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Confesiones desde mi hamaca
Relato de día... sueños de noche
Acerca de
Un beso...solo por venir a verme ********** ************
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Sindicación
  
 
1 La xispa
Decididamente no. No voy a salir de caza como sugería mi amiga. No me interesa emboscar a cualquier lagarto, ni común ni extraordinario. Ni me apetece, ni es mi estilo. Ni me siento tan desesperada como para ello.
Soy más bien de esas mujeres a las que nos gusta que nos seduzcan sutilmente... lo cual no significa que, después de roto el hielo, no nos esmeremos en seducir a nuestro antojo, pero el primer paso nos apetece que sea él quien tome la iniciativa en mostrar el juego de la seducción. Claro está que todo tiene sus excepciones.

Con “mi xico” (no es mío, ni siquiera estamos juntos, pero a mi me gusta llamarle así y como abreviación cariñosa uso simplemente “xic”), no fue una excepción. De hecho me ha ido seduciendo poco a poco, con esa lentitud, con esa solera que sólo da el tiempo y se ha ido aposentando, no solo en el corazón sino también en mi alma y todavía hoy sigue haciéndolo, cada vez más. Sigue seduciéndome todos los días un poquito...aún en la distancia, aún con sus silencios.

Llevábamos años coincidiendo por el general de un chat que por aquel entonces estaba de moda; nada que ver con los que ahora proliferan. Allí se podía hablar por el general .....y mantener una conversación educada y coherente entre varias personas !!!, normalmente éramos los mismos y nos conocíamos todos (sino en persona por referencias los unos de los otros). . Eso fue en el siglo pasado...No existían todavía ni bonos, ni las tarifas planas ni mucho menos ADSL o Cable; poder conectarse a Internet nos costaba casi una fortuna y un montón de nervios cada vez que telefónica nos desconectaba, que no eran pocas. Pero nuestra tenacidad nos hacía salvar cualquier barrera... Así pasamos varios años hasta que la sala de chat cerró y el personal fuimos emigrando a otras salas. La mayoría nos perdimos la pista...aunque siempre nos quedaba el recién estrenado messenger (antes usábamos el ICQ), donde conservar las buenas amistades.

En el tedioso verano del 2002, en el que a mi ya hacía tiempo que me empezaba a aburrir eso de entrar a chatear, pero que por inercia siempre acababa investigando nuevas salas, a pesar de que apenas hablaba (un simple saludo cortes a la entrada a quienes me saludaban y otro de salida para despedirme), pues ya nadie se conocía entre sí y los temas eran de lo más monótono y aburridos..
Pues en una de esas incursiones nos volvimos a encontrar. El y yo nos reconocimos y nos dimos el Msg para seguir en contacto, Y así fue durante meses, en los que mantuvimos charlas de lo más normal, él hablaba de su familia y de sus cosas y yo de las mías, aunque no tanto, hasta que un día me dijo:
_ voy a viajar a tu ciudad, por trabajo, no dispongo de mucho tiempo, pero me gustaría poder invitarte a un café y poner así una imagen a alguien con quien hace tiempo que hablo y a quien aprecio.

No fue un café sino un zumo de naranja natural, nos lo tomamos en una cafetería cercana a la parada de metro donde habíamos quedado. Nada más vernos, sorprendido, me dijo algo así :
_vaya! ...eres una mujer a mi medida...

Yo no le di mas importancia que un mero cumplido, pero creo que enrojecí. Aún no sé si por lo que había oído, o porque riéndome entre mi pensé: “pues tu eres un poquito justo para la altura que a mi me gustaría”, por supuesto no hice ningún comentario al respecto. La conversación, como era habitual entre nosotros, fue muy educada. Hablamos agradablemente de todo un poco y de nada durante un buen rato, pero se nos paso volando. El tenía una cena de compromiso y a mi me esperaba mi familia, nos despedirnos. Su caballerosidad le hizo acompañarme hasta la parada del autobús, y en ese corto trayecto algo inexplicable sucedió.

No nos tocamos, ni siquiera nos rozamos, pero al andar entre el gentío, nuestros hombros se acercaron a poca distancia, y en ese momento sentí, porque no es que tuviera una leve sensación, no, es que lo percibí plenamente, aunque aún hoy me cueste explicarlo con palabras. Fue una especie de corriente eléctrica que, generándose en el hombro me recorrió el cuerpo entero...En ese momento me lo calle, no dije nada, lo sentí, pero no lo entendí. Ya sola en el bus seguía sin comprender que había sido aquello que me impacto tan intensamente.
Pensaba en él... aquella compañía de noches desveladas, ya tenia imagen. No sentí un amor repentino, ni siquiera me quede prendada de su cara. No quise darle mas importancia que un encuentro entre amigos. Pero algo me aturdía, no podía pensar... Llegué a mi casa... me esperaban.

Días más tarde, en un ataque de sinceridad le hablé de ello y me confesó que él también había sentido lo mismo...una xispa, (nuestra xips le llamamos). Con el tiempo he deducido que esa atracción debe ser lo mismo que otros llaman “química”.

Por aquel entonces nos recreábamos en encontrar sensaciones y sentimientos comunes... estabamos tan sorprendidos de nosotros mismos que nos sentíamos confundidos. El había empezado a mostrar un mayor interés por mí ...a romper en cierto modo su timidez para expresarse abiertamente. Yo estaba pasando una mala época personal (quizá algún día hablare de ello para aclarar dudas) en la que, con la poca energía que me quedaba, había decidido que, sabiendo ya lo que era amar, ahora “quería aprender a dejarme querer” ... necesitaba sentirme querida, me conformaba con poco (como siempre) ...un beso de buenos días o de buenas noches...una llamada sorpresa solo para decir hola que tal estas?, saber que alguien piensa en ti, elevar la autoestima, y todas esas cosas que le hacen salir a una a flote...en definitiva, renovar la ilusión en esas pequeñas cosas que nos hacen la vida un poquito mas agradable...No hacíamos mal a nadie... y me dejaba enredar, aun imaginando que sus palabras fueran mentira, disfrutaba oyéndolas. Me devolvían la sonrisa al rostro y me daban esa “xispa” de vida y alegría que aún hoy sigue manteniéndome en pie y hace que todas las mañanas pueda levantarme y seguir adelante. El quizá no se imagina en que grado se ha afianzado en este corazón que me palpita, pero hoy por hoy...mi xic es mi fuerza y mi alegría.

Bueno para ser exacta, ahora él se ha convertido para mí, en mucho más, es el deseo y la pasión; la luz y la sombra; mi noche y mi día. El es ahora mi amor... mi delirio ... Me ha ido conquistando poquito a poco, con sus palabras, sus atenciones, sus gestos, acciones, detalles ...que se yo... solo sé que seguimos compartiendo esa “xisp” y que cada vez la sentimos mas intensamente...

Pero eso también lo iré relatando poco a poco....
 
Una noche de caza
Me disponía a relajarme después del estrés que me dio el día
Esta vez había escogido el ordenador para evadirme de los problemas que me había planteado mi amiga en nuestro paseo por el puerto.
Me sentía saturada, pues hacía días que yo misma no cesaba de darle vueltas a las mismas ideas. Y sus palabras no hicieron sino confirmar aquello que yo no quería oír. Pero la vida a veces se nos complica más de lo que nos gustaría...Y es que no es fácil estar enamorada de un hombre casado, y menos aún comprender a alguien en esa situación si uno mismo no lo ha experimentado. Tiene sus pros.. y tiene sus contras.
Mientras yo me empeñaba en ensalzar los pros... mi amiga, como buena realista, en su intento por ayudarme, se esmeraba por supuesto en valorar más los contras ...
_”no te cuelgues mas de lo que ya estas, - me decía - ...de alguien que no puede amarte con la integridad de todo su ser”. “tu lo dejaste todo por él...en cambio él no solo no es capaz de dejar nada por ti, sino que cada vez quiere más y se dispersa en una vida de libertinaje”... "Mírate por favor, proseguía implorándome en su intento de convencerrme ...no te degrades a ti misma, no dejes que se ria de tí...una cosa es ser la “otra” “la amante” o “la querida”, y vivir ese amor en plenitud, dentro de vuestras limitaciones, pero gozando de esa entrega mutua en una pasión única.... y muy distinto es ser una más de las “otras” y encima resignarte a tu suerte encerrándote a ti misma.
No te ciegues, tu vales mucho más (seguía animándome).... ábrete a la vida, ...solo debes proponértelo... hay muchos hombres libres con verdaderos deseos de entregarse sólo y por completo a una mujer como tu, y a amarte como te mereces".
Aquí mi amiga exageraba, porque ni era cuestión de solo con proponérmelo, ni conocía la existencia de tantos hombres ideales como ella pintaba, para poder hacer yo propósito alguno...(donde deben esconderse? Porque mi amiga insiste : de haberlos , haylos !!)...
_”...sal de caza esta noche”...me recomendó en sus últimas palabras a la vez que me guiñaba un ojo pícaramente en una complicidad silenciosa. Entre risas y un par de besos reforzamos una vez más nuestra amistad y nos despedíamos hasta más ver.

No le hice caso y esa noche me fui a casa. Necesitaba refugiarme en la soledad para digerir tranquilamente todo aquello que me inquietaba.

Y en esas estaba yo...intentando relajarme, olvidándome de mí misma y mis circunstancias ante la pantalla del PC...cuando me pareció que una sombra recorría el techo de mi estancia...
Miré más detenidamente ....y observé con horror: aquello era un monstruo con patas...y cola¡¡¡
Le reconocí al instante. Era la lagartija que semanas atrás yo misma había perseguido por la terraza y que hacía meses que se escondía por entre las plantas sin dejarse encontrar...pero....que diablos hacia dentro de mi espacio personal?????
Seguía allí plantada, quieta, desafiante y retándome .... no me lo pensé dos veces, cogí la escoba cubriéndola con un paño, y con toda la precisión de la que fui capaz ....zas¡....sitié al dragón bajo la presión del palo...pero el animalejo se escabullía sin apenas inmutarse. Tampoco huía, se limitaba a apartarse levemente.
Visto que mis métodos para disuadirlo de permanecer en mis estancias y dominios, eran inútiles, decidí aplicar medidas más severas, y me fui en busca de la escalera mas alta que puede encontrar mientras rezaba para que al volver el invasor no se hubiera escondido. Y así fue.
Me temblaban hasta las pestañas, pero solo de pensar que podía meterse en mi habitación ,,,incluso en mi cama¡¡¡¡...me salieron fuerzas de flaqueza para encaramarme a lo mas alto y atrapar a mi enemigo con unos guantes, porque si lo llego a tocar directamente con la mano me muero, no sé si de la impresión o de asco. Aún así sentir como le tenía apresado bajo el trapo me producía una sensación desagradable. Sabia que no podía titubear. Necesitaba ejercer la justa presión como para no dejarlo escapar, pero tampoco lastimarlo... no soportaría convertirme en una asesina por tan poca causa !.
Sentí su cuerpo gomoso, blando, sin huesos como se movía bajo mis dedos buscando una salida (axssssss). Pero no vacilé, le atrapé, lo saqué a la intemperie y esta vez lo lance lo mas lejos que pude devolviendolo al bosque y advirtiéndole con una voz que pretendía impresionarle (...me temo que ni se inmuto el animalejo), que respetara mis dominios....habían pasado dos horas y yo aún seguía temblando, ahora ya no sabía si de asco, de miedo o de risa....
Acabé riéndome de mi misma...jajajaja

Vaya nochecita de juerga sarganteril ... creo que cuando mi amiga se despidió recomendándome que "saliera de caza".....no se refería precisamente a este tipo de lagartos....¿ verdad ?.
 
Simbolismo de la Noche
Para los griegos la Noche, llamada Nyx, es hija del Caos y madre del Cielo (Ourano) y de la Tierra (Gaia). Engendra también el sueño y la muerte, las ensoñaciones y las angustias, la ternura y el engaño.
Con frecuencia las noches se prolongan a voluntad de los dioses, que detienen el sol y la luna, a fin de realizar mejor sus hazañas.
La Noche recorre el cielo, envuelta en un velo sombrío, sobre un carro tirado por cuatro caballos negros y con el cortejo de sus hijas, las Furias y las Parcas.

Entre los Mayas el mismo glifo significa la noche, el interior de la tierra y la muerte (Thoh).

En la concepción céltica del tiempo, la noche es el comienzo de la jornada, como el invierno es el comienzo del año...
La noche simboliza el tiempo de las gestaciones, de las germinaciones o de las conspiraciones que estallarán a pleno día como manifestaciones de la vida.

Es rica en todas las virtualidades de la existencia. Pero entrar en la noche es volver a lo indeterminado, donde se mezclan pesadillas y monstruos, las ideas negras. Es la imagen de lo inconsciente, lo cual se libera en el sueño nocturno.

Como todo símbolo, la propia noche presenta un doble aspecto, el de las tinieblas donde fermenta el devenir, y el de la preparación activa del nuevo día, donde brotará la luz de la vida.

Después de ésto...sigo reafirmandome....me gusta la noche !. Cuanto misterio encierra...cuanta magia y sutileza....!!!!
Contiene tantos secretos aún por descubrir.....

 
Para empezar...
...no me resultara fácil, pero creo que debo romper la frialdad de esta página en blanco con una especie de presentación o justificación a este espacio, donde intentare poner orden al caos de mi pensamiento. Así que allá voy:
Me gusta la noche, sí.
Esta afirmación pronunciada así, rotunda y sin matices podría darme una falsa imagen de juerguista empedernida,... pero no! (aunque también).
Me gusta la "marcha" nocturna, sí!.
Aunque la practico a mi modo y a mi ritmo. Y me lo paso bien.
¿Que algunos podrían decir que mis "fiestas" no son tales?, y ¿que los mas jóvenes se reirían llamándome "carroza"?,...lo admito.
¿Que no me importa lo que diga la gente?... también es verdad.

Hay biorritmos diurnos y los hay nocturnos. Yo por supuesto pertenezco a este último grupo de personas, en los que su rendimiento es más eficaz y productivo por la noche.
Puedo decir que hay días que me los paso como en “fuera de juego”, acudo al trabajo y atiendo mis obligaciones, pero actúo por inercia y solo veo el momento de ponerme a dormir (en horizontal, porque en vertical ya dormito). Eso sí, en cuanto se acercan las 12 de la noche algo en mí sucede.
Si será el sistema inmunológico que salta, el hormonal que se altera, o el nervioso que se despierta, no lo sé. Aunque aseguro que en ese momento la neblina que me poseía durante todo el día, se disipa; es como si el sol en su ocaso se llevara esos destellos del día, que de tan intensos deslumbran y ciegan; entonces empiezo a abrir mis ojos, poco a poco, y me tomo ese tiempo hasta la media noche para despejarme. Siento como la sangre, aletargada hasta entonces, recorre de nuevo mi cuerpo y llega hasta el cerebro despertándome.
A partir de ese instante suelo ver las cosas con más claridad. Me despejo.
Todo se detiene. La tranquilidad y el silencio de la noche meciéndome en la serenidad me ayudan a entrar en otro tiempo, donde la percepción de las cosas, tomando esa distancia para la necesaria imparcialidad, ...adquieren otra lectura. Y así voy conociéndome a mí misma y comprendiendo un poco mas a los demás... y las cosas que nos suceden.
A veces repaso los acontecimientos del día, buscándole los matices ocultos, los detalles que parecen escaparse; recreándome en una palabra, una mirada, en un gesto, una música, en la anécdota que han provocado una sonrisa… una lágrima ...quizás... una sensación o un sentimiento. Atendiendo a esos pequeños detalles, que suelen pasar desapercibidos y que son en definitiva lo que nos llena de vida ...o nos la vacía.
En otras ocasiones no quiero ni acordarme de la monotonía cotidiana ...necesito evadirme de la cruda realidad ..y me relajo pensando en momentos vividos mas lejanos, o meditando en alguna idea ...o simplemente soñando.
Escribo más lenta de lo que pienso,… o pienso más rápido de lo que escribo. No se. Y como soy un despiste disperso con patas, suelo pasar de un tema a otro con tal rapidez que me da vértigo a mi misma. Pero intentare ser coherente en mis exposiciones escritas (que lo consiga es otra cosa).
Puede parecer que vaya saltando por las ramas, de una a otra y a la de mas allá… pero también he dejado de sufrir por eso. Quizás esto pueda convertirse en un juego lúdico adquiriendo un formato tipo puzle, una vez vayan saliendo las piezas inconexas podrán reagruparse en el contexto al que pertenecen, y puede que hasta adquieran un sentido!.
Porque sé que todas las ramas por las que me mueva pertenecen a un mismo árbol, con un tronco común, que naciendo en las profundidades de la tierra se extiende con fuerza hacia lo alto: es la propia vida que fluye como la savia impulsando el crecimiento no solo de cada rama ...sino también de cada una de sus hojas ... hasta de las más insignificantes, porque cada una de ellas es única, irrepetible ... y tiene su razón de ser, a pesar de que no alcancemos a su significado.
Creo que ya he roto el hielo...¿me he enrollado mucho?
Amanece...mañana continuaré
 
Advertencia


<No todos los ojos cerrados duermen
ni todos los ojos abiertos ven