Abrazos y sexo rápido
Las caricias optimizan el sistema inmunológico, protegen la salud mental, templan los nervios, subyugan el estrés y sanan heridas. Bajo esta premisa proliferan en Nueva Cork las fiestas del abrazo (cuddle party). Son reuniones en las que hombres y mujeres se enfundan el pijama y consumen horas tocándose. Hay procedimientos más prosaicos y arriesgados de huir de la rutina. El reclamo que da cobertura al juego erótico subterráneo (el fenómeno surgió en el metro de Londres) es la comunicación anónima entre móviles con tecnología inalámbrica (dispositivo bluetooth). Los cómplices de la improvisada aventura sexual en lugares públicos (rastreo; en inglés, toothing) se mandan mensajes en un corto radio de acción sin marcar números telefónicos, como cuando alguien va caminando y de repente le apetece tomar algo.
Control remoto
Un implante diseñado por el científico estadounidense Stuart Meloy permite alcanzar el orgasmo sin necesidad de estimulación sexual. La revista británica New Scientist detalla que unos diminutos electrodos activan los nervios de la espina dorsal y se conectan a un generador de señales colocado en una nalga, accionado por el botón de un control remoto. Este cirujano del centro Piedmont Anaesthesia and Pain Consulants, en Carolina del Norte, descubrió el mecanismo mientras operaba a una paciente. Cuando empezó a proferir "unas enfáticas exclamaciones", le preguntó qué pasaba y ella contestó: "Va a tener que enseñarle a mi marido cómo se hace eso". Tan fácil como apretar un interruptor. Pero hay más. Un simulador eléctrico enardece dos puntos de acupuntura situados en el tobillo, que comunican con la región pélvica. El Slightest Touch surgió por accidente, cuando uno de sus cuatro creadores probaba un masajeador en los pies de su novia, que sintió un cosquilleo de locura en el bajo vientre. El cibersexo alcanza el clímax con un vibrador de diez velocidades incorporado al ordenador personal. Enchufado al puerto USB, el Matrix Vibe se regula con el ratón y funciona sin pilas.
El espejo de las mamadas
Las mujeres que enloquecen con una felación encuentran un aliciente añadido en el espejo que permite verse la cara mientras mece la cabeza. El utensilio consta de un orificio de 2 pulgadas de diámetro por el que se mete el pene.
Resistencia entre las piernas
Adiós al suplicio de perder la respiración entre las piernas femeninas. Para que no falte el aire durante el cunnilingus, lo apropiado es colocarse un tubo comecoños para faenar bajo el agua. El chisme incorpora un estimulador clitoriano por si fallan las fuerzas.





