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Erotismo (y humor)
G-69.com (enciende la pasión sin quemar la razón)
Acerca de
Domingo Negrín Moreno,
editor de Referente Digital
Sindicación
 
Emociones en la vía pública
El cunnilingus enloquece a las mujeres en plenas facultades sexuales. La sensación de placer arrecia con la emoción de comer sobre la capota de un vehículo en la vía pública a una hora no muy avanzada de la noche. El sensual frenesí de dos jovencitas colapsó el tráfico en el centro de Santo Domingo: una de ellas exploraba con la lengua la chorreante gruta de la otra en la cubierta de un BMW blanco. La fogosa exhibición lésbica fue ilustrada en el programa de Nuria Piera (Color Visión) con unas imágenes de teléfono móvil grabadas por un testigo que contó desde el anonimato que las muchachas, de físicos atractivos, aparentaban 20 años y vestían ropas modernas, de calidad. La chica que acariciaba una revoltosa cabeza dispuesta entre sus temblorosas piernas usaba pantis y un sostén que en ocasiones era retirado para mayor satisfacción de ambas.
 
Una bocanada de bienestar
El sexo bucal proporciona un tratamiento facial multiactivo. Protege de la deshidratación, restaura la elasticidad y regenera la piel al estirar los músculos de la cara y de la boca, aparte de prevenir contracturas en el cuello. Su práctica establece un contacto más intenso y permite disfrutar de una mayor sensibilidad. Potencia la imaginación, dispara la adrenalina y refuerza la autoestima. También regula el gusto y la digestión. El trajín de la lengua alborota las glándulas de la saliva, un sensual lubricante provisto de una acción antibacteriana. Los componentes de este líquido (agua, proteínas, sodio, potasio, calcio, magnesio, bicarbonato y fosfato, entre otros) mantienen la integridad dentaria, además de limpiar el paladar. El sabor salado es providencial para el funcionamiento del cerebro, incentiva la concentración y disciplina los nervios. ¿Algún inconveniente?