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Erotismo (y humor)
G-69.com (enciende la pasión sin quemar la razón)
Acerca de
Domingo Negrín Moreno,
editor de Referente Digital
Sindicación
 
Miradas furtivas
El cruce de miradas furtivas invoca la felicidad, asevera el University College de Londres. La región del cerebro denominada núcleo estriado ventral repele la desilusión con el contacto visual, que se equipara a la satisfacción de obtener premios y recompensas. El neurólogo Knut Kampe plantea que, desde la perspectiva evolutiva, el físico de una persona comporta estatus social.
 
Parecidos razonables
La diferencia atrae a mujeres y hombres. El reconocimiento de la personalidad de cada cual afianza el entendimiento mutuo. Cuando dos almas se complementan, el cuerpo lo agradece. La cooficialidad de las lenguas habla de las analogías de la anatomía humana. Pene y clítoris reaccionan de idéntica manera, porque se desarrollan a partir de las mismas estructuras. El órgano femenino, incluidas las tres cuartas partes ocultas, mide un promedio de 10 centímetros, igual tamaño que un falo flácido. Y los glandes ahí están. Más simetrías: punto G y próstata. Para acentuar la interactividad, ellas también eyaculan.
 
Perfume de cerveza
El abuso del alcohol produce sobre el sexo el mismo efecto que el bromuro, lo contrario que el consumo moderado de algunas bebidas. Una copa de vino tinto al día con la comida alarga la vida: aporta antioxidantes y previene enfermedades. Quienes optan por la cerveza están tomando un refrescante remedio contra la impotencia. Las altas propiedades estrogénicas del lúpulo (planta trepadora con flavonoides) evitan las pérdidas óseas. En prudentes cantidades, la birra bloquea la formación de cálculos renales y hepáticos. También protege de la bacteria Helicobacter pylori, que ataca el estómago. Su ingesta retrasa el envejecimiento y el deterioro mental, además de armonizar el sueño, incrementar los niveles de ácido fólico y aminorar los de colesterol. Las sensaciones tranquilizadoras para el sistema nervioso se completan con el bienestar que proporciona el aroma a rosa o jazmín. El químico Dietrich Wabner, de Universidad de Münich, fija similitudes entre los aceites etéreos de las flores y los de este líquido espumoso, un perfume que se traga.  
 
El cibersexo desprecia los condones
La adicción al cibersexo merma la venta de preservativos. En Japón, el mercado se va al garete por culpa de la pasión virtual. La compra de profilácticos ha caído en picado desde la irrupción de la pornografía en internet, que habitualmente prescinde del chubasquero de látex. Y entre quienes prefieren la unión carnal sin riesgos triunfan los condones comuflados. El pudor de los nipones impone una fórmula consistente en esconder este producto en envoltorios como los de las piruletas.