negros, tenderla y dejar que seque al sol.

Cuando la idea de ser feliz, es solo eso: una idea, y mi sangre me pide gresca. Mis pensamientos se pelean entre ellos, y solo quiero gritar para pedir silencio.

En estos momentos no me comprendo. Nado en una laguna de colores irreales, brillantes, densos, cálidos, mates, fluorescentes... Buceo, para ver un fondo que nunca alcanzo, y emerjo empapada en confusión.

Recuerdo los dibujos de mis libros infantiles, y veo un pirata, cojo, siempre mugriento, largas barbas, …y mi complemento favorito: aquel catalejo con el que avistaba, antes que nadie, las playas donde atracar, lugares donde abastecer a su agotada tripulación, los escenarios de nuevas aventuras.

Si yo tuviera un catalejo y lo dirigiera a proa, vería mi laburo de los fines de semana tras la barra de un bar, el cansancio de apenas dormir en tres días, las resacas, y la vuelta a la oficina del lunes. Si lo enfocara a popa, las discusiones con mis padres, los amigos que ya no lo son… mi otra vida.

Y es entonces cuando quiero un calidoscopio! Combinaría los colores de mi personalidad voluble, con los múltiples del instrumento y haría girar la mirilla hasta verlo todo claro... cada cosa en su lugar y todos los sentimientos en su sitio. Rojo con rojo, amarillo con amarillo, verde con verde, azul con azul…


Todo encajaría.
 
Hoy
Hoy es mi aniversario.

Llevo semanas preparándome para este momento, días apuntalando la sonrisa, y cosiendo el corazón.

El disfraz de dura era de alquiler y lo he manchado, ahora tengo que devolverlo, disculparme y pagar la multa, pero estoy desesperada. Tanto que esconderme debajo de una mesa y pedir al calendario que se quite otra prenda es el único pensamiento que concibo.

Me marche de mi casa un 17 de febrero. Solo dos días de reproches, distanciamientos y acusaciones bastaron para pasar la pagina, hasta el momento, más decisiva de mi vida.

El miedo me secuestró y solo me alimentaba de trabajo, me movía como una sombra, sin hacer ruido, sin llamar la atención de nadie. Con la vergüenza de la culpa. Estaba haciendo daño a personas que quería solo por mi egoísmo.

Dios... Lo escuche tantas veces. Cobarde, egoísta, no piensas en nadie, no te enfrentas a nada....

Ahí deje mi vida. Hice con ella un petate, un hatillo, y como Huckleberry Finn emprendí un camino de tierra, flanqueado de altos árboles. Las primeras semanas cargué mi bulto, mi culpa, y seguí caminando entre los sauces. Que miedo tenia.

Jamás me he sentido tan sola como en esos días. No dejaba de llorar y tenia que hacerlo sola. A cada lagrima publica debía una respuesta. Todos querían saber que me pasaban y cuando habría la boca.... la misma cantinela “me lo imaginaba, ya lo sabia...”

¡No! No lo sabia nadie. Por que nosotros no lo sabíamos, habíamos peleado tanto por ser distintos, que no tuvimos espejo en el que mirarnos. Ya nada era igual a nada y así se murió. Distinto.

Deje una vida segura por vivir una vida mía. Sin querer lastimar a nadie, haciendo mío el dolor ajeno dejaba que me cargaran sus piedras y frustraciones. Y sus caras de pánico. Por mas que mirara alrededor solo encontraba miedo a la contradicción. Miedo de mí por no perpetuar el ritual establecido.

Cuando me interrogaban; si intentaban entender mis motivos lo hacían con pavor en sus ojos e incluso llegue a creer lo que me decían: Solo podria explicármelo si hubieras perdido la cabeza...

La oscuridad se fue disipando como la niebla. Deje de llorar y empecé a vivir y aunque aun tengo momentos en los que no confío en mi futuro, en los que no veo el terreno que piso o donde me conduce la vereda, tengo la certeza de estar dedicando lo mejor que tengo, mi ilusión y mis esfuerzos en hacerme a mi misma.

Pero hoy es mi aniversario. Hoy hace cuatro años que me casé y tres meses y veintitrés días que cerré una puerta para llenar la casa de luz, abriendo ventanas.

Hoy tengo en la memoria todos los días que pase adorando a un hombre, sintiéndome completa por que él estaba conmigo, ilusionada por hacer feliz a una persona que moría por hacerme a mi feliz.

Hoy recuerdo nuestras miradas y nuestras caricias, me inunda la sensación de haber perdido la complicidad de un amigo, y el calor de un amante.

Recuerdo haber peleado contra cualquiera dando la cara por aquello en lo que creía mas que en mi misma.

Pero hoy es mi aniversario, y creo mas en mi.

También pienso lo mucho que me ha costado alcanzar este estado. Me marche sin nada, y lo primero que perdí fue su compañía y su consuelo. Ya nadie me cuida si enfermo, ni se ríe cuando le muerdo los pies. Pero todos los días, no solo hoy, echo de menos cocinar para dos, el olor del after sabe, y mil cosas pequeñas a las que rindo su merecido homenaje, así, extrañándolas y recordándolas. Después fui dándome cuenta de otras muchas cosas que con él perdía, amigos, familia, costumbres y lugares

Dice que jamás nadie me querrá como me quiso (quiere) él, y yo no tengo dudas, que jamás ocurrirá, y ahora vuelvo a llorar pensando, que yo jamás podré volver a querer.

Insiste en celebrarlo, y llevo semanas preparándome para este momento, por que su intención no es irónica, sino hiriente. Quiere que vea que no se ha recuperado, que sin mí esta cojo y sus heridas abiertas.

El día de mi aniversario he vuelto a recordarle que puede decidir, que esta en su mano alejarme mas de lo que yo lo he hecho si es lo que desea. Pero tampoco quiere eso. Quiere que todo sea culpa mía.

Esta noche le veré, planchare el traje de dura, el disfraz de “cárgamelo a mí que aun puedo con todo”... como he podido siempre. Porque seguimos siendo los mismos: Dos personas que (aunque) se siguen queriendo y (,) merecen ser felices.

Sobre esto dejo mil cosas en el tintero... pero son como las polillas en la bombilla. Volverán la noche que vuelva a encender una luz.



 
(1)
Cuando el despertador rompió el hoy, trasformando en ayer lo que hasta hace segundos era mañana, Caperucita se revolcó en la cama desecha.

Gruño, se desperezó, bostezo, lo apago y volvió a tumbarse.

Cinco minutos después escuchó un Rííííng! Diluido en el aire de la playa. No era el susurro de las olas acariciando la arena, ni el constante chillido de las gaviotas. Era el puto despertador que la sacaba de sus vacaciones oníricas.

Se incorporo despacio. La ultima resaca le enseño que las prisas no son buenas, bastante tarde llegaría ya, sin tener que invertir tiempo en limpiar el suelo si vomitaba.
Solo recordarlo le produjo arcadas.

¿Quién es este tío? Pobre, duerme como un bendito... pero el cabrón lo hace de espaldas.
Tiene un buen culo, mmmmmm, durito. Y las piernas. Gruauuuuu! No, no voy a morderle. Si se despierta no sabría que decirle. Mejor me tomo un café y me doy una ducha. Ya averiguare de donde ha salido; por que de lo que no tengo dudas es donde ha entrado.

Café y ducha, café y ducha, café y ducha....

Como si fuera tan sencillo!!! Antes tendría que saber donde están la cocina y el baño!! Joder, no recuerdo donde estoy, no recuerdo quien es este menda, y no recuerdo si valió la pena todo lo que he olvidado, y eso si que me mata!

Desde que me dejó el Leñador, no levanto cabeza... y ¿cuanto ha pasado? ¿Dos años? Si, en Julio hará dos años, y mírate: Sin familia, la historia de la abuela no es para recordarla y mamá no me lo perdonó nunca. Sé que me culpó, aunque diga que no me preocupe, que esas cosas pasan. Sin un trabajo digno, lo de mensajera a duras penas cubre facturas, pero no es un trabajo como Dios manda. Y sin nadie a quien le importe un carajo todo esto.
Puto Síndrome de Estocolmo, si al menos dejara de pensar como hubiera sido todo... si dejara de imaginar mi vida junto al Lobo. Si dejara de acosarle.. Si mi marido no lo hubiera sabido nunca... ¡Si dejara de enviarle cartas a la penitenciaria!. Si los bis a bis fueran bastante...

***




 
Recordando, que es gerundio!
Me contaba mi padre cuando era pequeña, imagino que con la intención de iniciarme en los valores, que siempre hay alguien mas listo que tu, que debía rodearme de gente inteligente.

(Duda no resuelta: y la gente inteligente... ¿no se dará cuenta de que soy una lerdilla? ¿Ellos no tenían padres que les dieran los consejos del mío? Y si tan listos son... ¿Cómo coño les engaño yo para que me dediquen su tiempo?)

Continuo. Imitar a Joyce solo me despista.

Aunque no siempre eran consejos gratuitos. Me consta que en ocasiones me contó historias de últimos de mes:
Me recuerdo agarrada de su mano, sintiéndome ignorada por los adultos que me pisaban y me pasaban por encima, como al niño en el mostrador del tendero.

(¿Quién escucha a ese niño? Yo misma, fui de las pobres que tenían que hacer la compra con el dinero que mami me daba, y al que sisaba durillos. Llegaba al mercadito, me colocaba en la pescadria/futeria/carniceria y pedía la vez. ¡La pedía, señora gorda con rulos, la pedía...! Pero nadie me hacia caso y terminaba de hacer la jodía compra horas después y sin ganas de comprarme caprichitos dulces... ¡Fuera voz interior! ¡¡Intento contar una historia!!)

Aquel día me llamó la atención una atracción distinta. Era una maquina con el torso de una vidente con turbante y una bola de cristal con humo dentro, en sus manos. ¡¡Por la ranura dejabas caer una moneda y este portento de te leía el futuro!!

¿Quién no iba a invertir una triste moneda, incluso privándose de un helado “italiano”, por conocer su futuro? ¿Quién, eh? ¿¿Quién??

Mi padre.

Muy razonable él, y haciendo caso omiso a mis pataletas, a mis gritos y a mi desesperación por conocer de antemano lo que hoy es mi vida (sabes que lo que hoy es tu vida no vale una rubia... Silencio! ¡La protagonista soy yo!) me explico por que era un desperdicio de dinero mi capricho:

- Sonia, ¿qué crees que te va a decir la maquina?
- Cosas buenas. ¡Me va a decir que me pasara en el futuro!
- ¿Y si te dice que te va a pillar un autobús?, ¿Crees que es aconsejable que meta una moneda en este trasto para que te diga eso?
(Gesto de dolor, por la posibilidad de que ocurriera y mi padre no hubiera hipotecado ya el 127 para saberlo el mismo día de mi nacimiento. ¡MAL PADRE!)
- ¡Claro! Precisamente, si la adivina me dice que me va a atropellar un autobús... no saldría de casa. (Gesto de prepotencia para con mi progenitor)
- En ese caso habría perdido una moneda.
(¡Espabilá! ¡¡Cuándo seas grande comerás huevos!! (Risa maligna de mi voz interior) (RÁCANO!)
 
Animos!
No te escondas! Mírame a la cara y fija en los míos tus ojos.

Sé que me estas oyendo, que me escuchas aunque no te guste lo que te digo. Pero tienes que entender.

El tiempo no ha sido perdido, ni el esfuerzo en balde. Eres la suma de la contrariedad de tu vida y sigues entera. Las cicatrices en tu espalda solo te recuerdan lo que ya has vivido, lo que ya ha pasado.

Deja fuera a la niña, no la escuches si llora, solo te hará llorar también a ti, pero acaríciale el pelo, por que sus sentimientos son los tuyos.

No juegues con el miedo, ha salido el sol, y no te cegara aunque lo mires directamente. Enfréntate al futuro. Dejó de estar oscuro cuando salió el sol y no se volverá a poner.

Levanta la frente y mírame a los ojos.

Solo este vidrio nos separa, pero mis ganas de resistir no son las tuyas y no puedo hacértelas llegar....

Rompe el espejo!!

 
Sola
- Que puedo hacer? Que harías tu?
(No hay respuesta)
- Ponte en mi lugar, como me ayudarías a mi?
- No quiero ponerme en tu lugar, el mío ya me sobrepasa


No es fácil para nadie, pero yo no tengo derecho a llorar.
Intento ser fuerte, y es que nunca me han gustado los débiles. Solo se quejan y no buscan una solución a su malestar. Hoy mi dolor eres tu, por que clavada en ti no te dejo respirar. Te quito el aire y despacio te mueres.

Cuando me marché esperaba un principio después del fin, pero tu no me dejas quererte. Solo quieres odiarme y hacer que te dé motivos.

Mira a tu alrededor, has sobrevivido a mí y sigues pensando que este es tu ultimo aliento y después de mí el vació.

Y para mí que queda? La desolación de un territorio demolido? No puedo sembrar vida en una tierra quemada. Tu te quemas por mí.
Te abandono a tu suerte? Seguirás de pie, sé que lo harás, pero tu venganza es mi carga, tus lagrimas mis puñales, y me lastra y me arden tus heridas porque las hicieron mis manos.

Imagino un tiempo en el que nuestros ojos vuelvan a mirarse. Quiero sentirme cómoda pon tus palabras acariciándome, mas hoy no es así. ¡El tiempo no cura!, Solo recuerda, juega al escondite con tus sentimientos y los míos.

Mañana nada será distinto, todo permanecerá en el mismo lugar y las agujas habrán demostrado que las horas pasan y no lo hacen nuestras diferencias.

Voy a seguir luchando, no pienso abandonarte, toda la tierra que puse servirá como cimiento para los nuevos pilares, pero lo tengo que hacer luchando contra ti, que a cada uno de mis esfuerzos me devuelves el reproche de trabajar una tierra muerta, que no quise regar con lagrimas cuando te dije Adiós.

 
Chin, Chin!!
Estoy de fiesta!

Hoy no trabajo.... Voy a comprar confeti, pasteles para los compañeros de la oficina, y una botella de champán!! Brindare con mi jefe, y a festejar con los que me aceptan con ojeras las mañanas, y dolores musculares las tardes!!

Estoy de fiesta y tengo que celebrarlo, hoy he leído el primer comentario que alguien me ha enviado. Hoy tengo un lector!!

Gracias Jorge.

P.D.: ¿lo entenderá mi jefe?
 
Las cosas claras
Tengo varias amigas. No demasiadas, cierto, pero si buenas chicas a las que aprecio, un par de ellas a las que quiero, y una mas a la que adoro y que no me escucha....

Ayer salí con una de las primeras, una chica que no hace demasiado que conozco, que cuando la Odisea de mi nueva vida comenzó, se presento un día en casa por el anuncio de “habitación en alquiler” que yo había colgado en Internet, y aunque no volvió para traer las maletas, si se ha adueñado de su espacio en mi corazoncito y mi agenda....

Inauguración de terraza en la Castellana! Y con pases! Osea: GRATIS!!, allá fuimos, contentas, divertidas, y con la esperanza de no resultar invisibles....

Lo fuimos. Si, me resulta más triste a mí escribirlo que a vosotros leerlo, pero así fue. Nos topamos con 100 parejas y 20 o 30 grupos. Nosotras no encajábamos, éramos dos chicas solas, y solas nos quedamos. No es que espere nada, ya lo dije antes, pero coño! Un poco de cooperación....

Al grano, dos mujeres (26 años), sin nadie a quien deslumbrar se resienten, y eso acabamos siendo, dos resentidas, despellejando géneros.... nos daba lo mismo cual fuera.

Nos volcamos la una en la otra, sobre todo, la otra se volcó en mi, y esta mañana me ha asaltado una duda: soy yo? Atraigo a mujeres como cencerros? Todas mis amigas tienen algún tipo de trauma, todas poseen algún complejo, todas se escudan en historias pasadas...

Mi amiga me expuso sin pelos en la lengua la forma en la que manifiesta sus intenciones cuando conoce a un hombre:

“Yo se lo digo claro; busco una relacion, ya me han hecho mucho daño, y solo quiero continuar con esto si pretendes que sea algo serio, si no... aquí paz y después gloria, te puedes marchar sin remordimientos....”

Me quede a cuadros, lo admito.... y al acabar de hablar me miro como si la Constitución, frente a sus principios no tuviera base....

No es la única.

Por eso mi pregunta: Soy yo?. Magnetizo a mis amigas con mis dudas y cada una le da la respuesta que puede? O es que todas estamos como autenticas regaderas??

P.D.
Me escandaliza por comparativa inversa... me alejo hasta el limite de la búsqueda de un acompañante en plantilla
 
Aun asi estoy orgullosa de mis raices....
Me desconcierta el hombre.

No hablo del genero humano, ni de la capacidad para volverme loca que tienen casi todos, incluso para llegar a sacarme de sus casillas... que tambien. Hablo, mas bien de ese hombre:

Un día salió del hospital, por que su churumbel, su primogénito había nacido sin pilila. Su hijo no tenia polla!! ¿Cómo se atrevían los médicos a jugar con el destino del ser que llevaba nueve meses esperando? Que tuvieran la desfachatez de tener razón con respecto a las ecografías que durante meses le mostraron. Su vástago era mujer! El ser que educaría, al que él había dado vida, a la que enseñaría a amar a mil mujeres y a traicionar a diez mil, había nacido niña...

Si mantengo mi actitud comprensiva, si me fuerzo a entender que tuvo un motivo para abandonar a mi madre durante diez horas en el hospital de La Paz, si pienso el dolor y la vergüenza que sintió.... Mas me cabreo.

Su hijo nació niña, pero no por eso se frenaría, y ya que la elección del sexo de la criatura había sido de mi madre y de los médicos, él decidiría mi nombre.
Mi madre, por entonces cuerda, tenia pensado un nombre profundo, un nombre que no pudieras olvidar fácilmente y que a la vez guiara a su niña, le diera carácter y valores. Mi madre quiso llamarme “Angélica”. Pero España es un país de hombres, y los hombres (imagino que por que pueden moverse al no estas cosidos a una cama por los puntos de una cesárea) son los que nos inscriben en el registro.

Mi padre, me llamó Sonia, y estoy orgullosa de su decisión, aunque la explicación que de su boca recibí años mas tarde, no me termina de parecer limpia. Mi padre me puso el nombre de su ex-novia. Sorprendida insistí: ¿Cómo?. Y recibí una sincera respuesta: mi hija no podía tener nombre de monja....

No se equivocó, si la menda se hubiera llamado Angélica (o Evangelina, la segunda opción de quien por mí mas se ha esforzado) hubiera sido famosa entre sus círculos por paradójica, por irónica, por ser la mas puta de las niñas de su cole... solo por ser normal y llamarse Angélica.
 
Me doy la Bienvenida
Me doy a mi misma la bienvenida. No espero grandes cambios en mi vida con la inauguración de mi blog, solo un rincón, un espacio donde crecer. O en realidad nada; ya no espero nada de nadie, y cada caricia, cada palabra amiga es un regalo

Llevo semanas empapándome de lo que otros escriben. Descubrí a Mirta, a Hernán en otro lugar, y desde entonces tengo Ídolo. Mafalda se quedo pequeña, y el resto de mis mitos, uno a uno, poco a poco se fueron suicidando. Ahora me tengo a mi y no cavare mi tumba, pero me guardo la ultima bala.

He leído bitácoras personales, de opiniones sobre la actualidad, ensayos de la deriva a la que va el mundo. Bitácoras de humor, blogs llenos de ingenio y ahora, heme aquí: Desnuda ante vosotros, mis criticos...

Despacito iré desgranando lo que se me ocurra, hablare de mi futuro: eso que se torna gris o brillante, según el pie que antes baje de la cama. De mi gato, el único macho (joder, que triste...) que ahora duerme conmigo. De mi familia, sobre todo de estos, por que gracias a ellos, como en su momento agradeció Garci, soy lo que soy. Soy lo que veis.

Pero todo eso será mañana... tendré cosas que contar. Hoy también las tengo, pero tanto “pulsar aquí” para parir este blog me ha dejado exhausta.

Besitos.

P.D.
Si logro codearme con los grandes... ¿¿¿¡¡¡Aumentaran mis citas!!!???