Otoño enamorado.
Sigo, desde hace dias, tus pasos por esta ciudad de locos; tímido, disimulando con un suspiro cálido cuando trata la casualidad de unir nuestras miradas, pues llevo tantos meses esperando que ansíes mi presencia, que las flores que quise entregarte se marchitan en mis dedos.
Por verte sonreir danzaria a tu alrededor con mi séquito de vida muerta, revolviendo tu cabello y elevandote el alma donde tan solo el viento podría alzarla. Recitaria sonatas sin tiempo en tu ventana, mientras te abandonas al sueño y acompañaria tu llanto con lágrimas propias si la nostalgia habitara tu mundo.
Pintaría la vida del color de tus ojos y perfumaría brisas con el aroma de tu amanecer hasta que, en cada rincón, unicamente quedaras tu; y es que quiero llegar a ti desnudo, siendo solo susurros y caricias para tus sentidos, recorriendote la piel con mi aliento, filtrandome hasta empaparte y, escuchando cada pensamiento de tu corazon, amarte como te amo.
Dejaría desiertas las calles por verte caminar sola; con el sonido de tu respiracion como musica ambiental, perfilando la poesia de un soñador al movimiento de tus labios y, bajo el telón de tus parpados, pondria fin a mi obra.
Tengo un hogar allá donde estes y vivo porque existes, pero del mismo modo que siempre regreso a ti, sabes que habré de marcharme; a recorrer otras tierras, a chocar en otras aguas y a redimir a otros hombres; a extrañarte tanto que ni la voluble Luna puede entender mi pena y es el Sol, solitario y comprensivo, quien apadrinará nuestra intimidad tan pronto te acuene en mis brazos.
Te mostraré a la niña que, años atrás, corria tras las hojas y saltaba de charco en charco, dando bautismo a tu inocencia, y fecundaré en ella todos los atardeceres purpura que llevarán tu nombre. Crearé un lecho de tierra humeda y musgo fresco sobre el que yacer contigo hasta que el deshielo nos separe; velando el firmamento para que ni las celosas estrellas puedan reflejar la esencia de tu belleza; pues te quiero y requiero tu pasión durante la eternidad que me condena a venerarte contra reloj, siendo para ti noches largas y melancólicos dias si aceptas la peticion de este humilde admirador y te conviertes en la mujer del Otoño.
Comentario:
¿Sabríasmos corresponder a un hombre que nos amara así, como tu Otoño enamorado?.
Tu y yo nos defenderíamos con la frase:"quiero actos, no palabras".
¡Qué ironía! Tú yo sin querer palabras.
Por si acaso no pediré un Otoño para mi cumpleaños, no vaya a ser que me abrume y se me sequen a mí las palabras... Egoismo puro y duro.
¡Cómo te quiero, mi niña!
Malala
Tu y yo nos defenderíamos con la frase:"quiero actos, no palabras".
¡Qué ironía! Tú yo sin querer palabras.
Por si acaso no pediré un Otoño para mi cumpleaños, no vaya a ser que me abrume y se me sequen a mí las palabras... Egoismo puro y duro.
¡Cómo te quiero, mi niña!
Malala
Comentario:
Un saludo con sabor a otoño y lleno de colores y olor a chimenea...
Bonito rincón... ;-))))
Bonito rincón... ;-))))
Comentario:
"la vida del color de tus ojos"...., ay!, a veces, los ojos son negros...
Comentario:
Una historia magnífica.. mis felicitaciones y por el blog tambien
Saludos
Saludos
Comentario:
Sigues escribiendo bonito.
Saludos
Saludos
Comentario:
Hoy zoy el primero en escribir por aqui. Bonita historia, mujer del Otoño.
Un becho preciosa
Un becho preciosa