logotipo

img_google
Desnuda no es sin ropa
desnuda, para ti
Acerca de
Si puedes arrinconar todas tus victorias y arriesgarlas por un golpe de suerte, y perder, y empezar de nuevo desde el principio y nunca decir nada de lo que has perdido; Si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones para jugar tu turno tiempo después de que se hayan gastado, y así resistir cuando no te queda nada excepto la voluntad que les dice "Resistid". Ruyard Kipling. IF
Sindicación
 
Obsesión
Hace horas que perdí la cuenta del número de veces que ya he apagado, para inmediatamente volver a encender, mi móvil; y estoy deseando culpar de su mutismo al operador telefónico o, incluso, al propio terminal; pero el muy canalla sí ha sonado cuando una pizpireta señorita de Banesto me ha recordado que la letra del coche continua pendiente de pago.

Probablemente andes enfrascado en algún conflicto laboral; mas pendiente de temas importantes que requieren atención, que de esta pobre boba que se conformaría con escuchar tu voz. Es casi seguro que tan siquiera intuyas el estado de inquietud que me marea, ni que el pensamiento mas dulce que ha pasado por mi mente haya sido ese. Por que, lo admito: mi parte obsesiva envía mensajes agoreros a mi corazoncito, y nos dice que no piensas en mí; que debería sobrarme tu silencio para asumir que me olvidaste; que no tienes obligaciones con esta amiga que te reclama desde ningún lugar; que ya te cansaste de consentirme; que tu mundo se derrumbó conmigo dentro; que te aburro; que nunca te gusté...

Vuelvo a apagar el teléfono para, enseguida, encenderlo y el idiota sigue callado pero sin seña alguna de avería.

No quiero llamarte para que no sepas nunca con que tipo de tarada has topado, e ignores que la seguridad que has visto hasta ahora, solo era fachada; porque en realidad tengo tanto miedo de que te alejes de mi, que dar un solo paso en cualquier dirección podría empujarme al vacío.

El teléfono suena y doy un respingo. Y aunque se que es ridículo, me coloco el flequillo.

Intento adecuar el ritmo de mi respiración y convencer a mis latidos de que ignoren la batuta de Luis Cobos dirigiendo La Danza de Las Valquirias en mi pecho; mientras empleo un segundo en pensar el tono ha emplear para darte las buenas tardes: quiero parecer relajada y tranquila, trasmitir una dignidad fingida en lugar de la excitación que hace temblar mis manos mientras tomo el teléfono para ver que no eres tu.

No eres tú, mierda!; no eres tú

La pantalla parpadea con otro nombre y el celestial politono suena ahora como una chicharra agonizante haciéndose el arakiri y yo he olvidado desembarazarme de esta ridícula sonrisa que se me ha pegado en la cara. Mierda!!. No eres tú. No descuelgo.

Suena y suena, y sospecho que el amigo que llama se preocupa mas a cada nuevo tono, pues sabe que no estoy bien; que llevo días encerrada en mi misma sin querer hablar con nadie. Pero mi ira aumenta un grado cada segundo en la escala de Richter, sintiéndome culpable ignorándole de tan sucia forma; avergonzada de que descubriera decepción en mi voz; enfadada por su insistencia; rabiosa de que por su culpa me sienta peor; arrepentida de haberle dado alguna vez mi numero; odiándole por existir.... simplemente por ser él, y no tú, quien me recuerda.

Mi ingrato teléfono calla y la tensión de mis mandíbulas se atenúa.

¿Y si ha ocurrido algo? Quizás la operación comercial que traías entre manos se haya complicado y te resulte imposible abandonar tu despacho, darle la espalda a los grandes jefazos, salir al pasillo y llamarme para decirme... Para decirme qué?

Podría enviarte un mensaje diciendo que no te preocupes por mi, pues aunque dijiste que me llamarías, entiendo que no has tenido tiempo y lo harás en cuanto te sea posible.

No puedo escribir semejante gilipollez.

Tal vez tu móvil ha sufrido algún percance. Esas cosas pasan. Sin ir mas lejos al mío le cayó un vaso lleno de agua caliente con sosa cáustica y aun funciona. O no? Por si acaso, lo apago y lo enciendo de nuevo.

Puede que se te escurriera del bolsillo y una Dumper lo aplastara, haciéndolo mil añicos. Puede que una Dumper te haya aplastado a ti!. Quizás estés entubado; agonizando en una fría cama de hospital, solo, buscando la salida entre las tinieblas del coma, para hablar conmigo y explicarme que solo la Parca impediría que me llamaras como prometiste.

Tomo el teléfono de muevo, lo miro, lo zarandeo, lo apago, lo enciendo, coloco mi oreja en su display y no escucho nada.

Podría llamar a alguien para charlar un rato y distraerme. Llamo a mi padre. Da seis tonos y la cochina llamada se corta... El teléfono está roto!!! El teléfono está roto!!! Llamo a mi amiga M convencida de que sucederá lo mismo que con papá... el teléfono dará seis señales de tono y ... al tercer “ring” , M, saluda al otro lado de la linea. Mierda!

-Hola nena!
-Mierda!
-Perdona?
-Eh... Nada... Que tal? Solo quería saber si mi teléfono funciona.
-Por qué? Ha vuelto a caerle algún líquido corrosivo?
-No
-Entonces, por que no habría de funcionar?
-No se.. a veces pasa...
-Esperas alguna llamada?
-Puede.
-Estás muy tonta
-No te he llamado para que me insultes.
-Cierto. Me has llamado para verificar que no te han llamado
-Que cruel eres.
-Relajate... Nadie merece que te pongas triste por él.
-No estoy triste, estoy preocupada. Creo que ha muerto; tengo un pálpito.
-Lo que tienes es una psicosis de tres pares de cojones. Respira y piensa en otra cosa
-Antes de llamarte a ti, llamé a mi padre, para comprobar si el telefono funcionaba y no me lo cogió.
-Tu padre no cuenta.
-Yo no cuento.
-Quién esperabas que te llamara?
-Nadie.
-Un tío.
-No
-Uno que no te hace caso. Mi niña... Olvidalé
-No
-Quieres que hablemos de ello?
-No. Bueno, si.. pero no ahora. Antes me apetece autocompadecerme un ratito mas.
-De acuerdo. Me llamarás despues?
-Claro
-Un beso, Soni
-Un beso y gracias.


Mi puto teléfono de los huevos marcha perfectamente!

Lo apago y vuelvo, inmediatamente, a encenderlo, por si el software de Nokia estuviera configurado para rechazar las llamadas mientras hablo con M, pero sigue sin sonar.

Mierda! Mierda! Mierda!