Estremeciendo a la fatalidad
por Eric Leunam
y todo lo desconocido se sacude
bajo este sol
que flota definiendo
su contorno
la bomba se estremece
antes de la explosión
la bala se conmueve un instante
antes del impacto
y se preguntan en donde
quedó la humanidad?
la luna se dilata
como una gran pupila
perros hambrientos sustituyen
a los dioses
que son arrojados como bolsas de
basura
no como botellas vacías
esperando todo
sin desear nada
escribo desde mi desesperación
con la soga alrededor del cuello
con la mitad de los pies
asomándose al abismo
y desde aquí lanzo mis disparos
de nieve y fuego
por alguna hermosa razón
la paz no es duradera
la locura florece
como violentas flores púrpuras
e ilumina el sendero
hacia la degradación
un buitre nos enseña el camino
pienso en la serpiente
una luz cegadora nos despierta
hiriéndonos los ojos
y el alma
pájaros se estrellan contra
las ventanas
estremeciendo a la fatalidad
dos mentiras entrelazan sus
cuerpos desnudos
en una cama
(el desperdicio de sus cuerpos
no el desperdicio de sus almas)
el cielo rojo también
es una mentira
las flores se abren cubiertas
de polvo
desde lo profundo de esta enfermedad
un grito de desesperación
estoy cansado
abatido igual que los pájaros
que chocan
contra el frio de las ventanas
yo quiero acostarme
yo quiero dormirme para no mirar
pero las imágenes vienen
a mi cabeza
aunque consigo dormirme
contando uno a uno
los cuerpos esparcidos como esporas
por el amanecer...
y todo lo desconocido se sacude
bajo este sol
que flota definiendo
su contorno
la bomba se estremece
antes de la explosión
la bala se conmueve un instante
antes del impacto
y se preguntan en donde
quedó la humanidad?
la luna se dilata
como una gran pupila
perros hambrientos sustituyen
a los dioses
que son arrojados como bolsas de
basura
no como botellas vacías
esperando todo
sin desear nada
escribo desde mi desesperación
con la soga alrededor del cuello
con la mitad de los pies
asomándose al abismo
y desde aquí lanzo mis disparos
de nieve y fuego
por alguna hermosa razón
la paz no es duradera
la locura florece
como violentas flores púrpuras
e ilumina el sendero
hacia la degradación
un buitre nos enseña el camino
pienso en la serpiente
una luz cegadora nos despierta
hiriéndonos los ojos
y el alma
pájaros se estrellan contra
las ventanas
estremeciendo a la fatalidad
dos mentiras entrelazan sus
cuerpos desnudos
en una cama
(el desperdicio de sus cuerpos
no el desperdicio de sus almas)
el cielo rojo también
es una mentira
las flores se abren cubiertas
de polvo
desde lo profundo de esta enfermedad
un grito de desesperación
estoy cansado
abatido igual que los pájaros
que chocan
contra el frio de las ventanas
yo quiero acostarme
yo quiero dormirme para no mirar
pero las imágenes vienen
a mi cabeza
aunque consigo dormirme
contando uno a uno
los cuerpos esparcidos como esporas
por el amanecer...





