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DESDE EL OTRO LADO
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Acerca de
"Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final él mismo se convierte en esas historias. Siguen viviendo cuando él ya no está. De esta forma, el hombre se hace inmortal".
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INGRAVITO
Sindicación
 
LIBRES
Siempre nos contaron que el cuerpo era la cárcel del alma, así que ingenuamente tratabamos de mantener la boca abierta para que así le entrase algo de luz y dejarle un agujero por el que escapar y luego volver a entrar...
Cuando llegaba la noche, nos preocupaba cerrar los ojos y dejarla ahí, abandonada durante tantas horas. ¿Qué sería de ella?, ¿Qué haría tanto tiempo a oscuras sin escapatoria ninguna?

Buscábamos un pasillo que la condujera siempre a la libertad, a volar donde y cuando ella quisiera.
Durante muchos minutos interminables creímos que estábamos presas de nosotras mismas, nos encontramos unas veces dentro de nuestro propio yo, y otras lejos, mirando desde fuera como gritábamos para recordarnos que ahí estábamos, y parecía que se nos había olvidado.
Pasó el tiempo y después de haber pensado en arrancarnos la piel nos percatamos de que el cuerpo más que una cárcel era un refugio. Encendimos una llama para calentar el nuevo hogar, y miramos dentro, otra vez. Y ahora, era acogedor.
Ahora sí podía nuestra alma ser nuestro cuerpo y nuestro cuerpo nuestra alma. Ya podíamos soñar a la vez. Pensar lo mismo. Querer y amar al mismo tiempo.

Pasaron los años y volvimos a encontrarnos frente a la cárcel que siempre nos importó tanto. Pero esta vez había unas puertas:

Y las atravesamos, nos adentramos en la prisión del alma para conocer lo que ese cuerpo apresa con tanto silencio.
En nuestras manos espejos para reflejarle al mundo, de otros cuerpos de almas, las vidas que nos encontramos hechas fichas de un juego de parchís.
Muchas cárceles dentro de un mismo cuerpo que las encierra a todas. Así que nos propusimos regalarle una llave a cada uno, abrir nuestras ventanas y ventilar nuestras cuevas, hacer un hueco para la luz de otros, dejar un rincón para compartir un espacio de nuestra censura.
Nos decidimos a tomar el mundo con nuestras manos, y recrearlo en un lugar donde las palabras son nuestras y de nadie más.


Y así es como nos hemos hecho dueños del cuerpo, así es como el alma ha hablado y ha brillado. Porque cuando el cuerpo sonríe es porque el alma ríe.
No importa que tengamos que pintar la libertad con palabras;
Si éstas son humanas, sinceras, amistosas, verdaderas:


Entonces, son LIBRES.



 
“No todo es lo que parece, caperucita…”


Caperucita: Esa pobre ignorante



Los niños son esas almas cándidas, inocentes, ¡que no se enteran de la misa la mitad!
Toda la vida nos han contado la historia de esa niñita con abrigo rojo, sonrisa angelical y cesta con tarta de fresa.
La pobre contó la historia de como una mañana su madre la mando a casa de la abuelita, que vivía en una casa en el bosque, para llevarle una tarta de fresas.

Contó como se perdió y en medio del bosque se encontró con un extraño, que le dijo que era el lobo, y engañándola la mando por el camino más largo.

También narro el momento en que llego a casa de su abuela y la vio metida en la cama, y algo más peluda de lo normal… le empezó a hacer preguntas, su nariz, sus ojos, sus orejas, sobre su boca, y la “abuela” que en realidad era aquel extraño que dijo ser el Lobo, disfrazado, se abalanzo sobre ella para comérsela de un bocao.

Tuvo suerte porque en ese momento apareció un cazador que mato al lobo, salvando a caperucita, saco a la abuela que estaba encerrada en el armario y finalmente todos comieron tarta y fueron felices.

Caperucita… no todo es lo que parece!

Ahora que estamos entre amigos (así en petit comité) diremos que hemos tenido acceso a informes confidenciales que nos revelan que paso verdaderamente en esta historia a la que le faltan muchos datos y otros puntos de vista. Detrás de la historia que nos contó la pequeña Caperucita se estaban cociendo algunos otros asuntos.

La madre de Caperucita, una cuarentona, infeliz y abandonada por su marido… se despertó en su piso de 40 metros cuadrados dispuesta a trabajar de sol a sol para sacar a delante a su hija. Desde hacía años una idea le rondaba en la cabeza: “esta maldita “abuelita” es una avariciosa, tiene cientos de hectáreas de terreno, un chalet en el bosque… y nosotras aquí muriéndonos de hambre. Todo por su culpa porque su maravilloso hijo nos dejó tiradas por culpa de sus negocios”

Esa mañana tomo la decisión de hacer una tarta de fresas para la abuelita condimentada con un poquito de veneno. La muerte de la “abuelita” permitiría heredar todas sus propiedades y riquezas.

Despertó a su pequeña, la vistió con su chubasquero rojo y la mandó con el recado de llevar la tarta a la “abuelita”. La niña salió contenta a visitar a su abuela, a la que no veía desde hacia bastantes años ya que su madre y su abuela se culpaban mutuamente de la huida de su padre (pero esto la pobre caperucita no lo sabía). Tantos años sin ir y tantas obras en la M30 hicieron que la niña se perdiera por el camino.

Tras unos arbustos escucho unos ruidos, de entre la maleza salió un extraño personaje. Ella le pregunto: “Hola, ¿Quién eres?” Él contesto: “El lobo”

En realidad el tal Lobo, era el pacifista, vegetariano e independiente guarda de la finca de la abuela, que trabajaba cuidando las tierras de la “abuelita” a cambio de un terrenito donde cultivar sus plantitas. Aquella mañana se había comido unas setas alucinógenas y andaba desvariando por el bosque. Cuando se encontró a la niña no se le ocurrió cosa mejor que decir que “uuu soy el lobo”.

Tras las presentaciones “El lobo” pregunto a la pequeña que a donde se dirigía, ella le dijo que a casa de la “Abuelita”, pero que estaba perdida. “El lobo” se alerto al ver a una desconocida, con pinta de ingenua, abrigo rojo y bolso sospechoso, y pensó que tendría que avisar a la “Abuelita” de que una secreta con una cámara oculta se dirigía a su propiedad. Para asegurarse el tiempo suficiente mandó a la niña por el camino más largo y el atajó.

“El lobo” llegó corriendo a casa de la “Abuelita” para avisarle de que una poli de paisano estaba haciendo indagaciones y se dirigía hacia su casa. La “Abuelita”, conocida internacionalmente como una de las mayores traficantes de país y estafadora de hacienda, cultivaba en sus tierras plantaciones de coca y guardaba en su casa grandes cantidades de dinero. Al oír las noticias de su confidente reacciono rápido.

El plan era simple: ella se escondería en el armario y el lobo se pondría su ropa y se haría pasar por ella enferma en la cama, si las cosas se complicaban tendría tiempo para darse a la huida.

Caperucita llegó a casa de la “Abuelita”, llamó a la puerta y entró en la casa. Se encontró a su abuelita bastante diferente a cómo la recordaba.

La niña extrañada empezó a preguntar: “abuelita que orejas más grandes tienes…”, “abuelita que ojos más grandes tienes…”, “abuelita que nariz más grande tienes…”. “El lobo” se empezó a incomodar con tanta pregunta, y pensó que la secreta había descubierto el pastel.

Cuando la niña pregunto definitivamente “abuelita que boca más grandes tienes…”, “El lobo” se abalanzo sobre ella para intimidarla y terminar con ella. Pero en ese momento llegó el “cazador” que mató al “Lobo” y rescató a Caperucita y liberó a la “Abuelita”.

El “Cazador” era en realidad el padre de Caperucita, hijo de la “Abuelita” y marido de la madre de Caperucita. Que volvió tras años de ausencia para zanjar con el “Lobo” un ajuste de cuentas. El lobo había sido el que había dado el chivatazo de que trabajaba con la “Abuelita” en el trafico, porque quería quedarse con las tierras de la “Abuelita”, y el padre de Caperucita se vio obligado a huir en la noche sin poder avisar a nadie.

Cuando toda la familia aclaro el malentendido de años, pudieron ser felices y comer perdices. Eso sí, pensaron que lo mejor era dejar el trafico porque no les había traído más que problemas… pero claro todo esto la pobre Caperucita siempre lo ha ignorado!.


Moraleja:
Muchas veces nuestras historias están incompletas porque desconocemos otros puntos de vista. Porque la verdad puede no serlo tanto porque esconde muchas verdades.

Texto elaborado en el taller de expresión y comunicación. Actividad: puntos de vista.
 
CRISIS: UNA PESCADILLA QUE SE MUERDE LA COLA

Para abordar este tema tan extenso y complicado, lo principal es preguntarse;

¿Qué debemos hacer nosotros?,

De alguna manera pertenecemos a esta sociedad. En mi caso, por ejemplo, he vivido un cambio generacional, en el que no sólo se ha perdido una generación, se han perdido muchos hábitos y demasiados valores. Todo esto debido a muchos factores importantes como la educación de los hijos, sobre la que todos delegamos nuestra parte de responsabilidad, poniendo excusas de trabajo, agotamiento, etc.… también la introducción de la mujer al mundo laboral ha sido determinante, ya que antes las madres educaban y corregían muchas de las cosas que hacían sus hijos, les inculcaban unas referencias y unos valores, sobre todo el respeto y la educación para comportarse con las demás personas. También en el pasado el maestro era una referencia muy importante y complementaria en la educación. Hoy se delegamos sobre los maestros demasiadas responsabilidades y obligaciones que a mi juicio son erróneas.
En el colegio la mayoría de las materias son para adquirir conocimientos y valores, toda la sociedad se ve envuelta en una vorágine materialista, y hacen prevalecer las cosas materiales antes que las cosas importantes.

Después de reflexionar mucho, os invito a que me deis la respuesta a esta pregunta:
Si no educamos, damos valores de respeto, civismo y tolerancia a nuestros menores, qué futuro nos espera?

Esta respuesta puede parecer desde algún punto de vista un poco egoísta, pero también, podríamos preguntarles a todos los menores;

¿Qué mundo queréis para vosotros?


Después de estas cosas expuestas, creo que con el cúmulo de palabras, he logrado la solución, ésta es “compromiso”, pero de todos, no pasando la pelota de tejado a tejado, sino afrontándolo y aportando todos como padres; los gobiernos dotando de personal los colegios que introduzcan materias en las que la convivencia, el respetuo mutuo, la tolerancia y el civismo sean prioritarias, concienciando a nuestros jóvenes, que sus vidas les pertenecen a ellos y en su vida tendrán o mejor dicho podrán alcanzar las metas que se propongan y que en esta vida hay tiempo para todo.

Muchas veces me he puesto triste, cuando he visto como los jóvenes llaman de forma despectiva a sus padres… lo comparo con la forma en que mi madre llamaba a la suya, que siempre era de usted. Sin embargo, ahora, la mayoría del cariño se compra regalando consolas a los niños.

Antes era mejor, nos daban un abrazo o achuchón y un par de besos sonoros. Yo, la verdad, prefiero vivir en el pasado.

Espero que toda la sociedad nos concienciemos nos pongamos manos a la obra, ya que no paramos de repetir y escuchar en los periódicos o medios de comunicación, que los menores son recuperables… ¡Pues démosles afecto, cariño y terapias, para atajar de verdad un gran problema social como el que estamos viviendo!
"POETA"

Esto es una reflexión de Poeta, un preso del Centro Penitenciario de Valdemoro.

"SER"
 
Para Empezar...
Hombre preso que mira a su hijo:
( Al viejo hache )


Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quién se le ocurría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas
que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos
realmente botija no sabian un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan sólo una palabra aguda
que muerte era tan sólo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula
olvidaban poner el acento en el hombre
la culpa no era exactamente de ellos
sino de otros más duros y siniestros
y éstos sí
cómo nos ensartaron
con la limpia república verbal
cómo idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros
y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles
uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aquí
mirándote y echándote
de menos
por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos
vos sabés que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio
y jugué por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policías
y jugué por ejemplo a la escondida
y si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha
y era de sangre
botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides
por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones
todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre
pero también es bueno que conozcas

( Mario Benedetti )