<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[Historias de la vida]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" title="Historias de la vida"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Cosas que pasan, nos pasan, vemos que pasan... pero todas ellas conforman nuestra VIDA]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Este gran invento]]></title><link rel="Historias de la vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" title="Historias de la vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Este gran invento]]></summary><author><name><![CDATA[Darío Amor]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Este gran invento]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/es-la-vida/c_6.htm"><![CDATA[<br/><br/>Porque sí, es un invento alucinante.<br/><br/>Hablo de internet, posiblemente el desarrollo humano más revolucionario en prácticamente todos los aspectos que afectan a la vida humana: información, comercio, publicidad, comunicaciones, reducción de distancias, disminución de tiempos... todo, prácticamente todo lo podemos hoy en día conseguir gracias, por, a través o mediante internet.<br/><br/>También es, junto con la telefonía móvil, la tecnología que mayor grado de evolución ha tenido en un menor plazo de tiempo. Esto no es de extrañar, ya que, si nos ponemos puntillosos, al final todo se reduce a lo mismo: ceros y unos, electrónica digital y circuitos integrados. O sea, que al final deberemos concluir que el motor real de la revolución industrial, tecnológica, y, a lo que vamos, social, del pasado siglo XX y este XXI son los ordenadores.<br/><br/>Pero me gustaría centrarme en el aspecto más cercano y en el que también, tanto internet como telefonía móvil, comparten protagonismo estelar: las relaciones personales. Básicamente los móviles, por su individualidad, privacidad e inmediatez en las comunicaciones, han supuesto que dos personas puedan entablar contacto cuando quieran, y sin que nadie más se entere de ello. ¿Esto es bueno?. ¿Es malo?. En sí mismo, ni una cosa ni la otra. Todos sabemos la ventaja que por ejemplo esto supone para una persona con trabajo comercial, pero también todos sabemos que llevar a una persona en la agenda de nuestro móvil, puede que no sea del agrado de alguna otra de nuestro entorno...<br/><br/>¿Y qué me decís de internet?. No seré yo quien explique aquí casos de relaciones iniciadas, acabadas, rotas, imposibles, tormentosas, engañosas, sanas, dobles vidas, ensoñaciones, sinceras, juguetonas... posibilitadas porque este ingenio fabuloso tiene la capacidad de poner en contacto a las personas más diversas sean cuales sean la distancia y o la cultura que les separe.<br/><br/>Alivia a personas que están o se sienten solas, permite abir puertas a posibles relaciones paralelas de personas con pareja, te acerca gentes con las que compartir tus mismas aficiones, conecta a personas dispuestas a relacionarse entre sí con las más diversas intenciones serias o sin compromiso... en definitiva, qué os puedo contar a todos lo que esto leeis que no conozcais. Cualquiera de los aquí presentes podríamos enumerar una buena cantidad de ejemplos de alguna de las circunstancias más arriba expuestas. (omito voluntariamente temas como la pederastia, al canibalismo, o el suicidio colectivo).<br/><br/>Resumiendo: qué fascinante este invento que con un simple golpe de click nos abre todo el mundo ante nuestras narices. Pero ya sabemos que el mundo y las personas tenemos nuestros aspectos positivos y negativos. Por eso internet, que es sólo el medio de conocimiento y comunicación, no es ni malo ni bueno en sí mismo. Como la mayoría de las cosas, todo depende del uso que de él se haga.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Nuestra última mirada]]></title><link rel="Historias de la vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" title="Historias de la vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Nuestra última mirada]]></summary><author><name><![CDATA[Darío Amor]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Nuestra última mirada]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/es-la-vida/c_5.htm"><![CDATA[Sí. Ayer nos vimos por última vez. Y sí, va a ser la última...<br/><br/>Vino a casa a recoger sus cosas. Fue triste. Le dolío. Y a mí. Le devolví cosas que ella dijo que me regaló con cariño. Pero yo le volví a decir que necesito olvidarla, que nada me puede recordar a ella. Sufre. Y yo. No está bien. Tiene creado un mundo a su medida en el que no se da cuenta de las cosas, en el que se cree sus propias ensoñaciones. Y lo pasa mal. Y yo. Porque la quiero. Y ella a mí. Pero no podemos estar juntos.<br/><br/>Tenemos que olvidarnos el uno al otro, y mirar cada uno hacia adelante, hacia nuestro presente (el futuro no existe), para poder difrutarlo a cada instante, porque no podremos compartirlo con nadie si no somos capaces de saborearlo nosotros mismos. Me brotan las lágrimas cuando escribo esto, pero sé que el tiempo me va a ayudar, sé que conseguiré volver a estar sereno. Y sé, ante todo, que hemos hecho lo que teníamos que hacer, aunque nuestra última mirada, nuestras últimas palabras, podían haber sido más serenas. Pero nada en nuestra relación fue sereno: nuestra pasión fue un éxtasis; nuestro amor, un huracán; nuestros momentos, arrebatadores. Y así lo fue, también, nuestra última mirada...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Me ha llamado]]></title><link rel="Historias de la vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" title="Historias de la vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Me ha llamado]]></summary><author><name><![CDATA[Darío Amor]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Me ha llamado]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/es-la-vida/c_4.htm"><![CDATA[Había empezado mi post hablando de las y los “ex”, pero cuando había escrito apenas dos líneas oigo colgar el teléfono a una compañera de trabajo que, a renglón seguido, rompe a llorar. Sé que a su hermana le han detectado esa enfermedad que todos odiamos, y me imagino lo peor. Pero afortunadamente no, parece que es una recaída, aunque sin duda hace mella en los ánimos de la hermana.<br/><br/>Por eso, debo enlazar este post con el anterior. Y debo reafirmarme en lo que decía.<br/><br/>Esta vida es dura. Efímera. Se nos puede ir por entre los dedos. Pero precisamente por eso debemos procurar que nuestro paso por ella sea lo más intenso que nuestras capacidades y nuestras ilusiones nos permitan. Y también precisamente por eso, o mejor dicho, para eso, necesitamos ser firmes en nuestras convicciones, coherentes con nuestras formas de entender las cosas… y sobre todo: siempre, siempre, sinceros y honestos para con nosotros mismos (lo primero) y los que nos rodean.<br/><br/>Es por eso que cuando tomé la decisión de dejar a la mujer con la que había sido feliz en los últimos tiempos, lo hice convencido de lo que hacía. Podía haber relativizado, como me pedía ella. Pero no quiero. No me dá la gana de aceptar las cosas como no quiero aceptarlas. Y sigo convencido. Pero no se hace idea de que no quiero saber nada más de ella porque me supone sufrimiento y dolor, por lo menos hasta que supere toda esta situación. Y quiere que seamos amigos. Tampoco me da la gana, porque no puedo ni quiero. Después de algunas semanas de… ¿tranquilidad?..., sin saber nada de ella (pero sufriendo enormemente por ello), me ha vuelto a llamar con la excusa de sus cosas que quedan en mi casa.<br/><br/>Sí, me tambaleé un poco. Ella me intenta hacer ver que está cambiando ciertos aspectos de su vida. Pero, ¡qué pena!, ¿por qué ya no la creo?. Después de los sentimientos encontrados que se agolparon dentro de mí en los primeros momentos, enfríe mis ánimos y me di cuenta de que no, no creo que ya tengamos mucho en común para compartir. Sé que sufre por ello (y yo también, si bien de distinto modo), porque le gustaría seguir en contacto conmigo, aunque a su manera. Pero como explicaba en un comentario en otro blog, después de haber sido lo que hemos sido el uno para el otro, ya no puede caber nada entre ella y yo.<br/><br/>Lo siento pero así lo vivo yo. Y estoy convencido de ello. Es lo que necesito y lo que me pide mi alma para poder volver a ser yo mismo. Me gustaría saber como lo ven otras personas, pero sin necesidad de autoconvencerme de nada, porque lo tengo muy arraigado en lo más profundo de mi ser.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Mi teoría de la relatividad]]></title><link rel="Historias de la vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" title="Historias de la vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Mi teoría de la relatividad]]></summary><author><name><![CDATA[Darío Amor]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Mi teoría de la relatividad]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/es-la-vida/c_3.htm"><![CDATA[¿Todo es relativo?<br/><br/>Pues va a ser que no... Esa tesis de que solo tenemos una vida, que son cuatro días, que no sabemos lo que nos puede pasar mañana, y todas esas cosas es muy cierta y muy real, pero algunas veces puede chocar frontalmente con determinadas barreras. Y os preguntaréis a qué me estoy refiriendo. Todos tenemos unos principios. Si señor, principios. Poneros a pensar y vereis que sobre algunas cosas teneis vuestros principios.<br/>Y no seré yo quién utilice la tan denostada palabra, “moral”, que tampoco sabemos muy bien lo que engloba, pero sí que me atrevo a esgrimir la “coherencia”, que no es más que hacer las cosas como creemos que debemos hacerlas.<br/><br/>Todo esto viene a que, en razón de esa premisa real pero etérea de que la vida es efímera, hay quien pone todos los aspectos de la misma en el plano de la relatividad. Bah, qué más te da eso, si la vida son dos días... Cuántas veces lo habremos oído. Pero repito, en ese saco no cabe todo. Por ahí no paso. Aunque es muy cierto que lo único que poseemos es el presente (el pasado no existe ya, y el futuro no sabemos dónde va a estar), no podemos dejarnos llevar por esa especie de ceguera voluntaria con la que nos impediríamos prevenir el futuro. Bien sea por motivos meramente materiales, o los arriba mencionados: por principios.<br/><br/>Renunciar a algo es muy duro. Convencerte de que ese algo a la larga sólo te traería dolor y sufrimiento, aunque el envoltorio tiene forma de lo mas hermoso que deseamos ls personas, es más duro todavía. Y ser capaz de superar el “venga, que bastante sufrimiento hay en la vida por las enfermedades, las guerras y el hambre, relativiza todo esto”, simplemente por ser coherente con tu forma de entender la vida, es lo más terrible. Pero al final te deja satisfecho por haber hecho lo que creías que debías hacer.<br/><br/>Esa es mi teoría de la relatividad: en esta vida no todo es relativo.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Otro día más]]></title><link rel="Historias de la vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" title="Historias de la vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Otro día más]]></summary><author><name><![CDATA[Darío Amor]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Otro día más]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/es-la-vida/c_2.htm"><![CDATA[Un día más. Despierto pensando en ella. Dónde estará. Cómo se sentirá. Me pregunto si estará con alguien. Ella no está bien. No se siente bien consigo misma. Por eso hace lo que hace, por eso siente como siente, por eso busca erróneamente liberarse de sus infelicidades, frustraciones, insatisfacciones que inundan todos y cada uno de los aspectos de su vida. Y no puedo volver a conciliar el sueño. No dejo de darle vueltas. Fui yo quien dijo que no quería saber nada de ella, pero no puedo olvidarla. Aunque tampoco podía estar junto a ella. Es una situación que no se la deseo a nadie. Pasar un tiempo de tu vida con alguien, entregándole tu alma y tu vida, para darte cuenta finalmente de que para ella era tan sólo un juego. Uno más... Como mis días. Otro más. Y en fin de semana todavía más duro. Todo el tiempo del mundo para no hacer nada, para no dejar de pensar en ella, en lo que hacíamos los fines de semana juntos, y ya no hacemos. Estoy triste. Pero sereno.<br/><br/>Sereno y firme porque estoy convencido de lo que hice. Porque siempre intento ser honesto y fiel a mis principios. Porque tomé la decisión que debía. Porque no quería seguir en aquella situación. Por eso me siento liberado. Pero pienso en ella.<br/><br/>Veo el sol por la ventana y me da la medida de que tengo por delante un nuevo día para VIVIR. Para hacer todas esas cosas que en sí mismas pueden proporcionar ilusión a mi espíritu y alegría y vitalidad a mi alma. Ver a mi gente, reir con ellos, intercambiar opiniones, pasear, disfrutar con las nuevas tecnologías, leer un buen libro, conocer a nuevas personas... Es un día más. No. Es un nuevo día con todas sus potencialidades abiertas.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Pues aquí estoy...]]></title><link rel="Historias de la vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/es-la-vida/atom.xml" title="Historias de la vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Pues aquí estoy...]]></summary><author><name><![CDATA[Darío Amor]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Pues aquí estoy...]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/es-la-vida/c_1.htm"><![CDATA[...¿y por qué?<br/><br/>Pues no sé muy bien por qué. Quizás porque me encuentro en un momento de mi vida en el que tengo precisamente eso, mi vida a flor de piel. VIDA con sus sentimientos, recuerdos, temores, complejos, fantasmas, pero tambien con sus  fuerzas, ganas de luchar, de reir, de disfrutar...  y de pensar que el sol sale cada día y que debemos controlar nuestros pensamientos para orientarlos en el sentido correcto, de manera que nos ayuden a afrontar la VIDA con ilusión y esperanza.<br/><br/>Y estoy así por algo que me ha pasado en los últimos meses de mi vida... sí, no es difícil imaginar: lo de siempre, una relación, una mujer, un amor. Algo que vino pero se fue, o lo deje marchar, o lo obligué a marcharse, no lo sé. Tal vez en el desarrollo de los pasajes que vayamos comentando aquí entre todos vayan saliendo detalles sobre aquello que viví, sin ser demasiado exhaustivos, pero el caso es que ahora mismo me siento con mi espíritu turbado pero animoso, mi alma herida pero ilusionada, mi corazón dañado pero firme.<br/><br/>Y por eso quiero expresarlo. Quiero verbalizarlo como forma de exorcizar mis fantasmas internos. Quiero compartirlo con quien quiera curiosearlo y comentarlo. Pero a su vez quiero ser consciente de que la VIDA también son otras cosas importantes, cosas que nos rodean y que tampoco debemos relativizar.<br/><br/>Y de todo ello van estos textos.<br/><br/>Saludos a todo el mundo]]></content></entry></feed>
