Mi ángel guardián...
Comenzaba un nuevo día, el Ángel del mal se descubrió ante nosotros, la visión de su figura me había pasmado, paralizándome en ese mismo instante, reacción que me habría condenado a una muerte segura, si aquella sombra no me toma de la mano y corre conmigo por el laberinto de los corredores.
Mi ingobernable pavor me llevó e implorar a la sombra que me sacara del infierno y me dejara abandonar esta misión, fue entonces cuando la sombra, se descubrió ante mis ojos.
Se trataba de Jeremiel, que se acercó a mi lentamente dejándome ver su rostro por primera vez desde su llegada, y de forma pausada me dijo, yo soy tu ángel, soy quien guarda y protege tus secretos, quien conoce tus tristezas y alegrías, siempre ha estado a tu lado, aun cuando no me hayas podido ver, hoy me presento ante ti para ayudarte a conseguir lo que deseas, tu ansiada libertad, como ya sabes fue ella quien me envió para ayudarte.
El camino no será fácil, y encontraremos a lo largo del mismo al ángel del mal en cada rincón, y mas adelante, cuando logres vencer tu miedo, deberás enfrentarte a el, pero esta vez ya no tendré que ayudarte, no será necesario. Solo entonces podré marcharme, y tu estarás de una vez y para siempre en el Cielo, ese paraíso del que todos partimos al nacer y que debemos alcanzar para lograr la ansiada libertad.
Mi ingobernable pavor me llevó e implorar a la sombra que me sacara del infierno y me dejara abandonar esta misión, fue entonces cuando la sombra, se descubrió ante mis ojos.
Se trataba de Jeremiel, que se acercó a mi lentamente dejándome ver su rostro por primera vez desde su llegada, y de forma pausada me dijo, yo soy tu ángel, soy quien guarda y protege tus secretos, quien conoce tus tristezas y alegrías, siempre ha estado a tu lado, aun cuando no me hayas podido ver, hoy me presento ante ti para ayudarte a conseguir lo que deseas, tu ansiada libertad, como ya sabes fue ella quien me envió para ayudarte.
El camino no será fácil, y encontraremos a lo largo del mismo al ángel del mal en cada rincón, y mas adelante, cuando logres vencer tu miedo, deberás enfrentarte a el, pero esta vez ya no tendré que ayudarte, no será necesario. Solo entonces podré marcharme, y tu estarás de una vez y para siempre en el Cielo, ese paraíso del que todos partimos al nacer y que debemos alcanzar para lograr la ansiada libertad.
Comentario:
A veces damos por echo muchas cosas...pensamos q las fieras son muy fieras...q nos intentaran atacar..y eso nos da miedo..quiza ellas huelen el miedo ..y quiza la clave es no dar por echo son tan malas las fieras...quiza asi no tengamos miedo...
Nada es lo q parece...
Nada es lo q parece...





