Este gran invento
Porque sí, es un invento alucinante.
Hablo de internet, posiblemente el desarrollo humano más revolucionario en prácticamente todos los aspectos que afectan a la vida humana: información, comercio, publicidad, comunicaciones, reducción de distancias, disminución de tiempos... todo, prácticamente todo lo podemos hoy en día conseguir gracias, por, a través o mediante internet.
También es, junto con la telefonía móvil, la tecnología que mayor grado de evolución ha tenido en un menor plazo de tiempo. Esto no es de extrañar, ya que, si nos ponemos puntillosos, al final todo se reduce a lo mismo: ceros y unos, electrónica digital y circuitos integrados. O sea, que al final deberemos concluir que el motor real de la revolución industrial, tecnológica, y, a lo que vamos, social, del pasado siglo XX y este XXI son los ordenadores.
Pero me gustaría centrarme en el aspecto más cercano y en el que también, tanto internet como telefonía móvil, comparten protagonismo estelar: las relaciones personales. Básicamente los móviles, por su individualidad, privacidad e inmediatez en las comunicaciones, han supuesto que dos personas puedan entablar contacto cuando quieran, y sin que nadie más se entere de ello. ¿Esto es bueno?. ¿Es malo?. En sí mismo, ni una cosa ni la otra. Todos sabemos la ventaja que por ejemplo esto supone para una persona con trabajo comercial, pero también todos sabemos que llevar a una persona en la agenda de nuestro móvil, puede que no sea del agrado de alguna otra de nuestro entorno...
¿Y qué me decís de internet?. No seré yo quien explique aquí casos de relaciones iniciadas, acabadas, rotas, imposibles, tormentosas, engañosas, sanas, dobles vidas, ensoñaciones, sinceras, juguetonas... posibilitadas porque este ingenio fabuloso tiene la capacidad de poner en contacto a las personas más diversas sean cuales sean la distancia y o la cultura que les separe.
Alivia a personas que están o se sienten solas, permite abir puertas a posibles relaciones paralelas de personas con pareja, te acerca gentes con las que compartir tus mismas aficiones, conecta a personas dispuestas a relacionarse entre sí con las más diversas intenciones serias o sin compromiso... en definitiva, qué os puedo contar a todos lo que esto leeis que no conozcais. Cualquiera de los aquí presentes podríamos enumerar una buena cantidad de ejemplos de alguna de las circunstancias más arriba expuestas. (omito voluntariamente temas como la pederastia, al canibalismo, o el suicidio colectivo).
Resumiendo: qué fascinante este invento que con un simple golpe de click nos abre todo el mundo ante nuestras narices. Pero ya sabemos que el mundo y las personas tenemos nuestros aspectos positivos y negativos. Por eso internet, que es sólo el medio de conocimiento y comunicación, no es ni malo ni bueno en sí mismo. Como la mayoría de las cosas, todo depende del uso que de él se haga.





