6 Unidad en la Diversidad
Todas las personas somos distintas. Aunque tengamos grandes rasgos comunes, cada ser es único e irrepetible. Todos tenemos defectos y virtudes que nos han sido dados o adquiridos en proporciones variables. Acertamos en unas cosas, y nos equivocamos en otras... somos humanos.
Lo que importa es que cada cual seamos uno mismo y nos manifestemos tal cual lo sentimos. De todo se aprende y rectificar dicen que es de sabios. Pulir nuestros propios defectos, corregir los errores o decidir aumentarlos, nos configura en nuestra personalidad y en la relación con los demás, pero somos libres en nuestra elección, para escoger una cosa u otra.
Saber pedir perdón por las faltas realizadas, (todos tenemos las nuestras), es un loable signo de humildad que denota, por un lado reconocer el error en sí y por otro conlleva la intencionalidad de no volver a cometerlo. Es el primer paso para poder cambiar lo que no es correcto y dirigirse por el camino acertado.
Este escrito surge como reflexión al amable comentario que Juan escribió en mi anterior post(5), al cual le agradezco enormemente sus buenas intenciones.
Pero su frase: “SOY DEL GENERO MASCULINO. Y TE PIDO PERDON EN NOMBRE DE TODOS”...
Me ha dado que pensar y así al vuelo, intento resumir mis cavilaciones:
Igual que no se puede meter a todos los hombres, o mujeres, en el mismo saco y juzgar a todos por igual, generalizando “todos” son “tal” o son “cual”. No creo que nadie deba pedir perdón en nombre de “todos”, pues cada uno debemos asumir la propia responsabilidad y disculparnos sólo de los fallos cometidos por uno mismo. De nada sirve que nos arrepintamos de lo que hacen nuestros semejantes si ellos no lo asumen, como tampoco sirve de mucho que nos recriminen aquello que no estamos dispuestos a ver con nuestros ojos ni a escuchar en nuestro interior para, con libre voluntad, rectificar lo errado,
Otra cosa es el sentimiento de vergüenza ajena que uno puede experimentar con las acciones u omisiones de nuestro prójimo...
Pienso que cada uno se sitúa solito en el lugar que escoge, o queda retratado, en la postura que adopta, aunque no sea consciente de ello.
También creo en aquello de que en el pecado en sí va implícita la penitencia.
Por otro lado, yo no me considero con “poder” para perdonar, puesto que no pretendo juzgar a nadie, solo observo lo que hay... y a veces, solo a veces, lo cuento.
Aprovecho desde aquí para dar las gracias a todos los que entráis y dejáis vuestro comentario...no me dejo ninguno por leer, me animan y me sirven de inspiración para seguir escribiendo....
Lo que importa es que cada cual seamos uno mismo y nos manifestemos tal cual lo sentimos. De todo se aprende y rectificar dicen que es de sabios. Pulir nuestros propios defectos, corregir los errores o decidir aumentarlos, nos configura en nuestra personalidad y en la relación con los demás, pero somos libres en nuestra elección, para escoger una cosa u otra.
Saber pedir perdón por las faltas realizadas, (todos tenemos las nuestras), es un loable signo de humildad que denota, por un lado reconocer el error en sí y por otro conlleva la intencionalidad de no volver a cometerlo. Es el primer paso para poder cambiar lo que no es correcto y dirigirse por el camino acertado.
Este escrito surge como reflexión al amable comentario que Juan escribió en mi anterior post(5), al cual le agradezco enormemente sus buenas intenciones.
Pero su frase: “SOY DEL GENERO MASCULINO. Y TE PIDO PERDON EN NOMBRE DE TODOS”...
Me ha dado que pensar y así al vuelo, intento resumir mis cavilaciones:
Igual que no se puede meter a todos los hombres, o mujeres, en el mismo saco y juzgar a todos por igual, generalizando “todos” son “tal” o son “cual”. No creo que nadie deba pedir perdón en nombre de “todos”, pues cada uno debemos asumir la propia responsabilidad y disculparnos sólo de los fallos cometidos por uno mismo. De nada sirve que nos arrepintamos de lo que hacen nuestros semejantes si ellos no lo asumen, como tampoco sirve de mucho que nos recriminen aquello que no estamos dispuestos a ver con nuestros ojos ni a escuchar en nuestro interior para, con libre voluntad, rectificar lo errado,
Otra cosa es el sentimiento de vergüenza ajena que uno puede experimentar con las acciones u omisiones de nuestro prójimo...
Pienso que cada uno se sitúa solito en el lugar que escoge, o queda retratado, en la postura que adopta, aunque no sea consciente de ello.
También creo en aquello de que en el pecado en sí va implícita la penitencia.
Por otro lado, yo no me considero con “poder” para perdonar, puesto que no pretendo juzgar a nadie, solo observo lo que hay... y a veces, solo a veces, lo cuento.
Aprovecho desde aquí para dar las gracias a todos los que entráis y dejáis vuestro comentario...no me dejo ninguno por leer, me animan y me sirven de inspiración para seguir escribiendo....
Comentario:
Hola Ambrosía.
Me encanto tu observación sobre la mar salada que da vida a la ostra y hace crecer la Perla que lleva dentro. Ademas no fui el único que quedo maravillado.
Yo no puedo pedirte perdón en nombre de todos los hombres porque eso significaria que todos los hombres somos igual de prepotentes y superficiales y en consecuencia todos te debemos pedimos perdón. No creo que sea así.
Cada persona tenemos una identidad distinta y comportamientos distintos, no somos perfectos, pero me parece una falacia meternos a todos los hombres en un mismo saco y otro mas para todas las mujeres.
En cualquier caso, animo, sigue buscando, hay vida inteligente en alguna parte de la galaxia, el más allá existe. Besos
Me encanto tu observación sobre la mar salada que da vida a la ostra y hace crecer la Perla que lleva dentro. Ademas no fui el único que quedo maravillado.
Yo no puedo pedirte perdón en nombre de todos los hombres porque eso significaria que todos los hombres somos igual de prepotentes y superficiales y en consecuencia todos te debemos pedimos perdón. No creo que sea así.
Cada persona tenemos una identidad distinta y comportamientos distintos, no somos perfectos, pero me parece una falacia meternos a todos los hombres en un mismo saco y otro mas para todas las mujeres.
En cualquier caso, animo, sigue buscando, hay vida inteligente en alguna parte de la galaxia, el más allá existe. Besos
Comentario:
Gracias por tu comentario!
No te conocía y he de decir que me alegra haberlo hecho. Besos y te sigo.
No te conocía y he de decir que me alegra haberlo hecho. Besos y te sigo.
Comentario:
BUENO... VEO QUE TENGO ALGUNA OPINIÓN A FAVOR.
Y UNA UNÁNIME (QUE HAY COSAS IMPRESENTABLES)
YO TB TE AGRADEZCO TUS MEDITADAS PALABRAS.
¡HACEN TANTA FALTA EN ESTE MUNDO DE LA PALABRA RÁPIDA Y OCASIONAL!
JUAN
Y UNA UNÁNIME (QUE HAY COSAS IMPRESENTABLES)
YO TB TE AGRADEZCO TUS MEDITADAS PALABRAS.
¡HACEN TANTA FALTA EN ESTE MUNDO DE LA PALABRA RÁPIDA Y OCASIONAL!
JUAN
Comentario:
Totalmente de acuerdo contigo en que cada uno debe asumir sus responsabilidades y no arrepentirse por lo que hagan los demás, puesto que no les corresponde. Pero a veces, y supongo que es lo que le pasó a Juan, el género masculino, en este caso concreto, nos sentimos avergonzados de la existencia de semejantes personajes que son los culpables de que después las generalizaciones, tan odiosas y equivocadas, nos afecten a los demás!!
Ale, que agustio me he quedao, jajaja!! Encantado de que te pases por mi blog siempre que quieras!! Un placer!!
Un beso enorme
PD. Con tu permiso voy a colocarte de link, ok? espero que no te moleste!!
Ale, que agustio me he quedao, jajaja!! Encantado de que te pases por mi blog siempre que quieras!! Un placer!!
Un beso enorme
PD. Con tu permiso voy a colocarte de link, ok? espero que no te moleste!!
Comentario:
Viendo cómo está el patio, es cierto que uno se siente obligado a asumir las faltas ajenas de nuestros poco amados congéneres e incluso a pedir perdón por las mismas...aunque creo que la única forma de no equivocarse es, como decía Santa Teresa, que cada uno intente hacer el bien a los que le rodean y eso menos de malo que habrá en el mundo. Que no es poco.
Comentario:
Espero q pronto estes mas animada, y q vuelvas pronto a conquistarnos con tus palabras
Besinos
Besinos
Comentario:
Gracias por tus palabras y por la coherencia de los pensamientos que nos regalas.
Comentario:
Tienes razon, cada uno es enteramente responsable d sus decisiones, sean estas para bien o para mal, puesto q solo uno mismo conoce todos los factores implicados
Pero tambien es cierto q si tenemos derecho a juzgar, siempre q esas decisiones nos afecten, puesto q sin dicho juicio, no podriamos agradecer los detalles, ni evitar a los q nos hacen daño
Besitos preciosa
Pero tambien es cierto q si tenemos derecho a juzgar, siempre q esas decisiones nos afecten, puesto q sin dicho juicio, no podriamos agradecer los detalles, ni evitar a los q nos hacen daño
Besitos preciosa






