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Cuando el mundo se pone en tu contra...
TU PONES LAS REGLAS
Acerca de

No visto de cuero negro, ni llevo los cuellos elevados rollo Rober de UPA, no me gusta la canción de los 60 "yo soy rebelde" de Jasmine, James Dean no es mi ídolo- aunque de buena gana le hechaba un polvo- ni Rebelde sin Causa es la película por excelencia. Soy esa rebelde sin causa por no ser esa gilipollas sin causa como quien dice. Y además, para autoputearse, ya tenemos a Anduriña...

Sindicación
 
DOWNFULL Y SATURACIÓN

¿Qué hace una persona cuando quiere pasar de TODO? Fácil: Pasar de TODOS. Quiero irme otra vez. Lo siento, soy Reincidente. Y si oriento mi problema por ahí, es probable que estas letras se configuren a modo de réplica de un viejo post titulado ME VOY.
Que sí, lo sé… Sólo hago que tropezar con la misma historia de cataclismo y autodestrucción, lidiar a regañadientes con ella desde una postura holgazana para garabatearla en el blog tras lamentarme y sollozarle a las teclas del portátil. ¿Y Qué hago si me tenéis HARTA?

Inicio de una nueva etapa. Esta vez quizá no sea Yo contra el mundo. Es una pena. Conocía las reglas. En este momento, lo más lógico sería apuntar a Yo sin el mundo en el que ni os necesito conmigo ni os quiero ver aquí.

Nada es lo que creía. Y a eso no estoy acostumbrada. Más bien la “movida” se enfocaba al Nada es como querría. Y ese problema tal vez se solucionase con relajarme en un diván- y en un desesperado intento de 50 euros la sesión- contarle a un loquero freudiano de mediana edad con gafas de cristal de culo de vaso que a mis escasos 20 años no sé qué esperar de la vida.



Empachada de a saber de qué, atestada de pájaros que chirrían en mi cabeza siento que cualquier salida es la buena si traspaso el umbral de la puerta yo sola. Gritaría entonces ¡¡downfull, downfull!!! Para que al menos las ratas pudieran salir ilesas del apocalíptico naufragio. Y con una mochila repleta de recuerdos pero nadie del que despedirme ni al que echar de menos, me pondría a deambular destino Polonia.

Y entonces sólo escuchar el eco de la soledad me devolvería las fuerzas. Si sobrevivo al barco que se hunde, nadaré hacia otra isla. Porque no quiero volver a arroparme a lo de siempre. Y si soy infeliz, quiero ser infeliz en un nuevo escenario, con personajes a los que desconozca. No me voy, coño!!! Otra vez la misma puta cantinela. No me voy, Iros… VOSOTROS.

No