Dios salve!
Falleció la Cafetera.
Pronunció, el pasado sábado, sus ultimas palabras (puff, puff), y una estela de blanco humo, la acompañó hasta su ultimo destino.
Dos años de servicio, y cientos de momentos vividos, que no caerán en el olvido, son sus triunfos.
Ambas nos tuvimos paciencia en los comienzos; yo, con una semana de carnet, que forcé su palanca, que la hice chirriar, que abusaba de su embrague y olvidaba que, también ella, tenia sus necesidades. Ella que salió caprichosa, y en lugar de racionar sus recursos de aceite, lo devoraba. Ella, que detestaba el agua, y lloraba por dentro cada vez que la bañaba. Ella que, orgullosa como nunca dejó de serlo, viajó sin permisos del estado, pues no necesitaba que nadie le dijera si estaba o no en disposición de seguir combatiendo.
Juntas, reímos y nos desesperamos.
Yo acababa de regresar de Tomelloso, el pueblo de mis padres, con mi carnet de conducir en la mano, tras haber suspendido estrepitosamente, ya tres veces, en Madrid. Necesitaba un coche más que el agua, y me puse a buscar en los anuncios de “Segunda Mano”. Dos días tardé en encontrarla. Me dio fiabilidad su marca y me enamoró su precio. Fue conocernos en vivo y sentir un flechazo. Nunca más sentí algo así por nada ni por nadie.
Cerré el trato con un timador y ambas nos fuimos a, la que era entonces, nuestra casa. La misma de la que un año después huiríamos juntas, la misma a la que nunca volvimos.
Color gris, mayor de edad para votar, y con unos ojitos redondos que me miraban asustados; mi Cafetera no podía tener otro nombre... En punto muerto, o en primera, intentando reanudar la marcha, hacia un ruidito así como “phub, phub, phub”.
Llegó a mi con la promesa de sus 90.000 kms, pero ambas sabíamos que eso era falso; ya no tanto por que el cuenta kilómetros llevara roto, sabe Dios cuánto tiempo; sino por que con sus dieciocho primaveras, y la puerta del piloto siempre a punto para la caída libre, algo me decía que mi Cafetera había hecho mas kilómetros que la Macarena.
-El coche está cojonudo!. Lo he cuidado como si fuera un hijo; mira, mira como brilla hoy que hace sol...
-Sí, si lo que es brillar, brilla.... pero de motor cómo está?
-Cojonudo, te lo digo yo que soy mecánico y le he hecho todas las cositas aquí, en el taller donde trabajo....
Era cierto. El pavo aquel que vendió la Cafetera a una extraña, era mecánico, pero de chapa y pintura. Solo que eso lo supe después.
Ay! Aun puedo recordar nuestro primer pinchazo...
Eran las 7 de la madrugada de un Domingo; ambas volvíamos del Pub donde yo trabajaba y en Leganés (fiiiiihhhhhsssssss, trbboooo, trbboooo, trbboooo) pinchamos. Yo, que siempre me he creído muy lista, abrí el maletero y encontré (bajo diez mil millones de trastos y garrafas vacías de aceite) una rueda de repuesto, pero del tamaño de las de la bici de Vaamontes. Quien dijo miedo? Si esto está aquí, será por que sirve.... Intenté sacarla y por algún maleficio o una presión especial en la fuerza gravitatoria, me fue imposible... Quiso el cielo que un muchachito, en un coche tuneado, se hubiera pegado semejante ostia contra una farola a escasos 100 metros, y la policía, que andaba midiendo sus constantes vitales y rogándole “sopla por aquí, chavalote”, comprendiera mi desasosiego y se ofreciera a echar un cable a esta desvalida muchachita con tacones y escote, cuando la ambulancia se llevara al caballero empotrado.
Se personaron en mi coche y con la gracia y salero que brinda el uniforme, y con una llave inglesa, sacaron la rueda y la depositaron en el suelo. Para asombro del cuerpo, y de los agentes, vimos que estaba deshinchada, por lo que no tuve mas remedio que recurrir a la artillería pesada (caída de ojos, morritos de cachorro, leve ronroneo, un suspirito aquí, reverso de la mano en la frente, ¡mis sales, por dios, mis sales!, y otro suspirito allá) para que los guardias se ofrecieran a hinchar mi rueda en la gasolinera mas próxima.
Cuando volvieron, la que suscribe roncaba a pierna suelta dentro de la Cafetera, pero despertó rauda a la voz de:
-¡Oiga! Que yamos llega’o!! Sáquenos la tuerca de seguridad!
-¿Qué tuerca?, ¿no está puesta? ¿No se hubiera caído la rueda si no estuviera?
-No, mujer... La tuerca de seguridad, esa que usted puso para que no le robaran las ruedas de su.... (mirada de soslayo hacia mi bólido)
-Cafetera...
-Eso
-Yo no tengo nada..... (más cara de desvalida)
-Pues la tendrá su marido... Que se yo. Mire, son las 7.30 de la mañana y nosotros tenemos que seguir con la ronda...
-(Bingo!) Agentes, es que... yo.... estoy separada... Seguro que la dichosa tuerca la tiene mi exmarido, pero él vive con otra mujer, y dudo que quiera prestarme su ayuda... AY! Sniff...
Los municipales, atentos y solícitos, me llevaron hasta el portal de casa, deseándome suerte, tras haber despotricado contra los hombres durante todo el trayecto, y contarme las perrerías de las que alguna vez, habían escuchado, era capaz esa raza cruel y canalla.
Rescaté a la Cafetera al día siguiente, por que de tuerca de seguridad, nada.... Eran normales, oxidadas y duras como el titanio, pero normalitas.
Fueron muchas nuestras aventuras; son muchos los recuerdos que conservaré, pero ahora ella por fin descansará, rodeada de otros coches viejitos a los que contar sus historias.
La Cafetera ha muerto; Dios la tenga en su gloria....
Esta noche me voy a ver otro coche, uno mas joven, mas vital. Uno con el que compartir risas, velocidad y combustible...
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Comentario:
Te acompaño en estas dolorosas circunstancias.
Comentario:
vaya llego a tu blog y veo que fallecio la cafetera, bueno pues aqui te saluda un adipto al cafe. un abrazo
Comentario:
jajaaaaaaaaaaaaaaa
Es la primera vez que veo a alguien alguien llorar por un coche. }:-)
Buena historia (y las que recuerdas, y no has contado) ;-)
Un abrazoNte
Es la primera vez que veo a alguien alguien llorar por un coche. }:-)
Buena historia (y las que recuerdas, y no has contado) ;-)
Un abrazoNte
Comentario:
La Cafetera ha muerto. Dios salve a la nueva Cafetera.
Ya nos contarás. Ah, hija, y fíjate a ver si el cochecillo de esta tarde tiene las tuercas de seguridad puestas o no...
Besazos, C.
Ya nos contarás. Ah, hija, y fíjate a ver si el cochecillo de esta tarde tiene las tuercas de seguridad puestas o no...
Besazos, C.
Comentario:
Me has hecho recordar a mi amiga Azu dando su R-5 en el concesionario a cambio de un Clio kilometro 0.
- No será jamás como tú.... te llevaré en mi corazón siempre... nadie ha sabido protegerme igual... nadie ha entendido nuestro amor... te echaré tanto de menos... este no será jamas como tú
Literalmente entre lágrimas de ella (no llora ni con Ana de las tejas verdes) y gestos de asombro por parte del vendedor.
Yo fui más comedida. "Tomatuco" llegó cuando todo se tiñe de rojo, el 14 de febrero... Lo primero que fue mío, casi me daban ganas de hacer un ritual a su alrededor, incluyendo un círculo de aguita amarilla para que nadie tuviese duda que aquel rojo objeto era de la menda y que la menda lo defendia a capa y espada. Su lema es el lema de mi alma: "contigo hasta el fin del mundo".
"Paspas" vino un 25 de diciembre (no necesito explicar el porqué de su nombre) dándome el cambiazo de "Tomatuco" pero yo enseguida vi (o sea, a distancia) que aquel 205 no era mi tomate mudito (se me habia quedado sin pito) al que yo ponía a 160 km/h en las bajas de las autovías... Los 14 de febrero me recuerdan a él.
Quizás por esto a Paspas le quise un poco menos. Seguro que sentía mi pedacito de rencor, porque siempre fue sumiso y dio todo para no cabrearme... nunca se rompía nada cuando yo estaba a su lado, jamás me dejó tirada, con los demas era otro cantar. Pero me pudo la codicia de la comodidad en un verano de un calor axfisiante y la que di el cambiazo entonces fui yo. Me quedé con el coche del Troll después de intentar venderlo y no conseguirlo.
Atrás quedó "Paspas" después de haber hecho las paces y pasar página. Ya llevo 3 años con "littel devil" no puede llamarse de otra forma, el rojo (está vez más chamuscado y adquiriendo un tono agranatado) sigue persiguiendo y agradandome, y el destino quiere que esté a nuestro lado. Mi coche nació el mismo día (mes incluido) que Jose (Troll) y que yo. Los tres formamos un fantástico número, el 666... no preguntes quien es más diablo... jejeje.
Espero que tengas suerte con el próximo.
Un besazo,
Malala
P.d: Mira esta noche tu correo... hay contestación
- No será jamás como tú.... te llevaré en mi corazón siempre... nadie ha sabido protegerme igual... nadie ha entendido nuestro amor... te echaré tanto de menos... este no será jamas como tú
Literalmente entre lágrimas de ella (no llora ni con Ana de las tejas verdes) y gestos de asombro por parte del vendedor.
Yo fui más comedida. "Tomatuco" llegó cuando todo se tiñe de rojo, el 14 de febrero... Lo primero que fue mío, casi me daban ganas de hacer un ritual a su alrededor, incluyendo un círculo de aguita amarilla para que nadie tuviese duda que aquel rojo objeto era de la menda y que la menda lo defendia a capa y espada. Su lema es el lema de mi alma: "contigo hasta el fin del mundo".
"Paspas" vino un 25 de diciembre (no necesito explicar el porqué de su nombre) dándome el cambiazo de "Tomatuco" pero yo enseguida vi (o sea, a distancia) que aquel 205 no era mi tomate mudito (se me habia quedado sin pito) al que yo ponía a 160 km/h en las bajas de las autovías... Los 14 de febrero me recuerdan a él.
Quizás por esto a Paspas le quise un poco menos. Seguro que sentía mi pedacito de rencor, porque siempre fue sumiso y dio todo para no cabrearme... nunca se rompía nada cuando yo estaba a su lado, jamás me dejó tirada, con los demas era otro cantar. Pero me pudo la codicia de la comodidad en un verano de un calor axfisiante y la que di el cambiazo entonces fui yo. Me quedé con el coche del Troll después de intentar venderlo y no conseguirlo.
Atrás quedó "Paspas" después de haber hecho las paces y pasar página. Ya llevo 3 años con "littel devil" no puede llamarse de otra forma, el rojo (está vez más chamuscado y adquiriendo un tono agranatado) sigue persiguiendo y agradandome, y el destino quiere que esté a nuestro lado. Mi coche nació el mismo día (mes incluido) que Jose (Troll) y que yo. Los tres formamos un fantástico número, el 666... no preguntes quien es más diablo... jejeje.
Espero que tengas suerte con el próximo.
Un besazo,
Malala
P.d: Mira esta noche tu correo... hay contestación
Comentario:
Una vez hecho el oratorio a la sra. Cafetera(que en gloria esté) ( en el cielo de los coches tendran gasolina sin plomo a tutiplen? y tunelesdelavado gratis... )
Yo lo que quiero es felicitarte. Tu blog cumple un año de vida!! jejeje
muakasssss
Yo lo que quiero es felicitarte. Tu blog cumple un año de vida!! jejeje
muakasssss
Comentario:
Que descanse en paz!!
Un beso
Un beso
Comentario:
Que descanse en paz!!!
Besines
Besines
Comentario:
mis padres también tuvieron un coche, el coche de mi primera adolescencia al que llamábamos la cafetera. ¡Qué recuerdos vividos en ese coche! ¡Qué pena al darlo para el desguace!
Saluditos.
Saluditos.
Comentario:
ainsss a ver que tal lo que ves!!!! ten mucha suete mi niñaaa y que dure contigo mucho muchos años mas!!1 jajaj ya me diras no??





