¿somos?
¿somos?
se enternecen las frases en los plurales,
el verbo nos da substancia de pareja,
aunque tu no me tengas
y yo no recuerde tu sonrisa.
¿vamos?
¿es un desideratum de futuro
o la duda de nuestra solidez?
pues yo miro al mar
y tu tines los pies anclados en las flores.
Busquemos la alegria en las palabras,
no atendamos a nuestra cosmogonia
del fracaso, pues la memoria
es un tinte de nostalgia
y yo quiero ser hoy, quizas mañana.
Caigamos en el son de una balada
donde tristeza sea el nombre de la luna,
donde se pierda el tiempo en los estanques,
que alli no cantaran los cuervos
sobre nuestros cuerpos solos.
se enternecen las frases en los plurales,
el verbo nos da substancia de pareja,
aunque tu no me tengas
y yo no recuerde tu sonrisa.
¿vamos?
¿es un desideratum de futuro
o la duda de nuestra solidez?
pues yo miro al mar
y tu tines los pies anclados en las flores.
Busquemos la alegria en las palabras,
no atendamos a nuestra cosmogonia
del fracaso, pues la memoria
es un tinte de nostalgia
y yo quiero ser hoy, quizas mañana.
Caigamos en el son de una balada
donde tristeza sea el nombre de la luna,
donde se pierda el tiempo en los estanques,
que alli no cantaran los cuervos
sobre nuestros cuerpos solos.





