como rozando
como rozando la atmosfera, libelula,
cuerpo, zumbido , presencia que atrae
asi piruetas con el aire y la luz
que cae oblicua sobre el cafe,
de este modo llega, con la negligencia
propia de una musa, que a veces se retrasa.
Cae como un rio su sonrisa
y vuelve a ahogar a los presentres
en el mundo de los sueños prometidos,
reafirma su "hoy pagas tu"
ironia a quien soporta
los cargos de ser amante,
renace la ilusion y se esparce
ese tono difuso, roto solo
por el clickear de las cucharillas
con la taza, habla atrayendo
los ojos a su piel, y con un "nos vamos",
icluido en su plural, se olvidan
los que haceres.
te deja gozar un segundo, una intimidad
buscada, un suave roce, complice
y arma de crimen, devorado yaces
sobre ti mismo, con una palpitacion forzada
el pecho se desboca, hasta que
con un labio en la mejilla
se aleja, dejandote como siempre
envuelto en la capa de tus ideas
volviendo solo, comiendo el asfalto
negro que te lleva a casa.
cuerpo, zumbido , presencia que atrae
asi piruetas con el aire y la luz
que cae oblicua sobre el cafe,
de este modo llega, con la negligencia
propia de una musa, que a veces se retrasa.
Cae como un rio su sonrisa
y vuelve a ahogar a los presentres
en el mundo de los sueños prometidos,
reafirma su "hoy pagas tu"
ironia a quien soporta
los cargos de ser amante,
renace la ilusion y se esparce
ese tono difuso, roto solo
por el clickear de las cucharillas
con la taza, habla atrayendo
los ojos a su piel, y con un "nos vamos",
icluido en su plural, se olvidan
los que haceres.
te deja gozar un segundo, una intimidad
buscada, un suave roce, complice
y arma de crimen, devorado yaces
sobre ti mismo, con una palpitacion forzada
el pecho se desboca, hasta que
con un labio en la mejilla
se aleja, dejandote como siempre
envuelto en la capa de tus ideas
volviendo solo, comiendo el asfalto
negro que te lleva a casa.





