¿Quién es quién?
- ¿Qué tal, niña? ¿Cómo fue la cena?
- Bien. Muy bien; comimos, bebimos... lo típico. Y tuvimos tiempo de charlar un poco. Necesitaba conocerle más; saber de sus circunstancias; por qué es a veces tan huraño y hermético. Pero, ¿No es demasiado tarde para que estés aún despierta viendo la televisión?
- Supongo que sí. No puedo dormir. Pero cuéntame: ¿Has llegado a alguna conclusión a través de vuestra conversación?
- Creo que sí: Procede de una familia difícil y muy estricta. No lo tuvo fácil cuando era un niño y sospecho que por eso tiene una personalidad tan variable. Intenta encontrar su sitio.
- ¿Acaso no lo intentamos todos? Por otro lado, estas siendo condescendiente con él. Tu queja siempre fue mucho más concreta: No comprendías por qué es tan triste; por qué convierte cualquier vana contrariedad en algo negativo. Además... ¿Me permites una pregunta?
- Claro! Dispara; pero dame antes un cigarro. Creo que esto va a ser largo.
- ¿Qué fue antes: el huevo o la gallina?
- Vaya una preguntita para las tres de la mañana... ¡Eres la polla!
- De eso hablaremos más tarde. Contéstame.
- Supongo que el huevo. Si consideramos la teoría de la evolución; en alguno de los saltos generacionales, debió producirse una alteración genética en el embrión de la gallina con respecto a sus antepasados, que pudieron haber sido..., no sé: dinosaurios alados. Por tanto, el huevo en el que se formaba la gallina, ya era de gallina. Pero vamos, que si quieres te argumento lo contrario. ¿No estás muy trascendente, para las horas que son?
- Me consta, por la respuesta, que tú tampoco vas descalza. Ahora llevemos esa hipótesis al plano personal de tu chico. ¿Qué fue antes: su personalidad pesimista, que interpretó como hostil su entorno; o esta se desarrollo por la educación a la que fue sometido?
- Apuesto a que fue su educación. Si él se hubiera criado en otro ambiente; si se hubiera sentido un niño querido; si no hubiera tenido tantas dificultades a las que enfrentarse y la sensación de que esa fue su única realidad y ésta la única forma de asumirla, su percepción de la vida quizás fuera más positiva.
- ¿Crees que si se hubiera criado entre algodones, hoy seria una persona diferente?
- Sí. Concibió el patrón desde que era un niño; cuando vamos creando el mapa de personalidad que nos acompañará durante nuestra vida.
- Vale. Pues si se pudo hacer una vez, se podría hacer otra...
- No te sigo.
- Regalémosle un millón de euros y plantémosle en un país similar a este. Italia, por ejemplo. Algún lugar donde pueda empezar desde cero, con los problemas que aqueja, resueltos. ¿Cuál sería la personalidad de tu chico entonces? ¿Se transformaría en una persona positiva? ¡Sus problemas han desaparecido!
- Los obstáculos no desaparecen; simplemente se superan y siempre aparecerán nuevos retos. Creo que no. Él se sentiría optimista durante un breve periodo, al ver resueltas las dificultades que tiene ahora, pero no tardaría mucho en encontrar nuevos contratiempos; ya fuera pagar todos los impuestos que le repercutiría ese millón de euros, encontrar una casa, o tener que ingeniárselas con un idioma que desconoce. Su carácter negativo reaparecería pronto.
- ¿Concluimos entonces que no fue su infancia lo que definió su forma de ser, sino que está vino con él de serie?
- No corras tanto. Insisto en que fue en esa etapa en la que se definió el carácter inmutable que tiene, siendo ahora un adulto.
- Entonces probemos de otra manera: ¡Eliminémosle!
- Hasta hoy he aceptado con una sonrisa tus neuras, Sonia. Pero creo que matar a mi pareja no es la mejor manera de resolver sus conflictos. Si empiezo a pensar que eres peligrosa, no me caerás tan bien.
- Por eso te quiero tanto... Me refería a que le suprimiéramos de la escena y pusiéramos en su lugar otro personaje.
- ¡No voy a dejarle porque tu quieras jugar a los experimentos!
- Cenutria, situemos a un niño con carácter alegre y extrovertido. Un muchacho autosuficiente y seguro que, ante las críticas de su malvada madre, reaccionara ganándosela con una sonrisa o una broma; o un chico de carácter rebelde que impusiera sus ideas a las impuestas.
- Creo que estás siendo muy dura con él. Solo era un niño y asimiló sus circunstancias lo mejor que pudo.
- Y yo pienso que lo hizo lo mejor que él pensaba que lo podía hacer; que no es nada deleznable... La mayoría ni siquiera tenemos un motivo tan sólido como ese. Pero permite que busque el reflejo de la historia que mejor conozco, la mía, para apoyar mi discurso: Ya sabes que mi hermano y yo somos muy diferentes y -al menos así es por mi parte- nos despreciamos. Ambos tuvimos los mismos padres e igual educación. Con los dos cometieron los mismos errores de disciplina y recibimos semejante cariño, pero hemos llegado a lugares, sino opuestos, sí distantes, desde los que podríamos cargar de toda la responsabilidad a nuestra infancia: Mi hermano es un delincuente en potencia y yo carne de diván.
- Claro. Tienes casi treinta años y aún le das vueltas a lo que pudo ocurrir cuando eras una niña; a cómo serías hoy de haber vivido algo diferente. Pero fue así Sonia, y perdona, pero creo que es una actitud muy infantil la de no aceptar la realidad para seguir con tu vida.
- No me lo tomo a mal. Pero me obsesiona la idea de que ante iguales circunstancias, diferentes caracteres interactúen de distinta manera. ¿Por qué ocurrirá? ¿Cuándo y dónde se gestará la personalidad de cada uno? ¿Seremos un frigorífico abierto, o el menú del día de cualquier restaurante, o uno de esos libros de recetas ilustrados y, a lo largo de nuestra vida, iremos reuniendo los ingredientes improvisados que al fin echaremos al puchero?
- Ya entiendo por qué no puedes dormir... Pero déjalo estar. Mañana será otro día.
- Exacto! Tanto tú como yo, tenemos todo lo necesario para hacer de mañana un día precioso. Incluso, aunque surgiera algún contratiempo, podríamos hacer de ello algo bueno, con sentido del humor, por ejemplo... ¿Lo has pensado?. Y, sin embargo, permitiremos que nos arrastre hasta la noche; ignoraremos a todos, seguras de que no tienen nada para nosotras, de que no pueden enseñarnos nada; no veremos una mirada, ni responderemos con una sonrisa, ni pensaremos en la importancia que ese gesto hubiera podido tener. En lo distinto que podría ser todo. En la multitud de puertas que se abren cada segundo. La seguridad de tener tanto poder sobre mi vida, me provoca vértigo. Pero dejémoslo... Es tarde y mañana será otro día.
- Yo me quedaré un rato viendo la tele. Creo que no podría dormir.
Comentario:
Tu hermano y tú no os criasteis en las mismas circunstancias. La misma familia, sí, la misma casa, también, pero ambos tenías algo que el otro no tenía: un hermano de carácter opuesto, unos celos, uno era el mayor, otro era el pequeño, uno era el niño, tú eras la niña, uno sería el favorito de papá, y otro el de mamá, y con uno seguro que fueron más permisivo que con otro, por no hablar de que, seguramente, tus padres echarían más mierda a uno de los dos, fijo ¿puede ser? (aun así, coincido contigo en que siempre hay una pequeña carga genética que marca el carácter, pero los factores ambientales se la pueden cargar de un plumazo si la cosa no viene muy a bien ¿puede ser?)
Córdoba, verano, 38 grados... Entiende que te deje un comentario chorra, pero hoy he leído tu post de una manera distinta. 38 grados, repito...
Córdoba, verano, 38 grados... Entiende que te deje un comentario chorra, pero hoy he leído tu post de una manera distinta. 38 grados, repito...
Comentario:
Eres demoledora, Sonia, pero me alegra ver que sigues como siempre. Un beso
Comentario:
No sé quién dijo: "la infancia es eso que intentas superar durante el resto de tu vida".
Pues eso, que un beso.
Pues eso, que un beso.
Comentario:
Me prometì a mi mismo no leerte y una vez màs me estoy haciendo trampas consciente de que este quizà sea el peor de los momentos para escribir. Solo te dirè una cosa para no arrepentirme al dejarme llevar por mis circunstancias a la mañana siguiente... Siento lo que siento por todo, por como eres y por como dejas de ser, tus carencias son tus virtudes (y sè perfectamente que tienes bastante màs de lo segundo que de lo primero), y viviendo lo que estoy viviendo, sintièndome un personaje màs no solo me alimentas el orgullo por saberte, sino que haces crecer en mi el hambre de merecerte.
Me he sido infiel a mi mismo, si,pero esta madrugada todo vale, hasta querer volar hasta tu ventana. Ya sabes de quièn soy, peque.
Me he sido infiel a mi mismo, si,pero esta madrugada todo vale, hasta querer volar hasta tu ventana. Ya sabes de quièn soy, peque.
Comentario:
Que bien enfocado el tema de la personalidad, ¿cuando se forma? Bueno, yo creo que nacemos un poco determinados, ya sea por los genes que heredamos o por como funciona la química de nuestro cerebro, por supuesto las circunstancias que nos envuelven nos afectan y desarrollamos otros comportamientos. De todos modos gente con dificultades y problemas son a veces más felices que otros que parecen tenerlo todo, eso querrá decir que el carácter de cada uno influye muchísimo a la hora de vivir nuestros problemas y hacer de éstos un trauma o una experiencia más.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Que prolífica estas siendo este mes.
Un gustazo el poder leer tus historias.
Un besazo guapísima.
Un gustazo el poder leer tus historias.
Un besazo guapísima.





