Blogs.ya.com Quitar publicidad
Desnuda no es sin ropa
desnuda, para ti
Acerca de
Si puedes arrinconar todas tus victorias y arriesgarlas por un golpe de suerte, y perder, y empezar de nuevo desde el principio y nunca decir nada de lo que has perdido; Si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones para jugar tu turno tiempo después de que se hayan gastado, y así resistir cuando no te queda nada excepto la voluntad que les dice "Resistid". Ruyard Kipling. IF
Sindicación
 
Tú preguntas. Yo respondo
- Te echo de menos.

- No es la primera vez que me descuadras con tus sentencias y nos vemos a menudo, amén de que te llamo a diario... ¿Qué te pasa?

- Nada, nena! Sólo que me siento bien, pero a veces te extraño; y si no te lo dijera, si lo callara como parece hacer el resto de la gente, supongo que no lo sabrías nunca.

- Qué bonito, Sonia! Pero, ¿ahora te dedicas a pensar por tus amigas? No es tu estilo... Personalmente, te prefiero diciendo lo primero que cruza tu mente; como ese
“te echo de menos”. Y, continuando en esta línea, hacía tiempo ya que no proclamabas semejante estado de ánimo de forma tajante... Me alegro tanto de verte sonreír! Ven, Mona y abrázame ahora mismo. ¿Dónde tiene mi niña esa cabeza de chorlito?

- No me despeines! ¿Te puedes hacer una idea de lo difícil que es esculpir mi cabello?

- Desde luego. ¡Los más prestigiosos peluqueros por CCC, han basado su tesis en el “look psicópata” que, con tanta gracia, luces!. Aunque tus vanos intentos por cambiar de tema, sólo aumentan mi curiosidad. Has conocido a alguien! Niégamelo si te atreves....

- Te equivocas.

- Perra embustera: Pretendes escapar dando un rodeo, pero te tengo acorralada. Recuerda que es conmigo con quien hablas... ¡Desembucha!

- Ay! Mujer de poca fe... Aún no le he conocido.

- Acabáramos! Sonia, misticismos a mí, no.

- ... Le dijo la sartén al cazo! Pero estoy siendo muy explícita: Aún no le he conocido, porque todavía no he quedado con él.

- Esto me huele a cita a ciegas. ¿De dónde ha salido nuestro interfecto?

- Es difícil de explicar... verás...

- Ya, ya... Permite que lea tu mente... Deja fluir tu aura... aaummmm... ¡andas tonteando con alguno de internet! A veces me asustan mis poderes mentales.

- Graciosa!

- Eres transparente... Pero, aunque sabes que no me fío nada de esas cosas, prometo estar calladita. Cuéntamelo todo!

- No puedes mantenerte al margen; y si lo hicieras, me sentiría decepcionada. El caso es que he tocado fondo...

- Dicho así, hay que ver, lo mal que suena... ¡Tenías razón!: no sé callarme!.

- Visto que solo tropiezo con tipos raros, algunos incluso cretinos redomados, en la vida real... he intentado hacer una incursión en el mundo virtual.

- Entiendo; y ahora pretendes estudiar a los colgados que se pajean frente a una webcam, no?

- Tienes la mente sucia; deberías hacértelo mirar. Me refiero a charlar; a conocer a alguien sin sentirme condicionada por la tension sexual; saber de personas que han de mostrarse tal y como son, pues no podrían venderse ante mis ojos; a...

- Vale. Creo que lo pillo, pero tengo que decírtelo, porque lo mismo que adoro de ti... hay momentos enlos cuales me desquicia: ¿Cómo puede ser posible que tu inocencia haya sobrevivido a tu historia? ¿Eres tan ingenua como para creer que, cuando tardan en responder a tus mensajes en “Messenger”, están buscando la respuesta más original? No, cariño... Tardarían menos si escribieran con las dos manos. Ojalá estuviera tan segura de la salvación de mi alma, como de lo que te digo.

- Vas por la vida desconfiando de todo el mundo y eso no puede ser sano.

- En la Seguridad Social, mi actitud, recibe el nombre de medicina preventiva y nadie se escandaliza. Sin embargo, parece que tú disfrutaras corriendo bajo la lluvia o comiendo yogures caducados; pero soy tu amiga... la que te ofrecerá su regazo, sentada al borde de tu cama, para que llores cuando la fiebre te haga delirar. Mi niña, ¿Estás segura de que existe lo que buscas?. Es más, ¿QUÉ COÑO BUSCAS?

- Busco a una persona que, antes de conocerme, se haya conocido; y antes de quererme, querido. Un ser seguro de sí mismo, ansioso por robarme el alma; entregándome, para llenar el vacío, la suya. Busco Amar.

- Y qué es amar? Hablas como si poseyeras el sentido de la palabra más ambigua.

- Amar es dar

- Sabes de mi escepticismo, pero estás sembrada y quiero escuchar más.... ¿Dar qué?

- Todo: Desde una mirada, hasta la vida.

- Joder, Sonia; a veces me das miedo... Se puede saber de dónde has sacado eso?

- El sentimiento siempre estuvo, pero las palabras me las regalaron unas mujeres que se atrevieron a mirar, cara a cara, a la vida y tras conocer el Amor, fueron dignas de llamarlo por su nombre. Ahora se que jamás he visto sus ojos y eso me da ilusión para seguir buscándolo.

- Pero como el plano contemplativo, no va contigo..., te metes en un chat a buscar novio... Claro.

- Eres una jodemomentos.

- Y tu una incauta. Recapitulemos: Has conocido a un hombre a través del monitor; habéis intercambiado un par de fotos y cruzado algunas lineas. ¿Y ahora qué? ¿Cómo imaginas el siguiente paso?

- Si fuera idiota, que no lo soy, te diría que deseo sentir una punzada en el pecho y que un escalofrío, nacido en mi estómago, encontrara la salida por cada poro de mi piel nada más verle; pero, aunque la experiencia hizo jirones la venda de mis ojos, aún aspiro a conocer un hombre normal, con una sonrisa en sus labios y la mía en su retina; con brazos fuertes para abrazarme, impedir que caiga y retenerme cuando deba escuchar. Un hombre de voz firme y boca dulce, de la que nunca broten límites. Que me descubra, que se sorprenda. Un hombre libre para quien el tiempo no exista y sin más grillete que mis piernas rodeando su cintura. Un hombre valiente, sin miedo a ser real. Un hombre... Tal vez pido demasiado.

-Tal vez, pero no me atrevería a arrebatarte esa ilusión. Además, por la seguridad que transmites con cada palabra, esperaras cuánto haga falta: Tú ya sabes de su existencia.
 
La “P” con la “A”... y así sucesivamente.


Si alguna bruja del parque del Retiro me hubiera dicho, hace cinco años, que veia mi futuro como el de una adolescente emancipada; la hubiera tirado al lago para que la devoraran las carpas salvajes, por estafadora y sacacuartos. Y habria actuado mal.

El dia de mi cumpleaños (aprovecho este momento para recordar que nací un bonito diez de abril y aclarar que, como buena hortera sindicada que soy, me encantan las tarjetas de felicitacion y los regalos envueltos; ya sean libros dedicados, CD’s personalizados, pulseras de diamantes, aspiradoras que no llegan nunca, ordenadores portatiles, cajitas de bombones o tangas del “Todo a 100”), he dedicado un tiempo a hacer balance y he llegado a la conclusion de que, la inexistente bruja, habría acertado de lleno.

Cómo iba a saber la Señora de Blanco (apellido de casada), tan asquerosita ella para las relaciones familiares, que perdería el juicio por un pimpollo de ojos negros; que se sentiría segura y en casa en un piso de alquiler, pasando las de Caín para pagarlo; que no extrañaría su reloj; que se orientaría por las estrellas; que conduciría un deportivo; que sería deseada por su cuerpo; que la amarían por lo que dice y querrían conocer cuanto caya; que solo comería a medio dia y no pasaría más hambre que de besos o que dormiría los Domingos para honrar a su única diosa... De ningún modo. Jamás podría haberlo imaginado, pues lo único que la extinta Señora de Blanco y yo hemos compartido es el ronroneo de Cifra.

He vuelto a la pubertad haciendo girar cada sentimiento en torno a mis padres; incurriendo en fantasias infantiles, como la ilusion del amor eterno; volcándome en mis chicas como vórtice del dia a dia y vuelto a temer la oscuridad de mi habitacion vacia. Me he convertido en una niña sabia con incipientes arrugas; en una hermana mayor tardía, con el reloj biologico fuera de nuestra franja horaria; en una hija respondona con voz y argumentos. En una pesadilla.

Y es que estoy ejecutando proyectos y llevando a cabo acciones, mas acordes de una quinceañera, que de la treintañera que se maquilla ante el espejo de mi baño sin reconocerse: Sirvo copas, duermo poco y bebo mucho; lloro y fumo porros cuando nadie mira; abrazo a cualquiera que tenga cerca en el instante que lo necesito y no cuento lo que me ocurre por que se lee en mis ojos; hablo con extraños y acepto dulces de desconocidos; cruzo, sin mirar, la calle y no aviso cuando llego tarde. Incluso mi atuendo ha cambiado, hasta el punto de que si la Señora de Blanco viera como marco culo, caería escandalizada sobre el idem.

Solo temo convertirme en una anciana de treinta y cinco, haciendo calceta junto a la ventana y alimentando palomas en el parque, con el pan que ya no podré masticar, por que el tabaco me haya pudrido la dentadura.

Pero de momento juego a vivir experiencias nuevas como la que me mantiene ilusionada: Hace algunos dias, una lectora y posteriormete amiga, me pidió que ayudara con su redaccion a uno de sus alumnos; un preuniversitario de ciencias con serías carencias lingüisticas y definitivamente, desde el proximno lunes.... Seré profesora!!

Aunque eso es otra historia....