Un alto en el camino
Mas alla de la cordillera del cansancio; tomando el sendero al sosegado lago del sueño profundo en el que, cada vez con mayor frecuencia, me resisto a bucear por lo fria de sus aguas; cerca del valle donde el arco iris pisa tierra firme, y el aire huele a tierra humeda y el horizonte combina cada color del ocaso; entre un cielo tatuado de estrellas y el verde manto sobre el que camino descalza, me cita cada noche un hombre.
Alza en mi direccion su mano, a modo de saludo, mientras gano la distancia que nos separa, para despues esperarme comodamente sentado sobre la hierba, apoyando el peso de su cuerpo sobre las palmas y las rodillas flexionadas, ligeramente abiertas, dejando espacio entre ellas para que me instale sintiendo su corazon en mi espalda.
No me acaricia; ni tan siquiera me toca. Hablamos durante los instantes que preceden al letargo, hasta quedar dormida entre sus brazos, para despertar sola, “siempre sola”, en mi cama.
Atendiendo el arrullo de su respiracion en mi cuello, le cuento lo acontecido durante el dia, como el trovador que rememora las hazañas del caballero andante, posando luz sobre pequeños detalles, postrando importancia hacia los dialogos y sus argumentos, jugando a poner voz y entonacion a los personajes; hasta llegar al motivo por el que, cada noche, acudo a su vera.
Dejando caer mi cabeza sobre su hombro, escapa un suspiro que arrastra, desde mi interior, las preguntas “¿Cuándo llegarás?”, “¿Te reconoceré?”, “¿Será contigo distinto?” y con su silencio me abandono a Morfeo... Pues quien calla, otorga.
Alza en mi direccion su mano, a modo de saludo, mientras gano la distancia que nos separa, para despues esperarme comodamente sentado sobre la hierba, apoyando el peso de su cuerpo sobre las palmas y las rodillas flexionadas, ligeramente abiertas, dejando espacio entre ellas para que me instale sintiendo su corazon en mi espalda.
No me acaricia; ni tan siquiera me toca. Hablamos durante los instantes que preceden al letargo, hasta quedar dormida entre sus brazos, para despertar sola, “siempre sola”, en mi cama.
Atendiendo el arrullo de su respiracion en mi cuello, le cuento lo acontecido durante el dia, como el trovador que rememora las hazañas del caballero andante, posando luz sobre pequeños detalles, postrando importancia hacia los dialogos y sus argumentos, jugando a poner voz y entonacion a los personajes; hasta llegar al motivo por el que, cada noche, acudo a su vera.
Dejando caer mi cabeza sobre su hombro, escapa un suspiro que arrastra, desde mi interior, las preguntas “¿Cuándo llegarás?”, “¿Te reconoceré?”, “¿Será contigo distinto?” y con su silencio me abandono a Morfeo... Pues quien calla, otorga.
Comentario:
Hola cariño:
Aquí estoy, intentando escribir bien en el teclado del portatil (una se acostumbra al suyo y luego no es nadie). ¿Y por qué en lugar tan extraño? Se me ha suicidado el ordenador... Está malito del todo y apenas deja que le tecleen. Espero que mientras estoy de vacaciones (no veo la hora de irme) me lo arreglen. Me he acostumbrado a mi caja de ruidos particular y me siento infiel con este tan compacto y refinado... definitivamente no va con mi personalidad.
Bueno, ya es hora que diga algo del texto ¿No crees?. Hermoso, apacible e incluso incide a hacer un alto en el camino, para llegar más allá de la cordillera del cansancio. Suena a queja y no digo que no lo sea ¡qué cansada estoy!.
Te quiere,
Malala
P.d.: ¡Y qué yo me queje! ¡Qué huevos tengo!
Aquí estoy, intentando escribir bien en el teclado del portatil (una se acostumbra al suyo y luego no es nadie). ¿Y por qué en lugar tan extraño? Se me ha suicidado el ordenador... Está malito del todo y apenas deja que le tecleen. Espero que mientras estoy de vacaciones (no veo la hora de irme) me lo arreglen. Me he acostumbrado a mi caja de ruidos particular y me siento infiel con este tan compacto y refinado... definitivamente no va con mi personalidad.
Bueno, ya es hora que diga algo del texto ¿No crees?. Hermoso, apacible e incluso incide a hacer un alto en el camino, para llegar más allá de la cordillera del cansancio. Suena a queja y no digo que no lo sea ¡qué cansada estoy!.
Te quiere,
Malala
P.d.: ¡Y qué yo me queje! ¡Qué huevos tengo!
Comentario:
Benne... como es habitual.
Saludos alobados.
Saludos alobados.
Comentario:
Hola Sonia, tú que (yo sé) que te apuntas a un bombardeo, te vienes a la KDD que estoy montando? Y si quieres te traes a alguna compañera de piso...
Comentario:
He mirado en tus ojos creyendo ver la respuesta al silencio que me acompaña mas triste seguiré ya que cerrados se han vuelto para mi. No quieras mi mano en tu espalda, no esperes mi aliento en tu cuello, tan solo siente que el aire te traerá de nuevo una esperanza llena de lo que más necesitas, siente como me impregno de ti una y otra vez hasta conseguir navegar por tus venas para poder llegar hasta tu corazón.
No me esperes como Penélope sentada en la estación, no seas la estatua de sal en la que Morfeo convertirte quiere, no bebas de la fuente de la amargura simplemente presta atención en tu estación de silencio mientras una noche más acuno tu querer.
Es ahora cuando yo me pregunto "¿Cuándo te conoceré?", "¿Podré realizar mis sueños contigo?" y es que una vez más revivo la esperanza en ti.
No me esperes como Penélope sentada en la estación, no seas la estatua de sal en la que Morfeo convertirte quiere, no bebas de la fuente de la amargura simplemente presta atención en tu estación de silencio mientras una noche más acuno tu querer.
Es ahora cuando yo me pregunto "¿Cuándo te conoceré?", "¿Podré realizar mis sueños contigo?" y es que una vez más revivo la esperanza en ti.
Comentario:
Me ha encantado el relato... precioso.
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Joer, voy a consultar a mi psiconalista a ver que me dice porque a mi me pasa lo mismo ( lo de levantarme solo) y lo mas que siento en la nuca es al del banco diciendome, ¡la hipoteca!¡la hipoteca!
Y ese no se conforma con quedarse detras, en cuanto puede, me pone la banderita
Mu xulo tu relato.
Besitos
Y ese no se conforma con quedarse detras, en cuanto puede, me pone la banderita
Mu xulo tu relato.
Besitos
Comentario:
Yo en vez de un hombre tengo un peluche tamaño xxl en forma de pato.
Mu malo pensar que un pato amarillo sirve para lo mismo que un hombre, pero es lo que hay.
Mu malo pensar que un pato amarillo sirve para lo mismo que un hombre, pero es lo que hay.
Comentario:
Dejarse llevar es entregarse con confianza al bien que se espera, como en un río la barca navega en su dirección, déjate llevar no te quedes en el intento; sigue con tu riego para que en el verdor de tu imaginación sigas entregando aromas en la web
Comentario:
Vive sin miedo a equivocarte.
Comentario:
Hola Sonia. Precioso relato y común también en mis noches. Un beso y acuérdate que te recuerdo.





