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Confesiones desde mi hamaca
Relato de día... sueños de noche
Acerca de
Un beso...solo por venir a verme ********** ************
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Sindicación
  
 
39 Soluciones y Premios
Soluciones a las adivinanzas anteriores:
1 Reloj
2 Abanico
3 Calcetín
4 Las medias
5 El buzo
6 El coco
7 El anillo
8 La galleta
9 La aguja
10 La yegua

Bueno.... y llegó el momento de los premios, y como todos habéis sido tan prudentes que ninguno a pedido nada,( y eso que estaba dispuesta a pagar hasta un viaje al caribe...pero como no lo habéis pedido , no hay viaje) pero voy a ser generosa y repartiré regalos para todos los participantes.. veremos si acierto con cada uno.
A ver atmósfera de entrega de premios.
Los nombrados que vayan subiendo al escenario a pronunciar su discurso:...... tachannnnnnnnnnnn

El TERCER PREMIO se lo lleva ....(..prmprmprm... redoble de tambores)

ILLAKIN: por su seguridad en acertar la nº 9 y demostrar que es muy lista manejando el estilete...
...se lleva un atardecer, saboreado con un cigarrillo.

Comparten el SEGUNDO PREMIO... (tunturutunnnnnn... retumban las trompetas)

NANNY-OGG : por su esfuerzo en adivinar las dos primeras y por bruja y acertar que soy perversa....
...una amanecer mágico, para que se inspire en sus relatos
BETTYBOOP: por su inseguridad en acertar las preguntas nº 6 y 8 y darnos a descubrir una nueva versión de la 2...
...un tibio amanecer desde la playa, para que se moje los pies.

El PRIMER PREMIO es para .... (tachinnnnn tatatachinnnnnnnnn... tiemblan los timbales)

HIDRA: por su buen ojo (que espero ya este mucho mejor) y ha acertado casi todas. Sólo cambió la yegua por una moto, pero se la daremos por válida, ya que bien podría ser la versión moderna de estas viejas adivinanzas....
...Y su premio consiste en un Arco Iris por el que puede verse la vida desde todos los colores.

Los PREMIOS DE CONSOLACIÓN quedan adjudicados a :

CRONOPIO: por ser el primero y más intuitivo en darse cuenta de que las cosas nunca son lo que parecen...
...una copita de las que suele tomarse.

JUAN : por ser el más avispado que llega y sin esforzarse en acertar se coge el beso de premio por la faz...
...Unas estrellas de mar, de las que le gustan.

AMARANTA : Por su ingenua aproximación con el ojo...
...Un paisaje con luz tenue donde se esconde la magia

YAHORAQUEBONITA: por no atreverse a dejar ni un mugido de vaca asturiana, a pesar de tener las hormonas primaverales revolucionadas, y para que se consuele...
Una cajita de juguetes sexuales (puede compartirlos con su pedazo de madre resalada)

CIESO : por su sorpresa al reconocer unos chistes de principio del siglo pasado......Un árbol para que pueda trepar por él y alcanzar sus sueños.

HyM : por su pesimismo en creer que no iba a recibir nada....
...Una flor , que siempre se abre a la esperanza, para que no la pierda.

BASILEIA : por llegar la última y para que se refresque de sus calores...
...Unas gotas de agua, que es un líquido apreciado en estos casos.

Si alguien no esta conforme con su regalo puede pedir en administración un cambio equivalente, o bien el libro de reclamaciones y presentar sus quejas...

Gracias a todos por vuestra participación
....Espero que por lo menos os haya hecho sonreír.
 
38 Diez Adivinanzas

Os propongo un juego de adivinanzas. Habrá premios para todos los acertantes,(todavía no se en que consistirán, ya se me ocurrirá algo); también se admiten propuestas, así que cada uno puede pedir su premio por si acierta.
¿quien se anima a responderlas?....

1. Lo lleva el hombre por delante, lo saca con mucho recelo, tiene cabeza y en ella no hay pelo.

2. En las manos de las damas a veces estoy metido unas veces estirado y otras veces encogido.

3. Te extiendo y te abro, no cabe duda que te hundo una cuarta de carne cruda.

4. Señoras y señoritas, casadas y solteritas, se las meten estiradas y las sacan arrugaditas.

5. Entra seco y oliendo a goma sale mojado y oliendo a pescado.

6. Tiene pelos por fuera,esta húmedo por dentro empieza por "c" y acaba por "o"

7. Es duro y redondo y se mete hasta el fondo.

8. Entra seca y arrogante y sale fofa y chorreante.

9. Larga y afilada cual estilete, por la punta saca y mete y por detrás lleva el ojete.

10. Grande y blanca la quisiera que entre las piernas no me cupiera.

.... Las soluciones en el próximo post...
 
37 Amor añejo
El otro día, apoltronada en el sofá, en uno de esos estados en los que deseas evadirte de ti misma, contemple un film que me hizo recordar una idea que hace mucho me ronda por la cabeza, y me hizo pensar en la fuerza del amor verdadero.

La película era, El diario de Noa. Y os la resumiré muy brevemente para no aburrir:
Una anciana vive condicionada por el Alzehimer, encerrada en una residencia, desconectada del mundo, no recuerda nada, ni tiene interés alguno por la vida. A pesar de ello todos los días recibe la vista de alguien que viene a leerle un libro donde cuenta la historia de una joven pareja que mantienen un amor intenso, pasional y tormentoso con sus idas y venidas, encuentros y des-encuentros. La trama de la película se desarrolla entre el tiempo presente y el pasado.
Al principio la señora rechaza la lectura, pero la infinita paciencia del caballero consigue que ella se vaya adentrando en el relato. Esto hace que empiece a tener momentos de lucidez, en los que reconoce poco a poco y por breves momentos, a su esposo, que como habréis adivinado, no es otro que el amante lector, y el libro es el propio diario de la señora.
Casi al final, se ve a él que después de sufrir un infarto se recupera en su cama del hospital, y lee la dedicatoria que inicia la primera página del manuscrito: “cuando leas esto... regresare a ti”. Se levanta y va a ver a su mujer, a la otra ala del edificio, la enfermera le dice que no puede verla a esas horas, pero en complicidad con el amor, se va a tomar un café dejándole solo.
El se acerca a la cama y le dice a su mujer cuanto la ha añorado.
Ella en un momento lucido le dice: “nos sacaran de aquí juntos”
Y el responde: “cariño, nuestro amor puede hacer todo lo que nos propongamos”.
El verdadero amor, según mi parecer, es poderoso y hace que la vida adquiera otro sabor. Su meta es la destrucción del dualismo, de la separación. Aunque pueda parecerlo, no es un lugar concreto, un paraíso determinado por el espacio, es más bien un estado producido por la aniquilación de la separación. El mismo acto de amor, en lo biológico, expresa ese anhelo de morir en lo anhelado, de disolverse en lo disuelto.
Según lo cuenta el Libro de Baruc: “el deseo amoroso y su satisfacción, tal es la clave del origen del mundo. Las desilusiones del amor y la venganza que las sigue, tal es el secreto de todo mal y del egoísmo que existe e la tierra”.

Siempre me ha conmovido observar a esas parejas de ancianos que pasean por la calle cogidos de la mano y todavía saben mirarse con ternura, a pesar de que sus cuerpos ya ni son lo que eran ni tengan aquel ímpetu del que puede alardear la juventud. O aquellos que tirando uno del carrito del otro salen a tomar el sol, o el que apoyado en su bastón, ayuda a cubrir con su paraguas a la señora que camina torpemente cogida a su brazo... cualquier pareja de gente mayor que conservan su cariño y lo manifiestan, me llaman la atención.
Ellos, que habrán librado mil batallas cotidianas a lo largo de sus años de convivencia, quizás hayan caído en la rutina diaria, lo más probable, peleado un montón de veces y superado mil obstáculos cotidianos, y aun a pesar de los problemas y dificultades, han sabido preservar su amor primigenio, adaptándolo en cada momento de la vida a las circunstancias, haciéndolo crecer con los años y conservándolo cual vino de crianza en barrica, en donde adquiere esa calidad, ese aroma, esa solera que toma el vino añejo. Como ese vino reserva (estoy pensando en un “cabernet-sauvignon”) de larga vida, con mucha estructura, que lo hace válido para las grandes ocasiones, aunque nunca disgusta su sabor prolongado, amplio en sensaciones, lleno de matices y que te deja una persistencia de suaves aromas en la boca.
Con los años el amor que perdura, se me antoja añejo, como un buen vino viejo, que se paladea suavemente, puesto que el fruto de la paciencia...se cocina a fuego lento y se saborea despacio.

Tu eres el vino tinto
hijo de la cepa tuerta
tu no quieres entrar
pero yo te abro la puerta...

 
36 Años de dolor
No negaré que hacía mucho que lo intuía, pero callaba. Después cuando lo supe con certeza, perdoné ... y seguí callando. Me hacía la ignorante, porque le quería con el alma y temía perderle. No entendía la vida sin él. Pasó el tiempo y seguí mordiéndome los labios mientras esperaba, ingenuamente a que volviera su mirada hacía mi y se olvidara de la/s otra/s, porque se que hubieron varias a la vez.
Por años me conformé con obtener, de vez en cuando, las migajas sobrantes de su cariño, aguantar constantemente su mal humor y malos tratos... y sacar lustre a la enorme cornamenta que intentaba lucir dignamente, mientras me anquilosaba la impotencia y tragaba las lágrimas que ahogaban mi interior.

Me dediqué a amarlo durante años, a sufrirlo en silencio (sí, como las hemorroides del anuncio... que no se ven, pero se sienten). No era capaz de hacer otra cosa, y me negaba a mi misma la realidad de que no me quería, si es que alguna vez lo había hecho. Me utilizó, eso sí, de muchos modos, y en su descaro llegó a confesarme que sólo estaba conmigo para que cuidara de sus padres, ya mayores, enfermos, deteriorados psíquicamente y dicho sea de paso, insoportables como personas, tanto o más que él mismo.

Poco a poco fui cerrando mis corazas, que llegaron a oxidarse hasta anquilosarse; se distanciaron mis afectos y mis besos se enfriaron. Se endureció mi corazón y aun sin poder dejar de querer me resigné a no ser amada. Aprendí a vivir sin cariño, a dejar que mi piel se marchitara sin caricias... a respirar sin ilusiones.

Mi visión de las cosas ahora es bien distinta, intento ser mucho más realista y no dejarme engañar por la ligereza de las palabras ni por las falsas apariencias, solo constato los hechos con los que cada cual se manifiesta. No quiero sufrir más, intento ser dueña de mi misma y ya no espero nada de nadie, aunque me temo que hay quien pueda seguir pensando que una es tonta, ciega, muda, y se deja embaucar.

A pesar de que la historia a veces intente repetirse, esta vez no me cogerá desprevenida, porque entre otras cosas, soy consciente de que no puedo perder lo que nunca a sido mío; ni confiar en nadie ajeno. Es probable que pretendan utilizarme de nuevo, pero ahora eso sólo sucederá, cuando, como, donde y con quien yo decida.

Llevo puestas mis corazas de soledad.... y me siento bien conmigo misma, aunque a veces me oprima la tristeza de la palpable realidad de saberse un tanto más utilizada que amada.
¿Qué hacer cuando se siente que no hay pasado ni futuro...sino vivir el momento? Pero... ¿se puede vivir sin amor, sin ilusión?
.
 
Antiestrés
Quiero dejar aquí archivo con un método antiestrés que me ha llegado, ... aunque a algunos puede producirles el efecto contrario...
(espero que se vea correctamente, ando haciendo pruebas, avisarme si no funciona porfa)

2_antistress.pps


... no se como puedo hacer para que lo veáis directamente desde aquí......grrrrrrr.... alguien sabe como?
 
35 Me atreví... me atreví
Pues sí, me he atrevido por partida doble. Ya se que parecerá una tontería , que pensareis que soy una exagerada, pero para mi eran unas barreras que me han costado bastante empezar a superarlas.

Bueno, una de ellas la arrastraba hacía mucho más tiempo que la otra; confieso que a pesar de tener que desplazarme en coche subiendo y bajando montañas, para ir a trabajar todos los días, no me gusta conducir, y lo hago por pura obligación. Una vez oí que había una enfermedad llamada algo así como “amaxofobia”, que es el pánico a manejar el coche, y me dije: eso debo de tener yo; pero no, yo el coche lo llevo bien, lo que no llevo tan bien son esas aglomeraciones de tráfico y el no saber por donde tengo que ir (si ya se que se han inventado los navegadores, pero no tengo), a eso he de añadir que mi sentido de la orientación, es pésimo... vamos que me pierdo hasta en el cuarto de baño.
Para ir hasta la ciudad, uso normalmente el transporte público, circular por mi misma hasta allí me produce ansiedad, y no digamos aparcar, eso ya me altera los nervios, hacerlo sola, era un reto que ya casi daba por perdido. Prefería perder una hora y media en un trayecto que puede recorrerse apenas en 20 minutos.

Y sí hoy me atreví... tras mentalizarme concienzudamente durante días, esta mañana me he levantado valiente, y sin pensármelo dos vez, me he decidido a cumplir aquello otro que debía hacer, desde hace hoy exactamente un año y un mes... y tampoco me atrevía.
Sin pensarlo me he montado en el coche, sintonizando mi música preferida he respirado hondo y me he lanzado a la aventura de alcanzar mi cometido. El primer tramo del trayecto lo conozco, es parte del que recorro habitualmente, así que bien, a partir de ahí y tomando la dirección adecuada, en línea recta me he lanzado entre la vorágine de automóviles. Sorprendentemente, conducía tranquila, sin ese estrés que a veces se me apodera, ni el ataque de bruxismo que me tensa las mandíbulas. Mi mente estaba centrada en las llaves que llevaba en el bolso, en esa puerta que por fin estaba decidida a abrir, en todos esos recuerdos de una vida que me esperaban tras ella y a los que ahora debía enfrentarme y deshacerme de ellos.

Por cierto, la ciudad esta llena de semáforos (creo que me he saltado un par en rojo), solo he invadido una vez el carril “taxi-bus”, y me he incorporado al lateral para girar por donde no debía , pero he llegado sin más novedades a mi punto de destino, donde para mi sorpresa habían pintado de azul, verde o amarillo todos los bordes de la calzada... con lo cual me ha tocado pagar (un dineral por cierto) previo cursillo intensivo que un amable señor me ha dedicado para usar correctamente la maquina chupa-euros y estacionar mi vehículo en el lugar adecuado, afortunadamente al ser puente habían huecos libres. Hay que ver que ahora para aparcar, como no tengas la tarjeta de residencia, el ayuntamiento te cobra casi como si fuera un parking privado, pero al menos lo he podido dejar todo el día, eso sí, vigilando continuamente la hora para ir a renovar el papelito horario y engrosar las arcas del ayuntamiento, porque los guardias andaban merodeando.

Y si, me he atrevido, me he enfrentado también a ese otro miedo y he atravesado esos muros que tanto respeto me producían. Lo primero que he sentido ha sido la ausencia de los no presentes, lo cual a evocado la nostalgia de una infancia vivida y he recordado que un día, fui mas niña todavía que ahora. He dejado que mi pensamiento fluyera, a la vez que con firme decisión, he ido abriendo armarios y cajones seleccionando lo que albergaban...con la impresión de estar desgarrando la intimidad familiar de toda una vida concluida, de la cual, alguna vez yo formé parte. Cada objeto me traía un vivo recuerdo, me transportaba en el tiempo me ubicaba en otro espacio. Y con dolor iba descartando aquello que una vez tuvo su importancia para alguien, pero el tiempo lo ha convertido ahora en inútil, lo ya caduco... lo inservible, como la vieja máquina de escribir de mi padre o sus viejos manuscritos, y recuperando con cierta alegría aquellas cosas que no recordabas y que al verlas no sabes porque te hacen sonreír, como la mantelería que mi madre me hizo ribetear a ganchillo, castigándome no se cuantos domingos sin salir, o la caja de fotos que todavía guardan constancia de tantos momentos, tantas situaciones... que algunas se pierden en la memoria.

El sonido del timbre y la voz de mi hija al llegar, me ha hecho ver que la vida empuja, que el pasado ya no existe y el futuro aun esta por venir, así que lo único que verdaderamente tenemos es el instante el aquí y el ahora.
Ha sido un día duro... pero necesario, una transición entre una generación y otra... y yo me he sentido en medio sin pasado ni futuro, sintiendo como la inmediatez del momento se desvanece en el instante, pero con la satisfacción de haberme atrevido a hacer lo que debía.