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AL SUR DE NINGUNA PARTE

El blog de Eric Leunam

Acerca de

Eric Leunam.

Tlaxiaco, Oax. (Mexico) 1983. Mi vida transcurre básicamente entre la locura y el infierno. Me gusta la literatura, principalmente la poesía; Bukowski, Sabines, Gelman, Gonzalo Rojas, Vallejo, Etc. A veces creo que he bebido mucho, otras veces creo que no lo suficiente. Me gusta asesinar las horas descifrando las manchas de la pared. Envolverme en las sábanas mientras afuera en el mundo (por cierto un mundo al cual yo no pertenezco) no sucede nada. En fin dejo que ese mismo mundo gire y porque no que siga como hasta ahora. Me gusta la lluvia, y que la ruidosa y enferma ciudad por fortuna siempre este afuera...

Sindicación
 
La luna atestigua el horror

por Eric Leunam


El sonido mortal
del canto de
la guitarra suena
bajo la noche

mientras rostros
violentos
como amapolas

miran
programas de TV

y piensan
en el trabajo
en las mujeres
y en los impuestos


Entre tanto tu
enloqueces
silenciosamente

avanzas atenazando
sombras
evitando los muros

sorprendido por
la liviandad de el mar

sucio y enorme y azul

Mientras que
hombres de negocios
como dioses estupidos

siguen explotando
a otros hombres

permitiendo que
el milagro
de la sociedad
occidental
funcione
como hasta ahora


La muerte
se averguenza
frente a nosotros

la luna sigue
atestiguando
el horror

mientras el odio
florece
como violentas
flores rojas


 
Tratando de escapar del día


Es martes y no hace frío
estoy acompañado
por paredes carcomidas
que simulan rostros

y por pisos de madera
y por el viento angustiado
que sopla afuera
y por el sonido del papel
como un leve grito

estamos expuestos al sol
y a la tristeza
y a la muerte

y sólo tenemos
botellas vacías

y el mundo esta sucio
y la ciudad ha enloquecido

y no sabemos
si culpar
a el sol o a el mar


Llegamos demasiado
pronto a una edad
no conveniente

y la poesia no tiene
nada que ver
con nosotros

Ojos encendidos
como brasas
manos asustadas
como peces

cuerpos clausarudos


Mientras hago
falsos mapas
de viaje

mis pies van dibujando
lineas a través
del polvo

Y yo trato
de escapar
de la miseria
de este día...


 
Fotos cayendo como petalos



Un rayo que bien
puede ser de sol
atraviesa los petalos
sangrientos
que caen como
lagrimas
hacia la noche

escuho ahora
a Beethoven
flotando en
el aire espeso
y resonando
en las desnudas
paredes

mientras todo
huele
a solvente

y una foto
descoocida
esta a punto
de caer...


 
Palabras enfermas


Las palabras se
me ponen enfermas

les preocupa un poco
la eternidad

la noche alberga
en su memoria
toda la sangre
y el lanto derramados

quizá algún día
todos estemos
en casa,
-me digo- ja!

por ahora entristecen
las palabras
por la bestia
que no puede dormir...



 
Palabras desnudas como cuerpos


Estas palabras
que ahora
iluminan
la oscuridad

mañana
yacerán
desnudas
sobre la hoja
como cuerpos
ultrajados

y por fin
sentirán
frío
y
verguenza...


 
La cerveza se amarga


por Eric Leunam


Ahora no llueve
y se retrasa
mi existencia

Hay un estruendo
más allá
de las ventanas

vidrios caen

hombres enfermos
apedrean
a su silencio

Me pregunto
a mí mismo
ahora
¿en donde estan
las gargantas
y las voces?

Nos sobra
cuerpo ahora
para anochecer

en los horarios
convenidos

Desde la parte
más oscura
de mi rostro
se desprende
la mutilada noche

Las paredes se cierran
como piernas

andamos por la vida
arrastrando
una tumba

la cerveza se amarga

tengo escozor
en todo
el cuerpo

y una niña me mira
como a una
foto horrible

traigo de la mano
a la muerte...



 
La Psiquiatria

Fragmento de la entrevista que le realizó Sean Penn a Bukowski en 1987...





La psiquiatría: “¿Qué consiguen los pacientes psiquiátricos? Una cuenta. Creo que el problema entre un psiquiatra y su paciente es que el psiquiatra actúa de acuerdo al libro, mientras que el paciente llega por lo que la vida le ha hecho. Y aunque el libro pueda tener cierta perspicacia, las páginas siempre son las mismas y cada paciente es diferente. Hay muchos más problemas individuales que páginas. Hay demasiada gente loca como para resolverlo diciendo: ‘Tantos dólares por hora, cuando suena el timbre terminamos’. Eso sólo puede llevar a una persona un poco loca a la locura total. Recién empiezan a abrirse y a sentirse bien cuando el psiquiatra dice: ‘Enfermera, arregle la próxima cita’. Todo es asquerosamente mundano. El tipo está ahí para quedarse con tu culo, no para curarte. Quiere tu dinero. Cuando suena el timbre, que entre el siguiente loco. Ahora, el loco sensible se va a dar cuenta de que cuando el timbre suena, significa que lo cagaron. No hay límites de tiempo para curar la locura, y no hay cuentas para eso, tampoco. Muchos de los psiquiatras que yo he visto parecen estar al límite ellos mismos, además. Pero están demasiado cómodos. Creo que el paciente quiere ver un poco de locura, no demasiado. Ah, los psiquiatras son totalmente inútiles. ¿Siguiente pregunta?”.
 
Las mujeres y el sexo
Fragmento de la entrevista que le hizo Sean Penn a Bukowski en 1987, antes de la filmación de Barfly.




“Yo las llamo máquinas de quejarse. Las cosas con un tipo nunca están bien para ellas. Y cuando me tiran toda esa histeria... Tengo que salir, agarrar el auto e irme. A cualquier parte. Tomar una taza de café en algún lado. En cualquier lado. Cualquier cosa menos otra mujer. Supongo que están construidas de diferente manera, ¿no? Cuando la histeria empieza, se acaba todo. Uno se tiene que ir, ellas no entienden por qué. ‘¿Adónde vas?’, te gritan. ‘¡Me voy a la mierda, nena!’. Piensan que soy un misógino, pero no es verdad. Es puro boca a boca. Escuchan que Bukowski es ‘un cerdo macho chauvinista’, pero no chequean la fuente. Seguro, a veces pinto una mala imagen de las mujeres en mis cuentos, pero con los hombres hago lo mismo. Incluso yo salgo mal parado muchas veces. Si realmente pienso que algo es malo, digo que es malo, sea hombre, mujer, niño o perro. Las mujeres son tan quisquillosas, piensan que me las agarro con ellas en particular. Ése es su problema”.


Buk
 
Besando a la muerte



El rugido de los motores pasa desgarrando parte de mi alma (si mi alma existe). Compré un diario; ¡Castro amenaza a Bush! (¡¡Como si Castro fuera la amenza!!!), ¡Gerra total y éxodo imparable si EU ataca Cuba! -dice-.
Leí algo acerca de la Eurocopa, los grandes equipos estan quedando fuera, hoy ha sido Italia y antes España, es posible que Alemania no siga o puede ser Holanda, es lo de menos.
El límite esta más cerca de lo que parece. Cosas terribles se gestan en las paredes, este cuerpo es un campo fertil para el cáncer, la noche ahora se cuela por todas partes y la luna totalmente desprovista de gloria y belleza ilumina esta música ciega, olvidé cerrara las ventanas y llueve, los hombres se preguntan a donde se fué su suerte, angeles borrachos caminan con las manos y la cara raspadas, un perro ahora desgarra la herida y yo estoy aqui tratando de ir un paso adelante de la muerte y en esto me ayuda la escritura, "estar sin hacer nada es besar a la muerte" me pareció haber leído en alguna parte, yo he hecho mejores cosas con la muerte en este tiempo más largo y más corto que un segundo, bueno tengo que irme ahora, todo esta oscuro y hace suficiente frío afuera...

 
Me duelo yo mismo de mi mismo


por Eric Leunam


Esto acontece
entre dos
párpados severos.

Tiemblo frenético
dentro de mi envoltura.

Me paro junto al
lúgubre minuto
que me acaba.

Voy hablando
del futuro
en donde
el futuro
es imposible

voy hablando
del silencio
en donde
el silencio
es insoportable.


Mísero
y errante
y descalzo
cultivo mis
inútiles hazañas.

¿Qué voces lanzaré si
muero fuera de
estas hojas?

¿Daré a la luna el
cálido compás
de mi feo esqueleto?


Me agarro con mi mano
esta mano solitaria,
y lo comprendo todo
de repente

(muerte y todo,
vida y todo).



Me duelo yo mismo
de mí mismo,
entre la noche,

me arranco feamente
cada una de mis uñas.


Y hablo hace siglos
de cosas
que nunca me pasaron.

Y al dar la media noche
me descubro
otra vez
acostado
y hablando
entre mis dos
esqueletos...




 
La magnitud de la desgracia

por Eric Leunam


La noche es herida
por las estrellas

me mira ebria

mientras arroja su odio
contra la belleza
de algunos rostros

(incluido el de la luna)


Algún día todos partiremos
de este sucio mundo

aunque ahora
todo aquello que necesitamos
esta reducido a cenizas

y la vida pulverizada

mis ojos preveen
la magnitud de
la desgracia

pero las lágrimas
son un privilegio
que no tengo


¿a donde terminaré
llegando
de continuar conmigo?

la noche sangra
la herida es mortal


 
Abrazando la oscuridad

por Eric Leunam


En el cuarto
en lo oscuro
en lo inmundo
en lo desconocido
también

me acurruco en los rincones
abrazando la oscuridad

Arreglo mi cuerpo desnudo
para el día de mañana

Y limpio mis ojos
de las cegueras
diarias
y de los fantasmas
que he vislumbrado
en cada horizonte

Y así pues
oculto y arruinado
planeo las piedades
y los odios
de las siguientes horas

Y entonces
sin un sólo sonido
sin una sola línea escrita

bufo y rumio palabras;

desnudas palabras
llorosas palabras
sangrantes palabras...

Palabras que
tal vez
me defenderán

de la muerte
y de los hombres

y de las mujeres
y de su asfixiante amor
y de su perfecto odio...


 
El espejo sangra

por Eric Leunam



Mis ojos
(o lo que mira
a través de mis ojos)
se estrellan
contra la noche

y cada una de estas
formas disminuidas
del silencio
lanza contra la bestia
sus lamentos

yo no sé casi
nada de la noche
digo
mientras la
muerte se abraza a mí
totalmente desnuda

cae ahora una lluvia
limpia y fría
como una espada

sobre las sucias
y tristes calles
de esta ciudad

mientras lloro amargamente
por mi nombre

el ladrido
de un perro
atravesando la luna
logra despertarnos

ambulancias arriban
a sitios desconocidos
buscando la realidad

ahora entro al baño
y miro el espejo

ahora algo semejante
a mí
me mira
desde el otro lado

con una cara
tan triste
como el cuerpo
de un hombre
quemado

afuera llueve

un puño se impacta
contra mi rostro
y sangra

quiero decir el espejo...



 
¿Y si después de tantas palabras no sobrevive la palabra?



Suelo amontonar infinidad de palabras inútiles. El tiempo pasa y las palabras como nosotros siempre son remplazadas. Lo que significa, se supone, una nueva oportunidad con la escritura.
Eso quiere decir que es probable que ahora tenga una buena oportunidad con las palabras, pero para ser sincero no me interesa mucho, mi merito esta en casi nunca hacer nada, en permanecer inmóvil y desocupado, suelo estar sobre la cama escuchando los lamentos de la noche o descifrando las manchas de la pared.

Bueno los últimos han sido algunos de los mejores días de mi vida, nada que hacer, ningún lugar a donde ir. Compre una botella de tequila barato y estuve metiendo sangre una vez más a mis venas, aunque como siempre he conseguido ponerme despreciable.

Estuve visitando algunas páginas hace poco, me he puesto enfermo leyendo algunas cosas de esos pequeños seres que se sobrevaloran a si mismos, se sienten que nadie alcanza a comprenderlos, pobres diablos.

Mi bestia, quiero decir la bestia que soy, también se inclina ante la música clásica, los sonidos fluyen desde dentro, las palabras fluyen desde dentro.
La lluvía ha estado cayendo más allá de las ventanas, me he librado de la prisión de las pequeñas miserias cotidianas y ahora pido tan sólo unos momentos para respirar, trato de sanar las heridas que me ha inflingido el día, mientras espero, que las cosas mejoren, para mí o para el mundo o para ninguno de los dos...




 
Mirando al otro lado de la noche


por Eric Leunam


Si ahora mismo lo preguntaras
nadie sabría explicar
la razón que lo arrastró
a la nada y el abismo

Pienso en los asesinos muertos
pienso en un hombre
tirado junto a un violín
al fin mudo

pienso en un insecto
reducido a casi nada
debajo de un zapato

Algo en el viento helado
recorre las calles
como un animal furioso
en busca de la quietud
final de nuestros huesos

A esta hora hace mucha falta
la somnolencia del mediodía
pero el sol no aparecerá
por ninguna parte

pronto la tormenta
obligará a la luna
a refugiarse en el abismo

De pronto recuerdo
a esa mujer
que seguramente estuvo ayer
en algún sitio
sin importancia

mientras una horrible
canción de amor
se esacapaba de su boca...




 
Cansacio
de En la masmédula

por Oliverio Girondo


Y de los replanteos
y recontradicciones
y reconsentimientos sin o con sentimiento cansado
y de los repropósitos
y de los reademanes y rediàlogos idénticamente
bostezables
y del revés y del derecho
y de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras
y remembranzas y remembranas de pegajosìsimos
labios
y de lo insípido y lo sípido de lo remucho y lo
repoco y lo remenos
recansado de los recodos y repliegues y recovecos y
refrotes de lo remanoseado y relamido hasta en
sus más recónditos reductos
repletamente cansado de tanto retanteo y remasaje
y treta terca en tetas
y recomienzo erecto
y reconcubitedio
y reconcubicórneo sin remedio
y tara vana en ansia de alta resonancia
y rato apenas nato ya árido tardo graso dromedario
y poro loco
y parco espasmo enano
y monstruo torvo sorbo del malogro y de lo
pornodrástico
cansado hasta el estrabismo mismo de los huesos
de tanto error errante
y queja quena
y desatino tísico
y ufano urbano bípedo hidefalo
escombro caminante
por vicio y sino y tipo y líbido y oficio
recansadísimo
de tanta tanta estanca remetáfora de la naúsea
y de la revirgísima inocencia
y de los instintitos perversitos
y de las ideìtas reputitas
y de las ideonas reputonas
y de los reflujos y resacas de las resecas
circunstancias
desde qué mares padres
y lunares mareas de resonancias huecas
y madres playas cñalidas de hastío de alas calmas
sempiternísimamente archicansado
en todos los sentidos y contrasentidosde lo
instintivo o sensitivo tibio
o remeditativo o remetafísico y reartístico típico
y de de los intimísimos remimos y recaricias de la
lengua
y de sus regastados páramos vocablos y
reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas
palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento al
engusanamiento
y al silencio



 
Para Jane, con todo el amor que le tuve que no fue suficiente

por Charles Bukowski



Recojo la falda,
recojo el rosario negro
que brilla,
eso que una vez
tocó su carne,

y llamo mentiroso a Dios
y afirmo que algo que se moviera
así
o que supiera
mi nombre
no podía morir nunca
con esa certeza inamovible
de la muerte.


Y recojo
su precioso
vestido,
perdida toda su belleza,
y les hablo
a todos los dioses,
dioses judíos, dioses cristianos,
pedacitos de cosas brillantes,
ídolos, píldoras, pan
compresiones, riesgos,
renuncias conscientes,
ratas en la salsa de dos
que se han vuelto casi locos,

sin ninguna oportunidad,
conocimiento de colibrí,
oportunidad de colibrí,
me inclino sobre eso
me apoyo en todo eso
y lo sé:

tengo un vestido en mi brazo
pero
nada
me la devolverá.


 
Se vence triste este 13 de enero


por Eric Leunam


Nunca como aquel 13 de enero
he estado tan triste
y desesperado en este sucio mundo



Se vence triste este 13 de enero,
un lugar donde dormir sería
ahora bien recibido.

Por entre mis raíces
andan amargos presentimientos,
van y vienen desconsuelos.

La planta que soy, mi planta
esta fatigada, triste,
marchita hasta la desgracia.

Se vence fatal este 13 de enero.

Muerte,
que horrible apesta
tu existencia,

muertos, cadáveres
¿cómo hacer para carcomer
sus pieles carcomidas?

Se vence insoportable este 13 de enero

y ando por entre mis
amargas raíces buscando algo

algo parecido a mí
que no aparece...


 
La luna ilumina el sacrificio


por Eric Leunam

La luna se desplomó sobre el mar. Me acerqué a sus sollozos; - No llores lunita, no soporto verte triste - le dije.
Me miro son ojos asustados, que en nada asimilaban a esos con lo que me miraba tantas veces desde la distancia. - Yo te amo luna - le dije - yo soy bueno - en un rápido intento de amapolas.
Ella limpió sus lágrimas y se elevó otra vez, para iluminar el sacrificio...



 
Todo ha terminado


por Eric Leunam


Sobre las carreteras
serpentean algunos autos
entre la madrugada.

El ruido del refrigerador
me acompaña
y me consuela,
diciéndome que aún
no se detiene el mundo.

Las aves nocturnas
salen en busca de sus presas,
se elvan y atacan
igual que los cuerpos
desnudos
que ahora se devoran.

Corre un viento helado
que mece a los árboles,

por fin la noche libre del sol,
se dispone a revelar sus misterios.

Son las tres de la mañana
y aquí estoy tratando de explicar
las catástrofes del día,

amontonando palabras,
besos, canciones,
ojos, sangre, cuerpos...


Todo ha terminado...


 
El amor pasó dando gritos


por Eric Leunam



Me despierto y hay
animales
arrastrándose sobre
mi cuerpo
frío y desnudo

los buenos pensamientos
y el amor pasan por la calle
dando gritos

yo me pongo a agitar
mis palabras en
el viento

o bien a agitarlas dentro
de esta máquina
mientras me asomo
fijamente hacia el infierno


cada nota de despedida
ahora esta
arrugada y amarilla
como la locura
y la desgracia


al menos me tengo a mí
y quizá te tengo a ti

pero no me interesas
de ninguna manera especial
ni quiero verte


mi vida transcurre
dentro de estas
obscenas paredes

mientras escribo poesía
que no es
de ninguna manera
bella ni gloriosa

aunque sé que hay algo
de hermoso
en el fondo de ella


es como un niño
feo y pequeño

es como aquella mujer...



 
Aprovecho la hora del almuerzo


por Nicanor Parra


Aprovecho la hora del almuerzo
para hacer un examen de conciencia
¿Cuántos brazos me quedan por abrir?
¿Cuántos pétalos negros por cerrar?
¡A lo mejor soy un sobreviviente!

El receptor de radio me recuerda
mis deberes, las clases, los poemas
con una voz que parece venir
desde lo más profundo del sepulcro.

El corazón no sabe que pensar.

Hago como que miro los espejos
un cliente estornuda a su mujer
otro enciende un cigarro
otro lee Las últimas noticias.

¡Qué podemos hacer, árbol sin hojas,
fuera de dar la última mirada
en dirección del paraíso perdido!

Responde sol oscuro
ilumina un instante

aunque después te apagues para siempre.


 
Cansancio


por Oliverio Girondo


Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuantos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabrá si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola autentica,
alegre
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.



 
La sutura


por Gonzalo Rojas


Piedad entonces por la sutura de su vientre:
a usted la conocí bíblicamente
allá por marzo del 98 en la ventolera
de algún film de antes, ciego y torrencial
a lo Joan Crawford,
las cejas en arco,
cierta versión eléctrica de los ojos,
el camouflage del no sé,
el hechizo esquizo,
el sollozo de una mujer llamada usted
que aún, pasado los meses,
se parece a usted en cuanto a aullido secreto
que pide hombre
conforme a las dos figuraciones
que es y será siempre usted,
mi hembra hembra,
mi Agua Grande
a la que los clínicos libertinos
llaman con liviandad Melancolía,
como si el tajo de alto abajo no fuera
lo más sagrado de ese láser incurable
que es el amor con aroma de laúd,
y no le importe que las rosas
bajo el estrago del verano
que le anden diciendo por ahí fea
o Arruga,
ríase, huélalas desde su altivez,
métase con descaro en lo más adúltero
de mis sábanas como está escrito
y conste que fue usted la que saltó por asalto
el volcán, y no lo niegue,
ándele airosa entonces pero sin llorar,
equa mía,
la Poesía no le sirve, Lebu mata,
mi posesa flaca de anca,
mi esdrújula bellísima de 50 kilos,
vuélele, no se me emperre en ese inglés metalúrgico
de corral,
todo entre nosotros no pasó de mísera ráfaga telefónica
que alguna vez llamamos eternidad:
usted misma fue esa ráfaga.
Lacán el rey se lo diría igual: ándele,
vuélele paloma casi en mexicano,
no le transe a la depre,
báñese en alquimia espontánea,
tire la fármaca a la basura,
eso engorda,
déjese de drogas,
de analistas, de concupiscencia nicotínica,
y si está loca vuélvase más loca,
baile en pelotas como la muerte,
apréndale a la Tierra que baila así,
¡y eso que el sol exige la traslación!
Bueno y, para cerrar, si su juego es irse
váyase a otro seso menos diabólico,
elija: culebra, por ejemplo,
¿no le da para culebra?
Eva comió culebra como usted dos veces:
ahí ve cómo va la Especie desde entonces,
cómo se arrastra pendenciera
pidiéndole perdón a las estrellas
por haber parido peste,
¡puro border-line y miedo,
y rosas, dos rosas venenosas!
¿no cree usted?
¿quién tiene la culpa si nunca hubo culpa?
Preferiblemente cuélguese alámbrica
a todo lo larga y lo preciosa de vértebras
que es usted y,
baile ahí pendular en el vacío
unos diez minutos,
a ver qué pasa con el estirón,
para crecimiento y escarmiento.




 
Epístola a los transeúntes

por César Vallejo



Reanudo mi día de conejo
mi noche de elefante en descanso.


Y, entre mi, digo:
ésta es mi inmensidad en bruto, a cántaros
éste es mi grato peso,
que me buscará abajo para pájaro
éste es mi brazo
que por su cuenta rehusó ser ala,
éstas son mis sagradas escrituras,
éstos mis alarmados campeñones.


Lúgubre isla me alumbrará continental,
mientras el capitolio se apoye en mi íntimo derrumbe
y la asamblea en lanzas clausure mi desfile.


Pero cuando yo muera
de vida y no de tiempo,
cuando lleguen a dos mis dos maletas,
éste ha de ser mi estómago en que cupo mi lámpara en pedazos,
ésta aquella cabeza que expió los tormentos del círculo en mis pasos,
éstos esos gusanos que el corazón contó por unidades,
éste ha de ser mi cuerpo solidario
por el que vela el alma individual; éste ha de ser
mi hombligo en que maté mis piojos natos,
ésta mi cosa cosa, mi cosa tremebunda.


En tanto, convulsiva, ásperamente
convalece mi freno,
sufriendo como sufro del lenguaje directo del león;
y, puesto que he existido entre dos potestades de ladrillo,
convalezco yo mismo, sonriendo de mis labios.



 
Algo se agita entre la noche


por Eric Leunam



algo como yo
pero más alejado
del cáncer
se agita entre
la noche

aunque ahora
toda la tristeza
de la tarde
se te adhiere
al cuerpo

la bestia pregunta
por tu nombre
o por el mío

mientras me contempla
como si fuera nada

pienso en
futbolistas retirados

y la luna se mantiene
estupidamente
alta y lejana

y los ladridos
de los perros
se arrastran
bajo el hambre

atiendo a las voces
que vienen
del lado
izquierdo
de mi cerebro

y una risa como un
grito de odio
sale de cada boca

las palabras mueren
como flores
estupidamente
cortadas...


 
Más allá de la niebla

por Eric Leunam


más allá de la niebla
hay demasiados hombres
en todas partes

la noche se pone
áspera y friolenta

cae sobre mi lengua
el silencio
como una araña

con las dos manos
sostengo ferozmente
mi garganta

mientras mi sombra
blande un oscuro
y angustiado
cuchillo

quiero seguir
robando
rosas
de los jardines
de la muerte

me sostengo
el estómago
ante la ferocidad
de lo repentio

me mantengo despierto
y miro a través
de la noche

mientras aparece
esta forma
más sucia
y más florida
de la palabra

y estoy aqui
perdido
hace tanto tiempo

no me pongas en manos
de diminutos extraños
como un pájaro muerto...


 
Poema para el limpiabotas


por Charles Bukowski

Equilibrio es el que mantienen los caracoles
que trepan los acantilados
de Santa
Mónica;

Suerte es bajar andando la Western Avenue
y que las chicas de una sala de masajes
te griten, "Hola cariño".

El milagro es tener cinco mujeres enamoradas de mí
a los 55 años,
y lo bueno es que sólo puedas
amar a una de ellas.

El regalo es tener una hija más buena
que tu, con una sonrisa mejor que la tuya.

La calma te la da el manejar un
Volkswagen azul del ´67 através de las calles
como un adolescente, escuchando
-El anfitrión que más te quiere- en la radio,
disfrutando del sol,
disfrutando del fuerte zumbido
de un motor reconstruido
mientras serpenteás en el tráfico.

La bendición es que te guste la música rock,
la música clásica, el jazz...
Todo lo que contenga la energía original del placer

y la probabilidad que retorna
es la tristeza profunda por debajo
tuyo, por encima tuyo
entre paredes como guillotinas
furioso por el teléfono que suena
o los pasos de alguien que pasa;

pero la otra probabilidad
(el extremo melodioso que
siempre viene a continuación)
hace que la cajera del
supermercado se parezca a Marylin,
a Jackie antes de que acabaran con su amante de Harvard
a la chica del Instituto a la que todos
seguíamos hasta su casa.

Está lo que te ayuda a creer
en algo más aparte de la muerte:
alguien que se acerca en un coche
por una calle demasiado estrecha
y se corre a un lado para dejarte pasar,
o el viejo boxeador Beau Jack
limpiando zapatos
después de pulirse todo el fajo de billetes
en fiestas,
en mujeres,
en parásitos,
tarareando,
respirando sobre el cuero
dándole al trapo,
levantando los ojos y diciendo:
"¡Que coño!. Lo disfruté una temporada
que me quiten lo bailado"

Algunas veces soy amargo
pero en general el sabor ha sido
dulce, sólo que me he atrevido
a decirlo.

Es como cuando tu mujer te dice:
" Decime que me quieres"
y tu no puedes.

Si me ves sonreír en
mi Volkwagen azul
pasándome un semáforo en rojo
manejando rumbo al sol
es que estoy atrapado en
los brazos de una
vida loca.

Pensando en los artistas del trapecio
en los enanos con grandes habanos
en un invierno ruso a principios de los años ´40,
en Chopin, con su bagaje de tierra polaca
en una vieja camarera que me trae una
taza extra de café y
se ríe mientras lo hace.

Lo mejor de ti
me gusta más de lo que crees
los demás no cuentan
a no ser porque tienen dedos y cabezas
y algunos tienen ojos
y la mayoría tienen piernas
y todos ellos
tienen sueños buenos y malos
y un camino por recorrer.

La justicia está en todas partes y funciona
y las ametralladoras, los billetes
y los cercos lo demuestran.



 
Nota acerca de las cartas de amor de Beethoven


piensa:
si Ludwig estuviera vivo, hoy,
recorrería la ciudad
en un convertible rojo.

levantando reventadas
neuróticas

ésas que andan sueltas por lo bulevares.


nosotros poseeríamos
una música como nunca antes soñó nadie.

y él
en su deportivo rojo
la capota baja
de aquí para allá
condenado por siempre jamás
a desencontrarse con su amada.


 
Viejo muerto en una habitación


por Charles Bukowski



Esto dentro de mí no es la muerte
pero es igual de real
como caseros quisquillosos
tasmborileando en mi puerta por un alquiler

mastico nueces metido en la funda
de mi soledad
atento a tambores más importantes...

Esto dentro de mí
que se arrastra como una serpiente,
aterrorizando mi amor por la vulgaridad,
algunos lo llaman arte
algunos lo llaman Poesía:
no es la muerte,
pero morir terminaría con su poder

y cuando mis manos grises
dejen caer un último lápiz desesperado
en alguna habitación barata
me encontrarán allí
y nunca sabrán
mi nombre,
mi intención
ni el tesoro
de mi huida.



 
La luz hirere los ojos



por Eric Leunam


La luz hiere las paredes
las pupilas sangran

hay hombres de pie
sobre sus tumbas

me caigo de espaldas

¿cuando abandonarás
la noche? - te pregunto -

la luz ha quedado
muerta
en la esquina
más oscura
de la casa

afuera navega
un cuerpo
deshabitado

pienso en cadaverés
cayendo desde
la ventana
de un segundo
piso

pienso en cuerpos
arrojados
como bolsas
de basura


la luna ilumina
nuestros huesos
al fin derrotados
mientras una
mariposa
ignora
nuestra muerte

justo ahora
caéra fulminado
un transeunte
en una calle
silenciosa
hasta el cansancio

me duelo yo mismo
de mí mismo

sostengo entre
mis dientes
alguno de
mis huesos...




 
Escribiendo desde la oscuridad
por Eric Leunam




Hay un árbol afuera
que atormenta mi cabeza

me siento perturbado
por diminutos insectos
trasparentes

y miro dentro de
lo más profundo
de esta noche

las luces al fin
consiguieron
apagarse

pienso en niños
durmiendo
soñando con
no despertar
jamás

en libros ardiendo
sobre el filo
del amanecer

y en el televisor
al fin muerto


este día 9 de junio
mientras mi cabeza
gira en torno a
mis ideas que
yacen tiradas
como cadaveres
sangrantes


escribiré una carta ahora
desde esta habitación
con el 67% de carga
en la batería

aunque mis palabras
ahora se vencen


dolor en los oídos
un fuerte zumbido
en los oídos

y la noche enloqueciendo
en todas partes
aterrada por tanta oscuridad


la muerte revolotea
como una mariposa
entre éstas sucias paredes

hay un gato loco afuera

y gran parte de nuestras
vidas en manos
de idiotas y dementes

podría dar una vuelta
completa a la manzana
si la ciudad no fuera
esa especie de bestia
desquiciada y voraz


ja, Eric Leunam
preocupado por su vida



bocas obscenas que
no paran de hablar
me circundan
igual que moscas

y es en extremo probable
que esta
sea una manera
sobrevalorada
de quejarse


hay quien dice que
la vida puede ser buena

yo lo pienso a veces
sólo que no lo
suficiente
como para aceptarlo
o siquiera decirlo


nos hemos olvidado al fin
del verdadero brillo del sol

la naturaleza poco
a poco
comienza
a ganarnos terreno


aunque me levantaré
a tiempo mañana
para mirar
las estadísticas
de los crímenes
cometidos este año


ha sido agradable
escribir en
la completa
oscuridad


el horror proviene
en realidad
del lado
matemático
del asunto
dice Camus;

12:04 a.m.
33 % de carga en la bateria
1500 pesos de renta al mes
24 horas al día
7 días a la semana
12 meses en el año
los 365 días
1440 minutos en un día
3600 segundos en una hora
un 5 en sicopatología
21 años viviendo
conmigo mismo

he aquí la cuna del horror!!!!



 
TORCAZAS

por Juan Gelman


Se pasa de inocente a culpable
en un segundo. El tiempo
es así, torcazas
que cantan en un árbol cansado.
La carne piensa y no llora. Pensar
es ver la nada que flota
en una cucharada de sopa.
El dolor no se olvida
de uno. Sombras ahí,
distancias, superficies,
olor a sospechas podridas, congojas
que no mueven los pies.
El tiempo borra el sudor frío
del alma y si hace falta el alma. Pega con
el leve sonido a compañeros
colgados en la noche, son
urgentes, hacen
un país que nadie conoce
en el camino que empieza
donde acaba la lengua del empujado.
Están tendidos en las jaulas
de la sensación. Hay miedo
en la memoria prohibida, el sabor
del día que se distrajo y abre
de repente los deseos de ayer. Una
luna enorme finge acompañamientos. Vuela
la pérdida ojos adentro como
la longura de un pájaro azul. Los
compañeros, ¿están despiertos para
que pregunte quién soy? ¿No duermen
en lo que es no es? Las calles
sucias de amanecer son un error. La
emoción entre mi vida y
la conciencia de mi vida
es una continuidad que no
me pertenece. Agradezco
el saltito del pájaro en la rama
que se abriga cuando
el cuarto que abandono navega
en sales, brumas, el espanto y
mi pecho metido en el polvo.
Y yo al revés
 
Resultados del premio



Ha llegado la lista de semifinalistas de un concurso y no he quedado entre ellos, cerca de 50 de entre cientos seleccionados (o quizá más)y cada uno más malo que el anterior, supongo que eso dice algo de mi obra, si tan sólo supiera que es.
No es que tenga el deseo o la intención de ganar premios, sólo es que el efectivo no me vendría nada mal.
Estoy ahora semidesnudo despierto a la una de la madrugada, con comezón dentro del oído, mientras un limón cae y provoca un ruido aterrador y los ladridos se cuelan a pesar de las ventanas.

Bueno ya lo dijo antes Bukowski, hay un jodido montón de frustración y falsedad en este negocio de la poesía... “Cojo una revista de poesía, paso las páginas, cuento las estrellas, la lunas y las frustraciones, bostezo”...

Y ahora yo estoy aquí, harto del mundo, sanando a mi alma desde el fondo de mi soledad y de una versión muy disminuida del silencio. Aunque es sábado por la noche yo no quiero estar afuera, las ambulancias patrullan los alrededores de esta casa.

Acabo de recibir información sobre el proyecto de una nueva revista, no pasará mucho para que se olviden de la verdadera poesía, pero entre tanto tal vez acepten algo de material, aunque esto de ninguna manera es una afirmación de que mi poesía sea verdadera.

Pienso en quienes no dejan de hablar de poesía, saben demasiado a cerca de poetas y de la poesía, pero no entienden nada de la poesía, no valen nada, en fin, yo pocas veces pienso en los poetas, y menos aún en los malos poetas, sin importar lo que el mundo opine de ellos y esta no será una excepción. Me quedo con Beethoven.


 
No conocemos el camino de vuelta
por Eric Leunam


Gente como marionetas
recorre la incesante
noche

mientras todo esta vacío

avanzamos a gatas
sin conocer
el camino de vuelta

(ni el de ida)

andamos
a través de la vida
como cosas
rotas y enfermas...



 
Manos como sábanas sobre cadaveres


La locura habita
en el tic tac
del reloj

ocho horas diarias
en el trabajo

clases de
una hora
y veinte minutos

conocemos el número
exacto de muertos
a causa de las
enredaderas

hay manos extendidas
como sábanas
sobre cadaveres

cuerpos que desean
salvajemente
paracerse
a otra cosa

las palabras de pronto
se han puesto
como algo
espeso y rancio

de pronto todo
lo que puedes nombrar
existe y muere...
 
El mundo está plagado de muertos
por Eric Leunam


Ahora hasta el sol
luce poco
glorioso

algo se ha metido
en mi cabeza

camino agitando
los brazos
sobre una tierra
enloquecida
y maltratada

mientras esquivo
autos dementes

el mundo está
plagado de muertos

digan lo que digan
las estadisticas...



 
Ahora queremos protegernos de la lluvia
por Eric Leunam



Afuera la lluvia ha
logrado atemorizar
a la noche

y al amanecer
yacerán
hojas y cuerpos
y huesos
y palabras
por todos lados

ahora queremos
protegernos de
la lluvia

la noche se ha
puesto
enorme
y fría
y distante


 
09/06/04 11:30 p.m.



Algo como un buen poema, pero menos glorificado ha salido ahora, la pila esta a punto de terminarse. De pronto he volteado hacia el techo y he descubierto sombras interesantes.
Las paredes no se sienten tan desnudas, se sienten cobijadas bajo la oscuridad. Arañas trasnochadas me miran ahora sin comprender la magnitud de sus visiones.
Siempre es demasiado temprano para morir y siempre demasiado tarde.
Un buen día en fin, no ha resultado tedioso, me ha proporcionado la tensión necesaria para esquivarlo igual que a vehículos desbocados, o para transcurrirlo o para dejarlo que me trascurriera.
Y ahora el milagro de estar escribiendo aquí 12 y 17 de la noche mientras la luna nos acecha.
Dicen que Venus transito frente al sol. Un espectáculo de cada siglo y yo he decido no verlo. Marte estuvo muy cerca hace poco, por esos días olvide voltear hacia el cielo.
Lo tenemos todo y no tenemos nada y no me importa que a veces lloren las mujeres, no me importa el dolor de muelas, en fin hay días buenos como este, y la lluvia quizá si lo piensas un poco realmente significó algo.

¿Dónde has estado hoy? ¿dónde estuviste todos estos años? A veces los días son tan buenos que simplemente no te atreves a decirlo.
Pienso un poco en las armas y en lo que tomaré de desayuno mañana por la mañana, velas apagadas, velas encendidas, cuerpo incompletos, tus dedos bailando sobre las teclas, haces un truco de magia en el infierno, sonidos metálicos salen de las tumbas, ventanas sucias, la vela se ha apagado, y la pila esta a punto de acabarse, en fin, que el mundo gire esta noche y que siga como hasta ahora...
 
Recepción de los años desde la distancia

por Eric Leunam





Toda la espesura
se cierra sobre ti,
devorada, maldecida,
mal dicha está tu noche.

¿Dónde están tus pies
que corrieron desnudos
naufragando en el espanto?

Al amparo de desolados aromas

año tras año en un tiempo
oportuno acariciaremos edades

Por lo pronto me confío
al ser atado

(alado o amado
quizá quise decir)



 
Apuntes de “El mito de Sísifo de Albert Camus”





Dos maneras de afrontar el sentimiento del absurdo. Es decir el sentimiento de extranjería, el destierro irremediable, el divorcio entre el hombre y su vida; la esperanza y el suicidio.


Matarse es confesar que la vida nos supera, que no la entendemos.
Hay un lazo directo entre el absurdo y la aspiración a la nada.


Comenzar a pensar es comenzar a estar minado, aunque rara vez el suicidio se da por reflexión, el factor desencadenante es casi siempre incontrolable.


Todo verdadero conocimiento es imposible. Sólo es posible enumerar las apariencias.


En el fondo de toda belleza yace algo inhumano.


No existe experiencia de la muerte. Sólo experimentamos lo que hemos vivido y asimilado conscientemente. A lo sumo cabe hablar de la experiencia de la muerte ajena.


El horror proviene en realidad del lado matemático del suceso.


Para un hombre entender el mundo es reducirlo a lo humano.


Querer es suscitar paradojas.


Yo decía que el mundo es absurdo e iba demasiado deprisa.
Este mundo en si no es racional, pero lo que es absurdo es la confrontación de esa irracionalidad con el deseo profundo de claridad cuya llamada resuena en lo más hondo del hombre.


El mundo no es sino una inmensa irracionalidad.




 
Carta de Bukowski a su primer editor.


La carta que Bukowski escribió a Griffith, el editor de su primer libro FLOWER, FIST AND BESTIAL WAIL. Desesperado porque no recibía noticias acerca de el mismo.




¿Sigue usted vivo?

Todo lo que me está pasando es banal o venal, y tal vez una versificación más florida y poética: ahora mismo gris y vacía como las bragas del cuento de la vieja que vivía en un zapato. No sé, hay un jodido montón de frustración y falsedad en este negocio de la poesía, la formación de grupos, los apasionados apretones de manos, el te publicaré si me publicas, y el ¿no le importaría leer antes a un pequeño y selecto grupo de homosexuales?

Cojo una revista de poesía, paso las páginas, cuento las estrellas, las lunas y las frustraciones, bostezo, meo mi cerveza y miro los anuncios de trabajo.

Estoy sentado en un apartamento barato de Hollywood dándomelas de poeta pero harto y deprimido, y las nubes que se acercan por encima de las falsas montañas de papel y yo que picoteo estas estúpidas teclas sin parar, hay 10 grados bajo cero en Moscú y nieva; me está saliendo un forúnculo entre los dos ojos, y en algún lugar entre Pedro y Palo Alto perdí la voluntad de luchar; el tipo de la tienda de vinos me conoce como si fuera su primo: cierra con un crujido la bolsa de papel y se parece a una fotografía de Francis Thompson.
 
07/06/04 11:35 p.m.



Una lluvia torrencial allí afuera, torrencial y estúpida, sólo espero que no haya un corte de electricidad. Aunque un poco de oscuridad no estaría tan mal. Por un momento pensé en las goteras, tengo bastantes, caen en varías partes, en alguna que otra noche puedes quedarte escuchando esa especie de repiqueteo de las gotas estrellándose contra el suelo, no es muy bueno escucharlo demasiado, te puede llevar directo a la locura o al suicidio.

Inicialmente trate de evitar los encharcamientos que se hacen en algunas partes de la casa, pero finalmente comprendí que era inútil, como muchas otras cosas más.



 
07/06/04 11:26 p.m.


Sin duda la queja y los lamentos expresan el placer del que sufre, si no se sintiera placer al quejarse dejaríamos de hacerlo.
Hay mucho de maligno en los quejidos. Comprendemos que los quejidos no nos sirven para nada, pero sabemos que torturan a quienes están cerca.
Nos sentimos felices de saber que ellos saben que la dolencia no amerita la magnitud de los lloriqueos pero los condenamos a soportarnos. Y no pueden arremeter contra nosotros porque tenemos de nuestra parte el argumento de nuestra enfermedad.
 
Toda conciencia es una enfermedad


Un día difícil, la enfermedad por fin ha arribado. Esta vez es algo relacionado con el estómago. Pero ni siquiera tengo la intención de saber de que se trata, probablemente una infección, pues tengo la lengua blanca. Claro que tampoco tengo interés en tomar algo que me haga sentir mejor, sólo aspiro a no ponerme peor y pasará, todo pasa siempre.

La enfermedad se siente venir desde lejos, sientes como repta por dentro de ti como algo pesado y perverso, como se concentra en ciertos puntos, como va desdoblando sus síntomas. Generalmente comienza por un estado de homeostasis total, un sertirse demasiado bien.

Apenas comenzó ayer por la tarde y hoy heme aquí, hablando de mi enfermedad, cuando ni siquiera se nada de mi enfermedad, ni siquiera sé bien en donde me duele, recuerdo a el protagonista de Memorias del subsuelo, "en el fondo no soy malo, simplemente disfruto asustando a los gorriones".

Toda conciencia es una enfermedad...
 
Maniqui





No me busques
detrás de todo
esto que soy.
Podrías encontrarte
un maniqui...



Eric Leunam
 
No era mi día...





No era mi día, ni mi semana,
ni mi mes, ni mi año,
ni mi vida. ¡Maldita Sea!


Charles Bukowski
 
POSTOLVIDO



En el cuarto,
en los sombrío
también se niegan
los rincones.

Los desnudos
tratan de acurrucarse
dos tratan de volver
a hacerse uno.

En la noche,
en lo oscuro también,
la carne se busca,
los animales se buscan.

Y este hombre al fin
se inventa
para pájaro.

Y se niega el silencio
y hay respiración,
hay gritos,

después de haber sido
flagelados por la tarde.

!Shttt, silencio¡

Baja la guardia
de tus manos,
inventemos el peso
de los cuerpos
con el juego de caricias,
negaciones
y de postolvido.

Mi mano dibuja
en la noche
una cintura.

Callemos,

la verdad sabe
encontrarse por si sola
y a la vida aún
le sobra
mucha vida...


 
07/06/04 1:15 p.m.





Algunos buscan la comodidad
otros corretean la sabiduria
yo apenas y aspiro a la migración...
 
Poema hecho apartir de un poema dada


Una versión mía sobre un poema de Tristan Tzara...



cuando los perros
atraviesan el aire
en un diamante

el apéndice señala
la hora de despertar

(el titulo es mío)

programa premios ayer

conviniendo
apreciar el sueño
pomposamente

recitar el evangelio
imaginar la fatalidad


volver de locos
uno tras otro sobre
una monstruosa silla
aplastando el escenario

uno tanto que le invocaba
las visiones

uno canta ésta ríe

describe
aquella danza salvaje

disimula todo
lo que no fue.


 
04/06/04 1:20 a.m.


Acabo de terminar la primera versión del libro. Sólo que aún no puedo mostrarlo ya que una parte de él esta participando en un premio, así que permanecerá un poco más en la sombra, lo que bien puede resultarle benéfico.

En fin lluvia intensa esta tarde. Me he podido sacudir a la multitud un momento. Decidí no asistir a mi ultima clase (4:30 p.m.). Un buen partido de Fut bol a las 5:00; Cruz Azul vs Pumas, un buen juego. Es perfectamente posible que el azul se imponga en el siguiente.

Ayer acabo de sacudirme la enfermedad (no confundir), he conseguido ponerme perfectamente enfermo en los últimos días, hace mucho que no puedo recuperar el ritmo a la hora de leer, no he podido terminar “Puedes hacer el favor de callarte, por favor” de Carver. Deje sin terminar El mito de Sísifo de Camus, demasiado para estos días. He vuelto a interesarme por El Extranjero de Camus, quizá lo vuelva a leer pronto.

Yo suelo ser experto en extranjería, “extranjero en todas partes”. Bueno la pertenencia nunca ha sido una de mis ventajas. 1:50 de la mañana. "No me preguntes como pasa el tiempo". Lo mejor del libro es el título, por cierto acabo de verlo hace poco en una biblioteca, quizá pronto lo vuelva a leer, aunque no me culpen si no...


 
EL FRIO ACABO CON MI UNICA MASCOTA
por Eric Leunam




Cosas terribles se gestan
ahora en esta pared
que tengo enfrente

la muerte se arrastra
sobre mi azotea
dejando un pájaro muerto
encima de mi cabeza

hay un gato que se
pasea afuera
mientras yo estoy
aquí siniestro
y aterrado

la vida se ahoga
en las cañerías

y en esta casa
el rincón más cálido
puede que este
en el refrigerador


Escribo en esta maquina
desde este segundo piso
mientras la nada
flota como una
pesada y lenta
pestilencia

Quizá ahora me levantaría
e iría hasta el refrigerador
y tomaría un poco
de leche
y comería algo

salvo por que
está vacío


El frío alguna vez asesinó
a mi única mascota

el frío hace severos
esfuerzos contra mí

y faltan cada vez
menos días
para tener que pagar
lo de la renta

Y las cartas ahora si
que nunca llegan
y en verdad no llegarán


De alguna manera
me consideran una
especie de loco

(poco peligroso
por cierto)

y eso cumple una función
importante

los hace sentir
mejor
y llena algunas de sus
pequeñas necesidades

bueno agradezco
que la que esta ahora conmigo
mantenga sus uñas
alejadas
de mi rostro

y que me mantenga
alejado de
la mala comida
y del exceso de trabajo

y que me pida tres
o cuatro veces
que me lave las manos
antes de comer

y que desaparezca
cuando hace falta

y que este ahí siempre
cuando despierto
del sueño en el que
estoy abrazado
a un feo
y frío
esqueleto.
 
HAY COSAS QUE MI INFANCIA DESCONOCE

por Eric Leunam




Hay cosas que mi infancia
desconoce,
cosas que desconozco yo;
el tan mudo, el tan solo.

Las calles de mi diminuta
ciudad,
cultivan signos de interrogación
a cada instante.

¿Cuántas historias me esperan
corriendo como polvaredas
por las calles?

¿Cuántos cuerpos mutilados
aguardan al compás
de una sonrisa?

¿Cuántas lágrimas danzan
asesinas en busca de
mi piel para clavarse?

¿Entristecen en las tardes
los atardeceres por mí?

¿Qué sueña ahora
la acera donde consumí
ciertas horas previas?

¿Y qué mano inexistente
mece la cuna
que por supuesto nunca tuve?...



 
PASOS FIRMES Y ENTUSIASTAS
por Yazmin Granillo. Pachuca Hidalgo (1980).






Pasos firmes y entusiastas cortaban el éter/
la sonrisa manipulada fincó su reino/
porvenir luminoso aparecía/
la luna se erigió como la reina
que iluminaba el camino atestado de
vomito sangre y lagrimas/
mientras la lluvia mecía las gotas soñolientas/
la noche fue refugio para un vago espíritu/
que amó la soledad para no estar sola/
Yo paso por un túnel en el que nadie ala entrada
Escribió:
“adiós mundo hijo de la gran puta”/
cuando ya fue tarde y todo daba casi igual/
el atardecer selló el laberinto/
la luz sangró/
llegó la noche eterna/
y la nada sucedió.





 
Afuera





Afuera se oye corretear
una asustadiza infancia


 
ABERRANTES PENSAMIENTOS
por Yazmin Granillo




Aberrantes pensamientos tocan a la puerta de mi mente
concluyo que deseo ser real/
tener algo mío/
propio/
cual ritmo de excitación/
de respiración/
es aberrante!/
Si los dioses del olimpo
se enterasen de tal atrevimiento/
es posible que en castigo/
deje de ser un cerdo/
y me conviertan en humano.



 
TIC TAC AHOGADO DE RELOJ
por Eric Leunam







Tictac ahogado de reloj
zumbido de lámpara en la pared
ronronear de gatos
sobre las azoteas (lanzando maldiciones)
rugido de motor pasando
a 120 km/h (directo a el suicidio)
el boom de la última bomba

y luego el silencio...


Me gustan mis manos
y la manera en que empuñan
mejor las plumas
que las armas

y me gusta la forma
en que varias mujeres
han intentado convencerme
de que me aman...


Albatros joven y ebrio

he librado grandes peligros:
la soledad
el dolor de muelas
las cartas de amor
las lágrimas
las noches de insomnio
las mujeres
y el amor

Pero sé lo que ha de pasar

de la misma manera en que
lo supe al ver morir
a mi primera y única mascota


Mi corazón padece vértigo
lloran mis dedos sus nostalgias
y cuando miro a las alturas
mis ojos se envenenan

y entonces de pronto
me entra una tristeza metafísica
y me retuerzo

y todas las miradas a veces
apuntan hacia mí
y no hallo un sólo rincón
donde esconderme


Sonrío entonces
y defiendo mi soledad
con mis espantos
y mientras tanto camino bajo el sol
casi existo

pensando en mujeres
el mayor tiempo

y sigo buscando
en todos los cuerpos
en todos los lugares

a alguien que pueda salvarme

de mí...




 
Solo tenemos un instante para el miedo




tu cuerpo
hace
la noche

la cama
como cuna
advierte
nuestra
muerte

(nacemos
al revés)

y sólo
tenemos
un instante
para
el
miedo




 
EL TRIVIAL CAFE DEL MUNDO
Por Charles Bukowski





nuevos mundos brillan en el polvo
suben por los barrios bajos de la mente sólo
para atragantarse con ideas
del tamaño de un mosquito.

es de lo más difícil
como comer una ensalada
en el trivial café del mundo;
es de lo más difícil crear arte
aquí.

observá. las piezas con las cuales trabajar se
perdieron. deben ser creadas o
encontradas.
los críticos deberían ser generosos y los críticos son
rara vez
generosos.
creen que es fácil
apagar el agua con fuego.

pero no ha sido esfuerzo en vano
no importa lo que ellos nos hayan
hecho:
los críticos
las mujeres perdidas
los trabajos perdidos,
a la mierda con ellos de todos modos
difícilmente sean más interesantes que

este café trivial, este mundo trivial,
sabemos que debería haber un lugar mejor,
un lugar más simple,
pero no lo hay;
ese es nuestro secreto
y no es
gran cosa.
pero es suficiente.

elegimos un fuego trivial
que se marchita.

crear arte significa
estar terriblemente solo
para siempre.





 
AL MENOS UN DOMINGO

por Eric Leunam




he querido acercar el horizonte
para encontrarme con el mar de tus pupilas
y al tenerlo de frente
no he sabido que decirte

he querido encontrarte
en la noche desnuda
y desnudo de esperanzas
en ella he caído

anda acércate y levántame
o traeme al menos un domingo
para sanar mis putas amarguras...



 
Cómo busco tu odio



Cómo vienes de antes

con toda tu palidez

y toda tu violencia



Cómo incendias tus ojos

casi como si estuvieses aquí

maldiciendo a mis otros amores



Cómo suenan mis días

huecos-tristes-vacíos



Cómo busco tu odio

por lo menos tu odio...




 
Yo soy la herida


Rápidamente abro los ojos
y palpo la tibia espesura
que me envuelve

siento mis manos
mi cuerpo

(estoy tirado sobre
un gran charco
de sangre)

busco la herida
la herida no existe
yo soy la herida




 
Me duelo yo mismo de mí mismo



Esto acontece
entre dos
párpados severos.

Tiemblo frenético
dentro de mi envoltura.

Me paro junto al
lúgubre minuto
que me acaba.

Voy hablando
del futuro
en donde
el futuro
es improbable
voy hablando
del silencio
en donde
el silencio
es imposible.

Mísero
y errante
y descalzo
cultivo mis
inútiles hazañas.

¿Qué voces lanzaré si
muero fuera de
estas hojas?

¿Daré a la luna el
cálido compás
de mi feo esqueleto?


Me agarro con mi mano
esta mano solitaria,
y lo comprendo todo
de repente

(muerte y todo,
vida y todo).


Me duelo yo mismo
de mí mismo,

entre la noche,

me arranco feamente
cada una de mis uñas.

Y hablo hace siglos
de cosas
que nunca me pasaron.

Y al dar la media noche
me descubro
otra vez
acostado y hablando
entre mis dos esqueletos.


 
Palabras Mutiladas


De pronto se coagula
el deseo
se pone espeso
el aire

Con el grito
apretado al pecho
avanzo
septentrionalmentre

Ah
el tiempo
detenido en seco
salpicado de sangre
de flores femeninas
de muertes femeninas

¿Qué ocurre aquí
con el hijo
de la noche?

Sangra la herida
su pequeña palabrita
ha sido mutilada

Mi silencio
esta empezando
otra vez
a callar...
 
No tengo ambiciones ni deseos...


"No tengo ambiciones ni deseos,

ser poeta no es una ambición mía.

Es mi manera de estar solo".


F. Pessoa.