Descanso del guerrero
Buff... si me dejáis, acabare convirtiendo este blog en mi propio útero... no permitáis que sea tan introspectiva, leches!! O al menos no durante tanto tiempo seguido, ... que una esta creando una imagen de si misma de lo más rarita. Doy la impresión de vivir obsesionada por un hombre (cualquiera), y mira, no es que sea del todo falso, pero coñe, cierto, cierto.. tampoco es...
Como hoy no tengo especial interés en justificarme acerca de lo que escribo, por que escribo lo que me da la realísima gana... voy a hablar de otra cosa:
Hace un par de días (hay quien ya lo sabe por estar lo bastante cerca de mi) pase la tarde con mi madre.
La pasamos comparando lavadoras y su funcionamiento, y al final la señorita vendedora de lavadoras, le colocó una de las mas caras, y para mi gusto, menos funcional, pero la mar de mona y con muchas revoluciones, caballos y cilindros.
De ahí a la sección de almohadas...
El Corte Ingles me encantaba, pero ay!! ha llovido tanto de eso: Aquellos tiempo en los que abrías la boca y si tenias suerte y los planetas se habían alineao, te caía algo como de gorrilla (otra de las que mi madre consideraba su obligación por haberme llenado las venas de sangre). En esta ocasión la que iba dispuesta ha recrearse en su ocio consumista fui yo:
Me tumbe en una cama y probé mil quinientos millones de almohadas... mmmmmmm... me hubiera quedado dormida si la señorita vendedora de almohadas no me hubiera presionado tanto con eso de "bonita, levanta la cabeza, que pruebes esta tan buena de pluma de pato checoslovaco"... y la nena, venga a probar trozos de látex y bolsas de pelo de pollo...
Ya sabéis ( por que si no lo sabéis es que no me prestáis ninguna atención!!) que llevo unos quince días con una tortícolis galopante, y la señorita vendedora de almohadas me llevó a su terreno convenciéndome de que la cosa esa fabricada en material de condones, no solo aliviaría de mis músculos y cervicales la contractura que padezco, si no que todas las horas que paso ante el ordenador, y eso tan incomodo de cargar con cajas de refrescos los fines de semanas, ya nunca, pero nunca nunca mas.... me lastimarían ni me harían pupa...
Podría generalizar, pero no lo voy a hacer: YO soy idiota cuando alguien intenta venderme algo, basta conque parezca que sepa de qué habla para que le crea a pies juntillas y saque la tarjeta de crédito (que la pobrecita se agarra a mi monedero cual soltera empedernida a su coleguilla a pilas... a veces YO también sé de que hablo). Me camelo con una almohada individual (para una sola cabeza: que los invitados se traigan la suya de casa o duerman sobre una de mis tetas!!, ya metida en faena, no me voy a poner tiquismiquis...) y el bicho, la señorita vendedora de almohadas, se quedó tan ancha al decirme que esa en cuestión costaba la friolera de 80 euros...
Madre de mi vida, allí presente...!! 13.311 de nuestras antiguas pesetas (sí, que pasa!! cuando lo dicen en el telediario suena muy bien!!) por una almohada de los cojones!!.... tengo que trabajar 10 horas acarreando cajas y sirviendo copas a borrachuzos en bodas para librarme de esta puta tortícolis!!?? grité (esto es un atraco!!), pataleé (indignante, hasta donde vamos a llegar??), lloriqueé (no puedo permitírmela, no puedo, no puedo), hasta hice pucheros (mami, tu no podrías pagármela y yo te lo voy devolviendo... digamos en 24 cómodas mensualidades??). NADA!, ni la señorita vendedora, ni la mujer que me dio la vida se compadecieron de mí...
-paga y cállate- dijo mi madre.
Aun con el labio inferior temblándome, saque la tarjeta del bolso, me acerque a la caja como Antoñeta a la guillotina y la extendí...
- Si la pedimos ahora, tardaran como tres días en traerla. Me da un numero de teléfono para que la avise cuando la recibamos??
Que?? Que no la tienen aquí?? Que no me puedo llevar mi almohada puesta!!?? Eso si que no... se la puede usted meter por el culo, y muy tranquilamente, por que esta fabricada en látex antialérgico y repelente de ácaros, y con lo anatómica que es se sentirá usted perfectamente con ella dentro!!!
Vale, desde que vivo "sola" me he vuelto una roñica asquerosa...:
Como huevos caducados, por que >"que lastima.... no los vamos a tirar.... no". Me he pasado a la leche día, por que "chica, si con el café... no noto la diferencia" (y una mierda así de gorda!!), pero ya que hablamos del tema... no!! El papel higiénico sigue siendo Scottex.... Una tiene su dignidad, y ha de cuidar sus hemorroides, que aunque no dan muchas alegrías, ni resultan precisamente útiles.... se las coge cariño >(algo así dijo cierto día mi madre de mí...).
De gatos pardos y otros demonios.

La noche confunde (ya lo dijo el filosofo), las sombras camuflan y esconden verdades, mientras la penumbra da asilo a los refugiados de cualquier lugar, sin un triste corazón que llevarse al pecho. Almas errantes que, pagando su condena, buscan abandonar el limbo de las camas vacías.
Yo soy una de esas almas, y como muchos parecen haber descubierto, arrastro cadenas, que si bien es cierto que no pesan como podría hacerlo el dolor, la perdida, el abandono... si son mi propio lastre.
Camino entre pupilas que se clavan y callan. Acaricio rostros, cuerpos desnudos, y me baño en bocas hambrientas, pero sigo sintiendo que estoy sola.
Rechazo a hombres buenos, ignoro a hombres seguros, no veo hombres atractivos, los valientes se acobardan, los inteligentes balbucean, y los tontos.... los tontos son siempre tontos.
Y tras las quejas, la cura de humildad que merezco: Reconocer que soy yo la culpable, que mi prisma, el cristal por el que miro la vida, esta empañado.
No he sido una mujer maltratada; me han querido, y hay quien aun me quiere, pero nunca llegó a ser bastante, siempre quise más (como hoy lo quiero). Me esforcé (como hoy me esfuerzo) por ser la persona perfecta que alguien, cualquiera, desee tener a su lado. Y no soy yo, sino un reflejo en el agua.
Sí, debería sentarme y pensar quien soy para, una vez descubierta, pueda saber que le gusta a esa mujer a quien aun no conozco. Pero no puedo, la impaciencia me gana la partida, y esa sí soy yo, la que corre, la que se desnuda, manteniendo unas veces el sombrero puesto, y otras amontona prendas a los pies de la cama.
Por leer cuanto cae en mis manos, me golpea el corazón el pecho por la necesidad de leer las ultimas paginas de la Biblia de mi vida. Quisiera conocer el final, para así seguir leyendo, viviendo, siendo yo el narrador omnipresente, que todo controla.
Rodeada de gatos pardos, soy la reina del vertedero (única respuestas que un pseudo profesor sofismas recibirá de mí); me agasajan, maúllan a mi paso e intercedo en las peleas tomando, por uno u otro, partido.
Mas como si de una tarde de compras, tarjeta en mano, se tratara, busco ese par de zapatos... (sé que los necesito, sé que serán míos, y mis pies estarán en ellos seguros, bellos y protegidos, pisando fuerte (sabiduría popular contemporánea) hasta donde quieran llevarme) ... sin perder la esperanza, aunque tenga que recorrer todas las tiendas, probarme todos los zuecos, sandalias, botas y mocasines hasta dar con los que quiero.
Cuando este ante él, lo sabré.
Medicina
Hay sentimientos que flotan en el aire, pero cuando se acercan, estornudo.
Resulta que tras un concienzudo examen clínico y varios pinchazos para extraerme sangre, los resultados son unánimes: Soy alérgica.
Los especialistas quieren asegurarse de que es una alergia convencional, congénita, y por tanto no infecciosa. Podría sembrar el caos entre mis próximos si desatara una pandemia... Y analizan mis glóbulos y plaquetas con guantes de látex y mascarillas.
Los Antihistamínicos no funcionan y la urticaria, el moqueo el enrojecimiento y lloriqueo de ojos son ya insufribles por la cantidad de agentes a los que me han expuesto, véase: velas, atardeceres, rosas, sábanas de satén, Sinatra, Love Story...
No sabría decir cuando comencé a notar los síntomas, pero empeoro día a día.
Las noches acompañada son difíciles, gasto varios paquetes de klinex en unas horas. Si un hombre me invita a una copa mis pómulos se inflaman. Si se acerca, me acaricia y huele mi pelo me sube la fiable, y si me susurra al oído mientras baila conmigo siento un sudor frío que se congela al paso de sus dedos por mi nuca.
Sin embargo son mucho peores las noches que paso sola. Sin razón aparente siento que me falta el aire, que el ambiente se enrarece, que todas las luces se vuelven borrosas y yo no puedo respirar. El pánico me domina, siento ganas de gritas, y solo deseo que me abracen fuerte y se lleven de mí el ultimo suspiro que nunca acaba de salir, anclado, como está, al nudo de mi garganta.
Los médicos son optimistas, creen que seré capaz de superar esta enfermedad, y me exponen a ella, estudiando mis reacciones, controlando mis síntomas. Pero, como John Paul Young inmortalizo, “love is in the air”… Como los ácaros, como el polen, como los pelos de mi gato.

Resulta que tras un concienzudo examen clínico y varios pinchazos para extraerme sangre, los resultados son unánimes: Soy alérgica.
Los especialistas quieren asegurarse de que es una alergia convencional, congénita, y por tanto no infecciosa. Podría sembrar el caos entre mis próximos si desatara una pandemia... Y analizan mis glóbulos y plaquetas con guantes de látex y mascarillas.
Los Antihistamínicos no funcionan y la urticaria, el moqueo el enrojecimiento y lloriqueo de ojos son ya insufribles por la cantidad de agentes a los que me han expuesto, véase: velas, atardeceres, rosas, sábanas de satén, Sinatra, Love Story...
No sabría decir cuando comencé a notar los síntomas, pero empeoro día a día.
Las noches acompañada son difíciles, gasto varios paquetes de klinex en unas horas. Si un hombre me invita a una copa mis pómulos se inflaman. Si se acerca, me acaricia y huele mi pelo me sube la fiable, y si me susurra al oído mientras baila conmigo siento un sudor frío que se congela al paso de sus dedos por mi nuca.
Sin embargo son mucho peores las noches que paso sola. Sin razón aparente siento que me falta el aire, que el ambiente se enrarece, que todas las luces se vuelven borrosas y yo no puedo respirar. El pánico me domina, siento ganas de gritas, y solo deseo que me abracen fuerte y se lleven de mí el ultimo suspiro que nunca acaba de salir, anclado, como está, al nudo de mi garganta.
Los médicos son optimistas, creen que seré capaz de superar esta enfermedad, y me exponen a ella, estudiando mis reacciones, controlando mis síntomas. Pero, como John Paul Young inmortalizo, “love is in the air”… Como los ácaros, como el polen, como los pelos de mi gato.

=

- ¿Qué te pasa? ... Estas ladeada...
- Sí, tengo tortícolis. Esto es un asco, parezco robocop; además duele un huevo.
- Estas tensa. Relájate y dejara de dolerte... Alguna mala postura?
- Nada que no se solucione con una buena...
- Tu siempre igual.
“Tu siempre igual”, frase que junto a “eres la persona más egoísta que conozco” parecen la definición de una.
La segunda, queda bastante clara. No debería acarrear demasiadas preguntas al respeto; vamos, que de todas las personas que el/la interlocutor/a conoce, yo soy la más egoísta... Pues mira que bien! Soy la mas de los más egoístas de su agenda, y aun así, esta aquí... Osea que esta persona es masoca, lo del egoísmo crea adicción, o tiene fe en “curarme”. En cualquier caso es problema suyo (pues sí!, va a resultar que soy egoísta...)
Pero cuando escucho la primera, me quedo con el sabor del desconcierto y la duda en la boca: Igual a quien? A mí en los buenos o malos momentos? No mejoro?, no empeoro?, no progreso? Coño, aparte de egoísta, soy absolutamente aburrida!!
Toda una vida intentado disimular que no sentía encajar entre el resto, que me sentía distinta y no deseaba que así fuera, y ahora resulta... ahora que me descubro, que soy “siempre igual”. Hay que joderse....!!
Poemas
Un león travieso
con el rabo tieso,
dijo a la pequeña
que iba a buscar leña:
Soy un pobre ciego,
ya no veo, veo...
Cojeme la pata,
vamos de paseo.
Vente a la montaña,
te daré castañas...
Y la niña dijo:
- No que me engañas...
Gloria Fuertes.
Ay! Que razón tenia la jodia niña... Pero mucho me temo que esta se libro del león travieso en esta ocasión, quizá en otra o como mucho un par mas... Pero la jungla esta llena de fieras, que en cuanto te descuidas, bajas la guardia un segundo, te pegan un zarpazo, y usan tu clavícula para quitarse la chicha que se les ha quedado en las muelas.
Aprendí de memoria este poema muy pequeña. En principio por que fue lo que me pidió la profesora, después no lo olvide por que me hacia muchísima gracia imaginarme un león retozando cual gatito (y con el rabo tieso, eso es un dato importantísimo), intentando llamar la atención de una niña e invitarla a castañas....
Y hoy lo sigo conservando en la memoria (aunque olvide el monedero en casa y haga a mi pobre compañera llevármelo a la gasolinera, por que no tengo con que pagar, el deposito ya esta lleno y el seguridad de turno me dice que o no me muevo de ahí o me lo vacía todito, o que le haga no sé que guarreria en el túnel de lavado y no me preocupe por el resto) por que me parece pura filosofía contemporánea.
Otro poema que también recuerdo muy bien, de una etapa ñoña y blandengue que tuve, pero que ya supere como se supera el sarampión (todos pasamos por ellas, no me digáis que no) fue uno de Rafael de León (me tiran los felinos, que se le va a hacer...):
He comprado tres puñales
para que me des la muerte:
El primero indiferencia
sonrisa que va y que viene,
y que se adentra en la carne
como una rosa de nieve.
El segundo de traición.
mi espalda ya lo presiente
dejando sin primavera
un árbol de venas verdes.
Y el tercero acero frío,
por si valentía tienes
y me dejas cara a cara,
amor, de cuerpo presente
He comprado tres puñales
para que me des la muerte
Este, dentro de ser precioso, suele ser el final de las grandes historias que he vivido (que no has sido tantas, por que la mayoría de las historias que he vivido, que han sido bastantes, solo se pueden considerar minúsculas, amebas que poco o ningún rastro dejaron a su paso). Cuando el león deja de arañar las corvas de la inocente niña, y busca afilarse las uñas en sofá ajeno. O peor aun cuando empieza a cortárselas sin recato sobre el mío. Cuando el león se transforma en manso gato, gordo y vago, que solo pasea frente a ti para escucharte: - Que bonito es mi minino, y que bueno y como le gusta que le rasquen la barriga... O cuando la niña deja de serlo, pierde el miedo a las fauces conocidas y ya no le parece divertido jugar a ser Ángel Cristo con un león domesticado. Ambos suelen buscar un circo mayor, más impresionante y recrearse mirando un espectáculo hasta ahora desconocido .. que un día dejara también de serlo... en otra pista.
La apatía, se hace hueco entre una niña y su león, las castañas ya no sacian, y solo deseas comprar el tercer puñal que te libre del león como San Jorge se libro de su Dragón.... Mas no apoyo la violencia. Siempre me ha bastado con un primer puñal, dos, como mucho....

Todo en tu mano

Puedes decirme que soy especial, que soy yo y nadie mas quien hace real la magia de sentir lo que siento.
Puedes decirme que no es tu mirada la que despierta mi deseo, sino el reflejo que veo en tus ojos cuando me miras.
Puedes susurrarme que adoras la capacidad de vibrar, el manantial de sensaciones que brotan de cada poro, cuando me acaricias.
Puedes besar, lamer, morder o arañar cada centímetro de mi piel para después mostrarme el mapa trazado que me lleva a la locura.
Puedes arrastrarme hasta el infierno de la soledad, sabiendo que estoy sola por que es lo que quiero si no puedo estar contigo.
Puedes parar todos los relojes de la noche.
Puedes hacer que mis ojos derramen lagrimas, mientras mi boca hambrienta ríe y gime.
Puedes consumirme, hacerme arder, arrancarme el alma y dejar vacío mi cuerpo para después llenarlo solo de ti.
Puedes hacerme gritar hasta perder la voz, y dejarme la única capacidad de decir: Te necesito.
Puedes hacerme volar.
Puedes descifrar el mensaje oculto en el texto de mis lunares.
Puedes cerrar mis ojos y seguiré sintiéndome feliz, aunque al abrirlos ya no estés a mi lado.
Puedes ser el hombre de cualquier mujer, de todas las mujeres y yo seguiré siendo única en tus manos.
Puedes matarme y devolverme a la vida para matarme de nuevo.
Puedes contarme lo bonita que es mi vida, y viajando en tu voz será perfecta.
Puedes dejar que te quiera, y hacer que yo me quiera más.
Vulcano
celo:
1.
1 m. Cuidado, esmero, interés que alguien pone al hacer algo: celo profesional.
2. Excitación sexual de ciertos animales en el periodo propicio para el apareamiento.
3. Ese periodo: no puedo sacar a pasear a la perra tranquilamente porque está en celo.
4. pl. Sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra.
5. Envidia que alguien siente por el éxito que otro disfruta: celos profesionales.
6. dar celos loc. Motivar que otra persona los sienta.
celo
2 m. Cinta de celulosa o plástico, adhesiva por [iw-1]uno de sus lados, que se emplea para pegar: papel celo.[fj[iw0]
Cuando digo que yo no soy celosa, miento. Pero miento a menudo (ya hable de esto en otra ocasión), por lo que le quito merito...
A pesar de haber procesado al destierro a este triste sentimiento, siempre retorna, con las maletas llenas, como el jovenzuelo que acude, cada año a casa por Navidad... Mis celos no atienden al calendario, son la visita indefinida de un pariente inoportuno, que se acomoda como si mi alma fuera su casa y la sangre que bulle en mis venas, el sofá donde se echa la siesta y planta sus pies sucios sin pudor.
El diccionario es claro y tajante en estos casos:
4 pl. Sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra.
Sencillo, verdad?
- Doctor, tengo unos incómodos dolores de cabeza que me duran días
- ¿Tiene usted antecedentes de jaquecas en su familia?
- Sí, doctor, mi madre y mi abuela las padecen
- De acuerdo, le realizaremos unas pruebas para descartar cosas más graves, y si los resultados son negativos, seguirá usted un tratamiento a base de codeína. Podrá olvidarse de ellos. No se preocupe.
- Gracias, doctor.
Pero para los pinchazos de mas adentro, los que no sé donde duelen, los errantes y nómadas, para los dolores de corazón que no se curan con Aspirina, la cosa es distinta:
- Doctor, tengo unos incómodos pinchazos en el pecho, y me están brotando unos bultos psicológicos aquí, en las sienes...
- Déjeme ver... mmmmmm.... ¿Tiene usted pareja?
- Sí, doctor, el no lo dice así, pero para mí es mi pareja...
- Aha... un novio díscolo. Tiene toda la pinta de que esto sean celos...
- ¿Y que tratamiento he de seguir?
- Jarabe de cicuta si quiere dejar de sentirlo, pero desaparecer, lo que se dice desaparecer, me temo que no... Esto es crónico. Hay grupos de apoyo que le ayudarían a vivir con su enfermedad.
Y con tu receta de veneno, y tu volante para la prueba de cuernos inaguantables bajo el brazo, te vas a casa a sopesar que en esta, como en muchas cosas, puede ser peor el remedio que la enfermedad.
Procuro que nadie se entere de esto, mas hoy lo proclamo: YO TAMBIEN SIENTO CELOS.
Si él me hablaba de mujeres anteriores a mí, si él (el que mas duele) me habla de otras mujeres, si ella (y tampoco sobre ella tengo derecho alguno) me habla de mas hombres o mujeres en su vida... hiervo. Una sonrisa de plástico, fría y dura se acomoda en mi cara, y la tristeza es mayor por que no se dan cuenta, pero la tristeza es mayor cuando dándose cuenta me dejan cocerme en mi propio jugo.
Me lo he ganado. Tanto tiempo haciéndome la fuerte, riéndome del mal de los celos cuando lo padecían otros, cuando era yo quien infectaba, solo merece el infierno en propia carne.
No importa que sean fundados o inventados por una mente insegura; los celos son el imparable caballo de Atila, que arrasa al galope la autoestima de quien los padece.
Seguiré negando padecer el virus en publico, pero me permito la licencia de susurrarlo para vosotros en privado: ... yo también siento celos.

1.
1 m. Cuidado, esmero, interés que alguien pone al hacer algo: celo profesional.
2. Excitación sexual de ciertos animales en el periodo propicio para el apareamiento.
3. Ese periodo: no puedo sacar a pasear a la perra tranquilamente porque está en celo.
4. pl. Sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra.
5. Envidia que alguien siente por el éxito que otro disfruta: celos profesionales.
6. dar celos loc. Motivar que otra persona los sienta.
celo
2 m. Cinta de celulosa o plástico, adhesiva por [iw-1]uno de sus lados, que se emplea para pegar: papel celo.[fj[iw0]
Cuando digo que yo no soy celosa, miento. Pero miento a menudo (ya hable de esto en otra ocasión), por lo que le quito merito...
A pesar de haber procesado al destierro a este triste sentimiento, siempre retorna, con las maletas llenas, como el jovenzuelo que acude, cada año a casa por Navidad... Mis celos no atienden al calendario, son la visita indefinida de un pariente inoportuno, que se acomoda como si mi alma fuera su casa y la sangre que bulle en mis venas, el sofá donde se echa la siesta y planta sus pies sucios sin pudor.
El diccionario es claro y tajante en estos casos:
4 pl. Sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra.
Sencillo, verdad?
- Doctor, tengo unos incómodos dolores de cabeza que me duran días
- ¿Tiene usted antecedentes de jaquecas en su familia?
- Sí, doctor, mi madre y mi abuela las padecen
- De acuerdo, le realizaremos unas pruebas para descartar cosas más graves, y si los resultados son negativos, seguirá usted un tratamiento a base de codeína. Podrá olvidarse de ellos. No se preocupe.
- Gracias, doctor.
Pero para los pinchazos de mas adentro, los que no sé donde duelen, los errantes y nómadas, para los dolores de corazón que no se curan con Aspirina, la cosa es distinta:
- Doctor, tengo unos incómodos pinchazos en el pecho, y me están brotando unos bultos psicológicos aquí, en las sienes...
- Déjeme ver... mmmmmm.... ¿Tiene usted pareja?
- Sí, doctor, el no lo dice así, pero para mí es mi pareja...
- Aha... un novio díscolo. Tiene toda la pinta de que esto sean celos...
- ¿Y que tratamiento he de seguir?
- Jarabe de cicuta si quiere dejar de sentirlo, pero desaparecer, lo que se dice desaparecer, me temo que no... Esto es crónico. Hay grupos de apoyo que le ayudarían a vivir con su enfermedad.
Y con tu receta de veneno, y tu volante para la prueba de cuernos inaguantables bajo el brazo, te vas a casa a sopesar que en esta, como en muchas cosas, puede ser peor el remedio que la enfermedad.
Procuro que nadie se entere de esto, mas hoy lo proclamo: YO TAMBIEN SIENTO CELOS.
Si él me hablaba de mujeres anteriores a mí, si él (el que mas duele) me habla de otras mujeres, si ella (y tampoco sobre ella tengo derecho alguno) me habla de mas hombres o mujeres en su vida... hiervo. Una sonrisa de plástico, fría y dura se acomoda en mi cara, y la tristeza es mayor por que no se dan cuenta, pero la tristeza es mayor cuando dándose cuenta me dejan cocerme en mi propio jugo.
Me lo he ganado. Tanto tiempo haciéndome la fuerte, riéndome del mal de los celos cuando lo padecían otros, cuando era yo quien infectaba, solo merece el infierno en propia carne.
No importa que sean fundados o inventados por una mente insegura; los celos son el imparable caballo de Atila, que arrasa al galope la autoestima de quien los padece.
Seguiré negando padecer el virus en publico, pero me permito la licencia de susurrarlo para vosotros en privado: ... yo también siento celos.

Noche de arena y sangre...
Estaba yo dando tumbos y calabazonazos por los internetes a lomos de mi fiel Google y tomándome un descanso en la taberna de los refritos, encuentro que la guerra de sexos continua... Caspitas!, como me divierte esto....
Pero como con todo, mi sentido del humor tiene un límite, y esto es cuando el destino se ríe de mí, se dobla sobre sí mismo y no puede evitar que se le salten las lágrimas, mientras me mira y me señala con el dedo...
El destino, compañero de mus e igual de mentiroso que el futuro, me esta dando una paliza que muchos en mi lugar no seguirían permitiendo. Y aquí estoy yo, cual Quijote, volviendo una y otra vez a que los molinos me den de “yoyas”.
Hoy es lunes (cuando me pongo a informar sobre primicias y noticias frescas, no hay quien me gane, verdad?) y ya esta todo casi superado, pero el sábado viví una experiencia peculiar, podría decir que mística o astral, por que con la cara que se me quedo bien podría haberme ido a contar estrellas y hubiera sido tiempo más productivo...
Sufrí un irreversible ataque de furor uterino, que se vio agravado con los síntomas de me siento fea, ni mi mami me mima (ni repajolera falta que suele hacerme...), y ¿por qué todo el mundo se enamora excepto la menda lerenda? (A. Nonimo; sé que no te vas a perder una coma, y espero que al menos a ti te parezca divertido...). Me calce las botas con espuelas, ajuste a mi cintura la canana y el revolver, hice crujir mis nudillos, me cale el sombrero y me sumergí en la noche.
Dientes afilados y ojos inyectados buscando el olor de la sangre...
Mi amiga y yo; ella con las sanas intenciones de tomarse una copa que no tuviera que servirse ella misma y bailotear un rato, y yo con el cuchillo entre los dientes cual terror de los siete mares; todas cucas en el garito de turno.
Pocos paseíllos por la plaza después ya tenia elegida a mí “victima”.
Primera parte: examen físico y personal: Prueba superada (Ardelia, no llevaba pareo, hija, pero el pantalón de lino crudo le sentaba como un guante).
Segunda parte: examen oral (mirada intensa y respuestas rápidas, precisas, agradables y divertidas) Prueba superada.
Tercera fase: Insinuaciones. Matrícula de honor, destaca positivamente, que le den la oreja!! Si le cortan el rabo, le parto las piernas al valiente que lo intente!!...
Unas copas y algún tiempo después, mi tigre ibicenco me llevaba en vilo al lecho y dejaba a Cifra durmiendo en el sofá (hay cosas que un gato tan inocente como el mío no esta preparado para ver).
Y después, para qué mas detalles como recita el Flaco...
No hay cosa peor que confiarse y confiada de mí, me encontré clavándole el codo en las costillas a un desconocido, para que si bien no continuara con la tarea acometida, al menos dejara de roncar como un morsa... ¡15 MINUTOS DESPUÉS!
No hubo oreja (doy por hecho que el lector comprenderá que rabo hubo poco), no hubo vuelta al ruedo a hombros, y como mi casa no tiene mas puertas que la única, no pude expulsarle por chiqueras, ni arrojarle por la terraza (acto de muy mal gusto, por como queda el patio lleno de sangre y vísceras).
Pero este ángel caído, con alas a media asta y el citado entre las piernas, que en algún lugar tenia que llevarlo; no volverá al paraíso...
Lástima de ganas que yo tenia de gritar eso de: ¡¡ Torero... torero..!!

Pero como con todo, mi sentido del humor tiene un límite, y esto es cuando el destino se ríe de mí, se dobla sobre sí mismo y no puede evitar que se le salten las lágrimas, mientras me mira y me señala con el dedo...
El destino, compañero de mus e igual de mentiroso que el futuro, me esta dando una paliza que muchos en mi lugar no seguirían permitiendo. Y aquí estoy yo, cual Quijote, volviendo una y otra vez a que los molinos me den de “yoyas”.
Hoy es lunes (cuando me pongo a informar sobre primicias y noticias frescas, no hay quien me gane, verdad?) y ya esta todo casi superado, pero el sábado viví una experiencia peculiar, podría decir que mística o astral, por que con la cara que se me quedo bien podría haberme ido a contar estrellas y hubiera sido tiempo más productivo...
Sufrí un irreversible ataque de furor uterino, que se vio agravado con los síntomas de me siento fea, ni mi mami me mima (ni repajolera falta que suele hacerme...), y ¿por qué todo el mundo se enamora excepto la menda lerenda? (A. Nonimo; sé que no te vas a perder una coma, y espero que al menos a ti te parezca divertido...). Me calce las botas con espuelas, ajuste a mi cintura la canana y el revolver, hice crujir mis nudillos, me cale el sombrero y me sumergí en la noche.
Dientes afilados y ojos inyectados buscando el olor de la sangre...
Mi amiga y yo; ella con las sanas intenciones de tomarse una copa que no tuviera que servirse ella misma y bailotear un rato, y yo con el cuchillo entre los dientes cual terror de los siete mares; todas cucas en el garito de turno.
Pocos paseíllos por la plaza después ya tenia elegida a mí “victima”.
Primera parte: examen físico y personal: Prueba superada (Ardelia, no llevaba pareo, hija, pero el pantalón de lino crudo le sentaba como un guante).
Segunda parte: examen oral (mirada intensa y respuestas rápidas, precisas, agradables y divertidas) Prueba superada.
Tercera fase: Insinuaciones. Matrícula de honor, destaca positivamente, que le den la oreja!! Si le cortan el rabo, le parto las piernas al valiente que lo intente!!...
Unas copas y algún tiempo después, mi tigre ibicenco me llevaba en vilo al lecho y dejaba a Cifra durmiendo en el sofá (hay cosas que un gato tan inocente como el mío no esta preparado para ver).
Y después, para qué mas detalles como recita el Flaco...
No hay cosa peor que confiarse y confiada de mí, me encontré clavándole el codo en las costillas a un desconocido, para que si bien no continuara con la tarea acometida, al menos dejara de roncar como un morsa... ¡15 MINUTOS DESPUÉS!
No hubo oreja (doy por hecho que el lector comprenderá que rabo hubo poco), no hubo vuelta al ruedo a hombros, y como mi casa no tiene mas puertas que la única, no pude expulsarle por chiqueras, ni arrojarle por la terraza (acto de muy mal gusto, por como queda el patio lleno de sangre y vísceras).
Pero este ángel caído, con alas a media asta y el citado entre las piernas, que en algún lugar tenia que llevarlo; no volverá al paraíso...
Lástima de ganas que yo tenia de gritar eso de: ¡¡ Torero... torero..!!

Fantasmas de ayer y hoy
Se esta nublando el día... donde esta el sol cuando hace falta?Andaba yo ayer debatiéndome entre la alegría que me provoca que el teléfono vibre (sí!, por eso también) cuando me llama quien yo preferiría que me susurrara a dos centímetros de mi oído, la rara sensación de que una de mis (ahora) mejores amigas, se haya agenciado, con mi consentimiento, un señorito que durante casi un día fue mío, y como nos las vamos a apañar para limpiar la casa, que con la excusa de que apenas pasamos por ella, la tenemos que parece un campo de batalla... cuando Tachan! Mi teléfono me informa que tengo una llamada perdida (Sonia, querida... estabas en la cocina y no te has enterado, pero he sonado un par de veces, aquí solito y tu no me has hecho ni puto caso...).
Compruebo el numero ignorado y me encuentro con uno de los escuerzos que ya poco o nada tienen que ver conmigo. El novio de una amiga. Un colega al que hubo que pararle los pies un día, cuando yo era aun esa feliz y abnegada esposa (JA); un ser que, por tenerme a mano me creyo adcesible, un gusano que, estando su chica en un momento delicado, se permitio el lujo de acosarme sabiendo que yo, partidaria de mentir como una vellaca por no hacer daño a alguien que quiero, jamas le diria nada a mi amiga...
Mi compañera de piso, con los ojos como platos tras contarle quien era el individuo en cuestión y cuales eran sus circunstancia, me pregunto:
-¿Qué vas a hacer?
-Llamarle, por supuesto... este cobarde no sabe jugar al descubierto, y hablando directamente con el, será más fácil zanjar el tema.
Botón verde, rellamada...
No me sorprendió en absoluto que dejara sonar el teléfono sin cogermelo.
No tardé en obtener respuesta del silencio, me envió raudo un mensaje, para como mil veces antes hizo, esconderse tras una de sus mentiras...
“Hola Sonia, bonita (¡¡Paternalismos a mí!!?).<b> Estaba un amigo jugando con mi teléfono y sin querer te ha llamado (vete a la mierda!). Pero ya que estamos, como estas? No sé de ti desde hace mucho. Ya no te acuerdas de los amigos?. Contéstame y nos tomamos algo cualquier día”
Este bicho no va a tener respuesta, por que la respuesta... repito, personal mediante llamada, me niego a seguirle el juego... seria algo así como:
-Sí, bonito; podemos quedar tu, tu novia y yo.... podemos hablar de los viejos tiempos, de cuando tu chica tenia que seguir un reposo absoluto y tu me llorabas via msj de que ya no era como antes... Que la magia había desaparecido y que yo te daba muchísimo morbo y estabas seguro ser correspondido. De cómo eras capaz de recordar el color de mi blusa, darme detalles de las dimensiones de mi escote, y medidas en pulgadas de mi falda. Podemos hablar del silencio con sabor a frustración y enfado cuando te dije, “no, no pienso ¡jamás! acostarme contigo. Podemos los tres hablar hasta el agotamiento del temblor de tu voz, cuando harta de sutilezas, te dije que eras un cabrón, y que a medio plazo seria mejor para mi amiga no tenerte cerca... que tenias libertad para seguir acosándome, y también yo para librar a mi amiga de ti...
Este mentecato, inútil babosa, incapaz de proporcionar placer, amor y estabilidad a una mujer maravillosa, intenta colarse de nuevo en mi vida. Gracias a dios, y a los beneficios de las telecomunicaciones, no lo va a lograr.
Y yo seguiré sola, sin un romance, que es en realidad lo que me seduce, pero mejor sola que mal acompañada.
Paraiso
Me quiero ir a la playa. Que‘j que yo solo quiero tirarme en la arena, tomar el solecillo y leerme to’ lo que en la torre de Babel hubiera.
Estoy hasta el papo de la oficina, de que mi jefe entienda que estoy cansada, y me proteja de mi misma, de mis ataques irracionales de hiperactividad... y obvie que la cago tres de cada dos veces que tomo una decisión.
Adoro Madrid; sus días, sus noches... pero una gata güiri que se mete en la “capi” sin un lugar que sea suyo... callejero en mano, recorro las calle, enormes siempre. Pago de mas por todo y ya no sé a quien más suplicar que me enseñe el Madrid de verdad, el del tapeo y chato de vino.
A falta de agua salada y sol que me atice, deseo perderme en el Retiro, reposar mi cabeza sobre el regazo de alguien... quiero una caricia y un paseo por el Lago!
Aun están lejos las raciones de chopitos en los paseos marítimos, y necesito mientras tanto, un restaurante, que alguien me lleve a algún sitio con cubiertos (sí, quien sea), por que ya estoy harta de procesar hamburguesas y no quiero comer sola.
Un concierto de Jazz, música en directo, el aire acondicionado siempre altísimo de cualquier cine, cualquier película....
Una copa, una terraza, un pub, muchas risas.
Si me mira a los ojos y me dice que le gustan, querré que pase conmigo más rato.
Pero restándome tres semanas completitas de estar en Madrid, nadie me mira a los ojos, ni me lleva al Retiro... nadie me abraza por la espalda sentada en el césped, y yo sigo queriendo lamer un helado, sonreír y que me besen.
Volveré este fin de semana a la noche y, como gato panza-arriba, me resistiré a mandar al carajo a alguno de esos que me dicen “hola, vienes mucho por aquí?” (Ay!! Pero como cuesta...!!) y procurare encontrar algo que reluzca y pegarme un homenaje.
Pero, repito:
Yo quiero irme a la playa!

Estoy hasta el papo de la oficina, de que mi jefe entienda que estoy cansada, y me proteja de mi misma, de mis ataques irracionales de hiperactividad... y obvie que la cago tres de cada dos veces que tomo una decisión.
Adoro Madrid; sus días, sus noches... pero una gata güiri que se mete en la “capi” sin un lugar que sea suyo... callejero en mano, recorro las calle, enormes siempre. Pago de mas por todo y ya no sé a quien más suplicar que me enseñe el Madrid de verdad, el del tapeo y chato de vino.
A falta de agua salada y sol que me atice, deseo perderme en el Retiro, reposar mi cabeza sobre el regazo de alguien... quiero una caricia y un paseo por el Lago!
Aun están lejos las raciones de chopitos en los paseos marítimos, y necesito mientras tanto, un restaurante, que alguien me lleve a algún sitio con cubiertos (sí, quien sea), por que ya estoy harta de procesar hamburguesas y no quiero comer sola.
Un concierto de Jazz, música en directo, el aire acondicionado siempre altísimo de cualquier cine, cualquier película....
Una copa, una terraza, un pub, muchas risas.
Si me mira a los ojos y me dice que le gustan, querré que pase conmigo más rato.
Pero restándome tres semanas completitas de estar en Madrid, nadie me mira a los ojos, ni me lleva al Retiro... nadie me abraza por la espalda sentada en el césped, y yo sigo queriendo lamer un helado, sonreír y que me besen.
Volveré este fin de semana a la noche y, como gato panza-arriba, me resistiré a mandar al carajo a alguno de esos que me dicen “hola, vienes mucho por aquí?” (Ay!! Pero como cuesta...!!) y procurare encontrar algo que reluzca y pegarme un homenaje.
Pero, repito:
Yo quiero irme a la playa!

... Por mi primero.
Entre mis enfermedades crónicas tengo una que muy especialmente me define. Esta me proporciona igual numero de disgustos que de alegrías, y es que clínicamente he sido diagnosticada egoísta.
Si la esquizofrenia no fuera otra y el complejo de creerme el centro del Universo me dejara humildad para saber que a mi alrededor ocurren cosas, que no necesariamente tienen que ver conmigo, seria más sencillo asimilar este simple axioma:
No soy responsable del mundo!
Es mucha presión la que soporto, el peso de muchos destinos lo que mi trastornada mente, claro queda que no mi cuerpo, carga. Pero no pudo evitarlo; me seduce hablar aunque no diga nada, me excita que me busquen y me miren como el Oráculo que jamás seré y sucumbo al placer de susurrar ánimos a un oído desesperado.
Todo esto es egoísmo.
Mi narcisismo manda al trastero el mundano sentimiento de saberme frágil mientras, lanza en mano y al galope de la inconsciencia, me lanzo a deshacer entuertos. Indudable prueba de que temo tanto al propio miedo, que lo separo de mí y finjo su inexistencia. Es entonces cuando mi cuerpo se balancea de atrás a adelante, para repetir el proceso a la inversa, mirada ausente, de adelante a atrás, hasta que alguien gime “estas loca” (disparo de salida para poder hacer o decir locuras)
Cuando el egoísmo te infecta, todo lo haces para ti. La cara buena del mundo es obra tuya y te sientes Dios. Sin ti la humanidad perecería, la música jamás se escucharía y la miseria y la tristeza hallarían terreno abonado entre tus seres queridos. Pero tus esfuerzos no son para ellos. El sudor de tu frente es la sabia que alimenta tu ego.
Podría el critico lector permitirse una duda: Cualquiera reconoceria estos síntomas, ¿por qué lo aceptan?.
Por que necesitamos saber que hay una red bajo el abismo que nuestra vista alcanza. Todos corremos riesgos, pero tememos fallar y herirnos.
Mi lugar en esta historia es siempre el de espectador. Alcahueta sin juventud ni pasado que abandona vírgenes a su suerte, mientras toma apuntes y siente como suyo el placer en la carne joven.
Yo pregunto. Interrogo a mis amigos sobre lo que la vida les da. Quisiera conocer por mi misma la angustia de saber que alguien no te quiere, que me quemara la espera de una caricia, desear compartir camaa y sueños con alguien también de barro. Pero no me permito el lujo, y subo uno a uno los escalones que me llevan al olimpo de los insensibles.
Debería ser joven para preocuparme por dejar una huella, pero hoy me preocupa la falta de necesidad. Nunca sentí querer perpetuarme y este egoísmo mío, no quiere que piense en nadie mas que en mi. Tan segura de mí, que temo no desear jamás pertenecer a nadie, y que nadie pueda estropearse bajo estas manos.
He sentido últimamente un pinchazo de vacío en la parte izquierda de mi pecho, coincidiendo con el anhelo de un hijo que mujeres cercanas, tan parecidas a mí por fuera, sienten. Por qué a la edad que tantas mujeres han sentido esa llamada, yo sigo sin descolgar el teléfono para decir: Si, soy yo... (?)

Si la esquizofrenia no fuera otra y el complejo de creerme el centro del Universo me dejara humildad para saber que a mi alrededor ocurren cosas, que no necesariamente tienen que ver conmigo, seria más sencillo asimilar este simple axioma:
No soy responsable del mundo!
Es mucha presión la que soporto, el peso de muchos destinos lo que mi trastornada mente, claro queda que no mi cuerpo, carga. Pero no pudo evitarlo; me seduce hablar aunque no diga nada, me excita que me busquen y me miren como el Oráculo que jamás seré y sucumbo al placer de susurrar ánimos a un oído desesperado.
Todo esto es egoísmo.
Mi narcisismo manda al trastero el mundano sentimiento de saberme frágil mientras, lanza en mano y al galope de la inconsciencia, me lanzo a deshacer entuertos. Indudable prueba de que temo tanto al propio miedo, que lo separo de mí y finjo su inexistencia. Es entonces cuando mi cuerpo se balancea de atrás a adelante, para repetir el proceso a la inversa, mirada ausente, de adelante a atrás, hasta que alguien gime “estas loca” (disparo de salida para poder hacer o decir locuras)
Cuando el egoísmo te infecta, todo lo haces para ti. La cara buena del mundo es obra tuya y te sientes Dios. Sin ti la humanidad perecería, la música jamás se escucharía y la miseria y la tristeza hallarían terreno abonado entre tus seres queridos. Pero tus esfuerzos no son para ellos. El sudor de tu frente es la sabia que alimenta tu ego.
Podría el critico lector permitirse una duda: Cualquiera reconoceria estos síntomas, ¿por qué lo aceptan?.
Por que necesitamos saber que hay una red bajo el abismo que nuestra vista alcanza. Todos corremos riesgos, pero tememos fallar y herirnos.
Mi lugar en esta historia es siempre el de espectador. Alcahueta sin juventud ni pasado que abandona vírgenes a su suerte, mientras toma apuntes y siente como suyo el placer en la carne joven.
Yo pregunto. Interrogo a mis amigos sobre lo que la vida les da. Quisiera conocer por mi misma la angustia de saber que alguien no te quiere, que me quemara la espera de una caricia, desear compartir camaa y sueños con alguien también de barro. Pero no me permito el lujo, y subo uno a uno los escalones que me llevan al olimpo de los insensibles.
Debería ser joven para preocuparme por dejar una huella, pero hoy me preocupa la falta de necesidad. Nunca sentí querer perpetuarme y este egoísmo mío, no quiere que piense en nadie mas que en mi. Tan segura de mí, que temo no desear jamás pertenecer a nadie, y que nadie pueda estropearse bajo estas manos.
He sentido últimamente un pinchazo de vacío en la parte izquierda de mi pecho, coincidiendo con el anhelo de un hijo que mujeres cercanas, tan parecidas a mí por fuera, sienten. Por qué a la edad que tantas mujeres han sentido esa llamada, yo sigo sin descolgar el teléfono para decir: Si, soy yo... (?)

A mi la suerte...
Soy diplomada en Brujería por la Universidad de Torrelamocha de Osuna con magnificas calificaciones (P.A.) en todas mis troncales y especialización Cum Laudem en Hechizos, Sortilegios y Compotas.
Cuando el destino se pone caprichoso y juega con mi suerte a la ruleta rusa, desempolvo las viejas herramientas, la caja de Magia Borras que me trajeron los Reyes a los 6 años, los botes de especias (a falta de piel de sapo molida, la canela y la nuez moscada son cojonudas)... y me pongo manos a la obra para atraer a mí, ya no la felicidad, sino al menos algo de alegría.
Llevo un par de días algo chunguilla físicamente (cosas del cansancio, supongo), pero lo peor es la influencia que derrama y encharca mi estado de animo. Al optimismo calculado no le salen las cuentas (si tengo rutina, sumo una cierta estabilidad económica, y la tranquilidad de que la gente lleve algún tiempo sin darme malas noticias... a esto le resto que me aburro como una mona, que he vendido mis acciones en Manipulaciones & Mangoneos, C.o y he despedido al 90% de mis amantes fijos (por vagos!) ; debería darme saldo a favor... tengo un blog, estoy contenta y me llevo una...) y estoy cansándome de fingir orgullo y dignidad por mi “nuevo” estado de soltera.
Por lo que harta como estoy de lamentarme y no hacer nada al respecto me pongo manos a la obra:
Material:
- Dos velas y una caja de cerillas
- Un trapo de hilo
- Sal
- Agua
- Incienso
Esto es lo básico, y cada uno se las apaña como puede....
Este trabajo puede realizarse a cualquier hora, pero es muy especialmente recomendado ejecutarlo entrada la noche. Es muy sencillo:
El cuerpo necesita verse libre de todo lo que pueda oprimirle para llevar a cabo un buen conjuro, por lo que cuidadosamente me desnudo y también cuidadosamente voy dejando prenda a prenda, el piso patas arriba con todo tirado por medio. Hayome ya bolas dando brincos liberadores por el salón. A falta de una grabación cacofónica, planto a Celine Dion y prendo las velas en el borde de la bañera.
Quién coño tiene en casa un trapo de hilo tamaño pancarta pro Amnistía Internacional?? Nadie, no?, Pues trinco una toalla y la dejo a mano. Lleno la bañera de agua, vierto sal, y como el liquido elemento se me hace poco, me preparo un pelotazo.
El incienso suele relajar mente y espíritu, además de mantenernos en directa comunicación con la Madre Naturaleza, por su indiscutible eslabón entre la inerte tierra y la flora que nos regala oxigeno. Resumiendo, me lío un porro!
Y en esta guisa me sumerjo, cubata en una mano y canuto en la otra...
Pasada la primera estrofa (All by myself, Don't wanna be, All by myself, Anymore) a remojo, estoy lista para recitar...

En principio puede parecer un conjuro sencillo, pero la magia en malas manos puede ser peligrosísima, mas cuando esas manos tiemblan de la risa y una se esfuerzan por no verter el ron con coca cola sobre mi cuerpo, cual baño de Baco.
Seria inútil no conocer el desenlace, los resultados de mis sortilegios, muriendo ahogada en la bañera; pero ante todo, ridículo... Como le explicarían a mi padre que su hija abandonó el mundo de los vivos, desnuda, emporrada, alcoholizada y sola, a remojo.. Como los garbanzos.
Toy mala
He intentado escribir algo... de verdad, lo he intentado, y varias veces.... eso significa que he empezado asin como 4 textos diferentes... (me serviran para otras ocasiones) pero no puedo. AY!
me duelen los dientes, no.. no son las muelas, son los dientes. AY!!
nada, que ya tengo cita para el dentista, pero tengo que aguantar esto hasta las cuatro de la tarde de mañana, osea que mis mas sinceras disculpas. pero no estoy para nadie, es mas.. estoy que muerdo a quien se me acerque.
un beso (despacito)

me duelen los dientes, no.. no son las muelas, son los dientes. AY!!
nada, que ya tengo cita para el dentista, pero tengo que aguantar esto hasta las cuatro de la tarde de mañana, osea que mis mas sinceras disculpas. pero no estoy para nadie, es mas.. estoy que muerdo a quien se me acerque.
un beso (despacito)

Vertigo
Al mirarte me veo a mí, te lo dije hace poco. Tu mirada es la que habitaba en mis ojos cuando me sentía triste, pero yo no podía verla, solo el reflejo y la huella que dejaba sobre los demás. Sabia que los míos eran unos ojos tristes, por que entristecían a quien a ellos se asomaban.
Me veo en ti hace unos meses y se me encoge el pecho al pensar lo que sientes; La angustia de sentirte sola rodeada, como estás, de gente. Querer gritar y no creer tener derecho a levantar la voz, a hacer ruido, para que los demás escuchen... que callas, pues si hablaras tu voz temblaría.
Yo me doy cuenta y aunque solo digo o hago tonterías para robarte, al menos, una sonrisa resignada, y la frase, “que tonta eres” de tus labios desganados, ...siento ganas de correr en dirección contraria mientras, puño en alto, clamar “A dios pongo por testigo, no volveré a ser enterrada en vida”.
Te agarras a mi mano buscando el salvavidas que te mantenga a flote, y buscas en mi pecho el hogar que necesitas, y en mi piel la prueba de que toda herida cicatriza. Yo quiero sacarte de ahí, arrastrar tu agotado cuerpo, mas allá de las trincheras, donde ya no suenen las bombas para darte el descanso que con tu esfuerzo ganaste. Pero mis intenciones son baldías, pues al saber que cargo tu pena como una cruz propia y que mis yagas sangran, aun tiernas, por empatía hacia tu dolor, escurres tu mano de las mías, te marchas, sin ruido ni equipaje, a una noche fría donde llorar a solas, con la excusa (nunca valida), de no me escuches... tu ya has pasado lo tuyo.
Morena, sin nombres sabes quien eres.
Mis manos no tienen uñas, presumo que de mordérmelas por mi personalidad nerviosa (las tuyas tampoco, lo sé...); pero las dos sabemos que es por arañar las paredes que nos obligaban a permanecer en un lugar que nos hacia infelices. Pero hoy en la jungla, en el mundo real, tan real que permite que dos mujeres sufran y sientan miedo solas, estamos indefensas.
Morena, la razón me dice que todo pasa, que el tiempo cura, y los amigos solo escuchan y apoyan. Pero no es bastante, quisiera, en mi siempre egoísta postura, que me dijeras qué harías tu. Cómo me enseñarías tú el atardecer, cómo me harías ver que lo malo de este día ya ha pasado, que lo he superado, que siempre he sabido que podía hacerlo, cómo me mostrarías la noche que ayer oscura y fría, ahora es la calma y el merecido descanso. Que tras el paso de las estrellas, vendrán luceros, más claros y nítidos. Que solo tendré que esperar, que solo aguardando despierta un poco mas, minutos, horas, días, semanas, mi vida... el sol va a salir de nuevo, y que serian mis ojos y no otros los que verán esa luz. Cómo me harías saber que tus pupilas brillarían, orgullosas de triunfo, por observar la paz en las mías.
Sigue sonriendo como lo haces; Si bien aun no te proporciona mas placer que no preocupar a quien te quiere, cada día te será más fácil hacerlo para tí y encontraras cosas buenas que contarme y lo mejor (y tanto deseo) las sentirás propias. Sigue andando en tu cuerda floja, ten miedo, grita, párate a pensar cuando lo necesites, reclama tu tiempo. Disfruta de tus lágrimas, son sentimientos propios que duelen, pero son sentimientos puros.
Por mi parte, desde este cómodo lugar de espectadora, mantendré la suficiente distancia como para no entorpecer tus pequeños pasitos de bebe y tan cercana como para recogerte al vuelo en tus caídas al vacío.
Vive Morena, no andarás sola este camino, esta es mi promesa: Mira hacia delante y camina, lo harás muy bien tu sola... pero si te asustas, si crees no poder avanzar, búscame... estaré sentada en una piedra, al borde de la vereda, deseosa de tender otra vez una mano a mi amiga.

Me veo en ti hace unos meses y se me encoge el pecho al pensar lo que sientes; La angustia de sentirte sola rodeada, como estás, de gente. Querer gritar y no creer tener derecho a levantar la voz, a hacer ruido, para que los demás escuchen... que callas, pues si hablaras tu voz temblaría.
Yo me doy cuenta y aunque solo digo o hago tonterías para robarte, al menos, una sonrisa resignada, y la frase, “que tonta eres” de tus labios desganados, ...siento ganas de correr en dirección contraria mientras, puño en alto, clamar “A dios pongo por testigo, no volveré a ser enterrada en vida”.
Te agarras a mi mano buscando el salvavidas que te mantenga a flote, y buscas en mi pecho el hogar que necesitas, y en mi piel la prueba de que toda herida cicatriza. Yo quiero sacarte de ahí, arrastrar tu agotado cuerpo, mas allá de las trincheras, donde ya no suenen las bombas para darte el descanso que con tu esfuerzo ganaste. Pero mis intenciones son baldías, pues al saber que cargo tu pena como una cruz propia y que mis yagas sangran, aun tiernas, por empatía hacia tu dolor, escurres tu mano de las mías, te marchas, sin ruido ni equipaje, a una noche fría donde llorar a solas, con la excusa (nunca valida), de no me escuches... tu ya has pasado lo tuyo.
Morena, sin nombres sabes quien eres.
Mis manos no tienen uñas, presumo que de mordérmelas por mi personalidad nerviosa (las tuyas tampoco, lo sé...); pero las dos sabemos que es por arañar las paredes que nos obligaban a permanecer en un lugar que nos hacia infelices. Pero hoy en la jungla, en el mundo real, tan real que permite que dos mujeres sufran y sientan miedo solas, estamos indefensas.
Morena, la razón me dice que todo pasa, que el tiempo cura, y los amigos solo escuchan y apoyan. Pero no es bastante, quisiera, en mi siempre egoísta postura, que me dijeras qué harías tu. Cómo me enseñarías tú el atardecer, cómo me harías ver que lo malo de este día ya ha pasado, que lo he superado, que siempre he sabido que podía hacerlo, cómo me mostrarías la noche que ayer oscura y fría, ahora es la calma y el merecido descanso. Que tras el paso de las estrellas, vendrán luceros, más claros y nítidos. Que solo tendré que esperar, que solo aguardando despierta un poco mas, minutos, horas, días, semanas, mi vida... el sol va a salir de nuevo, y que serian mis ojos y no otros los que verán esa luz. Cómo me harías saber que tus pupilas brillarían, orgullosas de triunfo, por observar la paz en las mías.
Sigue sonriendo como lo haces; Si bien aun no te proporciona mas placer que no preocupar a quien te quiere, cada día te será más fácil hacerlo para tí y encontraras cosas buenas que contarme y lo mejor (y tanto deseo) las sentirás propias. Sigue andando en tu cuerda floja, ten miedo, grita, párate a pensar cuando lo necesites, reclama tu tiempo. Disfruta de tus lágrimas, son sentimientos propios que duelen, pero son sentimientos puros.
Por mi parte, desde este cómodo lugar de espectadora, mantendré la suficiente distancia como para no entorpecer tus pequeños pasitos de bebe y tan cercana como para recogerte al vuelo en tus caídas al vacío.
Vive Morena, no andarás sola este camino, esta es mi promesa: Mira hacia delante y camina, lo harás muy bien tu sola... pero si te asustas, si crees no poder avanzar, búscame... estaré sentada en una piedra, al borde de la vereda, deseosa de tender otra vez una mano a mi amiga.

Los tiempos cambian...
Hay quien dice que me quejo de vicio... que yo no tengo penas y cuando podría tenerlas las reduzco a cenizas. Las hago fosfatina riéndome de ellas... Es cierto, pero cuando lo estrambótico de mi vida amenaza colapsarme, si no me lo tomara con sentido del humor, me lanzaría en caída libre desde el octavo y despachurraría a alguno de los futuros delincuentes que toman kalimocho en el jardín...
No voy a negar que se me dan bien las relaciones humanas (si es que... cuando me pongo fina... soy maaas fina...) con el sexo contrario, y aunque me regañen por buscar amor contrarreloj y no querer compartir almohada, sueños y café por las mañanas, soy así, y así voy a seguir siendo.
Pero sobre lo que quería hablar hoy (era el tema de ayer... pero ayer estuve malísima! Vi una luz al final del pasillo, y no, no era la luz de la cocina, que esa me la conozco y de la que hablo daba muy mal rollito...), lo dicho, de lo que hoy quiero hablar es de lo mucho que han cambiado las cosas.
Cuando mis padres eran jovenzuelos, el chico iba acompañado de amiguetes y en el mejor de los casos le decía un me gustas, eso si no hacia como mi padre, que primero les tiraba a las chicas arena bajo las faldas, o les hacia la zancadilla. Después eran novios, se casaban y cuando ya se habían acostumbrado el uno al otro, era el punto en el que se alcanzaba la felicidad
Hoy es algo más complicado. Al menos de la teoría de la que ellos me convencieron. Los pobres inocentes se conocen y tras un tiempo de sí pero no, no pero sí, y vamos a ver si solo contigo, o contigo, con tu amiga y con to lo que se mené.... deciden que son novios (jodia palabra, cuando ya te acostumbras a ella, resulta que la tienes que cambiar por marido). Pasan así varios años (mas de los que se quisiera, por que están las hipotecas que no hay quien se meta), y por fin, teniendo ya tu pisito, al menos en planos, dos trabajos que te van a dar para andar siempre entre negros y rojos y a la familia jodiendo (uy! Un taco, quería decir insistiendo) con que deberíais casaros... lo hacéis.
A partir de aquí cada caso es diferente, pero aun sin querer escuchar a los ancianos del lugar que, garrote en mano, dicen aquello de que los jóvenes ya no saben lo que es aguantar, mi caso toma un sendero de los múltiples posibles: Se va al carajo!
Esto podría parecer el final de la historia.. Pero que va! Es solo un comienzo, me veo ahora a mis veintiséis primaveras, joven, separada (eso da morbo a los tíos?? Mira que me lo tatúo!!), sola y con ganas de divertirme sin comprometerme.
Ante mí aparecen diferentes tipos de hombres que cuando el viaje de mi vida sentimental comenzó, ni siquiera concebía:
Jóvenes (véase, mas jóvenes que yo, que ya son jóvenes): Chavales encantadores, que piensan que por que una ha dao un par de tumbos, ya esta de vuelta, y les puede dar clases, y no particulares, no!! no!! A estos lo que les mola es que tienes casa, una casa sin padres!
Individuos con pareja: (Estos son la Ostia) A su piva ni nombrarla, a no ser que ellos saquen el tema de lo maravillosa que es, lo mucho que la quieren y lo bien que le tratan... todo para que tu, probe ignorante, no te veas tentada a arrebatarle el puesto. O para camelarte diciéndote eso de que ya no es lo que fue, que ella ya no le entiende o que siguen juntos por los niños (sí, se sigue escuchando...). Y todo esto me lo dicen como si a mí me importara lo mas mínimo su estado civil!!
Solteros recalcitrantes: ¡¡Peligro!! ¡¡Peligro!! Francamente, prefiero los anteriores, al menos no me consideran el enemigo en cuanto saco de paseo a la gatita que hay en mi. Con ellos todo tiene que ser a vida o muerte, una batalla campal en la que se juegan el todo por el todo, por salir victoriosos y lamerse, como siempre hacen, SOLOS sus heridas.
Hombres “sin nada que perder”: Estos me desconcertaron, me sorprendieron... Pensé que eran los ideales para mí, pero resulto que, poco acostumbrados a que las cosas salgan bien, cuando ocurre, cuando me veo divertida hablando y mas tarde intimando con alguien así, el miedo les paraliza... Si, señores, este caballero se ha tirado a la piscina pensando que no tendría agua y se partiría la crisma, y aun así lo ha hecho... Pero ay! Amigo!! La piscina estaba llena, y ellos no saben nadar...
Excasados (me lo he sacado de la manga, y que?): Son encantadores, tienen la experiencia de saber el terreno que pisan y hasta donde deben tensar, pero con estos el problema soy yo (excasada también)... Cuando uno tiene el dia cariñoso y solo quiere pasarlo bien sin preocuparse por un mañana, el otro anda a la defensiva sin deseos de que nadie le saque de su nueva libertad.
Esos son solo unos cuantos ejemplos...
Y para que no piense nadie que me las doy de lista, de que sé de que hablo (nada de eso!! Yo no se nada, yo nunca estuve ahí, a esa hora, señor juez, me estaba pasando la silk-epil!), os contare algo cuanto menos peculiar...
Los clientes de mi empresa, al ser yo la única mujer a la que le ven la carita, me vacilan, me miman y alguno, a su manera, hasta me tira los tejos. Lo que no me esperaba es que uno de los de confianza apareciera con un regalo para mí:
Yo: - Buenos días, Tal!
Tal: - Hola bonita, está tu jefe?
Yo: - No, me han dejado sola... pero no tardara mas de diez minutos en volver
Tal: - Pues mira, mejor, te traía yo un regalo... bbdjjauhdh kdkaie dm morcilla ldkakif
Yo: -Eh?
Tal: - dkaidnf Burgos, dnzjajdñ morcilla...
Yo: -Eh?? (Nada, nada, para que negarlo, cuando no sé de que va la historia, se me pone cara de idiota y no sé decir otra cosa..)
Me tiende una bolsa de plástico, y en su interior eso: UNA MORCILLA!! Negra, larga, gorda, amos, una señora morcilla! Mis ojos de la morcilla a los ojos de Tal y de nuevo a la morcilla. Y él con una enorme sonrisa, me dice:
Tal: - He pasado el fin de semana en Burgos, me he acordado de ti, y te la he traído...
Yo: - Ah! (gesto de mujer de mundo y de que eso de que te regalen morcillas es lo más lógico y tu, que tienes tu publico, estas acostumbrada...), hombre, no hacia falta, muchas gracias, tiene buena pinta...
Tal: -En una sartén, vuelta y vuelta esta riquísima
(no daba crédito)
¡¡Es que los hombres ya no regalan flores!!?? ¡Que ha sido de los bombones!??
Yo quiero un perfume, o por que no? Una gargantilla de brillantes o un crucero por las Maldivas!!
No hay remedio... si la cosa sigue por este camino, mi dieta cambiara de pizzas congeladas, a callos y panceta, cortesía de mis “admiradores”...
Contra el dolor, tiritas!
No soy una buena bailarina de striptees, lo demuestro cada día mientras me desnudo para vosotros... Me aturullo en alguna prenda (los calcetines, te pongas como te pongas no son sexys, y a veces hasta apestan, por lo que necesito tiempo y vigor para lanzarlos sobre las cabezas de los invitados a fin de no endiñarle a nadie con él en un ojo), mientras que con otras me acelero, me lo quito deprisa y no consigo darle el glamour que requiere (podría mantener, como cita la canción, el sombrero, pero la timidez no me deja y corro a perder la dignidad que este confiere)
Cuando quiero emanar misterio, solo parezco una frígida mojigata, mientras que si intento dar rienda suelta a mi extraversión, y ¡¿por qué no!? Mi voluptuosidad... bueno, no voy a tirar piedras sobre mi propio tejado... lo dejare en que no soy la mas digna del lugar...
Todo esto, como siempre dirigido a mentes privilegiadas, tiene un por que, y en él me vuelco.
Hombres.
Ya me conocéis lo suficiente como para haceros una sutil idea de mí, esto es, en resumen que estoy recientemente separada, que la familia de los Monster es un mal plagio de la mía (y por la que nunca hemos recibido derechos de autor), que mis amigos son unos pedorros y mis amigas, la viga maestra en la que me apoyo para no partirme la crisma, aunque ellas, cándidas e inocentes, se han tragado enterita mi mascara de dura y jeiperman con tetas...
No tengo interés alguno en cambiar nada de lo citado, voy a seguir igual por que gracias a esto soy así, y así me gusto. Pero desde los grandes cambios de mi vida (véase abandonar el lecho conyugal por un piso alquilado que comparto con otro par de defraudadas y resentidas (una de ellas como una espuerta grillos), evitar contacto con mis padres y sus reacciones cargadas de nitroglicerina, perder (hoy ex) amigos cerdos e insensibles, y que las zorras de mis(hoy ex) amigas me hayan hecho el vacío...), algo en mi ha cambiado sin mi permiso.
Sobre mi piel empezó a crecer una película aislante, se fue endureciendo y hoy es ya una coraza con casco y todo. No ha desaparecido mi capacidad de sentir y exteriorizarlo, de llorar a solas en horas intempestivas, de mostrar mis llagas a todo aquel que desde el otro lado del acantilado quiera verlas, cual payaso sintiéndose solo mientras los demás, gracias a el, ríen. Pero he notado que las cosas ya no me calan igual. Solo por alguna rendija se filtra el cariño de los demás; por algún resquicio se cuela el deseo por la gente por quererme. Me he endurecido y plantado en este lugar del que el viento ya no me mueve.
Sin tanto dramatismo lo explicare con un ejemplo: “la menda Vs mentecatos nocturnos”.
Este nuevo traje, hecho a medida y que se confunde con mi propia piel, asusta... No soy yo, es la escafandra. Me defiende atacando.
Si un joven mozalbete, con sanas intenciones, y más de merecer su entusiasmo que su experiencia, se me acerca, me saltan las alarmas, y donde ayer habría una sonrisa de madre (vale, digamos de hermana), hoy aparece un maestro que, regla de madera en mano, no le permite errar y le castiga. Presiono al doncel, me encaramo a un pedestal en el que tambaleo con los tacones y le provoco lesiones cervicales por mirar tan alto. La ternura ha desaparecido de mi diccionario, y confunden ( así lo permito) mis artimañas de gata egoísta, zalamera y a ratos arisca, con dulzura y necesidad de caricias, justo antes de recibir un zarpazo.
Si el gentil caballero, vivido, seguro, cano el pelo y media sonrisa de quien sabe el suelo que pisa; me mira a los ojos, ...mi piel se vuelve mas tosca, se me eriza el lomo y muestro los dientes. Ya no quiero sufrir, y mi capacidad de confiar a menguado. La mujer que sonreía dispuesta a empaparse del conocimiento de otros, y dejarse arrastrar con pasión por unas manos capaces y sabias, hoy se protege. Recela. Espanta.
La criva es mas dura, el tamiz mas fino y solo unos pocos, kamikazes a veces, sin nada que perder casi siempre se juegan el orgullo por conquistar a esta niña malcriada que abofetea autoestimas y pisa palabras bonitas.
Todo es fachada, pero me esta dando la fama de Ivan el terrible...
Mi armadura se fortalece y reluce mas al pulirla con la sangre de los que no resistieron la embestida y que con una cornada de tres trayectorias yacieron a mis pies.
Quiero ser aquella niña dulce que fui. Pero ya no puedo sola, tengo miedo que duela volver a ser vulnerable.
Quizás, un día, vendrá un hombre valiente, que abrelatas en mano, me arrancara la armadura.

Alguien que no destiña!
Sobresalto
-¡¡....Media de la mañana!! Las seis y media en las islas Afortunadas!! Empezamos el fin de semana, y con él la operación salida (-salida estoy yo...-)!!! Mucho cuidado en las carreteras...
-Diez minutitos mas... mi cabeza...
Un pie, un bostezo, otro pie, me estiro.... mmmmmmmmmmm, qué calor...duchita y al curro.
Esto es lo que suelo padecer los viernes, toooodo un martirio. El cretino de la radio me da los buenos días, y me recuerda que aunque anoche me fui de farra, hoy tengo que volver a sentarme ante un ordenador, con esta resaca que se ríe de mí por olvidar en el mueble bar a mi querida Bonnie (mierda de garrafón que me aprietan y yo como idiota pagando, a seis euritos de mi vida, la copa). Que no buceare entre mis sabanas hasta las 5.00, si no me lían otra vez... Y tengo sueño... Me resisto... Meto la cabeza bajo la almohada, muerdo el colchón y sé que todo esto seria más estimulante si el cansancio fuera por otro motivo.
Ya de por sí llevo mal levantarme todos los días, pero el Viernes es el peor, pues el agotamiento coge de la mano a la frustración.
Sí, me divierto; sí, me río; Pero donde esté un café acompañada o contrastar las secuelas de la noche con mi contrario..., que se quite la mujer independiente, liberada y sola!!
Quiero despertarme y que me deseen buenos días, con una sonrisa mientras me muerden una teta! (esto no lo hace el tonto’laba de la radio..). Quiero morir de agotamiento, dormirme con, aun, la piel húmeda y que un tigre me pase la lengua por el hueco que deja la columna vertebral mientras, brazos en alto, me enjabono el pelo.
Y es que, estar sola es un asco; me da por buscar candidatos para no estarlo, pero cada vez encuentro menos interesantes a los buitres nocturnos
Uno todo esto a la imposible odisea... quiero un hombre!:
Mi tiempo es mío, y con el hago lo que quiero (ok, paso mas tiempo jugando a las manualidades, que planteándome estos requisitos...), por lo que he confeccionado una tabla que, sin excepción, alguna tiene el HOMBRE que se esta haciendo esperar:
· Me acaricia la cara y me pregunta si quiero cenar en un japonés o prefiero que prepare él la cena.
· Le encanta tocarme los pies, y sabe cuando debe dejar tan bajas latitudes, para conquistar con sus mágicos dedos el Ecuador
· Sonríe e incluso me aplaude con mis desvaríos cuando canto por la Carrá.
· No es que sea especialmente guapo (esos no se lo han tenido que currar nunca, se lo regalaron al nacer), pero es atractivo, sexy y sale de puta madre en las fotos!
· Le divierte que trepe por su espalda en la piscina aunque le incordie y no le deje nadar a gusto.
· Le gustan todos los regalos que le hago, y disfruta sorprendiéndome con detallitos
· Me cuenta cuentos si no puedo dormir (esta es la opción B.. antes intenta la otra)
· Canturrea tangos mientras plancha (esta la cuelo en medio, para que descuidado, acepte... pero es importantiiiisima!)
· Sale con sus amigos una vez por semana, sin discusión por mi parte, pero deja que yo escoja el día que mejor me viene para irme de parranda con las niñas.
· NO ES CELOSO Y NO HACE PREGUNTAS ABSURDAS!
· Me dice que me quiere cuando se me encogen los deditos de los pies (si, justo en ese momento), y el resto del tiempo lo que me dice es que le encanta cuando le miro así; que me muerdo el labio inferior de la forma más sensual que ha visto en su vida; que soy preciosa cuando río, pero sobre todo me lo dice cuando lloro.
· Me hace caldito cuando estoy pachucha
· Me lleva, sin darme pistas, a las barcas del retiro, al teatro, a esquiar a Andorra, a Jaén en moto, a ver el amanecer desde la terraza...
· Tiene sentido del humor
· Esta de acuerdo conmigo y me apoya cuando me enfado, excepto cuando digo que he engordado
· No le gusta el fútbol, prefiere jugar conmigo a las damas
· Me recuerda que debería llamar a mis padres, pero no me exige que le acompañe a ver a los suyos
· Adora a mi gato (... y mi gato a él)
· Me regala un libro por San Crescenciano (según la Archidiócesis de Madrid es hoy, y hoy no se a acabado... ¡corre o te cerraran las librerías!)
· Me abraza y me dice cuanto le gusta como huelo
· Me mira y solo por la forma en que lo hace... ¡llego al orgasmo!
...
Seguiré hasta volverme loca.

-¡¡....Media de la mañana!! Las seis y media en las islas Afortunadas!! Empezamos el fin de semana, y con él la operación salida (-salida estoy yo...-)!!! Mucho cuidado en las carreteras...
-Diez minutitos mas... mi cabeza...
Un pie, un bostezo, otro pie, me estiro.... mmmmmmmmmmm, qué calor...duchita y al curro.
Esto es lo que suelo padecer los viernes, toooodo un martirio. El cretino de la radio me da los buenos días, y me recuerda que aunque anoche me fui de farra, hoy tengo que volver a sentarme ante un ordenador, con esta resaca que se ríe de mí por olvidar en el mueble bar a mi querida Bonnie (mierda de garrafón que me aprietan y yo como idiota pagando, a seis euritos de mi vida, la copa). Que no buceare entre mis sabanas hasta las 5.00, si no me lían otra vez... Y tengo sueño... Me resisto... Meto la cabeza bajo la almohada, muerdo el colchón y sé que todo esto seria más estimulante si el cansancio fuera por otro motivo.
Ya de por sí llevo mal levantarme todos los días, pero el Viernes es el peor, pues el agotamiento coge de la mano a la frustración.
Sí, me divierto; sí, me río; Pero donde esté un café acompañada o contrastar las secuelas de la noche con mi contrario..., que se quite la mujer independiente, liberada y sola!!
Quiero despertarme y que me deseen buenos días, con una sonrisa mientras me muerden una teta! (esto no lo hace el tonto’laba de la radio..). Quiero morir de agotamiento, dormirme con, aun, la piel húmeda y que un tigre me pase la lengua por el hueco que deja la columna vertebral mientras, brazos en alto, me enjabono el pelo.
Y es que, estar sola es un asco; me da por buscar candidatos para no estarlo, pero cada vez encuentro menos interesantes a los buitres nocturnos
Uno todo esto a la imposible odisea... quiero un hombre!:
Mi tiempo es mío, y con el hago lo que quiero (ok, paso mas tiempo jugando a las manualidades, que planteándome estos requisitos...), por lo que he confeccionado una tabla que, sin excepción, alguna tiene el HOMBRE que se esta haciendo esperar:
· Me acaricia la cara y me pregunta si quiero cenar en un japonés o prefiero que prepare él la cena.
· Le encanta tocarme los pies, y sabe cuando debe dejar tan bajas latitudes, para conquistar con sus mágicos dedos el Ecuador
· Sonríe e incluso me aplaude con mis desvaríos cuando canto por la Carrá.
· No es que sea especialmente guapo (esos no se lo han tenido que currar nunca, se lo regalaron al nacer), pero es atractivo, sexy y sale de puta madre en las fotos!
· Le divierte que trepe por su espalda en la piscina aunque le incordie y no le deje nadar a gusto.
· Le gustan todos los regalos que le hago, y disfruta sorprendiéndome con detallitos
· Me cuenta cuentos si no puedo dormir (esta es la opción B.. antes intenta la otra)
· Canturrea tangos mientras plancha (esta la cuelo en medio, para que descuidado, acepte... pero es importantiiiisima!)
· Sale con sus amigos una vez por semana, sin discusión por mi parte, pero deja que yo escoja el día que mejor me viene para irme de parranda con las niñas.
· NO ES CELOSO Y NO HACE PREGUNTAS ABSURDAS!
· Me dice que me quiere cuando se me encogen los deditos de los pies (si, justo en ese momento), y el resto del tiempo lo que me dice es que le encanta cuando le miro así; que me muerdo el labio inferior de la forma más sensual que ha visto en su vida; que soy preciosa cuando río, pero sobre todo me lo dice cuando lloro.
· Me hace caldito cuando estoy pachucha
· Me lleva, sin darme pistas, a las barcas del retiro, al teatro, a esquiar a Andorra, a Jaén en moto, a ver el amanecer desde la terraza...
· Tiene sentido del humor
· Esta de acuerdo conmigo y me apoya cuando me enfado, excepto cuando digo que he engordado
· No le gusta el fútbol, prefiere jugar conmigo a las damas
· Me recuerda que debería llamar a mis padres, pero no me exige que le acompañe a ver a los suyos
· Adora a mi gato (... y mi gato a él)
· Me regala un libro por San Crescenciano (según la Archidiócesis de Madrid es hoy, y hoy no se a acabado... ¡corre o te cerraran las librerías!)
· Me abraza y me dice cuanto le gusta como huelo
· Me mira y solo por la forma en que lo hace... ¡llego al orgasmo!
...
Seguiré hasta volverme loca.

Alguien voló sobre el nido del cuco...
Y el cabron de mi hermano le pego un tiro desde la ventana y lo enterró bajo las azaleas del jardín.
Era un niño y ya extorsionaba a sus compañeros del colegio; les vendía los juguetes que le traían los R.RM.M y cuando los compradores no podían pagarles, les atizaba (No, por dios; no le defendais... o mejor, hacerlo ahora por que todo esto es veridico y solo acaba de comenzar..).
Recuerdo a mis padres siempre trabajando y era yo quien se encargaba de que Cucky (joder, ahora que lo pienso, el mote que le plantaron siendo bebe le marcaría como potencial asesino de masas, o sodomizador de la Meco...) hiciera los deberes, volviera a casa pronto, y se comiera todo lo que había en el plato... Yo, que salí contestona, y me tome la justicia por mi mano cuando a los doce años mi madre me contó un par de barbaridades y le pedí que se separara, fui para mal, su ejemplo
Lo dicho, desde mis doce años, les perdí a mis padres el respeto como “PADRES”. Eran dos seres extraños, incapaces de hacerse con las riendas de sus vidas, y el ejemplo que yo debía seguir... Me negué, y hasta hoy busco una complicidad con ellos (mas de amistad, consenso, aceptación y respeto mutuo, que de una hija con sus padres). Mi hermano vio mis desplantes, mis respuestas subidas de tono y el orgullo que aun arrastro, y lo adapto a su forma de ser. Si yo discutía con mi padre por la forma de actuar que él tenia, mi hermano le soltaba a mi madre un “dame dinero” sin mas argumento que, “por que sí”. Durante tiempo me sentí responsable de él.
Pero ya no.
Busque el momento de abandonar mi casa y nunca me he arrepentido. Los miro desde fuera y, desde aquí, no tengo derecho a juzgarles, ni poder para ayudarles, pero sé que esa sensación que escuece dentro.. Es algo de rencor.
Mis padres se distanciaron y viviendo en la misma casa, tomaron distintos caminos... Él en su vida y ella en la de todos....
Y “el Cucky” paso de quitarle dinero a los niños más pequeños, a robar motos, pasando por meter la mano en el monedero de mi madre.
Mi padre intento buscarle varios empleos, ofreciendo pagar él los primeros meses de la nomina del bicho, pero este dejaba los trabajos tras el cuarto día de fichaje. No quería trabajar.
Tras el tercer abandono de laburo en un mes, mi padre perdió los nervios, y de los gritos mutuos, pasaron a las manos. Ese día pase a ser hija única. No quería compartir parentesco con alguien tan vacío, tan miserable.
Pedí a mis padres que le pusieran las maletas en el descansillo y no me escucharon. Les pedí que denunciaran la agresión (el Cucky era menor de edad, y por no querer meterle en líos, podían verse ellos metidos en uno mayor) y no me tomaron en serio.
Creyeron que despreocupándose de sus andanzas nada les salpicaría, y aunque saben que a mi no deben contarme mucho por que me llevan los demonios, algunas se les escapan. El Cucky, hoy es un padre de 20 años, que ve a su hijo en casa de sus suegros, un vago que pasa pocas horas en una zanja y muchas pasando en las puertas de los garitos, y que ya no sabe que hacer para ganarse el bolsillo de mi madre.
Hace casi tres años que no mantengo una conversación con él, y unos siete que ni siquiera le saludo, pero la ultima clama al cielo, y como no tengo manera de tragar esta bola, la vomito aquí, lo siento...
El pasado fin de semana, mi madre lloró de nuevo, pero ahí estaba su salvador, perro rastrero, y parásito sin escrúpulos, para partir el alma de cualquiera.
Mi padre volvió a casa y el Cucky, bate en mano, destrozo el coche entero con mi padre dentro.
- Y tu que hiciste?
- Que voy a hacer? Me quede dentro del coche y espere a que me dejara...
- Estaba armado y no piensa, es peligroso
- Tengo sangre para comerle el hígado. No me daba miedo que me pegara, me asustaba matarle.
- Denúnciale por agresión
- No serviría de nada, la policía no haría nada... se reirían de mí.
- Denúnciale
- Ya te digo que no valdría de nada, y el día menos pensado no tendré tanta calma y la cosa será distinta
- Denúnciale
- Sonia, que te pasa? Estas bien?...
- Papa, cualquier día no tendrás la sangre fría de quedarte quieto, perderás el control y no podrás atestiguar defensa propia. Denúnciale.

Era un niño y ya extorsionaba a sus compañeros del colegio; les vendía los juguetes que le traían los R.RM.M y cuando los compradores no podían pagarles, les atizaba (No, por dios; no le defendais... o mejor, hacerlo ahora por que todo esto es veridico y solo acaba de comenzar..).
Recuerdo a mis padres siempre trabajando y era yo quien se encargaba de que Cucky (joder, ahora que lo pienso, el mote que le plantaron siendo bebe le marcaría como potencial asesino de masas, o sodomizador de la Meco...) hiciera los deberes, volviera a casa pronto, y se comiera todo lo que había en el plato... Yo, que salí contestona, y me tome la justicia por mi mano cuando a los doce años mi madre me contó un par de barbaridades y le pedí que se separara, fui para mal, su ejemplo
Lo dicho, desde mis doce años, les perdí a mis padres el respeto como “PADRES”. Eran dos seres extraños, incapaces de hacerse con las riendas de sus vidas, y el ejemplo que yo debía seguir... Me negué, y hasta hoy busco una complicidad con ellos (mas de amistad, consenso, aceptación y respeto mutuo, que de una hija con sus padres). Mi hermano vio mis desplantes, mis respuestas subidas de tono y el orgullo que aun arrastro, y lo adapto a su forma de ser. Si yo discutía con mi padre por la forma de actuar que él tenia, mi hermano le soltaba a mi madre un “dame dinero” sin mas argumento que, “por que sí”. Durante tiempo me sentí responsable de él.
Pero ya no.
Busque el momento de abandonar mi casa y nunca me he arrepentido. Los miro desde fuera y, desde aquí, no tengo derecho a juzgarles, ni poder para ayudarles, pero sé que esa sensación que escuece dentro.. Es algo de rencor.
Mis padres se distanciaron y viviendo en la misma casa, tomaron distintos caminos... Él en su vida y ella en la de todos....
Y “el Cucky” paso de quitarle dinero a los niños más pequeños, a robar motos, pasando por meter la mano en el monedero de mi madre.
Mi padre intento buscarle varios empleos, ofreciendo pagar él los primeros meses de la nomina del bicho, pero este dejaba los trabajos tras el cuarto día de fichaje. No quería trabajar.
Tras el tercer abandono de laburo en un mes, mi padre perdió los nervios, y de los gritos mutuos, pasaron a las manos. Ese día pase a ser hija única. No quería compartir parentesco con alguien tan vacío, tan miserable.
Pedí a mis padres que le pusieran las maletas en el descansillo y no me escucharon. Les pedí que denunciaran la agresión (el Cucky era menor de edad, y por no querer meterle en líos, podían verse ellos metidos en uno mayor) y no me tomaron en serio.
Creyeron que despreocupándose de sus andanzas nada les salpicaría, y aunque saben que a mi no deben contarme mucho por que me llevan los demonios, algunas se les escapan. El Cucky, hoy es un padre de 20 años, que ve a su hijo en casa de sus suegros, un vago que pasa pocas horas en una zanja y muchas pasando en las puertas de los garitos, y que ya no sabe que hacer para ganarse el bolsillo de mi madre.
Hace casi tres años que no mantengo una conversación con él, y unos siete que ni siquiera le saludo, pero la ultima clama al cielo, y como no tengo manera de tragar esta bola, la vomito aquí, lo siento...
El pasado fin de semana, mi madre lloró de nuevo, pero ahí estaba su salvador, perro rastrero, y parásito sin escrúpulos, para partir el alma de cualquiera.
Mi padre volvió a casa y el Cucky, bate en mano, destrozo el coche entero con mi padre dentro.
- Y tu que hiciste?
- Que voy a hacer? Me quede dentro del coche y espere a que me dejara...
- Estaba armado y no piensa, es peligroso
- Tengo sangre para comerle el hígado. No me daba miedo que me pegara, me asustaba matarle.
- Denúnciale por agresión
- No serviría de nada, la policía no haría nada... se reirían de mí.
- Denúnciale
- Ya te digo que no valdría de nada, y el día menos pensado no tendré tanta calma y la cosa será distinta
- Denúnciale
- Sonia, que te pasa? Estas bien?...
- Papa, cualquier día no tendrás la sangre fría de quedarte quieto, perderás el control y no podrás atestiguar defensa propia. Denúnciale.






