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Cuando el mundo se pone en tu contra...
TU PONES LAS REGLAS
Acerca de

No visto de cuero negro, ni llevo los cuellos elevados rollo Rober de UPA, no me gusta la canción de los 60 "yo soy rebelde" de Jasmine, James Dean no es mi ídolo- aunque de buena gana le hechaba un polvo- ni Rebelde sin Causa es la película por excelencia. Soy esa rebelde sin causa por no ser esa gilipollas sin causa como quien dice. Y además, para autoputearse, ya tenemos a Anduriña...

Sindicación
 
MAGNITUDES

Nunca he podido diferenciar la delgada línea que une y separa lo concreto de lo abstracto. “Hay cosas que no se pueden explicar”: dicen; “hay cosas que no se pueden entender” dicen también… y entretanto sucumbimos a lo que débilmente se conoce como la ignorancia del corazón.

Los metros tienen 100 centímetros, el período regresa cada 28 días, mi cartón de leche no alberga más de un litro, y los petit suisse se comían de 2 en 2.

Yo – desde la más enérgica posición subjetiva, (desde ese YO borroneado en mayúsculas)- emito un juicio personal que a muchos parece incomodar. Considero, por tanto, que todo es evaluable, opinable, discutible… en definitiva: observable, medible y contable. La regla de la observación, la escuadra de la comparación y el cartabón del espíritu crítico.

El deseo se mide en miradas furtivas, la traición se traduce en mentiras, la amistad se forja con vivencias y recuerdos, el engaño se registra con lágrimas, la ilusión se pesa con iniciativas arriesgadas y ganas de empezar historias nuevas. El tonteo se mide en SMS en el móvil junto con gestos y roces. La confianza se tantea a través de innumerables secretos inconfesables, la razón se cuenta con argumentos y pruebas, la alegría se computa mediante sonrisas, el odio se traduce en golpes, la humillación se rige por insultos, las medallas se administran a través del esfuerzo…

El cariño se registra con abrazos sinceros, la felicidad se mide en segundos y breves instantes pasajeros, el balance del desconsuelo se encuentra en el número de sollozos y lloros, la pasión atañe al anhelo de besos prohibidos, los sueños se miden con ardor y perseverancia, la diversión se recuenta a partir de situaciones extravagantes, el respeto se expresa a través de la palabra moderada.

El amor se mide en actos altruistas por los que nada pides a cambio, la valentía se reconoce a través de momentos puntuales donde das la cara, la crítica se concreta en juicios de valor de lo que se desconoces toda base real, la dominación se hace presente al extraer como referente el repetido silencio al que se somete al otro. El amante se mide a través del número de orgasmos.

El interés se mide en la cantidad de veces que exiges recompensa a una labor encomiable en el pasado, la resaca es directamente proporcional a la cantidad de copas que ingieres la noche anterior, la idiotez se cuenta por el importe de explicaciones absurdas que contiene un determinado discurso. La decepción se mide por el número de veces que una persona no está a la altura de las circunstancias y actúa sin tenerte en cuenta, el afecto se calcula a partir del total de llamadas perdidas que recibes diariamente en el móvil.

La envidia se mide a partir de críticas infundadas con malevolencia, la cultura se contabiliza a partir de libros y demás información, la inocencia se demuestra con actos salpicados de idealismo e ingenuidad, las protestas se miden con cambios reales en el funcionamiento de las cosas, el arte se mide en literatura, pintura, escultura, arquitectura… Las historias se explican con sentimientos, la lucha se calcula a través de la suma de sangre derramada. La tecnología se mide en ordenadores y aparatos que hagan avanzar la comunicación. La vida se mide por el desgaste del tiempo.

El mundo gira alrededor de uno con la apariencia de que nada es objetivo.YO, cada vez me inclino más a pensar que los patrones de conducta- ya totalmente socializados-son idénticos al de tus compañeros. Si alguien te falla, es plenamente consciente de ello, al igual que si alguien te quiere. ¿Porqué no se relativizan los sentimientos y sí las acciones? La subjetividad es para cobardes, para aquellos a los que las críticas le conducen al abismo más tiránico.