Hablar, ver y sentir
La voz irradia señales sobre la conducta sexual y el aspecto físico. Eso es lo que sugieren investigadores de la Universidad de Albany (Estado de Nueva York), que asemejan a las personas aventureras y potencialmente promiscuas con el tono atractivo. El estudio establece una conexión entre el timbre agradable y el cuerpo: hombres con caderas estrechas y hombros anchos; mujeres de ceñida cintura y estirados flancos. Los sonidos resonantes se asocian a la inteligencia, la popularidad y el éxito. Los agudos conciernen a sujetos nerviosos, inseguros, emocionales e histéricos. Hablar despacio y vocalizar (no comerse las palabras) son elementos clave de la sensualidad, junto a una mirada intensa que transmita sentimientos, vestimenta de colores claros y movimientos distanciados del abatimiento o la agresividad. La seducción, en un suspiro.
Muñeca hinchable
Las muñecas (de las manos) son excelentes compañeras para aliviar la soledad. Las hinchables, también. Lo que resulta un pelín extravagante es calmar la ansiedad con un apaño de plástico en una galería comercial. A un hombre de 38 años lo atraparon con los pantalones bajados. No le fue sencillo a la policía de Stuttgart separar al irrefrenable borracho de su pareja. Los agentes refutaron el minuto de gracia solicitado para culminar el acto sexual, así que se impuso el coito interruptus.





