Tic tac ahogado de reloj

por Eric Leunam
Tictac ahogado de reloj
zumbido de lámpara en la pared
ronronear de gatos
sobre las azoteas (lanzando maldiciones)
rugido de motor pasando
a 120 km/h (directo a el suicidio)
el boom de la última bomba
y luego el silencio...
Me gustan mis manos
y la manera en que empuñan
mejor las plumas
que las armas
y me gusta la forma
en que varias mujeres
han intentado convencerme
de que me aman...
Albatros joven y ebrio
he librado grandes peligros:
la soledad
el dolor de muelas
las cartas de amor
las lágrimas
las noches de insomnio
las mujeres
y el amor
Pero sé lo que ha de pasar
de la misma manera en que
lo supe al ver morir
a mi primera y única mascota
Mi corazón padece vértigo
lloran mis dedos sus nostalgias
y cuando miro a las alturas
mis ojos se envenenan
y entonces de pronto
me entra una tristeza metafísica
y me retuerzo
y todas las miradas a veces
apuntan hacia mí
y no hallo un sólo rincón
donde esconderme
Sonrío entonces
y defiendo mi soledad
con mis espantos
y mientras tanto camino bajo el sol
casi existo
pensando en mujeres
el mayor tiempo
y sigo buscando
en todos los cuerpos
en todos los lugares
a alguien que pueda salvarme
de mí...
Nota: Este poema ya había sido publicado en fechas anteriores. La intención de ponerlo nuevamente es la de acompañarlo con la ilustración que Fernando Laguna hizo para su aparición en la revista Ecos de silencios.





