... Por mi primero.
Entre mis enfermedades crónicas tengo una que muy especialmente me define. Esta me proporciona igual numero de disgustos que de alegrías, y es que clínicamente he sido diagnosticada egoísta.
Si la esquizofrenia no fuera otra y el complejo de creerme el centro del Universo me dejara humildad para saber que a mi alrededor ocurren cosas, que no necesariamente tienen que ver conmigo, seria más sencillo asimilar este simple axioma:
No soy responsable del mundo!
Es mucha presión la que soporto, el peso de muchos destinos lo que mi trastornada mente, claro queda que no mi cuerpo, carga. Pero no pudo evitarlo; me seduce hablar aunque no diga nada, me excita que me busquen y me miren como el Oráculo que jamás seré y sucumbo al placer de susurrar ánimos a un oído desesperado.
Todo esto es egoísmo.
Mi narcisismo manda al trastero el mundano sentimiento de saberme frágil mientras, lanza en mano y al galope de la inconsciencia, me lanzo a deshacer entuertos. Indudable prueba de que temo tanto al propio miedo, que lo separo de mí y finjo su inexistencia. Es entonces cuando mi cuerpo se balancea de atrás a adelante, para repetir el proceso a la inversa, mirada ausente, de adelante a atrás, hasta que alguien gime “estas loca” (disparo de salida para poder hacer o decir locuras)
Cuando el egoísmo te infecta, todo lo haces para ti. La cara buena del mundo es obra tuya y te sientes Dios. Sin ti la humanidad perecería, la música jamás se escucharía y la miseria y la tristeza hallarían terreno abonado entre tus seres queridos. Pero tus esfuerzos no son para ellos. El sudor de tu frente es la sabia que alimenta tu ego.
Podría el critico lector permitirse una duda: Cualquiera reconoceria estos síntomas, ¿por qué lo aceptan?.
Por que necesitamos saber que hay una red bajo el abismo que nuestra vista alcanza. Todos corremos riesgos, pero tememos fallar y herirnos.
Mi lugar en esta historia es siempre el de espectador. Alcahueta sin juventud ni pasado que abandona vírgenes a su suerte, mientras toma apuntes y siente como suyo el placer en la carne joven.
Yo pregunto. Interrogo a mis amigos sobre lo que la vida les da. Quisiera conocer por mi misma la angustia de saber que alguien no te quiere, que me quemara la espera de una caricia, desear compartir camaa y sueños con alguien también de barro. Pero no me permito el lujo, y subo uno a uno los escalones que me llevan al olimpo de los insensibles.
Debería ser joven para preocuparme por dejar una huella, pero hoy me preocupa la falta de necesidad. Nunca sentí querer perpetuarme y este egoísmo mío, no quiere que piense en nadie mas que en mi. Tan segura de mí, que temo no desear jamás pertenecer a nadie, y que nadie pueda estropearse bajo estas manos.
He sentido últimamente un pinchazo de vacío en la parte izquierda de mi pecho, coincidiendo con el anhelo de un hijo que mujeres cercanas, tan parecidas a mí por fuera, sienten. Por qué a la edad que tantas mujeres han sentido esa llamada, yo sigo sin descolgar el teléfono para decir: Si, soy yo... (?)

Si la esquizofrenia no fuera otra y el complejo de creerme el centro del Universo me dejara humildad para saber que a mi alrededor ocurren cosas, que no necesariamente tienen que ver conmigo, seria más sencillo asimilar este simple axioma:
No soy responsable del mundo!
Es mucha presión la que soporto, el peso de muchos destinos lo que mi trastornada mente, claro queda que no mi cuerpo, carga. Pero no pudo evitarlo; me seduce hablar aunque no diga nada, me excita que me busquen y me miren como el Oráculo que jamás seré y sucumbo al placer de susurrar ánimos a un oído desesperado.
Todo esto es egoísmo.
Mi narcisismo manda al trastero el mundano sentimiento de saberme frágil mientras, lanza en mano y al galope de la inconsciencia, me lanzo a deshacer entuertos. Indudable prueba de que temo tanto al propio miedo, que lo separo de mí y finjo su inexistencia. Es entonces cuando mi cuerpo se balancea de atrás a adelante, para repetir el proceso a la inversa, mirada ausente, de adelante a atrás, hasta que alguien gime “estas loca” (disparo de salida para poder hacer o decir locuras)
Cuando el egoísmo te infecta, todo lo haces para ti. La cara buena del mundo es obra tuya y te sientes Dios. Sin ti la humanidad perecería, la música jamás se escucharía y la miseria y la tristeza hallarían terreno abonado entre tus seres queridos. Pero tus esfuerzos no son para ellos. El sudor de tu frente es la sabia que alimenta tu ego.
Podría el critico lector permitirse una duda: Cualquiera reconoceria estos síntomas, ¿por qué lo aceptan?.
Por que necesitamos saber que hay una red bajo el abismo que nuestra vista alcanza. Todos corremos riesgos, pero tememos fallar y herirnos.
Mi lugar en esta historia es siempre el de espectador. Alcahueta sin juventud ni pasado que abandona vírgenes a su suerte, mientras toma apuntes y siente como suyo el placer en la carne joven.
Yo pregunto. Interrogo a mis amigos sobre lo que la vida les da. Quisiera conocer por mi misma la angustia de saber que alguien no te quiere, que me quemara la espera de una caricia, desear compartir camaa y sueños con alguien también de barro. Pero no me permito el lujo, y subo uno a uno los escalones que me llevan al olimpo de los insensibles.
Debería ser joven para preocuparme por dejar una huella, pero hoy me preocupa la falta de necesidad. Nunca sentí querer perpetuarme y este egoísmo mío, no quiere que piense en nadie mas que en mi. Tan segura de mí, que temo no desear jamás pertenecer a nadie, y que nadie pueda estropearse bajo estas manos.
He sentido últimamente un pinchazo de vacío en la parte izquierda de mi pecho, coincidiendo con el anhelo de un hijo que mujeres cercanas, tan parecidas a mí por fuera, sienten. Por qué a la edad que tantas mujeres han sentido esa llamada, yo sigo sin descolgar el teléfono para decir: Si, soy yo... (?)

Comentario:
Ãâ·ÑµçÓ°Íø
Ãâ·ÑÔÚÏßµçÓ°
¿´Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°ÍøÕ¾
×îк«¹úµçÓ°
Á½ÐÔÉú»î
ÐÔ½ÌÓýƬ
Ãâ·ÑµçÓ°Éñ»°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
×îеçÓ°ÏÂÔØ
³ÉÈËÐÔ°®µçÓ°
Ãâ·ÑСµçÓ°
ÐÔµçÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑµçÓ°ÔÚÏß¹Û¿´
¿í´øµçÓ°
¾µäµçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·Ñ¿Ö²ÀµçÓ°
Ãâ·ÑӰƬÏÂÔØ
Ãâ·ÑÓ°Ôº
×îдóƬ
Ê®°ËµçÓ°Íø
ÃÀÅ®Ð´Õæ
ÈËÌåÒÕÊõ
ÃÀŮͼƬ
ÃÀÅ®×ß¹â
ÃÀÍÈͼƬ
Èý¼¶Æ¬
Ç¿¼éµçÓ°
ÃÀÅ®µÌåͼƬ
»ÆÉ«µçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀŮͼƬ
ƯÁÁÃÃÃÃͼƬ
×ö°®Í¼Æ¬
Ãâ·ÑÔÚÏßµçÓ°
¿´Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°ÍøÕ¾
×îк«¹úµçÓ°
Á½ÐÔÉú»î
ÐÔ½ÌÓýƬ
Ãâ·ÑµçÓ°Éñ»°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
×îеçÓ°ÏÂÔØ
³ÉÈËÐÔ°®µçÓ°
Ãâ·ÑСµçÓ°
ÐÔµçÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑµçÓ°ÔÚÏß¹Û¿´
¿í´øµçÓ°
¾µäµçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·Ñ¿Ö²ÀµçÓ°
Ãâ·ÑӰƬÏÂÔØ
Ãâ·ÑÓ°Ôº
×îдóƬ
Ê®°ËµçÓ°Íø
ÃÀÅ®Ð´Õæ
ÈËÌåÒÕÊõ
ÃÀŮͼƬ
ÃÀÅ®×ß¹â
ÃÀÍÈͼƬ
Èý¼¶Æ¬
Ç¿¼éµçÓ°
ÃÀÅ®µÌåͼƬ
»ÆÉ«µçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀŮͼƬ
ƯÁÁÃÃÃÃͼƬ
×ö°®Í¼Æ¬
Comentario:
´²µÚ¼äµÄÕýµã×ÔÅÄ
ÈËÌåÒÕÊõÁíÀà
ÊÓÆµÂ¼Ïñ¼¤ÇéÊÓÆµ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
»ÆÉ«ÍøÕ¾
É«Çé
Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
Å®ÐÔÍβ¿Ð´Õæ
СµçÓ°
ÈËÌåÒÕÊõ ͼ¼
´²µÚ¼äµÄÕýµã×ÔÅÄ
¶µãͼƬ
Å®ÐÔ×îÒ×Ï×Éíʱ¿Ì
×ÔÅÄDV
͵ÅļÏó
ÃÀÅ®ÓÕ»óÐ´Õæ×ÔÅÄ¶ÌÆ¬
ÈËÌåÒÕÊõÁíÀà
³ÉÈËС˵
»ÆÉ«ÍøÕ¾
³ÉÈËÂÛ̳
³ÉÈËͼƬ
×ß¹â
Èý¼¶Æ¬
ÊÓÆµÂ¼Ïñ¼¤ÇéÊÓÆµ
18dy-ÍѹìµçÓ°,tuogui
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
É«ÇéÓ°Òô-¼¤ÇéÐ´ÕæmediaÇéÉ«
¼¤¶¯µçÓ°-18dy
18dy-¼¤¶¯µçÓ°
ÈËÌåÒÕÊõÁíÀà
ÊÓÆµÂ¼Ïñ¼¤ÇéÊÓÆµ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
»ÆÉ«ÍøÕ¾
É«Çé
Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
Å®ÐÔÍβ¿Ð´Õæ
СµçÓ°
ÈËÌåÒÕÊõ ͼ¼
´²µÚ¼äµÄÕýµã×ÔÅÄ
¶µãͼƬ
Å®ÐÔ×îÒ×Ï×Éíʱ¿Ì
×ÔÅÄDV
͵ÅļÏó
ÃÀÅ®ÓÕ»óÐ´Õæ×ÔÅÄ¶ÌÆ¬
ÈËÌåÒÕÊõÁíÀà
³ÉÈËС˵
»ÆÉ«ÍøÕ¾
³ÉÈËÂÛ̳
³ÉÈËͼƬ
×ß¹â
Èý¼¶Æ¬
ÊÓÆµÂ¼Ïñ¼¤ÇéÊÓÆµ
18dy-ÍѹìµçÓ°,tuogui
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
É«ÇéÓ°Òô-¼¤ÇéÐ´ÕæmediaÇéÉ«
¼¤¶¯µçÓ°-18dy
18dy-¼¤¶¯µçÓ°
Comentario:
´²µÚ¼äµÄÕýµã×ÔÅÄ
ÈËÌåÒÕÊõÁíÀà
ÊÓÆµÂ¼Ïñ¼¤ÇéÊÓÆµ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
»ÆÉ«ÍøÕ¾
É«Çé
Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
Å®ÐÔÍβ¿Ð´Õæ
СµçÓ°
ÈËÌåÒÕÊõ ͼ¼
Èý¼¶Æ¬
ÉÙ¸¾×ÔοµçÓ°
ÃÀÅ®×ÔÅÄÊÓÆµ
ÊÓÆµÁÄÌì
ͬ־µçÓ°ÏÂÔØ
Ó×Å®ÐÔ½»µçÓ°
Ű´ýµçÓ°
Ç¿¼éµçÓ°
ÐÔ½ÌÓýƬ ·òÆÞµçÓ°
º«¹úµçÊÓ¾ç
º«¹úµçÓ°
ppµãµãͨ
Ãâ·Ñ·ÅµçÓ°
btµçÓ°ÏÂÔØ
×îеçÓ°
ÍøÉÏ¿´µçÓ°
ÍøÉÏ¿´µçÓ°
µçÓ°Ãâ·Ñ
ÈËÌåÒÕÊõÁíÀà
ÊÓÆµÂ¼Ïñ¼¤ÇéÊÓÆµ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
»ÆÉ«ÍøÕ¾
É«Çé
Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
Å®ÐÔÍβ¿Ð´Õæ
СµçÓ°
ÈËÌåÒÕÊõ ͼ¼
Èý¼¶Æ¬
ÉÙ¸¾×ÔοµçÓ°
ÃÀÅ®×ÔÅÄÊÓÆµ
ÊÓÆµÁÄÌì
ͬ־µçÓ°ÏÂÔØ
Ó×Å®ÐÔ½»µçÓ°
Ű´ýµçÓ°
Ç¿¼éµçÓ°
ÐÔ½ÌÓýƬ ·òÆÞµçÓ°
º«¹úµçÊÓ¾ç
º«¹úµçÓ°
ppµãµãͨ
Ãâ·Ñ·ÅµçÓ°
btµçÓ°ÏÂÔØ
×îеçÓ°
ÍøÉÏ¿´µçÓ°
ÍøÉÏ¿´µçÓ°
µçÓ°Ãâ·Ñ
Comentario:
ÇéÉ«µçÓ°
ͬ־µçÓ°ÏÂÔØ
¼¤ÇéÊÓÆµÏÂÔØ
Ã÷ÐǶµãͼƬ
Ð´ÕæµçÓ°
Òõ²¿Í¼Æ¬
È鷿ͼƬ
Ã÷ÐÇÂãÕÕ
ÐÔ°®ÊÓÆµ
͵ÅÄͼƬ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼
Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
ppµãµãͨ
Í¼Æ¬Íø
¼¤ÇéСµçÓ°
³ÉÈËСµçÓ°
»ÆÉ«Ð¡µçÓ°
СµçÓ°
·òÆÞµçÓ°
ÊÓÆµÁÄÌìÊÒ
ÂãÌåÊÓÆµÁÄÌìÊÒ
btµçÓ°ÏÂÔØ
ÐÔ°®Ð¡µçÓ°
ÃÀ¹úaƬ-ÃÀ¹úëƬ
Ű´ýµçÓ°-ÐÔŰ´ýµçÓ°
ŮͬÐÔÁµµçÓ°
ÄÐͬÐÔÁµµçÓ°
Å®ÐÔÍβ¿Í¼-ÃÀÅ®Íβ¿Ð´ÕæµçÓ°
×ö°®µçÓ°-´¦Å®×ö°®Á÷ѪµçÓ°
ÈËÊÞÐÔ½»µçÓ°-ÈËÓëÊÞ×ö°®µçÓ°
ÈËÓë¹·ÐÔ½»µçÓ°
ͬ־µçÓ°ÏÂÔØ
¼¤ÇéÊÓÆµÏÂÔØ
Ã÷ÐǶµãͼƬ
Ð´ÕæµçÓ°
Òõ²¿Í¼Æ¬
È鷿ͼƬ
Ã÷ÐÇÂãÕÕ
ÐÔ°®ÊÓÆµ
͵ÅÄͼƬ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼
Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
ppµãµãͨ
Í¼Æ¬Íø
¼¤ÇéСµçÓ°
³ÉÈËСµçÓ°
»ÆÉ«Ð¡µçÓ°
СµçÓ°
·òÆÞµçÓ°
ÊÓÆµÁÄÌìÊÒ
ÂãÌåÊÓÆµÁÄÌìÊÒ
btµçÓ°ÏÂÔØ
ÐÔ°®Ð¡µçÓ°
ÃÀ¹úaƬ-ÃÀ¹úëƬ
Ű´ýµçÓ°-ÐÔŰ´ýµçÓ°
ŮͬÐÔÁµµçÓ°
ÄÐͬÐÔÁµµçÓ°
Å®ÐÔÍβ¿Í¼-ÃÀÅ®Íβ¿Ð´ÕæµçÓ°
×ö°®µçÓ°-´¦Å®×ö°®Á÷ѪµçÓ°
ÈËÊÞÐÔ½»µçÓ°-ÈËÓëÊÞ×ö°®µçÓ°
ÈËÓë¹·ÐÔ½»µçÓ°
Comentario:
Comentario:
Comentario:
Ãâ·ÑµçÓ°Íø
Ãâ·ÑÔÚÏßµçÓ°
¿´Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°ÍøÕ¾
×îк«¹úµçÓ°
Á½ÐÔÉú»î
ÐÔ½ÌÓýƬ
Ãâ·ÑµçÓ°Éñ»°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
×îеçÓ°ÏÂÔØ
³ÉÈËÐÔ°®µçÓ°
Ãâ·ÑСµçÓ°
ÐÔµçÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑµçÓ°ÔÚÏß¹Û¿´
¿í´øµçÓ°
¾µäµçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·Ñ¿Ö²ÀµçÓ°
Ãâ·ÑӰƬÏÂÔØ
Ãâ·ÑÓ°Ôº
×îдóƬ
Ê®°ËµçÓ°Íø
ÃÀÅ®Ð´Õæ
ÈËÌåÒÕÊõ
ÃÀŮͼƬ
ÃÀÅ®×ß¹â
ÃÀÍÈͼƬ
Èý¼¶Æ¬
Ç¿¼éµçÓ°
ÃÀÅ®µÌåͼƬ
»ÆÉ«µçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀŮͼƬ
ƯÁÁÃÃÃÃͼƬ
×ö°®Í¼Æ¬
ÃÀÉÙÅ®
ÈÕ±¾avµçÓ°
ÇéÉ«µçÓ°
ͬ־µçÓ°ÏÂÔØ
¼¤ÇéÊÓÆµÏÂÔØ
Ã÷ÐǶµãͼƬ
Ð´ÕæµçÓ°
Òõ²¿Í¼Æ¬
È鷿ͼƬ
Ã÷ÐÇÂãÕÕ
ÐÔ°®ÊÓÆµ
͵ÅÄͼƬ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼
Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
279 Sábado, 22 Abril 2006 10:01 (Correo) (Web)
Ãâ·ÑÔÚÏßµçÓ°
¿´Ãâ·ÑµçÓ°
Ãâ·ÑµçÓ°ÍøÕ¾
×îк«¹úµçÓ°
Á½ÐÔÉú»î
ÐÔ½ÌÓýƬ
Ãâ·ÑµçÓ°Éñ»°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
×îеçÓ°ÏÂÔØ
³ÉÈËÐÔ°®µçÓ°
Ãâ·ÑСµçÓ°
ÐÔµçÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑµçÓ°ÔÚÏß¹Û¿´
¿í´øµçÓ°
¾µäµçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·Ñ¿Ö²ÀµçÓ°
Ãâ·ÑӰƬÏÂÔØ
Ãâ·ÑÓ°Ôº
×îдóƬ
Ê®°ËµçÓ°Íø
ÃÀÅ®Ð´Õæ
ÈËÌåÒÕÊõ
ÃÀŮͼƬ
ÃÀÅ®×ß¹â
ÃÀÍÈͼƬ
Èý¼¶Æ¬
Ç¿¼éµçÓ°
ÃÀÅ®µÌåͼƬ
»ÆÉ«µçÓ°ÏÂÔØ
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀŮͼƬ
ƯÁÁÃÃÃÃͼƬ
×ö°®Í¼Æ¬
ÃÀÉÙÅ®
ÈÕ±¾avµçÓ°
ÇéÉ«µçÓ°
ͬ־µçÓ°ÏÂÔØ
¼¤ÇéÊÓÆµÏÂÔØ
Ã÷ÐǶµãͼƬ
Ð´ÕæµçÓ°
Òõ²¿Í¼Æ¬
È鷿ͼƬ
Ã÷ÐÇÂãÕÕ
ÐÔ°®ÊÓÆµ
͵ÅÄͼƬ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼
Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
279 Sábado, 22 Abril 2006 10:01 (Correo) (Web)
Comentario:
Èý¼¶Æ¬ÍѹìµçÓ° ÍѹìµçÓ°Èý¼¶Æ¬
Èý¼¶Æ¬
Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼ÏñÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼Èý¼¶Æ¬
Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÃâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
Èý¼¶Æ¬ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
Èý¼¶Æ¬
Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼ÏñÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼Èý¼¶Æ¬
Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÃâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
Èý¼¶Æ¬
ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
Èý¼¶Æ¬ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ
ÈËÌåÒÕÊõͼ¼ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
ÓÕ»ó¼¤ÇéÃÃÃÃÉ«°É
Comentario:
¿Sabes esa frase que dice: "el altruismo empieza por uno mismo"? Yo sí y la aplico sin importarme en exceso parecer o no egosita.
Demasiado tiempo fue lo contrario hasta que me dije:"¿por cuánto tiempo más vas a seguir siendo imbécil?" tú, tú, tú y definitivamente tú. Así es má fácil y cuando quieres ofecer algo, es de calidad, de verdad, no a medias tintas.
Claro que eso no me impide ser complaciente con que me sale de los ovarios, y cuando lo hago, es porque me apetece ¡me hace sentir de puta madre!
¿Egoísmo? ¡sí! ¿y qué?
Demasiado tiempo fue lo contrario hasta que me dije:"¿por cuánto tiempo más vas a seguir siendo imbécil?" tú, tú, tú y definitivamente tú. Así es má fácil y cuando quieres ofecer algo, es de calidad, de verdad, no a medias tintas.
Claro que eso no me impide ser complaciente con que me sale de los ovarios, y cuando lo hago, es porque me apetece ¡me hace sentir de puta madre!
¿Egoísmo? ¡sí! ¿y qué?





